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My angel - Capítulo VIII

CAPÍTULO VIII – A menos de un metro

Kristen


Quería a Michael, por eso en cuanto me volvió a llamar fue corriendo a sus brazos perdonándole todo el dolor que me causaron sus palabras.

Llevaba con él desde principios del dos mil siete pero lo conocía desde el rodaje de “Speak” una de mis películas haya por el dos mil cuatro.

Desde el principio nos hicimos buenos amigos, amistad que fue creciendo con el transcurso del tiempo ya que él vivía muy cerca de mi casa. Un día me pidió una cita en plan formal, al principio me reí pero acabe aceptando, y cuando me dejo en mi casa se despidió con un leve beso en los labios. Imaginarme en mi cama toda nerviosa, yo solo tenía dieciséis años y aunque, ya me había besado con chicos, principalmente por exigencias del guión, nunca me había sentido tan especial.

Después de esa cita vinieron más así que acabamos siendo novios. Es gracioso porque no me imaginaba acabar con él, siempre lo he querido mucho, pero como amigo, nunca me había planteado verlo de otra manera, pero cuando al fin lo hice, no me arrepentí. Con él había vivido el mejor año y medio de mi vida. Son tantas las cosas que me ha enseñado y me ha dado, las experiencias vividas, como mi primera vez o mi primera borrachera, o nuestra primera pelea seguida de nuestra primera reconciliación.

Él siempre ha sido un fuerte apoyo para mí, siempre ha confiado en mí y ha respetado todas mis decisiones, por eso no entendía su cambio de actitud, ni como los celos podían llevarlo a hacer o decir cosas que yo sabía que no sentía.

Tras volver con él, la cosa mejoro bastante, hasta que Catherine me llamó para comunicarme que tenía que volver a Oregón, ya que por deseo de la productora, debía incluir nuevas escenas y mejorar otras.

Fue decírselo a Michael y ponerse hecho una furia, así que no pude rechistar cuando me dijo que vendría conmigo. Fue tan ridículo allí, todos se dieron cuenta de sus celos, no dejaba acercarme a menos de un metro de Robert a menos que estuviera rodando y siempre bajo su supervisión, me sentía molesta con él por hacer eso y conmigo por permitir que lo hiciera, así que rompí a llorar cuando la última noche de rodaje, Robert bromeó al respecto de la situación.

Esa noche Michael no me acompaño al set, así que ambos aprovechamos, o mejor dicho, yo aproveche para acercarme a él.

Todo fue muy raro esa noche, primero me acerque a él con la intención de hablar y no se como acabe llorando en su pecho, soltando toda la impotencia que me comía por dentro y después, sin saber como, estaba tonteando con él. No se si fueron sus palabras o sus gestos los que me hicieron desear acercarme a él, pero cuando lo enganche de la corbata mi cuerpo sintió la urgente necesidad de olerle. Embriagada por su aroma formulaba preguntas incoherentes deseando que fueran contestadas.

Con cada una de sus respuestas mi excitación crecía, deseaba urgentemente que me acariciara, que me besara, que hiciera aquello que soñé en su cama… Volví a la realidad gracias a Catherine. Que me había pasado era algo que ni yo misma sabía, pero cada día me costaba más controlarme cuando Robert estaba cerca de mí.

Pero la guinda de la noche fue su petición de matrimonio. Sabía que estaba hablando en broma, pero verlo actuar así me dejó en shock.

“¿A cuantas les habrá hecho lo mismo?, no lo ves Kristen, es un conquistador nato, no pierdas tu tiempo ni tu relación en un tío así, no merece la pena”, gritaba mi mente a cada instante. Pero lo fuerte fue cuando me dijo que se casaría conmigo si yo aceptaba. ¿Como podía mentir tan bien el muy cabrón?

Debía reconocer  que casi lo creí, casi. Mi duda sobre si decía la verdad duró doce horas, el mismo tiempo que tardemos en volver Michael y yo a los Ángeles.

No volví a saber nada de Robert hasta el mes de septiembre, en los VMAS (MTV video music awards). Ese día nos juntamos allí Robert, Taylor, Cam y como no mi novio, que no me quitaba el ojo de encima mientras tuve que posar en las fotos que nos hicieron a la entrada.

-¿Como estás peque? -pregunto Robert cogiéndome de la cintura para posar en las fotos.

-Muy bien ¿y tú?

-Bien, supongo. Ya he visto que hoy también te has traído al sabueso -dijo riéndose mientras todos los fotógrafos nos gritaban que los miráramos.

-Es normal que este aquí, es mi novio -Robert se tenso ante mi contestación, pero tenía que empezar a dejar las cosas claras, ese juego que nos traíamos no podía continuar.

-¿También te lo vas a subir al escenario? -pregunto sarcásticamente y un poco malhumorado.

-No al escenario no, pero lo llevaré donde haga falta, ¿tienes algún problema con eso? -no se porque pero estaba irritada con él, no soportaba mas sus sarcasmos hacia mi pareja.

-¿Yo?, si muchos, pero ahora no vienen al caso, son mas importantes los que tienes tu con él -dijo agarrándome mas fuerte de la cintura.

-Creo que esos no te incumben -respondí aún más molesta, mientras fingía una sonrisa ante las cámaras.

-Si me incumben, cuando al que esta mirando mal es a mi -gire mi cabeza siguiendo su mirada y ahí estaba Michael mirándonos con furia.

En ese momento me solté de Robert y atraje a Michael hacía mí para que nos echaran fotos a los dos.

-Te dije que no a menos de un metro de él –respondió furioso, apretando mi mano mientras fingía una especie de sonrisa ante las cámaras.

-Michael, es normal que tenga que posar, forma parte de la promoción de la película -susurre pausadamente, intentando calmar su furia.
-Si pero eso no implica que tenga que tocarte y agarrarte de la cintura como lo ha hecho.

No le contesté, quería tener la fiesta en paz, así que me limite a seguir posando hasta que entramos al recinto y ocupamos los asientos que nos indicaron.

Michael no me habló ni una sola palabra mientras permanecí a su lado, el único comentario que salió por sus labios fue cuando me indicaron que era mi turno de subir al escenario. En ese momento me agarró la muñeca con fuerza y me dijo;

-No menos de un metro -yo asentí confusa ante si amenaza y me dirigí a la parte trasera del escenario donde me esperaban Cam, Taylor y Robert.

En el momento que nos indicaron que teníamos que salir, cogí la mano de Taylor y salí al escenario a toda prisa, evitando así que Robert se me acercara. Pero una cosa era lo que pretendía, y otra muy distinta lo que sucedió.

No se muy bien lo que paso en el escenario, pero a mi se me olvido totalmente la función que hacia allí, que no era otra que presentar a PARAMODE, el grupo que cantaba el tema principal de la película, y me pase todo el tiempo mirando a Robert, que estaba tras de mi gastando bromas con Cam. Parecía un bebe adorando a un ángel, estaba tan guapo con esa chaqueta…

¡DIOS! Kris, recupera el juicio, tu novio esta allí abajo y tu aquí perdiendo la cabeza.

Cuando lleguemos a la fiesta posterior, la cosa no fue mejor. A ella se unieron Anna y Nikki, pero yo no les hice el menor caso, al igual que a mi novio, cosa muy distinta que a Robert, al cual no podía parar de mirar. Por suerte para mí, Michael no se dio cuenta gracias a que Nikki acaparaba toda su atención, bueno su atención y la de todos, por que Robert tampoco dejaba de mirarla.

-Haber Kristen, ¿que te importa? -me repetía una y otra vez en mi cabeza.- Tu tienes novio, es el chico que tienes a tu lado, y Robert no quiere nada más de una noche contigo, contigo y con toda la que se le ponga por delante, así que céntrate…

Pero no podía, necesitaba salir de allí, necesita aire, así que excusándome con mi novio, al cual dije que iba al baño, me dirige hacía la salida por la puerta de atrás.

Cuando salí fuera, me encendí un cigarrillo y empecé a absorberlo desesperada, necesita relajarme, dejar mi mente en blanco y no seguir pensando en él. Casi lo consigo hasta que…

-¿Necesitas compañía? -me susurró Robert al oído.

-No, precisamente porque necesitaba estar sola estoy aquí -dije encarándolo.

-No hace falta que te pongas así, si quieres que me marche lo haré -dicho eso se volteó dirigiéndose hacia la puerta.

-¡Espera! –grite. Kris, ¿que coño haces?– No te vayas –pedí. Perfecto salgo para no verlo y ahora le pido que se quedé, muy bien Kristen.

-Si quieres que me quedé me quedaré y si quieres que me vaya lo haré –susurro acercándose hasta mí.

-Quiero que te quedes –dije una vez estuvo parado frente a mi.

Dos o tres segundos estuvimos mirándonos a los ojos en silencio, solo ese tiempo basto para hacer lo que más deseaba. Me pegue a él llevando mis labios a los suyos a la vez que subía mis manos a su cuello y él las bajaba a mi cintura aferrándome más a él. Cuando sentí sus labios en los míos, un pequeño gemido abrió mi boca, acción que aprovecho su lengua para comenzar a rozarse con la mía, primero despacio y suavemente, para después hacerlo pasionalmente. Sentía como cada parte de mi cuerpo se estaba estremeciendo con el beso y con sus manos, que ahora vagaban por mi cadera mientras las mías se enredaban en su pelo atrayéndolo más si cabía a mí.

Mi respiración se estaba volviendo cada vez más errática al igual que mis ganas de sentirlo cada vez más y más… No, no, no, esto no me puede estar pasando, no quería separarme ni un centímetro de él, y entonces recordé las palabras de mi novio “No menos de un metro”.

Mi novio… ¡dios que estoy haciendo!

Inconscientemente, unas lágrimas salieron de mis ojos al recordarlo, lo que alerto a Robert, provocando que parara el beso.

-¿Kris? -susurró en mis labios, a la vez que comencé a abrir mis ojos ya humedecidos- Kristen… ¿estas bien peque? –peguntó débilmente.

-No, no, no, ¡NO! –grité negando a la vez con la cabeza mientras lo miraba.

-¿No estas bien? -pregunto asustado mientras me acariciaba la cara con sus manos.

-¡NO!, no lo estoy, ¡y no me toques! -grite apartándome de él.

-Kris… tranquilízate.

-No, no puedo, tú no lo entiendes.

-¿Que no entiendo? Kris por favor, cálmate -dijo intentando acercarse a mi de nuevo.

-¿Tu alguna vez has tenido novia Robert? ¿Alguna vez has sabido el significado de la palabra fidelidad? –inquirí levantando mis manos en señal de que no se acercara.

-¿Eso a que viene ahora Kristen? –preguntó. El gesto de su cara había cambiado completamente.

-¡Contéstame! –grité.

-¡Si!, Kristen –gritó– Si he tenido novia, y la he respetado cosa que no hicieron conmigo.

-¿Y eso te da derecho a que las demás no respeten a sus novios? –grite enloquecida

-¿Eso a que viene?

-Viene a que mi novio esta ahí dentro y… -no me dejo terminar.

-¿Y que? –gritó.

-¿Que sentirías tú si fuera al revés?, ¿si tu fueras él que estuvieras ahí dentro y él aquí fuera, conmigo?

-Lo mismo que siento todos los días ¡impotencia! –gritó.

-¿Eso fue lo que sentiste cuando te engañaron? –explote. No pasó un solo segundo cuando me arrepentí de mis palabras. La expresión de Robert se endureció, y su cuerpo se giró en un intento de marcharse, pero lo agarre del brazo impidiéndoselo.– Lo siento, no quise decir eso, sólo que tú andas aquí besándome mientras él…

-No… no –susurró- No voy a permitirse eso, yo no te he obligado a besarme, te recuerdo que tú me has pedido que me quedé.

-Si pero fuiste tú quién empezó todo esto, quién empezó a confundir su papel con la realidad.

-Kristen –me interrumpió nuevamente- Yo no he confundido nada –dijo más sereno– eres tú la que no se da cuenta de las cosas.

Dicho eso se marchó hacía dentro. Yo me quedé unos instantes más intentando asimilar lo que acababa de pasar. Finalmente entré y me dirige hacía Michael.

-¿Estas bien mi amor? –lo que me faltaba ahora. Michael había vuelto a ser el de siempre, haciendo así que se me sintiera aún más ruin.

Asentí con la cabeza y lo bese en la mejilla.

 Siguiente - Capítulo IX

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¿A que poco a poco odiais más a Michael?, jejejeje…….

Chicas muchas gracias por vuestros comentarios y vuestro apoyo, prometo que un día de esta semana subo dos capítulos así recupero el del domingo ok….

Muñn, es tu cumple cariño FELICIDADES, haber si luego hablamos y me cuentas que tal vas con la recuperación vale peque, muchísimos besos….

El capítulo de hoy de lo de dedico a mi VERO, a mi alicantina loca, que la quiero con locura, y que espero que su hermana no la mate jejejejeje…., cariño se que ahora no estas pasando un buen momento, pero te aseguro que después de la tempestad siempre llega la calma, y lo que hoy te parece un mundo te hará risa el día de mañana, vale peque, espero que estés bien, sabes que me tienes para lo que sea yo solo tengo que cogerme un tren cariño, y vales mucho que lo sepas, que nadie te haga sentir lo contrario y el que lo haga no merece la pena…. Muchos besos….

Y por supuesto a todas a todas las chicas del blog Rodward&Krisella, os quiero un montón….

Ya sabéis, críticas, comentarios, “guerras”, lo que sea…besos ….

My angel - Capítulo VII


CAPÍTULO VII – Mujer, Esposa, Amante

Robert


Aquella noche no esperaba que fuera a mi casa, me alegro bastante ya que no había podido estar a solas con ella, pero cuando me di cuenta del motivo que le impulso a venir, la furia me comió por dentro.

Que le habría dicho ese imbécil me preguntaba una y otra vez intentando dormir en el puñetero sofá. Me pase toda la noche dando vueltas, no conseguía dormir, no solo por el idiota, principalmente era porque la mujer que deseaba estaba detrás de la puerta de mi dormitorio, acostada en mi cama. Intente imaginarme mil excusas para entrar y unirme con ella, pero sabía que no era lo correcto. Esta noche ella estaba demasiado vulnerable.

Al día siguiente estuvimos juntos hasta bien entrada la tarde. Podría decirse que fue una manera de recuperar el tiempo perdido. Hablamos de todo lo que habíamos estado haciendo todo este tiempo, salimos a comer, vimos una peli…, me sentía tan a gusto con ella, tan liberado como lo estuve hacía dos meses.

La volví a ver dos semanas más tarde para la sesión de fotos de un revista, su aspecto era mucho mejor que el que tenía cuando fue a mi casa, pero aún así, yo seguí con la mosca detrás de la oreja. La llamaba por teléfono cada dos días para asegurarme de que su voz seguía siendo la misma, sabía que estaba con él, pero también sabía que las cosas no iban bien, lo podía notar y me quedó mucho más claro cuando apareció con él en Oregón.

Casi apunto de comenzar la promoción de la película, a Catherine se le ocurrió incluir nuevas escenas en la película y cambiar algunas otras, así que todos nos volvimos a juntar en aquella ciudad, todos y ese al que no sabía como llamar, solo sabía que entre él y yo existía una tensión bastante palpable.

Nunca nos llevamos, creo recordar que cuando Kris me lo presento la primera vez en Oregón, no llegamos a decirnos más de cinco palabras, pero ambos éramos cordiales él uno con él otro, pero ahora, después de varios meses no pasamos de darnos un saludo borde y seco. Por mi parte creo que esta clara esa reacción, él estaba con la mujer que ocupaba mis pensamientos día y noche desde los últimos tres meses y verlo junto a ella mirándola o acariciándola tiernamente me ponía enfermo. En cambio por su parte no entendía muy bien la reacción, es decir, es él el que estaba con ella, era a él a quién ella destinaba sus pensamientos, sus besos, sus caricias, debería estar orgulloso de ello y no comportarse como un niño estupido y celoso teniendo esa aptitud tan altiva y arrogante conmigo.

Cada vez que me miraba, estaba más seguro de que era yo el motivo de las peleas entre Kris y él, ¿pero porque?, si entre ella y yo no había pasado nada… y cada vez dudaba más que pasara.

La última noche de rodaje, íbamos a estar solo Kristen y yo, ya que a Catherine se le antojo retocar el final de la película, así que como era de costumbre me esperaba que llegase con su guardaespaldas, y no por su planta, sino por como iba detrás y delante de ella, evitando así que se acercara a mi lo menos posible.

Así que cuando la vi llegar sin él me sorprendió tanto que no me pude callar.
-Hey preciosa… ¿Donde esta el sabueso?

-Si te refieres a Michael, Nikki lo convenció de irse a cenar con ella -dijo mientras se acercaba a mi. Su tono molesto, no me paso desapercibido.

-Ah… ¿y como lo ha conseguido? ¿Le ha pagado o le ha enseñado alguna parte de su cuerpo? -pregunte sarcástico, pero es que no lo podía evitar… “Joder, estuvo todos los puñeteros días en el set”

-Que gracioso eres Robert –rió falsamente- No, no ha hecho falta nada de lo que imaginas -contesto pegándome en el brazo con fuerza.

-Va Kristen… no te enfades, es solo que me extraña.

-¿El que te extraña? –inquirió.

-Pues me extraña que cuando rodamos la película apenas viniera, por lo menos al set, y ahora no se haya ido de aquí. Hubo un día que hasta pensé que dormía en tu furgón –sin poder evitarlo, rompí a reír bajo su furiosa mirada.

-Tu… ¡arg! Mira, eres el menos indicado para hacer bromas –grito dándome la espalda e intentando irse.

-Kris, no te vayas, es una broma niña -dije agarrándola por la cintura evitando así que se fuera.

Pero cuando la gire, vi como su expresión había cambiado, miraba al suelo con los ojos llorosos evitando mirarme.

-Kristen lo siento… ha sido solo una broma no pretendía molestarte yo -no me dejo acabar.

-¿Crees que es fácil para mí soportarle así Robert?, ¿que me gusta que este detrás y delante de mí? ¡Controlando todo lo que digo o hago! ¡Asegurándose de que solo te hable lo justo! –grito en llantos.

-Shuuu… mi niña cálmate –la abrace– ¿Quieres contarme que es lo que pasa? - como si no lo supiera yo ya, no era tan tonto.

-Que esta celoso Robert, desde que llegue a los Ángeles todo son peleas, y no entiendo a que vienen -hipó sobre mi pecho.

-¿Pero porque Kristen?, si apenas nos ha visto juntos.

-Eso es lo que yo me pregunto Robert, de donde a podido sacar esas conclusiones, yo a veces te he mencionado pero no es para ponerse así, no lo entiendo -dijo tras apartarse de mí, mirándome con aquellos ojos cristalinos.

-¿Alguna vez te había pasado?, es decir, ¿con otros actores?

-No y eso es lo que me extraña, siempre ha confiado mucho en mí, pero ahora es como si toda esa confianza la hubiera perdido. Esta seguro que entre tú y yo hay algo y nada de lo que yo le diga le sirve. Por eso esta aquí, para comprobarlo con sus ojos, no se fía de lo que yo le digo -gritó cada vez más desesperada, volviendo de nuevo a llorar.

-Shuuu… no llores peque, nadie se merece que tu llores –susurre en su oído, mientras mis brazos volvían a acunarla.

-Pero yo le quiero Robert, y no quiero perderlo –eso dolió.

-Peque… él también te quiere, sino no actuaría así -no podía creerme lo que estaba diciendo.- ¿Quieres que hable con él? ¿Quieres que le diga que entre tú y yo no hay nada más que amistad? -eso dolía mas.

-No Robert, no -dijo deshaciéndose de mi agarre otra vez, mientras limpiaba sus lágrimas con el dorso de su mano- Creo que eso empeoraría las cosas en vez de mejorarlas, pero gracias.

-De nada peque, ya te dije que siempre estaría aquí para ti.

-Si –ironizo- hasta que te vuelvas a ir a Londres –añadió risueña, terminando de enjuagarse sus lágrimas.

-Ya te lo explique, además si tu me lo pides no volveré a irme nunca.

-¿Que tonterías estas diciendo?

-Lo que has oído, si tu lo deseas me quedaré, y si deseas que te llevé conmigo te llevaré también, a donde fuera –puede que ella se lo tomaba a broma, pero creo que en mi vida, jamás había hablado más en serio.

-¿Nos iríamos los dos a cualquier parte del mundo? –asentí- ¿Y que de que viviríamos?, yo no se hacer otra cosa que no sea actuar.

-Si sabes, sabes cantar y tocar la guitarra igual que yo, además toco el piano, podríamos trabajar en cualquier bar, y quién sabe a lo mejor le gustamos mucho a alguien y nos sacan un disco.

-Si… EdAndBe ¿no?, ya me veo todas las revistas, los protagonistas de crepúsculo se fugan juntos y forman un dueto –rompió a reír.

-¿EdAndBe?, me gusta, pero me gusta más RobAndKri- yo era Robert y ella Kristen y no Bella y Edward.

-Y que… ¿seremos amantes?, yo sola en casa esperando a que vuelvas mientras tu estas con tus locas fans -dijo seria, acercándose a mi y agarrándome la corbata picaramente.

-No, tú serás mi mujer, mi esposa y mi amante -respondí acariciándole la mejilla para después rozar mi dedo en sus labios.

-¿Me convertirías en tu mujer? –se acercó aún más a mi sin soltar sus manos de la corbata, mientras se mordía sensualmente el labio inferior.

-Te convertiría en lo que quisieras -susurre en su cuello.

-¿En tu esposa? -susurro ahora ella en mi cuello.

-Ya mismo si hiciera falta –musite en respuesta, rozando con mi aliento sus turgentes labios, mientras la agarraba por la cintura y la atraía más a mí.

-¿En tu amante? -sus labios rozaron los míos mientras sus delicadas manos se aferraban en mi cuello.

-Donde y cuando quieras -la voz me temblaba, estaba excitado sobremanera.

Pero cuando me disponía a besarla Catherine tuvo que llegar, mierda, mierda… ¡MIERDA!

-¡Chicos vamos!... ¿que hacéis? –la separación de nuestros cuerpos fue tan rápida, que dudaba mucho que pudiera llegar a vernos en tremenda situación aunque… ¿si hubiera llegado tres segundos más tarde?, o mejor, si no hubiera llegado mejor.

-Nada Catherine, le acabo de pedir matrimonio a Kristen -ambas me miraron con cara de poker, aunque la de Kris era mucho más graciosa.- Y aquí estoy, esperando una respuesta.

-Dejarse de juegos niños que hay que trabajar –respondió Catherine riéndose. Pobre incrédula.

-No son juegos Cath. Tú has preguntado que hacíamos y esa es la verdad, pero por lo que tarda en contestarme… lo tomaré como un no -dije encarando a Kristen.

-Tú no me has pedido eso –respondió asombrada.

-Te lo he pedido… entre otras muchas cosas.

-No, tú me has pedido que formemos una banda, no esa estupidez del matrimonio -rió. La pobre se pensaba que iba en broma, pues le iba a demostrar que no.

-Esta bien, pues si no te lo he pedido te lo pido ahora –me arrodille ante ella, cogiéndole la mano- Kristen Stewart…

-Robert por dios ¡levántate del suelo! –gritó. Sus mejillas estaban adquiriendo un exquisito color rosado.

-Pattinson… no estoy para bromas, ¡quiero terminar de rodar! -protestó Catherine.

-No Catherine, no son bromas, quédate quiero una testigo. Krist….

-Robert no me cabrees, levántate ¡YA! -me interrumpió a la vez que luchaba intentando que le soltase la mano.

-Kristen déjame acabar –susurre con burla. Ella me miró con cara de pocos amigos mientras se rodeaba la cintura con el brazo que le quedaba libre.

-Kristen Stewart… ¿me harías el gran honor de aceptarme para formar parte de tu vida casándote conmigo? -he de reconocer que al principio me moría de la risa y más mirando sus caras, pero al final fui notando la sensación esa que dicen de mariposas en el estómago.

-¡Tu estas loco! -dijo totalmente alucinada.

-Esa no es una respuesta, y quiero una sino no te suelto.
-Kristen ¡dios!, dile lo que sea. Quiero terminar ya con esto –Catherine, grito exasperada.

-Robert… -empezó a decir mirando mi cara en la que ahora se reflejaba un gran puchero.- Yo, yo, yo quiero un anillo, sino hay anillo no acepto -finalizó riéndose.

-¡Catherine dame un anillo de los tuyos! – grite.

-Por dios queréis dejar de hacer los monos, voy súper retrasada, ya hace dos días que nos teníamos que haber ido de aquí, y mira donde estoy, ¡contemplando un circo!

-Dame un anillo tuyo y termino, no te preocupes yo te lo pago -grite entre risas.

-Robert se nota que tu estas muy acostumbrado a hacer esto, pero a mi me estas matando de la vergüenza, ¡suéltame!

-¡Pero tú que te crees! –fingí indignación ante el comentario de Kris- ¿que voy pidiendo matrimonio a toda la que se me pone por delante?

-No, no lo creo, estoy segura.

-Eso ha dolido Kristen, ya no quiero casarme contigo –respondí soltando su mano, mientras la risa volvía a invadirme.

La cara de Catherine era un poema y sabía que por mucho que hiciera o dijera Kristen iba a decir que no, así que preferí cortar lo que empezó siendo como una broma, aquello que luego para mí no lo fue tanto.

-¿Podemos ya continuar? –asentí- Gracias -suspiró Catherine.

-Te crees muy gracioso ¿verdad?, me has hecho pasarlo mal mientras tu te reías a mi costa -dijo Kristen encarándome.

-Es que no ha sido una broma.

-¿Qué estas hablando? -Kristen estaba alucinaba.

-Que si dices que si, yo me caso contigo.

Siguiente - Capítulo VIII

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Chicas perdón por no actualizar ayer, pero no estuve en casa en todo el día y cuando llegue era muy tarde, y encima los nervios de los premios tampoco me dejaron jejeje, así que preferí dejarlo para hoy….

Espero que el capítulo de hoy os guste fue uno de los que más me gusto cuando lo escribe no se porque jejeje….

Marisoldleto, en absoluto me molesta, al revés me encanta que te pases por aquí y te guste el fic de verdad….

Bueno el capítulo de hoy se lo voy a dedicar a mi JOHA, o mejor dicho a mi Joenjabonono la del Johanario jejejej, (que por cierto es mi traductora oficial), porque te quiero mucho, además tu lo sabes, porque me rió un montón contigo, porque eres grande de verdad cariño, y porque llevo días sin hablar contigo y te hecho de menos jejeje, sobretodo reírme de ti jejeje, no, no contigo tu lo sabes, te quiero un montón chiquita….., (maracas).

Y por supuesto a todas las chicas del blog Rodward&Krisella, os quiero un montón….

Ya sabéis comentarios, críticas, “guerras”, lo que queráis besos……

My angel - Capítulo VI

CAPÍTULO VI – Todo normal

Kristen


Ese maldito beso me estaba haciendo perder la razón. Cada vez que cerraba los ojos recordaba el sabor de su lengua jugando con la mía, la textura de sus labios y la suavidad de sus manos recorriendo mi cintura.

Hacía casi dos meses que mi vida había vuelto a la normalidad. Había vuelto a Los Ángeles, estaba rodando una película nueva, cerca de mi familia y amigos, cerca de Michael.

Las cosas entre él y yo se habían puesto un poco feas, ya que eran varias las veces en las que le entraba la paranoia de celos por culpa de la boca tan grande que tengo. Sin querer, en algunas ocasiones le nombraba a Robert, ya que siempre había algo que me recordaba a él. Pero joder, es normal, estuve casi cinco meses día y noche con él. Además, se había convertido en un gran amigo para mí… ¿por que Michael no podía entenderlo?

El caso era, que aunque Michael y yo no estuviéramos en nuestro momento diez, la relación iba bien y yo era feliz con él. Incluso recordando el beso. Además Robert había pasado de mí. Desde que se fue no había recibido ni una triste llamada de él, y eso que me lo prometió.

Al final acabe llamándolo yo y sintiéndome genial por hacerlo, aunque lo noté bastante extraño. Aunque siendo sincera, más feliz me sentí dos días después, cuando lo vi en la puerta del recinto del Comic-con, fumando con Cam.

No me pare a hablar con él ya que necesitaba ir al servicio con Rachelle. Cuando salimos todos estaban dentro del recinto oyendo a la coordinadora del evento. Al salir al escenario solo podían escucharse los gritos de las fans, gritos que se intensificaron cuando él que apareció fue Robert.

El pobre no dejo de pasarlo mal en todo momento, no se esperaba esa reacción por parte de la gente. Cada vez que intentaba hablar nadie le dejaba, así que acababa dando respuestas tontas. Intente mostrarle mi apoyo en todo momento y me hubiera encantado hablar con él cuando salimos del recinto, pero los coches nos estaban esperando fuera y tenían bastante prisa. Así que llegué a casa de Michael, que ahora era donde dormía prácticamente todos los días, sin poder hablar con él a solas… “Por lo menos lo hice durante el evento”, pensé.

Dios… nos habías olvidado de todo el mundo, al igual que nos pasaba durante el rodaje, al menos que eso no lo habíamos perdido. Esa sensación me hizo sonreír sola y a alguien, ese gesto no le pareció normal.

-¿Que te hace tanta gracia? -me pregunto Michael.

-¿Eh?... Nada, nada. ¿Qué tal cariño? -pasaba de decirle el motivo de mi risa, no quería volver a tenerla con él y menos hoy que estaba tan feliz.

-Por nada no se ríe la gente- insistió y por la cara con la que me estaba mirando, note que se avecinaba tormenta.

-No ha sido nada Michael, he recordado un comentario que ha hecho Rachelle en el coche eso es todo -que mentirosa eres Kristen.

-¿Un comentario sobre tu “amigo”? –preguntó remarcando bien la palabra.

-¿Qué? ¿Que estas hablando ahora?... Vamos Michael, ¿que pasa? –inquirí acercándome hasta él para besarlo.

-Si, ahora vienes a mí a hacerme los cariños -reprocho apartándose de mi agarre, lo que me enfado bastante.

-¿Que mierda pasa ahora Michael?

-Te lo estabas pasando muy bien ¿no kristen?, te ha dado pena volver ¿no es así? -insinuó. ¿Pero de que mierda estaba hablando ahora?

-No se de que coño estas hablando –susurre mientras me marchaba hacia la habitación.

Entonces él me agarro fuerte del brazo parándome en mitad del pasillo y obligándome a que lo mirase.

-¿Sabes que la conferencia se podía ver por internet Kris? Y lo he visto todo.

-No se que has visto pero suéltame me estas haciendo daño.

-Parecíais dos idiotas enamorados, comiéndoos con los ojos, ¡riéndoos vete a saber de que! -dijo chillándome en la cara.

-Michael te estas pasando, Robert es solo mi amigo, al que llevaba casi dos meses sin ver y además estaba muy nervioso.

-A claro y tienes que ser tu quién lo consuele ¿no?, y así no pierdes viejos hábitos.

-¡Suéltame te digo! -dije empujándolo para que me soltara- Además, ¿que coño estas insinuando?, si yo quisiera estar con él, te aseguro que no estaría soportando esto -toda esta situación me estaba superando.

-Soy vuestro pelele de risas ¿verdad Kristen?, os reís del idiota de Michael cuando estáis juntos ¿no? -dijo mientras me seguía al dormitorio.- No pero lo mejor a sido cuando Catherine a dicho lo de la cama hay a sido mi parte favorita, sobre todo cuando te tapabas la cara muerta de vergüenza.

-No se en que te basas para decir lo que dices, pero que te quede muy claro Robert es mi amigo y hemos hecho una película juntos ¡eso es todo! -le grite mirándolo a la cara.- Además, tienes a Nikki, ella te puede confirmar lo que te digo.

-¡No metas a nikky en esto! Contéstame, ¿lo de la cama es cierto?

-No tengo porque decirte nada más.

-¡Te digo que me digas si es cierto! -grito acorralándome contra la pared del dormitorio. Parecía un loco poseído por los celos, incluso me estaba asustando, pero yo no me iba a dejar intimidar por él.

-¡Si!... Es cierto, ¡todo lo que dices es verdad! -chille apartándome de él y yendo hacia la puerta.

-Eres una…

-¿Una que? Dilo desgraciado, ¡di que soy!...

Se quedo callado mirándome en medio del pasillo, entonces aproveche para girarme e ir hacia la puerta de la casa necesitaba salir de allí cuanto antes.

-¿Donde vas? -grito intentando seguirme pero yo ya tenía la puerta abierta.

-Lejos de ti -chille cerrando la puerta y echando a correr escaleras abajo.

Cuando llegue al aparcamiento del coche arranque sin mirar a atrás, no quería saber si me estaba siguiendo o no. Una vez iba conduciendo estalle en llantos, no podía creerme lo que acababa de pasar. Como mi visión se estaba volviendo casi nula a consecuencia de las lágrimas, pare en el arcen de la carretera y ahí fue donde explote.

No entendía que había pasado, no comprendía la reacción de Michael, sus palabras, él nunca me había hablado a si, yo nunca había tenido miedo de él. Toda la pelea se repetía una y otra vez en mi cabeza como si de una maldita película se tratara, y con cada palabra más me retorcía de dolor, dolor por el hecho de que mi novio, él cual yo amaba, no fuera capaz de confiar en mí y se dejara llevar por los celos.

Estuve allí parada cerca de un hora. Cuando me calme y arranque el coche me vino a la mente la siguiente pregunta… “¿Donde iba ahora?”

Tenía muy claro que a casa de Michael no quería volver, y a mi casa tampoco me apetecía ir, y menos así, si llegaba a casa y mi madre me empezaba a preguntar iba a acabar averiguando lo que me había pasado y ya bastante poca gracia le hacía Michael para que yo encima echase más leña al fuego. Entonces pensé en Nikki, pero al segundo recordé que seguramente Michael ya la había llamado, ellos eran íntimos desde hacía muchos años, de hecho ella fue la que lo animó para que me pidiera de salir.

-¿Donde voy?... ¿Dónde?

Su cara se reflejo en mi cabeza como si de un guardián se tratase, no lo dude lo llame y le pregunte si podía quedarme con él esa noche, no me pregunto solo me dio las indicaciones necesarias para llegar hasta su casa.

-¡Hey peque! ¿Que pasa? -pregunto abrazándome cuando abrió la puerta.

-Nada, no es nada -no podía evitarlo, rompí a llorar mientras él me abrazaba.

-Shuuu… cálmate. ¿Quieres algo?... un vaso con agua, un pañuelo…

-No, no, estoy bien de verdad, ya estoy mejor -le dije apartándome de él mientras me limpiaba las lágrimas de la cara.

-Vale pues pasa, siéntate, si quieres algo no dudes en pedirlo ¿vale? -asentí con la cabeza mientras me sentaba en su sofá.

-Bonita casa, y la decoración es mejor todavía -no pude evitar reírme, los pocos muebles que habían estaban envueltos en plástico, incluido el sofá, y el resto de sus cosas en cajas.

-Llegue ayer Kris, es normal, hasta que no me organice -que excusa más buena, esa ya me la conocía.

-Si, en Oregón tardaste cinco meses en organizarte –reí.

-En Oregón fue falta de tiempo, de día estaba en el set y de noche contigo, ¿qué querías que hiciera? Además, este si me toca arreglarlo, todavía no se el tiempo que voy a estar por aquí, pero como mínimo otros cinco meses.

-Si necesitas ayuda no dudes en pedirla -en ese momento comenzó a sonar mi móvil, era Michael el que llamaba. Lo puse en silencio hasta que dejo de llamar y después lo apague bajo la mirada atenta de Robert.

-Si no me lo quieres contar no lo hagas, pero dime por lo menos si estas bien -pidió mientras me acariciaba la mejilla.

-Si, ahora estoy mejor. ¿Puedo pedirte un favor?

-Los que quieras.

-¿Puedo quedarme aquí esta noche?

-Por supuesto que si, puedes dormir en mi cama yo dormiré en el sofá.

-No, no hace falta me conformo con el sofá.

-Ni hablar, no te lo voy a permitir, si no duermes en mi cama yo dormiré en una silla.

-Está bien –susurre.

Estuvimos un par de horas hablando. Hubieron dos momentos en los que quise contarle lo que me había pasado, pero deseche la idea enseguida, sabía que robert tampoco era muy amante de Michael y pasaba de empeorar las cosas.

Al cabo de ese par de horas yo estaba muerta de sueño, así que Robert me acompaño hasta su habitación.

-No me digas que esto no es más cómodo que un sofá cubierto de plástico –aseveró señalando su cama.

-Si pero me da pena contigo, yo…

-Shuuu, calla, ya lo hemos discutido, tu acuéstate y duerme, mañana será otro día -me dijo mientras me besaba la frente para después girarse e irse.

-Oye Robert, ¿me harías otro favor? -asintió mientras se apoyaba en el marco de la puerta.

-No le digas a Nikki que he estado aquí -dije medio avergonzada, pero solo me faltaba que Michael se enterara de donde había pasado la noche, para que mi vida se volviese en un infierno de verdad.

-No pensaba hacerlo –sonrió. Después se giro cerrando la puerta a su marcha.

Me acosté en la cama dispuesta a dormir, estaba súper cansada, hoy había sido un día muy duro, tan duro que no entendía como había pasado de ser uno de los mejores a el peor.

La dichosa pelea volvió a mi cabeza junto con las lágrimas, y no sabía si estas eran por lo ocurrido o por el cansancio que tenía… “Kristen no, no llores más, esta noche no”, me dije a mi misma. Me seque las lagrimas en la almohada y por tercera vez volví a sentir el dichoso escalofrío, la causa, su olor, su maldito olor estaba impregnándome entera.

Su aroma en las sabanas me estaba haciendo olvidar todo lo ocurrido hacía unas horas, era tan suave y varonil a la vez. Me entraron ganas de llamarle o de salir en su busca, quería sentir su olor en mi piel, mezclar su fragancia con la mía, olvidarme de todo lo ocurrido y evadirme con él. Mi mente se estaba empezando a pervertir solo con el hecho de imaginarlo conmigo en esa cama, de que me rozase, de que me tocase, de que me besase…

No Kristen, ¡no!, vuelve a la realidad, tú para él solo serías una más…

Con ese último pensamiento y su olor entre las sábanas acabe cerrando los ojos, dándole paso a uno de los mejores sueños de mi vida….

Siguiente - Capítulo VII

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Bueno ya sabéis porque se vieron antes jejej………

Chicas quiero decir que muchas gracias a todas, quizás con la nota me excedí un poco, pero ayer no estaba en mi mejor día y solo me falto esto para sentirme peor, además es un tema que no pienso volver a sacar la que se sienta discriminada pues yo no puedo hacer otra cosa así que….

Chicas (Leo y Angie), no se trata de buscar culpables ni nada, la que lo siente con todo esto soy yo y vosotras no tenéis nada que ver de verdad, así que espero que no dejéis de leer el fic vale, además vuestros comentarios me animan mucho…..

El capítulo de hoy se lo voy a dedicar a CECYROBSTEN, a mi Cecy, a la que le tengo un gran cariño porque siempre tiene palabras de ánimo, además es una de las tías más Robsten que conozco así que cari, para ti va esta capítulo, para que odies más al MA jejeje, un beso cariño te quiero mucho……

Y por supuesto a todas las niñas del Chat Rodward&Krisella, os quiero…..

Ya sabéis, comentarios, criticas, “guerras”, lo que deseéis besos a todas….

NOTA PERSONAL


Hola a todas chicas, haber se que esto no tiene nada que ver con el fic, pero me han llegado unos comentarios y antes de que la cosa vaya a mas me gustaría aclarar la situación.

Antes que nada quiero decir que la historia de crear este blog es única y exclusivamente para publicar el fic que estoy escribiendo, en ningún momento lo he hecho con la intención de sustituir o cualquier cosa distinta al blog o al Chat de Rodward&Krisella.

Empecé a escribir esta historia hace un mes, mis motivos, me fascina esta pareja y finalmente me he decidido a compartirla con todas las que quieran, ya sean más o menos Robsten lo que sea, en ningún momento quise ni quiero excluir a NADIE, es mas como podéis ver la entrada a el es totalmente libre no tiene ningún tipo de restricción.

Por que viene todo esto, en parte por algunos comentarios, haber yo entiendo que algunas podáis pensar que los comentarios no van con el fic, o no se pero hay confianza y yo que se también que con esos comentarios os reís, pero aún así se que todo esto ha venido a consecuencia de lo de las cuatro fantásticas….., haber eso a sido un juego inocente, una chorrada, a la que se puede unir cualquiera es más oficialmente yo me salgo de ese juego, y más si con el se ofende a alguien, mi intención en ningún momento fue que se armase esta polémica ni nada de nada.

Otra cosa que se muchas se acaban de enterar de lo del fic, y otras ni se han enterado, en parte culpa mía porque, porque me daba vergüenza publicarlo así de simple, yo nunca he hecho nada parecido, siento no haberle dado más publicidad, o no decir nada cuando estoy en el Chat, pero es que es por vergüenza no por excluir a nadie de verdad.

Una última cosa, ayer en el Chat le dije a Kristian al MSN, también quiero pedir perdón por eso, pero yo ya me iba a dormir, y quería contarle una cosa, cosa que con 20 personas en el Chat me hubiese resultado imposible.

Otra cosa más, el fic lo puede leer cualquiera, sea del Chat Rodward&Krisella, de otro, fan de Robsten, no, lo que sea vale, como he dicho no quiero excluir a nadie de verdad.

Ante todo quiero pedir disculpas de verdad si alguna se ha sentido ofendida en algún momento sea por lo que fuere, de verdad que lo siento mucho.


(NOTA DE KRISTIAN, PAU Y JOHA)

AVISO IMPORTANTE DE LAS 4 FANTASTICAS Y COSHI : por ahi nos ha llegado un pajarito con algo no q no nos agrado y mucho menos nos dio gusto enterarnos, tmb leimos por ahi q algunas se sentian excluidas... pues veran, este juego salio de las platicas en el msn... (todas platicamos por msn, unas mas q otras si, pero todas lo hacemos), nosotros no queremos exlcuir a nadie todas pueden jugar, solo q se sentian excluidas.. tmb entiendan q no podemos hacerlo en el chat, pues con 20 gentes ahi no podemos poner tanto
ES UN SIMPLE JUEGO EN EL QUE TODAS SE PUEDEN UNIR
perdon si ofendimos a alguien no era nuestra intencion
"Pd. sin sentimientos egolatras " "Pd2. Maracas "