ACTUALIZACIONES DEL BLOG

FELIZ AÑO 2010

Almu asoma la cabeza y me encantaria que fuera para deciros que vengo a actualizar, pero no me ha dado tiempo a terminar el capítulo...así que lo siento...siento la espera que os estoy haciendo pasar, pero moralmente no me encuentro bien...o mejor dicho no me he encontrado, el motivo, para aquellas que no lo conozcaís se debe a que la semana pasada fallecio un familiar muy importante para mi...esta persona se fue y con ella se llevo mis animos navideños y de cualquier cosa...pero...como hay que seguir, esta mañana me he levantado y me he puesto a escribir...pero no me ha dado tiempo a terminar y ahora mismo mis amigos estan a la espera mientras escribo esto, porque me secuestran, dicen que el día de noche vieja no debo pasarlo en casa...no tengo ganas de nada pero...es lo que hay... así que, nada deciros que mañana todo lo mas sabado por todo el día actualizare, desearos un FELIZ AÑO 2010 para tod@s y vuestros seres queridos y espero profundamente que se os cumplan todos vuestros deseos...Muchisimos besos y nos vemos mañana.....

(UyT) - CAPÍTULO VIII

Jouuu, jouuu, jouuu! Santa Claus, Papá Noel o el gordo de la navidad (que no el de la lotería) os trae un nuevo capítulo! Ya que somos igual de pobres que hace dos días, jajajaja… Siento el retraso, pero es que Almu tiene bastantes problemas ahora mismo y no hemos hablado mucho.

Pues nada, que espero que os guste y siento no haber actualizado ayer! La próxima actualización no sabemos cuando será, porque toca el Viernes, es decir, día de Navidad, pero creo que no va a poder ser, ahora mismo Almu no está para escribir, espero que la respetéis, no os alarméis, está bien pero va a estar desaparecida un tiempo así que sin más…

FELIZ NAVIDAD A TOD@S!



Bella POV

Me dirigía a mi oficina metida dentro de mis pensamientos. Aún no me podía creer que Jacob, el pañuelo de anoche, el dueño de ese impresionante culo y una espalda que quitaba el hipo, podía estar menos dotado que su propio dedo meñique… “En fin, Bella, de ahora en adelante deja de fijarte en los musculitos que ya sabes lo que pasa… ¿Cómo le habrá ido a Alice?”

Estaba tan metida en mis cosas que no me di cuenta cuando llegó el momento en que me encontré con Edward en el pasillo sin hacer nada, al parecer también encontraba sus pensamientos más importantes que lo que debía hacer en esta empresa.

-¡Cullen! – grité para que pudiera salir del enredo de pensamientos que era su cabeza e hiciera algo de provecho - quiero las fotos del catalogo encima de mi mesa esta tarde, sino ya sabes – cada vez que veía a este hombre me entraban una ganas enormes de…darle una patada en sus partes y asegurarme de que un engendro como él no tuviera descendencia…pobres de sus hijos…
-Por supuesto pe…digo jefa….- ¿me iba a llamar pedorra o eran cosas mías? Creo que este chico todavía no sabe donde se ha metido…

Seguí mi camino hasta llegar a mi oficina y poder sentarme frente a mi mesa y poner mis manos entre los miles de documentos que tenía que revisar cuando en ese mismo momento, mi pequeña amiga apareció.

- ¡Buenos días Bella! – me dijo con un tono no muy entusiasta, eso solo podía significar una cosa: que a ella tampoco le había ido bien la noche.
- Buenos días cariño, ¿qué tal anoche? – pregunté curiosa.
- Eyaculador precoz, ¿y tú? – lo sabía.
- Picha-corta… - no pudo evitar reír.
- Vaya, ¿algo más digno de mención?
- Si, me dijo que tenía un coño de matricular de honor… - Alice me miró con cara de impresión – será mejor que no preguntes…no quieres saberlo…
- Parece que la cosa nos salió mal a las dos, nuestros preciosos pañuelos resultaron ser insulsas servilletas de bar… - dijo indignada.
- A veces las cosas nos tienen que salir mal – dije algo resignada – menos mal que en el trabajo todo nos va más o menos bien…
- Hablando de trabajo, no podemos desayunar juntas porque tengo que revisar el vestuario para la sesión de fotos que está haciendo Edward – buf, no quería pensar en ese desgraciado – nos vemos luego “imán de hombres de mente-corta” – soltó entre carcajadas.
- No te preocupes, “amiga de los precoces…”

Una vez salió Alice de mi oficina, yo salí detrás de ella y le dije a Joan, mi secretaria, que no dejara entrar a nadie, es más, que le dijera a toda persona ajena a esta empresa que no estaba, que me encontraría fuera durante todo el día. Tenía mucho trabajo que hacer y pocas ganas de ver a nadie que no fuera Alice.

Pero mi momento de trabajar en tranquilidad duró poco. A los quince minutos de salir mi puerta se abrió y casi se me caen las bragas al suelo, de no ser porque llevaba pantalones, al ver de quién se trataba. No podía ser…

- ¡Jacob! – exclamé con cara de sorpresa - ¿qué haces aquí? – mal presagio, llevaba un ramo de flores en las manos, yo no era chica de flores…
- Eh…pues…em… - ahora además de picha-corta, me parecía tonto – yo solo he venido para saber si…querías desayunar conmigo - ¿qué?
- Jacob, perdona, pero es que tengo mucho trabajo, no puedo pararme a desayunar… - esperaba que eso funcionara.
- Solo serán unos minutos, vamos Bella, tenemos que hablar… - oh oh, esto no pintaba bien.
- ¿Hablar? Creo que nosotros no tenemos nada de qué hablar Jake…te puedo llamar Jake, ¿no? – me miró con confusión.
- ¿Eh? – es oficial, es tonto de remate – ah si, perdona, claro que puedes…pero es que yo pienso que si deberíamos hablar – ahora de verdad que me tenía intrigada.
- Soy toda oídos, por favor, dime qué es eso tan importante de lo que tenemos que hablar porque estoy más perdida que Wally… - ya me estaba empezando a enfadar…
- Pues de nosotros… - ¿había escuchado bien? – de nuestro futuro… - si que había escuchado bien, ¿PERO.QUÉ.ME.ESTÁS.CONTANDO?
- Espera, espera… Jacob, vamos a volver a la formalidad – tenía que ser tajante – nosotros NO vamos a tener ningún futuro, de hecho no tenemos ni un presente…
- Pero yo pensaba que lo de anoche fue mágico – y yo que eras un polvo por despecho…
- Lo siento Jacob, yo no soy chica de relaciones, es más, no repito rollo de una noche y menos soy chica de flores… - ¡estaba a punto de llorar!
- Bella, tu me…gustas… - ya no podía más.
- Mira, si te gusta una chica y tú a ella no, ¡ánimo! ¡Hay muchas más chicas con las que podrás estar en la misma situación en el futuro! – no se echó a llorar de milagro…
- Pensaba que eras de otra forma, no como las demás…pero ya veo que estaba equivocado…
- ¿Equivocado? ¡Si no me conoces! Solo has pasado la noche conmigo, no te emociones chaval! – esto me sobrepasaba…
- No volveré a molestarte…ahí os quedáis, tu arrogancia y tu! Y ah! Un tal Cullen te manda saludos desde fuera… – por fin lo había entendido…espera, ¿arrogante yo? Bueno… Espera otra vez… ¿CULLEN? De esta se enteraba ese desgraciado!
- Mi arrogancia y yo te pedimos por favor que cierres la puerta al salir… - y salió sin decir nada, después de mirarme de una manera que si sus ojos hubieran tenido rayos láser…ya estaría alimentando gusanos!

Un vez Jacob desapareció de mi vista no espere ni a tranquilizarme, el tranquilizarme no serviría de nada, porque nada más Anthony estuviera frente a mi, mis nervios saldrían disparados por el primer agujero que encontraran abierto…

- EDWARD ANTHONY CULLEN! – grité abriendo la puerta de golpe - ¿quién te has creído para permitir acceso a mi oficina a personas ajenas a la empresa? – este chico se tomaba demasiadas libertades.
- Espera un segundo - dijo alzando la mano en mi dirección – Sam…querida, ¿podrías dejarnos solos? Es que alguien se levanto hoy...de mal humor, cosas de mujeres, ya me entiendes - dijo guiñándole un ojo antes de que desapareciera por la puerta -…Tenía entendido que aquí solo podía entrar yo – me dijo como gallito de corral.
- Y yo creo que te dejé bien claro que aquí la que manda soy yo – tenía que imponer mi poder.
- Claro, como el agua – encima con sarcasmo - No te enfades mujer, yo que pensaba que te hacia un favor...no sé, te vi tan alterada esta mañana que creía que os quedaba algo pendiente – contestó ocultando una risita que hizo que dentro de mi explotara la ira contenida hasta el momento.
- Mira, para empezar no eres nadie para decir si tengo algo pendiente o no con alguien y segundo, aquí vienes a trabajar, no a meterte en la vida privada de los demás.
- Eso estaba haciendo, trabajar...pero si tu me lo imposibilitas pues....tengo que buscar facilidades...- ¿la facilidad a la que se refería era a dejar pasar a Jacob a mi despacho? - no sé, pensé que el muchacho sería de gran ayuda…pero ya veo que no – ese picha-corta no podía hacer desaparecer mi frustración sexual ahora mismo.
- La única ayuda que me ha proporcionado ese picha-corta es para tenerte aún más en el punto de mira Cullen, ya vas teniendo puntos en tu contra – y dentro de poco perdería el partido…
- Conmigo no pagues los problemas de otros, jejeje - ¿por qué se reía? ¿Acaso no veía que estaba casi despedido? - todos no tienen la suerte de estar...bien proporcionados – le faltó añadir “como yo”…fantasma - no les culpes...
- De lo único que estás bien proporcionado es de idiotez – muy bien además!
- No decías eso hace algunos años...Marie – dijo acercándose a mi - o tengo que recordarte lo que me decías…. o mas bien, gemías – murmuró rozando su aliento en mi rostro, que asco....
- Gemía solo para no dañar tu pobre ego...porque ni pienses que lo disfruté, incluso fingí ese precioso orgasmo que tanto que gustó – con él había disfrutado pero no se lo podía decir, no puede pensar que podría caer rendida ante él en cualquier momento.
- No sabía que se podían fingir ciertas cosas - susurró en mi oído - por ejemplo, que ciertas partes del cuerpo se contraigan... - continuó diciendo, rozando con sus dedos mi brazo, esto me puso nerviosa.
- Ni tú mismo te crees eso y por favor, y apártate de mi que me das asco – una gran verdad además…
- Querida, vale que ante tus ojos ahora sea un don nadie comparado con tus amistades...pero yo no tengo problemas de ningún tipo...te aseguro que te saco años de ventaja en ciertas cosas...como, por ejemplo, en como hacer para ponerte nerviosa – tenía que hacer algo, no podía permitirme que notara que su simple roce me ponía nerviosa.
- ¿Ponerme nerviosa? Aún no ha nacido el hombre que me ponga nerviosa, porque para mi no significas nada – escupí en su cara, era hora de que retrocediera.
- Mira por donde creo que estamos de acuerdo en algo...prefiero cien mil veces antes a cualquiera de las modelos para meter en mi cama, que a una tía que es capaz de helarme – ¿helarme? ¿me estaba llamando mujer de hielo?
- Querido no te confundas, estás muy equivocado si piensas que yo voy a meterme en tu cama...que por cierto, es de Alice porque si no me equivoco vives en su casa...es algo con lo que tu no podrías no soñar – mi amiga siempre tan generosa…
- Jejej, no me gustan las camas...y no me gusta pasar frió, y a ti no tengo porque darte explicaciones de porque vivo con ella – ni las quería.
- Tampoco quiero tus explicaciones, no malgastes saliva, pero que sepas que no me gusta para nada la idea que el hermano al que tanto quería mi amiga y el que la abandono ahora esté en su casa chupando del bote – solo esperaba que no la arruinara ni le agobiara tanto como para que Alice perdiera su talento.
- ¿En qué momento hemos empezado a hablar de mi hermana? – me preguntó.
- En el momento en que has mencionado el meterme en tu cama.
- Ves como desvarías...ya quisieras que yo te metiera algo en ese cuerpo de rígida que tienes – dijo mirándome con asco de arriba abajo…pero seguro que era fingido, yo no podía dar asco a ningún hombre, imposible… - y para que lo sepas...si vivo con mi hermana es por decisión de ella y el tema facturas a ti ni te va ni te viene...no me hagas hablar con ella...no te gustaría su elección – no podía ser cierto…
- ¿Elección? ¿De qué estás hablando? ¿Acaso sabes todo lo que ha sufrido tu hermana? ¿Acaso sabes quién ha estado a su lado todo estos años? Por que, espera...creo recordar que tu...no – no podía hacer que Alice eligiera, era mi mejor amiga, pero no sé si ganaría un duelo contra su hermano…
- No, yo no...y puede que yo no sepa nada, pero tu sabes menos aún....así que si tanto amor le tienes mas vale que a ella no la metas en tus reproches de...mujer despechada… - esto tenía que terminar.
- ¿¡Mujer despechada?! – le interrumpí - ¡JÁ! Eso si que me ha hecho gracia Cullen...búscate otro pasatiempo, que lo que es a mi...me A-B-U-R-R-E-S….y a Alice ni la menciones, que yo por ella mato...MA-TO! – cosa que era totalmente cierta.
- Yo no he ido a buscarte...te recuerdo que has sido tu la que ha entrado aquí como loca poseída interrumpiendo el trabajo, el cual por cierto...hasta el lunes no lo tendrás en la mesa....- ¿qué? - y sobre mi hermana, que nunca se te olvide el vínculo que me une con ella....por tanto si alguien tiene algún derecho de mencionarla ese soy yo...no tu que solo llevas ocho años a su lado…así que guárdate tus venas psicópatas para otro....por ejemplo, aquellos que no te satisfacen – dijo dándome la espalda.
- Estamos perdiendo el tiempo Cullen, nunca nos vamos a llevar bien...y ah! El trabajo lo quiero ESTA TARDE encima de mi mesa – ¿torearme un simple empleado? Ni loca! - recuerda que aquí la jefa soy yo y ahora mismo tienes un pie en la calle y tendrás tu yo entero en la calle como esta tarde no esté tu trabajo hecho, ¿entendido? – por estas si que no pasaba, haría lo que yo le dijera.
- Pues dame por despedido, JEFA....yo así no trabajo – decía al mismo tiempo que se quitaba la cámara del cuello. Tenía que impedirlo, no podía decirle a Alice que su hermano había durado en nuestra empresa solamente dos días!
- Mira, por ser la primera te la voy a pasar, mañana quiero tu trabajo, ni esta tarde, ni el lunes, mañana...y ten por seguro que lo hago por Alice – Alice…
- Vale...mañana lo tendrás, pero como consejo te diré, y esto lo hago por mi hermana no por ti, que con prisas no vais bien... – con eso me bastaba.
- ¿Qué pasa chicos? – la voz de Alice nos asustó cuando entró en la zona de fotografía, espero que no nos haya escuchado demasiado…
- Nada… ¿a que no Edward? – dije mirándole, dando a entender que tenía que parecer naturales.
- ¿Por qué va a pasar algo? – dijo el muy tonto.
- Es que me he encontrado con Samantha en mitad del pasillo, dice que estabais en la sesión y tu llegaste gritando y… - Anthony la interrumpió, cosa que agradecí.
- No Alice…eso ha sido porque le he gastado una pequeña broma a Isabella esta mañana, ¿a que si? – menuda broma, esta se la devolvería – pero nada más, ya está hablado.
- Y, ¿porqué lleváis tanto aquí? – preguntó mi amiga de una manera curiosa…siempre tenía que enterarse de todo.
- Zanjando el tema de las fotos…mañana por la mañana las tendrá – más le valía que fuera así…
- Hermanita – dijo Edward, parecía que quería distraerla – ¿porque no vamos a tomar un café y así mientras se arregla la siguiente modelo?
- Pero Sam… - seguía sin dejarla terminar.
- Ya he acabado con ella, vamos – dijo cogiéndola por los hombros y sacándola de allí, no quería que siguiera con las preguntas, al final acabaría averiguando que ninguno de los dos nos soportábamos…y aunque me fastidiara, Edward tenía que trabajar...para nosotras.

Y allí me quedó, mirando fijamente el panel blanco que hacía mejorar la luz en las sesiones fotográficas…pensando…pensando en el roce de Edward… ¿Por qué me había puesto tan nerviosa con tan solo ese gesto? Lo que está claro es que mi rabia por lo que había hecho con Jacob no tenía nada que ver…era algo que venía de él…algo que venía de la única persona de la cual me había enamorado en mi vida…

Caris! Lo siento, lo siento, lo siento! Pero no tengo el capítulo terminado! :_(

El único momento que tenía para terminarlo, mis compis de la facultad me han secuestrado para ir de comida, así que como os podéis imaginar…he ido a trabajar borracha!

Además, como hoy es el cumple del novio de mi querida Almu, no podrá revisarme el capítulo, ya que no hablaremos…así que…MAÑANA ACTUALIZO SIN FALTA!

Lo siento de verdad!

(UyT) - CAPÍTULO VII

Hola chicas, al final Pau acudió a mi llamamiento y aquí os traigo el siguiente capítulo, siento las horas pero como os comente ayer, ciertos problemas no me dejan hacerlo antes…quería comentaros también una cosilla, haber todas sabéis que el personaje de Bella lo escribe Pau y yo el de Edward, pero…hasta hoy las conversaciones entre ellos, escasas a excepción del recuentro, las hemos ido escribiendo cada una por su cuenta, por ejemplo, el famoso encuentro lo escribió ella por su cuenta y así…bueno pues las palabras que os encontrareis al final de este, lo hemos hecho conjuntamente…de esta forma ni la una ni la otra rompe la esencia de ellos…bueno y sin más aquí os lo dejo….espero que os guste….



Edward Pov


-¡Ahhh!…¡Marco, no pares por dios!…¡no pares, sigue así!…..


¿Qué hice mal en otra vida?, estaba claro que algo muy malo le había echo a alguien para que ahora ese ser me estuviera castigando desde allá donde estuviera….


-¡Ohh Alice!, ¡me voy Alice!, ¡que me voy!….


¿Te vas?, dios que clase de engendró animal se estaba tirando mi hermana…¿es que no tenía gustos, no había heredado nada de mi?....


-¡No!, ¡aún no!…, ¡espera!…., ¡espera!….


Jesús, Maria y José, ¿es que no le daba vergüenza?, ¿no sentía ningún pudor a que yo estuviera a dos habitaciones de la suya?...en que maldito momento acepte a vivir con ella después de lo que me contó, ¡en que momento!...


-¡Aliceeeee!...¡No puedo!


¡Se acabo!, no podía aguantarlo más, estaba claro que esa noche no podría dormir, pero lo que tampoco haría sería seguir escuchando los berridos de un cabrito suelto del corral. Llegue a la cocina como pude, ya que iba tropezando con objetos que juraría no estaban ahí la noche anterior, ahora comprendía que los ruidos anteriores a despertarme no eran producto de mi sueño, sino el principio de la fiesta que tenía montada mi hermana, enchufe la televisión dándole todo el volumen posible, y comencé a tomarme el vaso de leche que había puesto instantes antes a calentar.


-No, no, te he dicho que aquí no duermes – pero que coño….

-Pero deja al menos que me vista, no, no puedo salir así.

-Deberías, haber si alguien se apiada de ti y te ayuda con tu problema – gritaba mi hermana empujando al engendro por todo el pasillo, he de reconocer que era graciosa la imagen del chico recogiendo sus ropas mientras mi hermana le invitaba cortésmente que se fuera.

-Pero cielo….

-Ni cielo ni nada, te vas, fuera… - sin poder evitarlo me eche a reír, llamando la atención de ellos que miraban como les observaba desde el marco de la puerta de la cocina.

-Y ese quién es? – grito el pobre infeliz.

-Ese?, uno que no tiene problemas de eyaculación precoz, a le fuera, fuera… - decía cerrando la puerta en sus narices – dios, maldita la hora en la que decidí traerlo..., lo siento hermanito – dijo dando saltitos hasta donde yo estaba.

-No, no te preocupes, tengo el consuelo de no ser el único al que has despertado.

-Ahh, es que no hay un puto buen polvo en toda la ciudad…

-A lo mejor ya te los has tirado a todos – dije con humor, no me quedaba otra.

-No, tantos no han sido, además buenos, buenos…pocos ninguno.

-Ya encontraras a tu semental hermanita – dije dándole un beso en la mejilla – y cuando eso ocurra no querrás dejarlo escapar.

-Eso fue lo que te paso a ti? – pregunto mientras caminábamos a nuestras habitaciones.

-Mas o menos, todo esta en si es o no esa persona.

-Bueno hermanito me encantan estas charlas de tu a tu, pero mañana hay que madrugar, por cierto eso me recuerda un desayuno, nos vemos mañana en la oficina, descansa – dijo abrazándome.


Descansar, eso mismo estaba haciendo antes de que los gritos del “macho men”del año me despertaran. Como imagine, me fue imposible conciliar el sueño, demasiadas preocupaciones sumadas a mi maravilloso despertar hicieron que estuviera dando vueltas en la cama hasta las siete de la mañana, hora en la que harto ya de pensar en como me había vuelto a arrastrar hasta un trabajo que de sobra sabía que no me llenaba, me fui directo al grifo de agua fría.


-Buenos días Edward, hola Edward, ¿que tal Edward? – eran algunos de los saludos de las modelos, las cuales me miraban con ojos de lujuria por el largo pasillo de la entrada a la agencia mientras yo intentaba que el segundo café de la mañana hiciera algún efecto. Ante mi pasaban bellezones de todo tipo, rubias, morenas, castañas, pelirrojas, todas con algo en común, un cuerpazo de escándalo, cuerpazos por los que años atrás no hubiera dudado ni tres segundos en utilizar mis armas, y por los que ahora, apenas me inmutaba.


Siempre había sido muy consciente del efecto que causaba ante las mujeres, algo que me hacia jugar con ventaja a la hora de conquistar a alguien, simplemente tenía que sentarme junto a ellas, y sonreír, nada más, lo demás ya estaba hecho con mi presencia. No me hacía falta hacerme el culto ni el inteligente con ellas, ya fueran tías sin celebro como ratas de biblioteca, todas quedaban prendadas con mi presencia, eso era algo que no había perdido, mi bonito encanto no estaba muerto, pues la sesión de la tarde anterior me lo había dejado claro, ya que si no hubiera dependido de mi, mi falta de sueño no se debería a los gritos del cabrito, sino a otros gritos más…placenteros, y no de una, sino de tres mujeres, pero…al contrario que ellas yo no estaba tan dispuesto.


Estaba claro que mi relación con Tanya me había marcado, y no poco. Por ella deje mis líos de cama con mil y una desconocidas haciendo que me centrara solo en ella, ¿que necesidad tenía de buscar a otra si ella me llenaba por completo en ese tema?…, lo demás, sinceramente lo demás dejaba mucho que desear, pero el sexo es algo que ciega más, o al menos eso fue lo que me paso y ahora me daba cuenta, ¿de que me servia tener el mejor sexo del mundo si me sentía solo?, ¿para que me quería meter en la cama de alguna de las modelos?, ¿para que al día siguiente siguiera encontrándome vació?


-¡Cullen! – grito la melodiosa voz con ojos de demonio pasando ante mi con sus aires de grandeza, supongo que rumbo a su torre de hielo, mas bien conocido como su despacho y sacándome de mis pensamientos, si no estaba lo suficiente despierto…ahora lo estaría - quiero las fotos del catalogo encima de mi mesa esta tarde, sino ya sabes – mal follada, porque esa cara no era de otra cosa, se ve que a ella no la habían tocado bien que tenia que venir a tocar.

-Por supuesto pe…digo jefa….- o para que después vinieran con reproches como esta…No, no Edward, prohibido acercarte a las modelos fuera de lo estrictamente profesional.


Espera un momento, ¿ha dicho que quiere las fotos para esta tarde?...pero estas exigencias, no, yo me había marcado unas pautas, y estas eran muy simples, tanto hoy como mañana viernes haría las fotos con las modelos que había seleccionado y durante el fin de semana las revelaría retocando todo aquello que fuera necesario, así era como yo trabajaba, y no con prisas y si no le gustaba pues que se fuera a la cola del chino de la esquina y buscara a alguien mejor.


-Oh por favor!, se que trabaja aquí, me lo dijo, ella misma me lo dijo – hay están los efectos de liarse con una modelo, que luego los amantes despechados llegan a rastras buscándolas.

-No te estoy diciendo que no trabaje aquí, te estoy diciendo que no esta – contestaba algo desesperada la recepcionista.

-Joder – pobre chico, me daba lastima, un hombre tan grande y fuerte suplicando por una mujer que seguro no lo merecía.

-Que pasa? – pregunte cuando llegue a su altura.

-El caballero…

-Black, Jacob Black – contestó el moreno.

-El señor Black, insiste en ver a la señorita Swan, pero ya le he dicho mil veces que ella no se encuentra aquí y que tiene que llamarla primero antes de venir - ¿a la señorita Swan eh?, anda, mira quien era la mujer, si era la dama de las ínfulas jejej, esta era la mía, se iba a enterar quién era Cullen.

-Pero es que…

-Jacob?, ¿puedo tutearte? – asintió – bien, la señorita Swan esta en su despacho y estará encantada de recibirte.

-Pero…señor Cullen ella…

-Joan, ¿verdad?, es que aún soy nuevo – dije mirando a mi nuevo “amigo” – acabo de cruzármela por el pasillo, iba dirección a su despacho y me ha dicho que tenia mucha prisa, que estaba esperando la visita de un hombre muy importante, y por la descripción…. – dije mirándolo de arriba abajo haciendo más convincente mi actuación - si, definitivamente eres tu Jacob.

-Gracias, ¿donde…?

-A si, tercera planta todo recto, verás el cartel con su nombre.

-Gracias otra vez – gracias a ti…muscul men.

-No hay de que, por cierto… podrías mandarle saludos de parte de Cullen.

-Señor Cullen la señorita Swan…

-Joan hazme caso, la visita le encantara…además con mis saludos te acabo de quitar la culpa a ti...


Si Bella era como mi hermana, y por lo que tenía entendido si lo era, no le haría mucha gracia mi saludo de buenos días.


Y como predije, no había pasado ni media hora cuando la señorita de las ínfulas entro como alma que lleva el diablo al set de fotografía, irrumpiendo así la sesión que estaba teniendo con Samantha.


-EDWARD ANTHONY CULLEN! – grito abriendo la puerta de golpe - ¿quien te has creído para permitir acceso en mi oficina a personas ajenas a la empresa? – estaba loca, confirmado.

-Espera un segundo - dije alzando mi mano en si dirección – Sam…querida, podrías dejarnos solos, es que alguien se levanto hoy...de mal humor, cosas de mujeres ya me entiendes - dije guiñándole un ojo antes de verla desaparecer por la puerta -…Tenia entendido que aquí solo podía entrar yo – dije encarándola.

-Y yo creo que te dejé bien claro que aquí la que manda soy yo.

-Claro, como el agua - conteste rodando los ojos - No te enfades mujer, yo que pensaba que te hacia un favor...no se te vi tan alterada esta mañana que creía que os quedaba algo pendiente – conteste humorístico, encendiendo así cada vez más su ira.

-Mira, para empezar no eres nadie para decir si tengo algo pendiente o no con alguien y segundo, aquí vienes a trabajar, no a meterte en la vida privada de los demás.

-Eso estaba haciendo, trabajar...pero si tu me lo imposibilitas pues....tengo que buscar facilidades...- como por ejemplo las que un tío puede ofrecerte y así cambiar tu humor, pensé - no se pensé que el muchacho sería de gran ayuda…pero ya veo que no – a esta no la cambiaba ni un equipo completo de fútbol junto con los suplentes.

-La única ayuda que me ha proporcionado ese picha-corta es para tenerte aún más en el punto de mira Cullen, ya vas teniendo puntos en tu contra...

-Conmigo no pagues los problemas de otros jejeje- me fue imposible contener la risa hecho que aún conseguía enfadarla más - todos no tienen la suerte de estar...bien proporcionados – como yo, aunque me calle, ese dato ella ya lo conocía - no les culpes...

-De lo único que estás bien proporcionado es de idiotez.

-No decías eso hace algunos años...Marie – dije acercandome a ella - o tengo que recordarte lo que me decías…. o mas bien, gemías – murmure rozando con mi aliento su rostro.

-Gemía solo para no dañar tu pobre ego...porque ni pienses que lo disfruté, incluso fingí ese precioso orgasmo que tanto que gusto – esta si que era buena, encima de despechada, orgullosa y mentirosa.

-No sabía que se podían fingir ciertas cosas - susurre en su oído - por ejemplo que ciertas partes del cuerpo se contraigan...- continué diciendo, rozando con mis dedos su brazo, gesto que comenzó a ponerla más nerviosa.

-Ni tú mismo te crees eso y por favor, y apártate de mi que me das asco.

-Querida, vale que ante tus ojos ahora sea un don nadie comparado con tus amistades...pero yo no tengo problemas de ningún tipo...te aseguro que te saco años de ventaja en ciertas cosas...como por ejemplo en como hacer para ponerte nerviosa – podía notar como se estremecía ante mi contacto…podía negarlo, pero el cuerpo no mentía.

-¿Ponerme nerviosa? Aún no ha nacido el hombre que me ponga nerviosa, porque para mi no significas nada – escupió en mi cara haciendo lamentar mi acercamiento, joder Edward, es una tía, no seas imbecil, ella es como todas, no peor…ella tiene poder…mala combinación en ellas.

-Mira por donde creo que estamos de acuerdo en algo...prefiero cien mil veces antes a cualquiera de las modelos para meter en mi cama, que a una tía que es capaz de helarme – dije con todo el desprecio que pude alejándome dos pasos de ella.

-Querido no te confundas, estás muy equivocado si piensas que yo voy a meterme en tu cama...que por cierto, es de Alice porque si no me equivoco vives en su casa...es algo con lo que tu no podrías no soñar – que se creía esta….

-Jejej, no me gustan las camas...y no me gusta pasar frió, y a ti no tengo porque darte explicaciones de porque vivo con ella – solo me faltaba eso.

- Tampoco quiero tus explicaciones, no malgastes saliva, pero que sepas que no me gusta para nada la idea que el hermano al que tanto quería mi amiga y el que la abandono ahora esté en su casa chupando del bote - ¿pero a ella que cojones le importaba eso? Además….

-En que momento hemos empezado a hablar de mi hermana?

-En el momento en que has mencionado el meterme en tu cama.

-Ves como desvarías...ya quisieras que yo te metiera algo en ese cuerpo de rígida que tienes – dije mirándola con fingido asco de arriba abajo…ella no podía darme asco…una mujer así no podría, no estaba ciego, pero era abrir su boca y entrarme ganas de…arg… - y para que lo sepas...si vivo con mi hermana es por decisión de ella y el tema facturas a ti ni te va ni te viene...no me hagas hablar con ella...no te gustaría su elección – ahí tenía su punto más débil…

-¿Elección? ¿De qué estás hablando? ¿Acaso sabes todo lo que ha sufrido tu hermana? ¿Acaso sabes quién ha estado a su lado todo estos años? Por que, espera...creo recordar que tu...no – era oficial, no la soportaba.

-No, yo no...y puede que yo no sepa nada, pero tu sabes menos aún....así que si tanto amor le tienes mas vale que a ella no la metas en tus reproches de...mujer despechada…

-¿¡Mujer despechada? – me interrumpió - ! JÁ! Eso si que me ha hecho gracia Cullen...búscate otro pasatiempo, que lo que es a mi...me A-B-U-R-R-E-S….y a Alice ni la menciones, que yo por ella mato...M-A-T-O!

-Yo no he ido a buscarte...te recuerdo que has sido tu la que ha entrado aquí como loca poseída interrumpiendo el trabajo, el cual por cierto...hasta el lunes no lo tendrás en la mesa....- aproveche para dejárselo bien claro - y sobre mi hermana, que nunca se te olvide el vínculo que me une con ella....por tanto si alguien tiene algún derecho de mencionarla ese soy yo...no tu que solo llevas ocho años a su lado…así que guárdate tus venas psicópatas para otro....por ejemplo aquellos que no te satisfacen – dije dándole la espalda…cada vez me costaba más mirarla.

-Estamos perdiendo el tiempo Cullen, nunca nos vamos a llevar bien...y ah! El trabajo lo quiero ESTA TARDE encima de mi mesa, recuerda que aquí la jefa soy yo y ahora mismo tienes un pie en la calle y tendrás tu yo entero en la calle como esta tarde no esté tu trabajo hecho, ¿entendido? – por esas si que no pasaba.

-Pues dame por despedido, JEFA....yo así no trabajo – conteste encarándola a la vez que me quitaba la cámara del cuello.

-…Mira, por ser la primera te la voy a pasar, mañana quiero tu trabajo, ni esta tarde, ni el lunes, mañana...y ten por seguro que lo hago por Alice – Alice…porque le decía que me iba…¿Por qué no soportaba a su mejor amiga?...no…

-Vale...mañana lo tendrás, pero como consejo te diré, y esto lo hago por mi hermana no por ti, que con prisas no vais bien....

-Que pasa chicos? – nos sobresalto la voz de mi hermana entrando a la sala.

-Nada… ¿a que no Edward? – dijo Bella mirándome.

-¿Por qué va a pasar algo? – dije haciéndome el tonto.

-Es que me he encontrado con Samantha en mitad del pasillo, dice que estabais en la sesión y tu llegaste gritando y…

-No Alice…eso a sido porque le he gastado una pequeña broma a Isabella esta mañana, ¿a que si? – asintió ella – pero nada más, ya esta hablado.

-Y porque lleváis tanto aquí? – pregunto mi hermana, a curiosa…no la ganaba nadie.

-Zanjando el tema de las fotos…mañana por la mañana las tendrá.

-Hermanita – dije de pronto al ver la cara dubitativa de mi hermana – porque no vamos a tomar un café y así mientras se arregla la siguiente modelo.

-Pero Sam…

-Ya he acabado con ella, vamos – dije cogiendola por los hombros y sacándola de allí, no quería que siguiera con las preguntas, al final acabaría averiguando que ninguno de los dos nos soportábamos…y aunque, en cierta forma me alegraría de ello…no quería privarla de la amistad de su amiga…


Antes de salir de la sala me gire para ver el rostro de Isabella, el cual volvió a mirarme retórica…estaba claro que la guerra estaba declarada…



A esta esplendida pelea me refería con las últimas palabras….jeje…bueno pues hasta el martes…día en el que volverá Pau, con un nuevo capítulo…besos…

CAPÍTULO XXXVIII

Siento las horas y siento no haber podido actualizar ayer como quería…pero bueno, problemas familiares me lo han impedido…pero bueno aquí esta…aunque no se que pensar de el, pues apenas he tenido inspiración escribiéndolo así que lo siento si es un poco caca….

Antes de nada…quiero mostraros el regalito, o mejor dicho, regalazo que me ha hecho mi niña Paz, si es que es imposible no quererla. Este primer video, si digo primero porque aún falta otro que esta en realización jejej, describe en fotos la primera parte de la historia que yo os he ido relatando…solo deciros que aún moqueo (me emociono) cada vez que lo veo….







CAPÍTULO XXXVIII - Pruebas


Robert


-¿En que me has convertido? – susurraba en voz alta contemplando el sereno rostro de mi angel durmiendo placidamente. Se la veía tan calmada, tan diferente a como estaba horas antes, horas en las que lo último que imagine fue acabar durmiendo con ella mientras nuestros cuerpos desnudos se abrazaban bajo las suaves sabanas.

Estaba confundido…no sabía que pensar, no podía decir si fue algo bueno o malo el echo de que una vez más volviera a desconfiar de mi. Sus palabras me hirieron, no por las formas sino por su contenido. Esta bien, quizás me mostré algo amable con la chica de la fiesta, he de reconocer que me pareció atractiva, llamativa tal vez, pero de ahí a pensar en algo más…no, ya no solo porque estaba ella, sino también por mi, por mi y por el lugar en el que estaba y por mil razones más que volvían a llevarme a ella…ella, la única que desde hacía mucho tenía cabida en mi mente.

¿Estaba enamorado?, je, perdidamente…lo tenía todo, todo lo que deseaba en una mujer, ¿porque no iba a estarlo?, es inteligente, alocada, impulsiva, con carácter, cualquiera que la conociera se enamoraría de ella, no hacia falta estar muy loco para hacerlo. Pero estar enamorado no significa que nada tenga límites, o que sea suficiente si sientes que ese sentimiento no es reciproco, eso justo es lo que yo sentí cuando la vi chillarme en mitad del pasillo, sentí que hasta ahí había llegado mi paciencia, aunque he de reconocer que la gota que colmo el vaso fue ver como el sexo la cegaba.

Si dijera que me sentí una marioneta estaría exagerando, pues yo también tenia sed de su cuerpo y al igual que ella no me negué en ningún momento, pero ver como minutos antes había puesto en duda mis palabras y seguido sentirla gemir en mi oído fue algo que sencillamente me supero. Fui frío con ella, puede…pero eso no me dolió tanto como el hecho de que una vez más, creyera a todos menos a mí.

Estaba decidido a terminar con todo, sin quererlo o dejándome llevar por falsas ilusiones, estaba demasiado implicado en algo…que no tenía ningún sentido, lo poco o nada que tenía con Kristen no iba a ninguna parte, sus dudas, sus miedos y sus reproches absurdos no hacían mas que confirmarme algo que llevaba días rondándome en la cabeza. Éramos amigos, si, nos conocíamos bastante por no decir a la perfección, también, pero, estaba claro que hiciera lo que hiciera yo no era la persona adecuada, la persona con la que ella quisiera tener algo más…ella no me miraba con los mismos ojos que yo lo hacía…y eso era lo que más dolía.

Ni la informe de la reunión, ni la mire cuando bajo, sabía que si lo hacía volvería a caer, lo sabía… ¿cuantas veces no me había jurado apartarme de su vida?, ¿y cuantas no volví a caer?, ¿que tenía de especial esta?, nada, no tenía nada, de ahí que apenas la dejara hablar cuando fue a buscarme a mi habitación.

No quería mirarla, ni siquiera darle explicaciones ni que ella me las diera, solo quería evitarla, evitarla a toda costa, pues sabía de sobra que mis pensamientos caerían en saco roto a la mínima, quizás no hoy, quizás mañana tampoco, pero si lo harían pasado, ya que ella lo era todo…., mi tentación, mi locura, mi obsesión. Finalmente explote y hable, acabe soltando toda la mierda que quise guardarme para mi pensando que así estaría más tranquilo, quizás hasta me seria más fácil olvidarla haciéndolo, pero…me equivoque, solo me bastaron diez segundos una vez cerré la puerta para saber que había cometido el mayor de los errores.

Salí tras ella suplicando a mis adentros que no fuera demasiado tarde, el orgullo que horas antes me estaba comiendo ya no me importaba, ya me daba igual todo, lo único que sabía es que no podía ni quería vivir sin ella, me era imposible concebir la idea de tenerla seis días a mi lado y no poder tocarla, besarla ni sentirla, seis días en los que prefería estar a su lado antes que alejado, seis días en los que volvería a dárselo todo, después….el después ya vendría.

Te amo, dos simples palabras que en apariencia no significan nada pero que a la hora de la verdad…lo son todo, dos palabras con las que soñé una y mil veces escuchar de sus labios, dos palabras que nunca imagine que diría. Pero finalmente…lo hizo, la primera fue en mitad del pasillo cuando la encontré abatida y llorando, echo que por cierto me partido en dos, pues…quién la conozca bien, sabe que es muy raro verla en esa situación, yo al menos lo último que pensé es que fuera por mi…pero resulto…resulto que sí…,lo volvió a repetir cuando la tome entre mis brazos y la introduje en la habitación de la cual tenia más claro que nunca que no la dejaría salir….y una vez más mientras hacíamos el amor.

¿Y ahora que?....

-Siento haberte despertado – susurre cuando sus ojos comenzaron a abrirse, sacándome así de todos mis pensamientos.
-Mmmm… ¿en que estas pensando?
-En todo…y en nada – conteste acariciando su mejilla sin dejar de mirar el brillo de sus ojos –…Ashley me llamo hace un rato, dijo que están pensando en salir a dar una vuelta y conocer un poco el lugar.
-No es mala idea…aunque eso supone levantarse…ducharse…vestirse… - ronroneaba mientras que con su dedo índice trazaba líneas desde mi clavícula hasta mi pecho.
-Entonces nos quedamos aquí – dije entre risas a la vez que tomaba su cintura con mis manos y colocaba su cuerpo encima del mío.
-Jejeje, estas loco – susurro en mi boca a la vez que comenzó a mover sus caderas, friccionando así nuestros sexos.
-No sabes cuanto – conteste cogiendo su rostro con ambas manos para besar su boca.

Ahí seguíamos, como horas antes habíamos estado, enzarzando nuestras lenguas en una batalla cuyo único resultado era el mutuo sentimiento de satisfacción. Nuestras bocas volvieron a jugar una con la otra, ella aprisionaba gentilmente mi labio inferior para después dejar que mi lengua volviera a devorar la suya y así vuelta a empezar mientras nuestras manos se perdían por la extensión de nuestros cuerpos, paseando desesperadas como si de una necesidad sobrehumana se tratara.

Mis dedos caminaban por su espalda, dibujaban su columna estremeciendo cada membrana de su ser, podía sentirla temblar sobre mi, jadear levemente en mi boca. Sus manos no se quedaban atrás, estas delineaban el contorno de mi torso, pasando por mi pecho y acabando por mis brazos, los cuales abrazaban su cuerpo sin dejar de tocarla.

Parecíamos muñecos sincronizados a tocarse. Sus caderas, junto con las mías, se balanceaban con el fin de rozar nuestros sexos, consiguiendo así una rápida estimulación del mío, el cual se frotaba cada vez con mayor facilidad debido a la humedad del suyo mientras nuestras bocas seguían perdidas la una con la otra entre jadeos y risas.

-Definitivamente se esta mejor aquí – dije mientras que mis manos, las cuales ahora vagaban por sus nalgas las apretaban ciñéndola más a mí.
-Aja – gimió en respuesta sin dejar de moverse consiguiendo que mi pene se colocara justo en su entrada – pero así….se esta…..mejor ah – jadeo sintiendo como me iba introduciendo lentamente en ella.

No la había penetrado completamente cuando alzó su cuerpo quedando sentada sobre mí facilitando que profundizara más en ella. Ayudada por sus manos, las cuales reposaban en mi pecho, impulsaba sus caderas a un ritmo pausado que fue cogiendo forma más frenética a medida que aumentaban las embestidas.

Su pecho, subía y bajaba al compás de su cuerpo el cual estaba levemente arqueado por las oleadas de estímulos que estaba sintiendo, sensaciones que nublaban mis sentidos con cada uno de los roces en su interior.

Estaba próxima a acabar, sus paredes se contraían alrededor de mi miembro justo a la vez que sus gemidos comenzaron a aumentar y sus movimientos iban perdiendo la intensidad de segundos atrás. Ayudada por la fricción de mis manos en sus caderas, volvió a retomar el ritmo anterior entre jadeos cada vez más audibles, jadeos que terminaron con mi nombre en sus labios a la vez que sentía como un fuerte calor, abrasaba mi miembro, el cual, segundos después acabo vaciándose en su interior, una vez hube llegado al clímax.

-Ves como esto era mejor – decía dejando caer su cuerpo sobre el mío.
-Si – conteste débilmente mientras sentía como mi respiración se iba normalizando poco a poco – Pero no se porque creo que no sería tan mala idea vestirnos e ir a comer algo.
-Cansado?
-Abatido más bien jeje.
-Muy mal Pattinson, esto no es nada compa….- no pudo terminar la frase, los golpes en la puerta seguidos de una voz bastante conocida no se lo permitieron.
-Chicos….¿os vais a venir al final?
-Quién es? – pregunto Kristen asustada bajándose de mi y tapándose con la sabana, gesto que provoco una gran carcajada en mi.
-…Ahora bajamos Ashley, quince minutos – grite como pude conteniendo las risas.
-No te rías – dijo incorporándose no sin antes golpear mi brazo – me ha asustado, ¿cómo sabe que estoy aquí?
-Lo habrá jejej…intuido jeje – conteste sin poder dejar de reírme…
-Lo ha intuido o se lo has dicho? – pregunto alzando las cejas.
-No, no jeje, cuando me llamo no dije nada…palabra – conteste intentando ser serio pero los gestos de su cara me lo impedían.
-No me molesta que lo sepa, solo es que no me gusta ser la comidilla de nadie… ¡quieres dejar de reírte! – grito volviendo a golpearme, ahora con la almohada.
-Pues…para no querer ser la comidilla…bien claro que has dejado lo que hacías – dije tapándome con mis manos.
-Que quieres decir?...Rob, quítate las manos de la cara y dímelo – exigió.
-No solo que…bueno…digamos que creo que hubiera sido mejor pedir una habitación insonorizada – conteste apartando con miedo las manos de mi rostro.
-¿Qué hablas?...no – asentí - ¿si?.... ¿tanto? – volví a asentir - ¿tu crees que…? hay dios mió, ahora si que no salgo de aquí – decía acostándose nuevamente en la cama y tapándose completamente con la sabana.
-Tonta jejeje, es algo natural jeje, tu crees que ella es tonta, sabe que no jugamos a las cartas, además, no puedes quedarte aquí encerrada toda la semana – decía entre risas intentando apartar la sabana de su cara.
-Dios mió que vergüenza.
-Ayer no te dio – dije recordando nuestro encuentro contra la pared en mitad del pasillo.
-Cállate! – grito – ves lo que me haces hacer, pierdo la cabeza cuando estoy contigo, eres una mala influencia.
-Kristen…vamos.
-No.
-Jejeje, bueno, te traeré algo ¿alguna preferencia?
-Un repelente contra ti.
-Que te crees tu que te voy a traer eso – conteste intentando otra vez apartar la sabana, algo que volvió a ser imposible. – Bueno, pues…voy a vestirme – dije levantándome de la cama y caminando hasta el baño, pero justo antes de entrar me gire para observar la escena lo cual me llevo a descubrir sus ojos mirándome atentamente por encima de la tela. – Mira, si resulta que la niña ha salido curiosa, que te gusta lo que ves ¿verdad? – decía riéndome volviendo a acércame a ella.
-No aléjate, cuanto más lejos de mi mejor – grito levantándose de la cama envuelta en la sabana.
-No corras porque la habitación no es tan grande.
-Déjame – protesto cuando conseguí alcanzarla.
-Mmmm, no, no quiero – conteste aferrándola contra la pared y estampando mi boca en su cuello, el cual comencé a mordisquear mientras mis manos se colocaban en su cintura.
-No decías que tenías hambre – protesto intentando apartarme.
-Si, ¿y a que no sabes cual es mi alimento preferido? – pregunte inocentemente antes de succionar el lóbulo de su ojera para seguir bajando hasta su clavícula.
-Creo…que me hago una ligera idea – una ligera idea, eso es lo que me hubiera gustado mostrarle de cuanto me tentaban todas y cada una de sus curvas, pero lo bueno no dura eternamente o por lo menos lo bueno en el terreno al que yo me refería, pues ahora tocaban terrenos más…públicos.

Tras una corta ducha, y nunca mejor dicho, pues no solo seque las gotas de agua que corrían por mi cuerpo, sino que también elimine los restos de jabón que la señorita mandona me imposibilito terminar de hacer con el agua, bajemos al hall donde entre risas nos recibieron los compañeros, sofocando hasta el extremo a Kristen.

Las calles de Montepulciano nos recibieron con un calor abrasante. A diferencia de Vancouver, que poseía un clima triste, lluvioso y frió, la ciudad brillaba siendo totalmente lo opuesto. Pasamos la mañana recorriendo algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, en otras palabras, andando y sudando como pollos apunto de entrar al matadero. Y no estaba mal, al contrario a mi me encantaba conocer lugares nuevos, pero entre el sofocante calor, las intensas caminatas entre costeras y mas costeras y mi falta de alimentos las últimas veinticuatro horas, me fue inevitable acabar entrando en el primer bar que divise, seguido por supuesto de los cumplidos de unos y las quejas de otras.

Después de probar la especialidad de la casa, o más bien uno de mis platos preferidos, la autentica pizza y como no, de comer en compañía de los adorables paparazzis, los cuales era incapaces de dejarnos tranquilos, continuemos con el recorrido el cual acabo llevándonos al set donde rodaríamos las escenas que faltaban.

Boquiabierto me quede cuando lo vi, ni la mejor de las imaginaciones hubiera plasmado mejor las líneas que Meyer describía sobre Volterra. La plaza, junto con una fuente artificial justo en medio tal cual relataba, la torre del reloj, las banderas, los edificios que la bordeaban, todo…lo tenía todo, si antes pudiera llegar a tener alguna duda sobre la película, todas estas fueron disipadas.

Alucinados, contemplábamos cada uno de los detalles mientras Chris nos iba dando indicaciones de cada uno de nuestros movimientos para el rodaje. Los míos eran bastante simples, caminaría desde el interior del edificio de la torre del reloj hasta el exterior, donde comenzaría a desprenderme de la camisa para acabar comenzando a bajar los escalones que imposibilitaban que los rayos del ficticio sol, ficticio porque por mucho sol que hubiera no era suficiente, se reflejaran en mi cuerpo. A partir de ahí es donde entraba ella, la cuál debía impedir que siguiera bajando, dialogo, beso, entrada al interior del edificio, más dialogo en compañía de los demás actores y fin, ¿fácil verdad?, pues en principio se suponía que si, pero claro, con lo que yo no contaba era con el hecho de que esa plaza, ahora totalmente desierta, en el momento del rodaje estaría repleta de cientos de extras…lo cuál dificultaba más la actuación, no por nada, sino porque…bueno, daba más vergüenza, al menos a mi.

-¿Qué os ha parecido todo? – preguntaba uno de los miembros del equipo horas después mientras cenábamos en uno de los restaurantes de la cuidad.

Si hubiera podido elegir, seguramente me hubiera quedado en el hotel como el resto del elenco de la película, bueno, realmente si hubiera podido elegir, hubiera cogido del brazo a Kristen y me la hubiera llevado lejos, solos donde ella y yo pudiéramos estar con la tranquilidad de que nadie nos observara, pero no podía elegir, pues nuestros agentes y algunos miembros de la producción junto con los del equipo deseaban cenar con los protagonistas del film y de haber podido elegir, la única tranquilidad de la que hubiéramos podido disfrutar era la que nos permitía la habitación, por tanto, no quedaba otra que conformarse con lo que había.

La cena fue bastante agradable, comimos hasta hártanos, bebimos lo que quisimos, hasta me hizo olvidar algunas preguntas que horas antes se agolpaban en mi cabeza, hasta que llego la dichosa pregunta, aquella que no hacía otra cosa que recordarme que tenía las horas contadas junto a su compañía.
-Y bien Robert, ¿ya tienes hotel en Nueva York? – Nueva York, justo una semana y un día me separaban de esa ciudad, y por tanto de ella.

¿Qué pasaría entonces?... ¿cada uno retomaría su vida como si nada de lo ocurrido hasta ahora hubiera pasado?... ¿tendrían valor las palabras dichas por ella horas atrás entonces?..., no tenía ni idea, no tenía ni idea de nada, lo único que sabía es que al menos permanecería fuera de LA durante algo más de dos meses, mientras que ella seguiría con su vida cerca de todo aquello que me daba más miedo…su ex, sus ex, sus amigos, la gente que la quería…ya no estaría sola, ya no tendría la necesidad de apoyarse en mi, y aunque la tuviera yo no estaría y al final….al final se olvidaría de mi o al menos dejaría de ser ese apoyo tan importante.

Las preguntas sobre nuestros nuevos proyectos no solo me las hicieron a mí. Entusiasmada contaba las ganas que tenía de interpretar el nuevo papel de su próxima película, no solo por tener el honor de interpretar a una de las grandes leyendas vivas en la música del Rock, sino también por ser una de sus idolas, una mujer que al igual que ella, estaba dotada de un fuerte carácter capaz de tirar para adelante con cualquiera de las circunstancias. Estaba feliz por ella, su rostro se iluminaba solo con la mera idea de conocer a la cantante, sabía de sobra que llevaba desando que llegara ese momento bastante tiempo, aún recuerdo como emocionada me contó que había sido la elegida para interpretarla, por tanto no podía hacer otra cosa que alegrarme, iba a cumplir uno de sus sueños así que…., pero aún así me era inevitable pensar en lo muchísimo que la echaría de menos y en lo diferente que serían las cosas cuando volviera.

-¿Qué te pasa? – pregunto mientras cerraba la puerta de la habitación, por fin habíamos llegado, por fin la tendría solo para mi, sin tener que compartirla con los compañeros o los fans.
-Nada – conteste sentándome al borde de la cama, desde que habían sacado el tema en la cena me había sido imposible olvidar lo poco que me quedaba junto a ella – nada de verdad – repetí cuando se arrodillo entre mis piernas mirándome fijamente a los ojos.
-No te creo.
-No se…quizás ya este sintiendo algo de nostalgia.
-Nostalgia?...¿hechas de menos Vancouver?
-Eh?, no, que va…ya te hecho de menos a ti, y eso que aún te tengo aquí – porque me era imposible engañarla, ocultarle todos y cada uno de mis pensamientos.
-Todo será diferente en una semana.
-Bastante – solté sin pensar.
-Robert…esto es lo que hay, a esto nos dedicamos, quizás si esto no nos gustara tanto podríamos fugarnos y montar la banda que tu dijiste, pero tu eres actor…y yo actriz…y esto es lo que nos llena, además nos pagan por ello jeje.
-Si, déjalo, son…tonterías…
-Yo lo veo como una prueba, un obstáculo, algo que si superamos nos confirmaría muchas cosas.
-No necesito ninguna prueba para saber lo que siento por ti, ni para recordarme cuanto te echare de menos.
-¿Y crees que a mi me hace falta?, hey mírame – susurro acariciando mi mejilla para que la mirara - ¿lo crees?
-No se…ya no se que creer…tengo la cabeza hecha un lió.
-Sabes?, hace año y medio creía que estaba enamorada de un hombre del cual no me había alejado más de dos semanas – no, lo último que deseaba es que acabara hablándome de él.
-No quiero que me cuentes…
-Déjame acabar…- me interrumpió - y entonces llegó la película y con ella la lejanía…, no te voy a decir que no lo echara de menos, pero…quizás nunca fue lo suficiente.
-Y entonces me metí yo por en medio.
-Jejej, idiota, si yo no te hubiera dejado nunca lo abrías hecho.
-Me estas queriendo decir que el hecho de que nos alejemos sirve para demostrarte a ti misma que no te fijaras en otro? – pregunte confundido.
-No, lo que te estoy intentando decir, es que desde antes de que tu aparecieras, o por lo menos desde antes de que te metieras en mi cabeza, yo ya sabía realmente lo que sentía por Michael, pero me engañe, me engañe a mi misma, lo engañe a él y por tanto a ti, no estoy dispuesta a que eso me vuelva a pasar.
-No…no te entiendo, lo siento.
-Robert lo que te dije ayer es lo que siento, he tardado en averiguarlo pero finalmente lo he hecho…Te amo…- dijo apoyando su frente en la mía - y se que esta separación va a demostrarnos a ambos hasta que punto y lo que somos capaces o no de hacer.
-Entonces debo tomármela como algo bueno ¿verdad?
-Debes tomarla como lo que es…y como lo que podría llegar a ser.

En otras palabras, la separación marcaría un antes y un después en nosotros…, para bien o para mal lo haría…, solo esperaba que fuera para bien…



Daros las gracias por los comentarios del anterior capítulo, me alegro mucho de que os gustara, la verdad que para mí fue uno de los más intensos a la hora de escribirlo…así que de verdad muchísimas gracias…y respecto a las canciones que escuchasteis mientras lo leíais, geniales todas, yo iba a poner una pero pensé…no que cada una elija la que mejor sienta que lo describe…

Tati, espero que tu examen saliera genial, Robsessed cariño jeje, me gusta el nombre jeje, y no, no pienso volver a tardar tanto en actualizar, aunque haga los capítulos más cortos actualizare antes para no dejaros tanto tiempo con la espera, esta semana ha sido por mi examen, sino lo habría hecho antes…¿hasta que punto pienso escribir?...pues la verdad que un principio mi idea era escribir sobre la promoción de crepúsculo y el rodaje de luna nueva, pero poco a poco y en parte gracias a vosotras me he animado a alargarla más, no se bien hasta que punto, también depende de lo que hagan estos niños porque llevamos sin fotos de ellos un mes…, haber como me las apaño durante este tiempo jejej, pero bueno en principio seguramente la voy a estirar hasta actualmente, hasta las navidades o un poco más según, pero de momento si os digo que queda aún fic para rato jejej, eso si no os aburro antes jejeje

Otra cosilla, en principio mañana habrá actualización del otro fic, siempre y cuando, la señorita Pau, si, si tu jeje, te pongas en contacto conmigo, porque cierta personilla se me resiste mucho y no me gusta nada como esta quedando, tu ya me entiendes verdad…a le dicho queda jejeje……

(UyT) - CAPÍTULO VI

Bueno chicas, ya es Jueves! Lo que significa que os dejo mi nueva actualización antes de irme de cena de clase! Espero que os guste, aunque veo que os va agradando bastante el fic en general…y bueno, ¿qué decir de Bella? Hay a algunas que os gusta, a otras que no…yo lo he hecho más parecido a mi que he podido, en verdad, en lo único que no nos parecemos es en la prepotencia (creo xDDD) porque por lo demás…es un calco mío! Y lo de hombre-calienta-cama, ojala pudiera hacerlo, jajajaja, pero creo que no me conviene…no porque no pueda, JÁ!
Jajajaja, es broma…aquí os lo dejo! Va, os voy a decir la verdad, yo quería que los protagonistas del fic fuera Edward y Paula (es decir, servidora), pero a Almu no le pareció buena idea, jajajaja, así que he hecho lo que he podido para que Bella se pareciera a mi, y creo que más o menos está conseguido, las que me conocéis lo sabéis perfectamente… Os aviso de que este tiene un lenguaje muy…a ver como os lo digo, muy yo, así que a quién no le guste pues…no sé…


Os dejo, voy a terminar de ponerme guapa! OsQuiero!





Bella POV


Alice pasó por mi despacho un poco temprano, ya que tan solo eran las 5 de la tarde, pero me sacó de mi oficina alegando que ya que salíamos a cenar, podíamos aprovechar y salir también de fiesta y así adelantábamos nuestra caza de hombre de los Sábados, pero antes teníamos que bajar a la zona de fotografía para presentarle a Edward a las modelos con las que trabajaría hoy.

Una vez entramos en dicha zona no sé qué me pasó, pero una rabia se apoderó de mi al ver a Edward coqueteando con todas y cada una de las modelos que Alice le había traído, ¿pero cómo se atrevía? ¿Es que no había tenido bastante con lo que le había dicho en la oficina? Al parecer este chico se estaba declarando la guerra él solito…
- ¡Cullen! – no pude evitarlo – aquí se viene a trabajar, la baba la dejamos para otro momento, ¿entendido? – se iba a enterar este…
- Claro que si…jefa – me respondió arrastrando la última palabra, al menos lo tenía claro, sabía perfectamente que aquí mandaba yo.
- Bien, es que sería una lastima que todo ese talento acabara pidiendo dinero en la cola del metro – su cara me lo estaba dejando todo en bandeja.
- Chao hermanito – dijo Alice antes de que saliéramos por la puerta.
- Oye Bella, no seas tan dura con mi hermano – me dijo intentando defender a su hermano - es que él siempre ha sido un mujeriego y creo que hace demasiado que no emplea sus dotes de lingoncete – sin duda, con Alice iba a tener algún que otro problemilla por culpa de su hermano…
- Bueno cari, puede ser todo lo ligón que quiera pero aquí se viene a trabajar, ¿o es que quieres que transformemos la agencia en un club de putas?
- No! Para nada! Eso igual lo dejamos para otra vida, jajaja, ahora vamos, que tenemos que prepararnos! – dijo mientras nos dirigíamos a mi casa, ya que tanto en mi casa como en la suya teníamos ropa de ambas para momentos como este.

Mi pequeña amiga me propuso elegir los modelitos que íbamos a usar esta noche antes de darnos una ducha y hacía tanto tiempo que no hacíamos esto juntas que…no me acordaba que me había metido yo sola en un gran lío!
- Alice! Déjalo ya! Por un momento pensé que estaba dentro del armario en vez de sentada en mi cama! – le decía mientras miraba a mi alrededor, tenía toda la habitación llena de ropa, tanto por el mobiliario como por el suelo.
- Ya sabes que siempre tenemos que estar perfectas! No te quejes! – tuve que callarme y darle la razón, ya que siempre teníamos que despuntar allá a donde íbamos, sino lo hacíamos era porque…espera, ¿qué digo? Siempre lo hacíamos!

Después de unos 15 minutos más sacando ropa del armario, por fin, nos decidimos. Alice dijo que se pondría un vestido corto, estilo palabra de honor, negro, con un cinturón rojo debajo del pecho a conjunto con unos zapatos y bolso rojo, yo por mi parte, había elegido otro vestido, incluso más corto que el de mi amiga, de color crema con un escotazo que quitaba el hipo.

Una vez arregladas salimos directas al restaurante, ya que arreglarse al lado de Alice significaba estar prácticamente 4 horas frente al espejo. Fuimos a nuestro restaurante favorito, una pizzería italiana situada en una paralela a la Quinta Avenida porque siempre que comíamos allí luego dábamos un gran paseo por Central Park, pero últimamente no teníamos mucho tiempo de dar esos largos paseos, cosa que echaba de menos.

La cena pasó sin nada digno de mención, ya que la mayor parte de nuestra conversación se centraba en temas de la agencia, estábamos muy ocupadas y como cada una se encargaba de una parte esencial de ésta, yo me centraba más en la parte de papeleos respecto a los empleados y revisar documentos y bocetos, Alice por su parte era todo talento, ella era la parte creativa, no poseíamos demasiado tiempo para debatir algunos asuntos en horario laboral, pero esto era lo bueno de que tu socia fuera tu mejor amiga, que puedes hablar hasta de trabajo sin aburrir a nadie y encima te comprende, es un chollo tener al pequeño saltamontes a mi lado.

Una vez cenadas y llenas fuimos a uno de los mejores clubs de la ciudad, o eso pensábamos nosotras, Touch (http://www.touchnewyorkcity.com/gallery.php). Era un local con clase, con una enorme pista de baile y una zona más privada con mesas y sofás, y era el local dónde nos habíamos pegado las mejores fiestas de nuestra vida y muchas veces lo que no era fiesta también… Como siempre, nos dejaron entrar sin hacer la cola que llegaba hasta la esquina del edificio, era un privilegio que nos habíamos ganado a pulso, nos lo merecíamos! Y todo empezó…
- Bueno Bella, hoy es nuestro día, ¿ves algo que te guste? – dijo mi amiga inspeccionando la zona de baile.
- Pues de momento no hay mucho percal del que adueñarnos, pero nos pasaremos por la zona de relax, seguro que encontramos algo a nuestra altura – le contesté a mi amiga muy segura de mi misma, nunca teníamos problema para encontrar a alguien que calentara nuestra cama en este local.

Nos dirigimos a la zona con un poco más de intimidad y ahí estaba, mi presa, el cual ya estaba mirándome. Era un chico guapísimo, moreno de piel y con unos ojos negros que decían demasiadas cosas, entre ellas: “te deseo”. No era demasiado alto, pero no me importaba, me sacaba unos dedos y eso para mi era suficiente, pero en realidad lo que me cautivó, para un rato todo hay que decirlo, fue su cuerpo escultural. Había estado con muchos chicos en mi vida pero nunca con nadie que tuviera cuerpo tan trabajo como aquél, por lo menos eso era lo que se intuía debajo de esa camisa apretada y esos vaqueros ajustados, que por cierto le hacían un culo de infarto! Y eso tenía que comprobarlo por mi propio mérito. Así que tras dos miradas bien echabas, me dirigí a la barra, sola, ya que Alice se había encontrado con un antiguo Kleenex que a su vez le había presentado a un chico que no estaba nada mal y, con toda la sutileza del mundo, mi amiga ya estaba manos a la obra en la cara del otro! Pero no tardé en estar acompañada…
- Hola preciosa, ¿por qué estás tan sola? ¿Quieres compañía? – empezábamos bien, aunque no me gustara la idea de que los hombres pensaran que no me podía cuidar sola.
- Bueno, creo que mi amiga ha encontrado una mejor compañía que la mía, así que no tengo otro remedio pero tampoco me importaría pasar un rato contigo – le dije de forma seductora y con una mirada de deseo.
- Pues por mi encantado, estaría dispuesto a pasar contigo todos los ratos que quieras, cuando quieras - me devolvió la mirada de deseo – por cierto, me llamo Jacob, tu nombre es…
- Bella, encantada Jacob – le respondí al mismo tiempo que le daba un beso en la mejilla, un gesto que le sorprendió un poco.
- Un precioso nombre que encima te hace justicia, el placer es mío Bella y más si me saludas de esa forma…me preguntaba si…¿quieres bailar?
- Claro que si, por favor – le indique haciendo un gesto con la mano para que bajara- voy detrás de ti – dije de manera cordial y en ese momento se apoderó de mi mano para acercarme a la pista de baile.
Tengo que reconocer que el chico era un perfecto entendido en el baile de seducción, ya que consiguió que mi temperatura subiera en cuestión de segundos mientras ponía su mano en mi espalda baja, pretendiendo ponerla en mis nalgas poco a poco…por lo que me decidí y le solté…
- ¿Te apetece ir a un lugar más privado? Podemos terminar nuestro baile con más detenimiento – él solamente asintió – espérame en la puerta, voy a despedirme de mi amiga y salgo, no tardo nada - y le dí otro beso, pero este más cerca de sus labios…

Me dirigí escaleras arriba para informar a mi amiga del ligue de la noche, ya que al parecer apuntaba maneras y tenía que comprobarlo.
- Alice me voy, no sé si a mi casa o a la suya, pero el caso es que nos vemos mañana en la oficina! Mañana sin falta desayunamos juntas! – mi amiga solo asintió ya que estaba bastante ocupada con los labios del chico pegados a su cuello.
Bajé y en la puerta, como le había dicho, Jacob me esperaba con las llaves de su deportivo en la mano. De camino a su casa hablamos de cosas sin importancia, como donde vivíamos o a qué nos dedicábamos pero lo que realmente me importaba era llegar a su casa (si, nos habíamos decidido por su casa) y así mañana poder contarle a mi amiga el gran polvazo de mujer despechada (aunque ella no sabría lo de despechada.

Una vez entramos por la puerta de su apartamento apenas me fijé en la decoración porque en ese mismo momento una lujuria se apoderó de mí y estampé a Jacob contra la pared para poder besarlo frenéticamente. Él me correspondió con la misma urgencia al mismo tiempo que agarraba mis nalgas con la mano izquierda y con la derecha masajeaba mi seno izquierdo por encima del vestido, intentaba desnudarme ahí mismo y yo lo deseaba pero tuve un momento de lucidez y le pregunté donde estaba su dormitorio, no quería que todo fuera tan rápido, quería disfrutarlo, quería una buena ronda de preliminares, ya que para mi son bastante importantes.

Me agarró de la mano y me llevó hasta su habitación, en la cual tampoco me fijé por mi gran estado de excitación y agradecí que me tirara sobre la cama y empezara a desnudarme. No le costó ni un minuto dejarme solamente con el mini tanga que llevaba puesto y empezar a repartir caricias por todo mi cuerpo, desde el cuello, pasando por mis pechos y estómago, hasta deslizarse por mis largas piernas. Mientras succionaba mis pezones erectos yo no paraba de gemir y parece que los gemidos los animaron a seguir con la tarea de hacerme sufrir por lo que bajó su mano a mi entrepierna, acarició mi clítoris de una manera suave que hacía volverme loca y al segundo después noté como introducía un dedo en mi interior, o tal vez dos, que movía despacio en un principio e iba aumentando la velocidad conforme la intensidad de mis gemidos. Cuando estaba llegando al límite paró, sacó sus dedos de mi cavidad y los saboreó mientras me miraba con deseo contenido y decía algo como “delicioso”.
Intenté incorporarme y darle el mismo placer que me había dado él a mí, o incluso más pero me empujó de nuevo a la cama, volvió a mi rostro para besarme como si fuera a terminarse el mundo y me quitó el tanga deslizándolo poco a poco por mis piernas. Entonces, mientras miraba mi sexo sin parpadear, el señor brillante hizo un comentario que me dijo anonadada:
- Hombre, por fin un coño como Dios manda – no podía ser cierto lo que estaba escuchando. Yo no sabía que Dios mandase algo en cuestión de coños, así es que por curiosidad le pregunté, dentro de mi gran confusión:
- ¿Como Dios manda? ¿Cómo es eso?
- Pues con todo lo que tiene que tener. Un coño de matrícula de honor – en mi vida me había dicho algo así, con lo cual no supe qué contestar.
Durante mi momento de silencio él aprovechó para sumergirse dentro de mi sexo de una manera bastante salvaje, a decir verdad el chico no lo hacía mal, consiguió que arqueara mi cuerpo lo máximo posible mientras me agarraba fuertemente a las sábanas de la cama, soltando gemidos como una loca y gritando su nombre.
No podía más, y en ese momento llegó el orgasmo que había estado conteniendo, todo explotó en mi interior y él agradeció ese sorbo para después posarse sobre mis labios y yo probar mi propia excitación, pero era mi turno, era mi turno de hacerlo morir de placer.

Esta vez si pude erguirme sobre la cama, y lo empujé para que se tumbara. Me senté encima de él a horcajadas y mientras lo besaba le quitaba los botones de esa camisa tan ajustada que llevaba. Una vez terminé, dejé sus labios para centrarme en quitarle los pantalones y hacerme con esa erección que quería probar. Desabroché y sus pantalones y los bajé, llevándome detrás sus boxers negros, que al parecer marcaban un buen tamaña pero, ¿con qué me encontré? Primer descubrimiento en la mañana de Navidad: Las pilas no estaban incluidas con el juguete, o lo que es lo mismo, mucho parecer pero poco ser. El chico no estaba para nada bien dotado, es más creo que su dedo índice estaba mejor dotado pero me resigné y pensé: “Bueno, será pequeña pero juguetona”. Así que sin hacerlo esperar más, cogí su pequeña excitación con mi mano y empecé a bombearla para de esa manera intentar que la cosa aumentara, pero chicas, mi gozo en un pozo, aquello no conseguía pasar de lo que ya era. Me la llevé a la boca y mientras succionaba, lamía y daba pequeños mordiscos, con ayuda de mi mano derecha, con la otra masajeaba sus testículos para hacerlo enloquecer más rápidamente, cosa que surgió efecto, ya que los gemidos que salían de su boca eran exagerados y pronto me cogió de los brazos para poder detenerme y poder besarme de nuevo. Me subió hasta la almohada y se puso encima de mi, abriendo mis piernas para poder entrar en mi interior de nuevo con su dedo meñique, ah no, con su pene, o más bien diría pena.
Entró en mi interior y sus penetraciones iban aumentando de velocidad, mientras él se concentraba en lamer mis pezones y tocar mis pechos. Yo por el contrario, tenía mis manos en sus nalgas, ya que como la cosa no era demasiado buena, al menos disfrutaba de ese culo tan perfecto que tenía.
Él llegó al clímax, yo por supuesto no, pero como soy toda una profesional pues fingí un pequeño orgasmo que él interpretó como una relación sexual satisfactoria, pero no quería hacerlo sentir mal, porque no volvería a estar con él y al menos me había llevado el orgasmo con el sexo oral. Su lengua era buena en la materia.
- Wow, eres tan perfecta, me ha encantado estar con… - no lo dejé terminar, tenía que saber que esto no se iba a repetir.
- Bueno, no ha estado mal…

Y es que chicas, llamadme frívola, pero yo, la próxima vez, pienso preguntarle al caliencamas en cuestión cómo la tiene de grande. De hecho, me interesa más que su cuenta corriente o la marca de su coche. Estoy cansada de penes pequeños que se alegran poco de verme.



Bueno, solo me queda deciros que la próxima actualización será de Almu, y en teoría será el Sábado, pero ya sabéis que ella está liada con “My Angel” también y como no os queremos dejar sin esa preciosidad de fic, que por cierto actualizará mañana si no pasa nada, y por falta de tiempo (hemos tenido una semana algo liada)…igual es el Domingo, pero se hará lo que se pueda! Lo siento!

(UyT) - CAPÍTULO V

Hola amores, aquí os dejo lo que pensó Edward durante y después del primer encuentro que tuvieron….



Edward - pov



Bella, Marie o como quiera dios que se llamara caminaba entrando al despecho sin apartar su mirada de la mía. Estaba claro, era ella, de eso no me cabía ninguna duda, en su cara no estaba reflejada la misma inocencia con la que la conocí y su cuerpo dejaba muy de lejos aquel de una niña de diecisiete años, recta y sin curvas mirara donde mirara, pero ella, estaba claro que lo era, esos ojos color chocolate y ese pelo castaño con reflejos rojizos eran los mismos, aunque estos ya no estuvieran llenos de ondas como los recordaba.


-Bueno Bella, este es mi hermano Edward. Edward, ella es mi mejor amiga y socia en esta agencia, Bella Swan – dijo mi hermana con una gran sonrisa en su boca, ¿Bella Swan?, aquí había gato encerrado y sin duda todo era muy confuso para mi…, en ese momento recordé que la mujer que tenia delante de mi era la socia, pero ante todo la mejor amiga de mi hermana, por tanto no me quedaba otra que dejar mis dudas para otro momento, quizás cuando mi hermana se marchara de la sala podría preguntarle, y directamente podríamos pasar a recordar viejos momentos…, ¡que estas hablando hombre!, ¿es que no saliste ya bastante escaldado con lo sucedido en LA?

-Bienvenido Cullen y encantada de conocerte – respondió cogiendo mi mano, la cual llevaba extendida varios segundos con la intención de sellar nuestro saludo - ¿puedo llamarte Edward? – pregunto secamente sin apartar su fría mirada de la mía, estaba claro que se acordaba de mí igual que yo de ella.

-Igualmente Bella – enfatice en su “nombre” - y claro que puedes llamarme Edward, lo prefiero ya que estoy bajo las órdenes de mi hermana pequeña – dije en tono cortes pues esperaba que lo sucedido años atrás no interfiriera para nada en el nuevo día a día.

-Pues os dejo solos y así os vais conociendo mejor, ¿vale? - ¿conocernos mejor?, si ella supiera hasta que puesto nos conocíamos - Aquí tienes cariño, es su curriculum y algunos de sus trabajos, pero como ya te había dicho es muy bueno, así que supongo que no hará falta que lo revises. Nos vemos luego! – agrego Alice antes de salir del despacho dando saltitos.

-Vaya, así que la pequeña y estrecha Marie ha crecido y se ha convertido en una mujer poderosa, además de perfectamente hermosa – dije dejándome llevar por mis impulsos, esos que me decían que ante mi tenia a una diosa en potencia, una diosa que en el pasado fue mía…en más de un sentido.

-Para ti, desde ya mismo, soy señorita Swan – respondió en tono hostil - sin peros que valgan y si, me he convertido en alguien poderoso, al contrario de ti, por lo que veo, ya que tu hermanita tiene que buscarte trabajo, ¿no Anthony? Me figuro que las cosas no te fueron demasiado bien por Los Ángeles, pero lo siento, no me das pena, si estás aquí es porque eres hermano de Alice y por ella vamos a intentar llevarnos bien – Pero…¿de que iba esta tía?, vale mi orgullo estaba por los suelos, eso era algo innegable, pero no hasta el punto de dejarlo pisotear por nadie, y menos por una mujer rabiosa – ahora veamos donde has trabajado – prosiguió hablando apartando su mirada orgullosa de mi – creo que no has entrado con muy buen pie aquí, ya que has trabajo durante años para nuestro fiel competidor, Elite, esto me da qué pensar porque si ellos que intentan ser tan buenos como nosotros, cosa que desde luego no consiguen, no te quieren allí, ¿por qué deberíamos quererte nosotros? – ¿que coño sabía esta tía del porque de mis razones de dejar la empresa?, ¿es que encima le tenia que dar explicaciones?, ¿le tenia que rogar como si me estuviera haciendo algún tipo de favor?....que se creía esta, no así conmigo no iba a ninguna parte.

-Mira Marie, yo…

-Señorita Swan, ¿recuerdas? – me interrumpió, haciendo crecer mi crispación…, calma Edward, es la mejor amiga de tu hermana…calma.

-De acuerdo, señorita Swan, si crees que me vas a pisotear estás muy equivocada, si, las cosas no me fueron muy bien en Los Ángeles, pero lo que no voy a permitir es que, por muy mejor amiga de mi hermana que seas, intentes hundirme por lo que pasó hace 9 años, guárdate ese rencor que tienes hacia mi porque no te pega nada! Además yo no te obligué a que te acostaras conmigo, tu solita fuiste la que vino a mi cama como una desesperada… - si pensaba que me iba a dejar amedrentar por sus ladridos de perra rabiosa, las llevaba claras, bastante me había jodido la vida una mujer como para permitir que otra y encima una con aires de rencor lo intentara.

-¿Pero qué te has creído? ¿Que porque te dedicaras al despiporre y dejarás de ir al colegio con la raya al medio en el pelo más pronto que nadie tienes a derecho a llamarme desesperada en mi propia empresa? Pues déjame decirte una cosa, aquí la que se encarga de contratar y despedir al personal soy yo, y tu tienes ventaja porque eres hermano de Alice pero a la mínima cagada que hagas te vas a ir a la calle más rápido que un japonés matemático recitando el número PI a la velocidad de la luz! – dijo levantándose de su silla para enfrentarme, acto que yo imite.

- Vaya, veo que has cambiado lo suficiente como para enfrentarte conmigo, así me gusta Marie, pero no estés tan tranquila, sabes que no tengo pelos en la lengua…

-¿Que no tienes pelos en la lengua? No sabes cuánto me alegro porque depilarse la lengua debe ser horrible, ahora si no te importa, tengo muchos documentos que revisar, entre ellos tu curriculum, así que por favor déjame sola. Dile a tu hermana que tiene por hermano a un fotógrafo brillante y que estás contratado, así que ya estás tardando en ir a trabajar, ¿entendido? – ¿entendido?, pero… ¿de verdad esta tía pensaba que iba a darme alguna orden?, ¿a mi?, ¿a m-i?…no, no…parece que esta muchacha no aprendió mucho el tiempo que estuvo conmigo…

-¿Sabes qué? No vas a poder conmigo Marie Swan, eso ya te lo adelanto yo – comencé a decir acercando mi cara a la suya la cual cambio el semblante de orgullo por el estupefacción - y si piensas que voy a dejar que mi hermana siga debajo de tu embrujo…espérate a que le demuestre a la auténtica “Bella”, esa mojigata recatada que tarde o temprano me suplicará para poder estar de nuevo entre mis brazos! – termine diciendo para salir escopeteado de allí.


Ahí estaban sus dos puntos débiles, mi hermanita y yo….Edward, lo habrás perdido todo, pero tu don de leer la mente de las mujeres, esta claro que no…


-¿Cómo ha ido Edward? – pregunto mi hermana acercándose a mi.

-Eh?, bien, bien, si Bella y yo nos vamos a llevar muy bien, de eso puedes estar segura Alice – dije totalmente sarcástico.

-Si?, no sabes como me alegro Edward, ella, bueno ella es más que una simple amiga, para mi ella es como de la familia, como una hermana más – esperaba por todos los santos que Alice no pretendiera que yo la mirara con los mismos ojos, básicamente porque si lo hacía era muy probable que me acusaran de incesto.

-Puedes estar tranquila, ya verás lo bien que nos llevamos, bueno dime que hago jefa jeje.

-¿Vas a empezar hoy? – preguntó asombrada.

-Si, ¿hay algún problema?

-No!, para nada, solo que pensaba que empezarías mañana pero si quieres hacerlo ya por mi no hay ningún problema.

-Bueno se que vais con retraso, además no quiero ningún privilegio por ser tu hermano, al contrario, los privilegios ya me los conozco así que por favor en lo que respecte al trabajo quiero que te comportes como lo que eres, la que mandas.

-Tranquilo, lo haré jeje, sino yo será Bella la que te mande – no se porque de eso último no me cabía ninguna duda.


De lo que tampoco me cabía ninguna duda, era de la adoración que sentía mi hermana por “Bella”, no solo lo demostraba la luz con la que se iluminaba su rostro al nombrarla sino todo lo dicho por ella estos últimos años. Para nada sabía que se trataba de ella cuando me la nombraba, pero…en cierta forma, a lo largo de todo este tiempo le había cogido cierto cariño, ya que todo aquel que hiciera feliz a mi hermana me lo hacia a mi. Si, tengo que reconocerlo, Alice lo era todo para mí, desde que nació lo fue así que…además se había convertido en toda una mujer capaz de valerse por si misma, al igual que Bella, la cuál dejaba muy de lejos de ser aquella niña inocente, en cierta manera ambas se habían echo a si mismas por tanto…no iba a ser yo quién las alejara…pero ese as seria uno que tendría guardado bajo mi manga, no para utilizarlo estaba claro, pero si para cortar las ínfulas de reina de la señorita Swan.


Estaba tan absorto en mis pensamientos que apenas me había dado cuenta que sin mayor demora, Alice me había llevado al que sería mi lugar de trabajo, una amplia sala bien iluminada con miles de focos, escenarios y decoración.

-Bien, a partir de ahora todo esto es tuyo, tú serás quién mande aquí y nadie podrá entrar sin tu autorización.

-¿Ni siquiera vosotras?

-He dicho nadie Edward….Bella y yo somos alguien.

-Vaya, que modestas.

-Ay Ed…, lo dicho, tu serás quién lo organiza, por tanto tu eres aquí el que manda, nosotras simplemente nos limitaremos a traerte a las modelos, pero tu serás el creativo en toda esta historia ¿vale? – asentí – por cierto esa es la sala para revelar, hay encontraras las cámaras, carretes, ordenadores con programas, todo, pero si tu quieres traerte tu propio material, sabes que eres muy libre de hacerlo.

-Y ese otro cuarto? – señale a la puerta de la que aún no me había hablado.

-Esa, es el vestuario, que a su vez comunica con el taller de la ropa acabada – ¿habían varios talleres de ropa? - ahora meteré la ropas con las que quiero que fotografíes a las modelos y allí ellas se cambiaran – mmmm, ¿modelos-desnudas-hay dentro? el trabajo estaba empezando a gustarme.

-Alice – grite cuando me di cuenta que mis pensamientos me habían absorto más de la cuenta sin dejarme apreciar que mi hermana se marchaba - ¿y que se supone que quieres que haga hoy?

-Quiero que hagas unas pruebas de fotos con los trajes, la colección que voy a pasarte es la que se empezara a vender en las tiendas la próxima temporada, por lo tanto quiero que mañana empieces con el calendario.

-En pocas palabras que seleccione.

-Correcto, ya te bajo a las modelos, por cierto, ¿tu no eres de los que va con la cámara atada al cuello hasta para mear verdad?

-Eh?

-Déjalo jeje…


Mi nuevo trabajo….¿quién me iba a decir a mi que me largaría de LA y volvería a NY para hacer lo mismo que había hecho durante los últimos seis años y medio? fotografiar modelos…, pero no me quedaba otra, necesitaba el dinero…, además, un poco de diversión no me vendría mal, teniendo en cuenta la cara de amargado que tenía.


Como me había descrito Alice, la sala de revelar estaba totalmente acondicionada, se notaba que invertían bastante en todo aquello que hiciera falta con tal de mejorar. Poco a poco iba entendiendo como es que en tan pocos años mi hermana había conseguido levantar una agencia de estas magnitudes, pues aunque aún estaba lejos de ser como la de Eleazar, pintaba maneras de superarla…muy pronto.


Una vez cogí varias de las cámaras que estaban en la sala, salí a preparar varios de los decorados con los que haría las pruebas, y aunque mi mente se intentó centrar en escoger los más acordes con lo que mi hermana me pedía, me era imposible pensar en otra cosa que no fuera ella…ella y ese recuentro que habíamos tenido. ¿Donde estaba la dulce niña que conocí?, esa candida y sencilla chica que con tan solo una sonrisa volvía el mundo patas arriba…


Estaba claro, que esta no era la “Marie” que yo conocí hacia nueve años en aquella tienda, esta había sido sustituida por una mujer soberbia, llena de prepotencia, pero ¿Por qué era así?, ¿es que todas las mujeres que conocía tenían una doble cara?…¿tan idiota e sido todos estos años?, ¿por que si pensaba que yo era el que tenia la sartén por el mango, luego resultaba ser todo lo contrario?, estaba clara mi respuesta, todas las mujeres eran malas por naturaleza, eso era algo que había aprendido muy bien.


Pero gracias a esos golpes tenía clara dos cosas respecto a las tías, la primera, no subestimar a ninguna mujer, siempre sabían devolvértela y la segunda, y esta si la tenía muy clarita, era que por mucha jefa que Bella fuera no iba a dejarme sucumbir, antes de caer yo caería ella.


-Edward, mira ellas son Samantha, Sarah, y Natalie – pedazo de…

-Ya teníamos ganas de que llegara un fotógrafo decente – dijo una de ellas la cual era dueña de un cuerpazo impresionante.

-Y que lo digas – contesto otra de ellas mirándome de arriba abajo.

-Bueno ya, entrar a cambiaros sino se va a hacer muy tarde, Edward me voy con Bella a cenar llegare tarde a casa, cualquier cosa me llamas ok – asentí sin dejar de mirar a las modelos, las cuales seguían sonriéndome antes de cerrar la puerta del vestuario.

-¡Cullen! – esa voz – aquí se viene a trabajar, la baba la dejamos para otro momento entendido – perra rabiosa y encima celosa.

-Claro que si…jefa – dije entre-dientes arrastrando las últimas palabras.

-Bien, es que sería una lastima que todo ese talento acabara pidiendo dinero en la cola del metro – hija de puta….

-Chao hermanito – dijo Alice antes de marcharse, seguida de la “JEFA”, la cual no salio sin antes dedicarme una de sus altivas miradas…


Estaba claro, ¿quería guerra?, pues la muchacha la tendría…



Fin jejej, del capítulo no del fic jeje, el jueves volverá doña pau besos….


Por cierto, Caasie, te puedo hacer una pregunta ¿Por qué voy a borrar yo o Paula tu comentario?, jeje, yo no soy nadie para pensar por ti, desde que tengo el blog no he borrado ni uno solo de los comentarios, no se porque debería hacerlo ahora ¿por una critica? Mmmm, pues no, no lo voy a hacer, eso una y dos ¿la van a tomar contigo?, ¿quién y porque?, ¿por dar tu opinión?...no, no lo creo sinceramente (por cierto aquí cuando alguien a salido a defenderme con el otro fic, no ha sido por criticas directamente a el, han sido por criticas a mi o por confundir la realidad con la ficción, aquí ninguna niña salta a meterse con las otras por criticas a lo que escribo)…. tu eres muy libre de opinar lo que quieras cielo y más de expresarlo, para gustos colores y sino mira el arco iris, de verdad yo personalmente valoro muchísimo que lo hagas, quizás otras también lo piensan y no lo han hecho y eso dice mucho de ti y me gusta, porque al igual que tu yo voy de frente, así que por favor te pido que si sigues leyéndonos sigas expresando lo que piensas, de verdad…

Respecto a los personajes, lo único que te puedo decir es que todo tiene un porque y que el fic acaba de empezar….y sobre los limites, ¿la escritura tiene?....pensaba que no….


Kris, infinito por infinito por infinito, ese es el resultado de tu ecuación y de lo mucho que te amo yo jeje….