Se que dije que intentaría actualizar el viernes, pero no pude…así que aquí lo tenéis y para compensaros la espera que sepáis que son dos capítulos en uno….para compensar el retraso….
CAPÍTULO XXXI – Las Cartas Sobre la Mesa
Robert
Los minutos pasaban y seguía sin salir de la habitación, quizás me precipite un poco expresándole mis sentimientos, quizás fuera un egoísta por no pensar en ella, por presionarla, acababa de salir de una relación de la cuál yo sabía que parte de esa ruptura era mi culpa y ahora yo le soltaba esto…No, no me arrepentía, no me podía arrepentir de decirle lo que siento y mucho menos de sentirlo, además en ningún momento le estaba pidiendo algo, al contrario…se lo ofrecía…Y además de esa ruptura yo no era culpable…vale, le insistí, fui tras ella como un perro va detrás de su dueño para que le dé de comer, pero nunca le forcé, nunca…si ella hubiera amado de verdad a….si lo amara de verdad, yo jamás hubiera entrado en su vida de esta manera….
El tiempo seguía pasando y Kristen continuaba sin salir, tres, cuatro, ya ni se los cigarros que enchufaba preso de los nervios, ni las veces que me levantaba del sofá para después volverme a sentar, por no decir las que me paseaba por la habitación y pegaba el oído a la puerta del dormitorio esperando escuchar algo…pero nada, ni se oían ruidos, ni ella salía…..Estaba claro, hoy me tocaba sofá….
Resignado, volví a sentarme nuevamente echando mi cabeza hacía atrás cuando de pronto la puerta se abrió dejándome ver a mi angel con la cabeza cabizbaja y vistiendo una de mis camisetas.
-No te levantes – dijo cuando vio mi intención de hacerlo – no se que decir – pronuncio una vez se sentó a mi lado.
-No tienes que decir nada, la carta que has leído es algo que quiero que guardes contigo, algo que te haga recordarme siempre, no es un reclamo de nada – dije mirándola.
-Robert…lo que tú has hecho por mí esta noche….no tengo palabras para describirlo…
-Kristen…- interrumpí, pero ella no me dejo continuar.
-Déjame hablar, por favor… - prosiguió cogiendo mi mano - Se que lo correcto sería saltar a tus brazos y decirte que te amo, se supone que eso es lo que hay que decir….
-Kristen yo no quiero que….
-Por favor, no me interrumpas, déjame hablar solo a mí….Robert, yo no se bien lo que siento por ti, solo se que cada día que pasa te necesito más en mi vida…necesito tus besos, tus caricias, tus sonrisas – sonrió – yo nunca he sentido esto Robert – dijo sería – y tengo miedo…tengo miedo de cagarla, tengo miedo de implicarme demasiado, de arrástrame más de lo debido…
-Yo también tengo miedo peque – dije acariciando su mejilla.
-Pero es distinto, yo hasta hace diez días tenía novio….he estado jugando a dos bandas demasiado tiempo y aún no puedo evitar sentirme mal por ello – en sus ojos se reflejaba un brillo, brillo que adquiría mayor intensidad con cada una de sus palabras – Robert lo que intento decirte es que aún no estoy preparada para decir esas palabras, o más bien para dejarme llevar por ellas…pero tampoco quiero separarme de ti, quizás sea egoísta por mi parte pedirte esto pero….¿podríamos seguir como hasta ahora?, es decir seguir siendo dos simples personas que se divierten juntos…sin hablar de sentimientos, sin definir nada….por lo menos hasta que este preparada…
-Si he esperado todo este tiempo no crees que podría esperar un poco más….ya te he dicho que esa carta no implica nada, solo es algo que necesitaba decirte, algo que llevó sintiendo mucho tiempo y ya no quería seguir callando más…
-No hacía falta que lo dijeras…tus gestos ya lo demuestran – termino diciendo para besarme dulcemente – todo lo que has hecho por mi esta noche – decía mientras se acomodaba encima de mí – no se como agradecerte lo especial que me has hecho sentir – seguía mientras besaba la comisura de mis labios – me has hecho sentir querida – continuaba besando ahora mis mejillas – amada – siguió hasta el lóbulo de mi oreja – deseada – susurró en ella para después comenzar a bajar por mi cuello hasta llegar a mi clavícula.
-Veo que hay un regalo que quieres seguir aprovechando – dije cuando mi miembro ya excitado rozo con su desnuda intimidad.
-No sabes hasta que punto – contestó besando mi hombro a la vez que comenzó a restregarse contra mi sexo haciéndome notar el calentor que desprendía su interior.
Llegados a este punto las palabras sobraban, mientras que ella paseaba sus labios por mi cuello sin cesar sus movimientos, mi mano bajo al punto de su excitación, la cual comencé a acariciar provocando que sus movimientos aumentaran. Mis dedos entraban y salían de ella al compás que su pelvis marcaba. Era excitante verla mover sus caderas de esa forma, ver lo que provocaban mis dedos en ella, como su interior se amoldaba a ellos. Sentir su excitación, hacia que la mía se elevara sobre manera. Mi miembro palpitante pedía salir de la cárcel ejercida por el pantalón, pedía ser liberado brevemente para entrar en otro tipo de prisión.
-Quiero sentirte dentro de mí – murmuro en mi boca a la vez que cesaba sus movimientos y sus manos comenzaban a desabrochar el botón de la única prenda que nos separaba. Mientras sus manos liberaban a mi miembro, las mías salían de su caliente intimidad. Mis dedos estaban impregnados del jugo de su excitación, excitación que no me cansaba probar.
Impulsada por mis manos, mi pene entro en su intimidad haciendo que ambos jadeáramos al sentir la fusión de nuestros sexos. No me cansaba de estar dentro de ella, adoraba estar a su lado, verla reír, acariciarla, besarla…pero nada era comparable con la sensación que sentía haciéndola mía. Notar como mi pene se deslizaba dentro de ella, como su sexo se adaptaba al mió, como sus paredes lo aprisionaban haciendo más placentero el momento, era la mayor de las fantasías cumplidas. No importaba cuando ni el lugar, solo el hecho de estar dentro de ella.
Sus caderas subían y bajaban con movimientos circulares aumentando el placer de cada estocada. Mis dedos se clavaban en sus muslos con cada uno de los gemidos que salían por su boca, gemidos que intentaba acallar mordiendo mi hombro, lo que estimulaba todavía más, si cabía, el momento. Esta mujer era mi perdición en todos los sentidos, el mayor pecado que jamás hubiera conocido, un pecado que no me cansaba de cometer.
En un hábil movimiento, y sin romper el ritmo de las penetraciones, me deshice de su camiseta, bueno más bien mía, daba lo mismo, suyo o mío, el caso es que esta me imposibilitaba ver la fricción de su cuerpo sobre el mió, el movimiento de su figura mientras ascendía y descendía de mí. Bese su boca con fervor mientras acariciaba la extensión de su cuerpo sin dejar de movernos, beso que fue interrumpido por la necesidad de respirar. Coloque mi mano en su nuca en un intento de que nuestras caras no se separaran más de lo necesario, su frente se apoyo en la mía dejando nuestras bocas a milímetros una de la otra, rozando nuestras caras con el aliento calido del otro, aliento que salía sin pausa debido a los fuertes jadeos que provocaba nuestro juego.
Mi otra mano siguió marcando su figura, desde su hombro pasando por sus senos, en los cuales me entretuve acariciando y apretando haciéndola gemir más fuerte cada vez, hasta bajar a su bajo vientre, el cual se nota palpitar con cada una de mis entradas. La mano que sostenía su nuca fue acercando más su cara a la mía para besarla, mientras que posicionaba la otra en su espalda ciñendo su cuerpo más a mí, logrando así profundizar todavía más el momento.
Notaba como estaba cerca el éxtasis, su cuerpo sudoroso iba perdiendo la intensidad de minutos anteriores a la vez que sus uñas se clavaban en mi espalda.
Mis manos ahora aferradas en sus caderas ayudaban a sus cabalgadas sobre mí. Bajo mi cuerpo el suyo comenzó a temblar. Sus manos se enredaron en mis cabellos tirando de ellos a la vez que mordía mi labio inferior justo en el momento que sentí explotar su interior. Cuatro estocadas más y ahora fui yo quién explote dentro de ella…
Abrazados, recuperábamos el ritmo habitual de nuestras respiraciones.
-Gracias – susurró en mi boca antes de besarla.
-Ha sido un placer jejejeje – reímos los dos.
-Y que lo digas –pronunció antes de fundir su boca en la mía….
Apenas sin dormir lleguemos al set donde las sonrisas picaras de unos y las miradas rabiosas de otra nos saludaron. Ya era un hecho conocido por todos que entre Kris y yo existía algo más que amistad o relación profesional, sus caras cuando nos veían juntos los delataban, pero en ningún momento nos preguntaron, algo que agradecíamos, ya que esto formaba parte de nosotros.
Los días siguieron pasando con la misma normalidad de los anteriores, rodar, ensayos…pasión, nada alteraba el transcurso de estos, nada salvo la prensa. Cada vez me era más difícil lidiar con ella, ya había dejado de mirar las revistas o buscar información sobre mi, sabia de sobra que era el punto de mira de todo el mundo, algo que me incomodaba bastante, pero en el fondo tenía la esperanza que todo acabara cesando, esa era mi esperanza desde el estreno de Crepúsculo. Por lo menos la tenía a ella. Mi “relación” con Kristen, profundizaba cada vez más. Cada día que pasaba sus gestos cariños aumentaban, ya no era la chica cohibida de días atrás, esta había sido sustituida por una diosa, mi diosa particular. Y aunque en ningún momento correspondió a mis palabras, su aptitud conmigo me hacia sentir que si era probable algo más entre ella y yo, solo necesitaba tiempo, tiempo que esta dispuesto a esperar, pues cada vez tenía más claro que la necesitaba en mi vida…
Una nueva semana había terminado, ya era sábado, día que dedicábamos a estar completamente juntos, aislados del mundo, pero este sábado no fue como los demás….Primero porque estábamos en el supermercado cercano al hotel a la vista de todo el mundo y segundo por lo que vendría después….
-Robert me ha llamado Nikki preguntándome que hacíamos hoy – dijo Kristen sorprendiéndome de repente, mientras pasaba las hojas de una de las muchas revistas donde aparecían nuestros nombres.
-¿Quieres hacer algo? – pregunte sin dejar de mirar la revista mientras me reía de lo que ponía.
-Pues la verdad es que no me apetece nada, pero mi hermano aún esta en la ciudad, se irá dentro de unos días y bueno si me gustaría hacer algo los tres juntos.
-Que tienes en mente? – pregunte ahora si mirándola, estaba tan sexy apoyada sobre la estantería mirándome de esa forma.
-Nikki nos ha invitado al concierto de una de sus amigas esta noche una tal Sage, dice que tu la conoces – asentí, Sage Enaldo era una de las chicas con la que coincidíamos a menudo cuando Nikki y yo solíamos salir a tomar algo – pues eso, esta esperando la respuesta.
-Pues si te apetece dile que si – contesté.
-Te apetece a ti?
-Si te soy sincero, no me apetece ver a Nikki, pero es tu amiga…
-Parece que esta de acuerdo con…con que estemos juntos…
-No me fió de ella – conteste tajante abriendo otra revista.
-Se que a veces se ha pasado un poco pero…
-No Kristen, tu no sabes hasta que punto – hable exasperado.
-Es cierto, ¿cuando me vas a contar lo que sabes? – pregunto sería siguiéndome mientras yo caminaba a los estantes de la comida.
-No quiero que os enfadéis – conteste, ahora que Nikki parecía más calmada respecto a nosotros, esas ganas de destaparla ante los ojos de Kris habían cesado, además tenia que reconocer que Nikki siempre estaba allí para ella, malmetiera o no, siempre estaba ahí apoyándola.
-Robert, esa no es precisamente la mejor contestación.
-Déjalo, parece que ya es agua pasada – dije besándola para callarla, ahora era yo el que no quería malmeter entre ellas.
-Entonces eso es un si? - pregunto sonriente.
-Jejeje, si, tienes el poder de conseguir que siempre diga si.
-Y tu tienes el poder de derretirme solo con esto – dijo señalando el chocolate.
-Anda deja eso ahí jejeje.
-No, nos lo llevamos? – preguntó picaramente.
-Quizás otro día – conteste haciéndola fingir enfado.
Con la mejor de mis sonrisas fingidas llegué al local donde se celebraba el concierto. Hay estaba ya Kristen, que había llegado con Nikki y su hermano para despistar. Por suerte la prensa no se presente y a excepción de algunas fans nos fue fácil pasar desapercibidos. Lo noche estuvo bastante más anima de lo que esperaba, en el fondo hasta podría decirse que lo pase bien, bebíamos, reíamos y hablábamos como cualquier grupo de personas normales, como lo que éramos realmente, como lo que éramos antes de que toda esta vorágine nos absorbiera. Entre Nikki y yo las cosas no estaban bien, era algo palpable, pero aún así éramos cordiales el uno con el otro, yo sabía que Kris le tenía aprecio y en el fondo esperaba que ella comprendiera que su amiga era feliz.
Estábamos en una de nuestras amenas charlas, de esas que se dan cuando las cervezas comienzan a hacer mayor efecto del deseado, cuando note la constante vibración de mi móvil. Era Stephanie, mi publicista, algo que era muy raro, pues ella jamás me llamaba tan tarde a no ser que fuera importante. Intrigado por lo que pudiera decirme salí del local dispuesto a llamarla, fue hay cuando comprobé que tenia varias llamadas perdidas suyas y de mi manager, fuera lo que fuese lo que tuvieran que decirme, seguro que era importante.
-Dime Stephanie, ¿pasa algo? – pregunto con cierta incertidumbre.
-Robert llevamos llamándoos horas – contestó alterada.
-Llamando a quién y por que? – pregunte nervioso por el sonido de su voz.
-Robert, summit quiere hablar con vosotros – dijo en tono bastante serio.
-Con quienes?
-Contigo y con Kristen….un miembro de la productora ha ido a buscaros al hotel y al no encontraros se ha puesto en contacto con nosotros, me acaba de llamar el manager de ella, esta igual de nervioso que nosotros.
-Que es lo que quieren?
-No lo se Robert, solo se que estáis citados mañana por la mañana en el hotel – contesto.
-Tengo que preocuparme?
-Ya te he dicho que no se de que quieren hablar con vosotros, aunque puedo hacerme una ligera idea.
-Crees que tiene que ver con….con lo que pasa entre nosotros?
-Es probable Robert, ahora los rumores son mayores y ya hablan de una ruptura entre su novio y ella – Stephanie no estaba al corriente de todo, al igual que el resto, suponía que algo pasaba entre nosotros ya que habían sido varias al veces que nos sorprendió juntos en mi habitación, pero como la gran mujer respetuosa que era, nunca preguntaba, ella se ceñía a hacer lo que más me convenía.
-Se supone que tengo que decir o hacer algo? – pregunte aun nervioso, no puedo negar que la productora me seguía imponiendo bastante respeto, al fin y al cabo, ella era quién pagaba mi sueldo.
-Díselo a Kristen y mañana me cuentas…no nos dejan estar presentes – terminó diciendo. La cosa pintaba seria pero a mi me daba igual, ellos no podían prohibirme nada.
A punto de volver dentro del recinto, los flashes de cuatro fotógrafos me sorprendieron - ¿que coño hacían aquí? – era la pregunta que agolpaba en mi cabeza. Intente no oír ninguna de sus palabras, pero me fue inevitable escuchar preguntas como… ¿estas con Nikki?, ¿cuándo haréis formal vuestra relación?, ¿existe un triangulo amoroso entre Nikki, Kristen y tu?, ¿es Michael conocedor de todo esto?....., ¿como podían suponer todo esto?, ¿como sabían que estábamos aquí?, y lo mas importante ¿cómo sabían que yo estaba en la salida de emergencia?....solo se me ocurría una persona Nikki….
Exasperado entre la llamada y lo que acababa de ocurrir entre despavorido en el local dispuesto a enfrentarla de una vez, ya me daba igual, si me equivocaba o me precipitaba, todo esto junto ya era demasiado….
-Tu y yo tenemos que hablar – grite agarrando el brazo de Nikki, bajo la sorprendida mirada de Kristen.
-Hey!, ¿que coño te pasa? – chilló Nikki soltándose.
-Que coño me pasa? que me pasa! – repetí – dime tu que coño te pasa a ti…dime como es que la prensa este ahí fuera! – grité.
-Robert? – pregunto Kristen posicionándose a mi lado.
-Y a mi que me cuentas – dijo haciéndose la tonta.
-Sage no es famosa Nikki, es un concierto privado, poca gente sabía de el, a la mayoría del local les ha sorprendido, al igual que nuestra presencia, no entiendo que hace aquí la prensa.
-Robert hay un montón de fans aquí dentro y me preguntas a mi?
-Si?, y que ¿esas fans tienen como amigos a los paparazzis?, me quieres hacer creer eso – grite.
-Yo no te quiero hacer creer nada, solo te digo que no es tan difícil ponerse en contacto con ellos – la tenía.
-Si verdad?, tu mejor que nadie lo sabes ¿no?
-No se que estas hablando – contestó intentado macharse, pero no se lo permití.
-¿Como se hace Nikki?, ¿como te pusiste en contacto con ellos?, que ¿te paraste a hablar con ellos la primera vez y así conseguiste su número?, o ¿ellos fueron los que se pusieron en contacto contigo?, como fue dímelo – grité más.
-Robert que estas diciendo? – pregunto Kris.
-Que digo?, aquí tu amiga, sabes lo que ha estado haciendo los últimos nueve meses Kristen?, quieres saberlo de verdad?.
-Robert no tienes….
-Cállate Nikki – grito Kristen – dímelo – dijo nerviosa – dime que coño esta pasando aquí.
-Pues pasa lo mismo que pasaba cuando yo salí de con ella a tomar algo, pasa que ahí fuera hay cuatro fotógrafos haciendo preguntas estupidas, preguntas que no tengo ni idea de donde las han sacado.
-Tu a mi no me puedes acusar de eso, no tienen pruebas de nada – grito.
-No?, que coincidencia no?, haber, salida de septiembre, la primera de los dos solos, apenas éramos conocidos, ¿quienes estaban fuera del local?, la prensa...¿cuales eran sus preguntas?, la supuesta relación entre tu y yo, ¿cómo conocían eso, si yo apenas era popular?..., no pero ahí no queda la cosa…, salidas de octubre, la visita de mis hermanas en noviembre, que bonito hay los cuatro retratados verdad Nikki – dije sarcástico - así ayudabas a tu mentira ¿verdad?, las de diciembre, el día que me acompañaste al aeropuerto, etc., etc., etc.….
-Yo no tengo la culpa de que….
-Nikki, cuando Kristen y yo salimos, no se entera ni dios, aunque es muy probable que la cosa cambie, cuando tu estas por medio, la prensa siempre esta ahí….¿que te has divertido haciéndote famosa a mi costa? – hablaba bajo la atenta mirada de Kristen.
-Casualidad Robert – dijo Nikki.
-Casualidad Nikki?, tanta suerte han tenido ¿eh?, ¿tanta casualidad existe por el mundo?
-Mira Robert – grito interrumpiéndome – todo esto no hubiera pasado si tu no me hubieras utilizado para acercarte a ella.
-Yo jamás te utilice – mentí, pero quería pillarla, quería delatarla ante Kristen, llegados a este punto ya no me importaba nada.
-No? y que hay de Nikki amiga vamos a salir, díselo a Kristen o Nikki estoy muy mal por favor no me hables de ella, solo quiero olvidar – gritaba – si hasta en el fondo te ha beneficiado todo esto, mírala aquí la tienes a tu lado, lo que tu tanto querías.
-Si, algo que si fuera por ti no hubiera conseguido verdad, ¿donde queda ahora todo lo que me decías de ella?, olvídala esta con Michael, ella lo ama es feliz a su lado, es una niñata que solo quiere llamar tu atención, ellos viven juntos y las mil veces que confié en ti y te dije que le dijeras cosas de mi parte cuando su móvil no daba señal, cosas que nunca le dijiste…
-Robert eres un capullo, me utilizaste siempre y ahora vas de víctima – gritaba.
-Quiero saber una cosa – grito Kristen interrumpiéndonos, de la cual me olvide debido a la furia que luchaba por salir - ¿Qué mensajes estas hablando Robert?
-Kristen es mentira
-Cállate – grito – Robert?
-Cientos Kris, ¿te acuerdas cuando volvimos de París?, ¿esa reunión a la que tu fuiste?, le pregunte por ti y me dijo que estabas con Michael…le dije que te dijera que me llamarás, que estaba preocupado por ti, pero cuando te volví a ver tu estabas enfadada conmigo y….
-Yo no estaba con Michael, ¿cuando estuve yo con Michael?, dime – pregunto mirándola.
-Kristen…
-Es mas jejej, recuerdo que me dijiste que estuviste con él, que la cosa estaba tomando forma entre vosotros – le habló.
-Kris yo…
-Es es mentira, me dijo de quedar pero me negué…- interrumpí a Nikki.
-Cuando fue la última vez que te acostaste con él? – le pregunto señalándome.
-Kris…
-Cuando Nikki?
-En diciembre antes de irme a Londres – contesté yo.
-Nikki... ¿en diciembre? – siguió preguntando – dime si o no – gritó.
-Si – contesto cabizbaja.
-Según tu estuviste con él el fin de semana que estuvo Michael aquí….¿era mentira verdad? – pregunto seria.
-Estuve con él en el bar, pero no, no dormí con él como te dije – contestó avergonzada, haciendo que me hirviera más la sangre.
-Hija de puta – grite.
-Calla Robert… ¿cuántas?, ¿cuántas veces más me has mentido? – pidió.
-No lo se, pero si te he mentido, te he mentido porque no quería que lo echaras todo a perder con Michael…te he mentido porque…
-Eres la mayor desgraciada que hay en este mundo – no quería seguir oyendo ni una más de sus palabras, todas mis sospechas ya habían sido confirmadas – espero que seas feliz – y sin más salí del local en busca de un taxi, no podía estar ni un minuto más allí.
-Espera Robert – oí como me llamaba – me voy contigo – dijo acercándose a mi.
El trayecto al hotel fue en silencio, mi mente estaba repasando todo lo acontecido en la noche, todo lo vivido en los últimos meses, todas las mentiras que tuve que soportar y que me creí como un estupido. Kristen tampoco habló, su cara reflejaba incertidumbre total, supongo que al igual que yo en su momento, estaba cuadrando las cosas.
Cuando lleguemos al hotel, los fotógrafos nos esperaban, algo que ya no me sorprendió, pues eran conocedores de mi salida. En ningún momento Kristen se escondió, al contrario estuvo calmada, mucho más calmada de lo que yo me encontraba.
Entremos a la habitación acompañados por el mismo silencio que nos predecía desde hacía buen rato. Ni yo era capaz de decir nada ni ella tampoco. Tras unos instantes en los que estuve de pie mirando a la nada, me senté en el sofá apoyando mi cabeza en mis manos, estaba exasperado, el silencio creado entre nosotros me estaba matando, pero tampoco era capaz de formular nada coherente. Al momento note su calida mano acariciando mis cabellos, algo que me dio tranquilidad, haciéndome levantar la cabeza buscando su mirada, esa mirada que me decía que todo valía la pena.
-Lo siento – dije sincero sin dejar de mirarla.
-¿Por qué lo sientes? – pregunto dulcemente.
-Por el espectáculo de esta noche…yo no pretendía llegar a ese punto, se que es tu amiga y…no pude callar más.
-Entonces la que lo siente soy yo – dijo sin dejar de mirarme.
-Y tu porque lo sientes?
-Siento no haber confiado en ti, siento haberla creído….todo seria distinto si yo…
-Shusss – silencie su boca con mis dedos - lo importante es el ahora, y ahora estas conmigo – dije abrazándola. Y así entre mis brazos nos volvimos al silencio.
A la mañana siguiente desperté sobresaltado, lo acontecido la noche anterior me había hecho olvidar la llamada que recibí, llamada que no había comunicado a Kristen. Dulcemente acaricie su rostro en un intento de despertarla. Nos habíamos quedado dormidos en el sofá, con la ropa puesta, algo que pareció no molestarnos a ninguno de los dos ya que la luz filtrada por las ventanas me avisaba de lo bien entrada que estaba la mañana.
-Peque despierta – susurre en su oído, viendo que las caricias no surgían efecto – Peque, vamos – continuaba mientras ella ronroneaba – Kris jejeje, estas despierta vamos – su sonrisa la delataba – Kris si abres los ojos te doy una cosa – decía y decía pero ella seguía sin abrir sus preciosos ojos verdes – Kris?? – tenia que despertarla en cualquier momento podían llegar los productores y tenía que avisarla antes – al final si que compre el chocolate – murmure en su boca.
-Donde esta? – pregunto abriendo sus ojos.
-Jejejeje…ya conozco tu debilidad – dije riéndome.
-Eres…me has mentido – dijo golpeando mi hombro, era pequeña pero tenía fuerza – y que lo sepas no lo era hasta hace una semana – continuó cruzando los brazos en su pecho a la vez que ponía cara de enfado.
-Bueno prometo traerte chocolate luego, ahora hay algo importante que tengo que decirte – tenía que decírselo ya, podían llegar en cualquier momento.
-Si es sobre lo de anoche, no quiero hablar del tema…ya bastante lo sacare luego – contestó mirando a la nada.
-Luego?
-Quiero hablar con Nikki, quiero que me explique bien las cosas…quiero sus razones, quiero saber porque me hizo esto….porque nos lo hizo…
-Veo bien que quieras hablar con ella, es lo mejor que puedes hacer…yo no quiero verla, gracias a dios ella ya ha terminado de rodar.
-Te entiendo – dijo acariciando mi mejilla.
-No es eso lo que te quería decir – dije tras unos segundos de silencio, segundos en los que mi mente volvió a lo sucedido en el local.
-¿Qué es?
-Te acuerdas cuando ayer salí fuera – asintió – mi publicista me estaba llamando, al igual que mi manager, a ti también te llamaron – proseguí provocando que me mirara extrañada, como pensando algo.
-No tengo mi móvil, desde por la tarde no se donde esta – contesto.
-Eso ahora es lo de menos, ya me han dicho porque nos buscaban…los productores quieren hablar con nosotros.
-Con nosotros, ¿por qué?
-No lo se….
-Cuando?
-Hoy…tienen que estar de camino.
-No me huele bien – dijo incorporándose en el sofá – se están tomando muchas molestias en venir aquí.
-Lo se.
No habían pasado ni tres minutos cuando sonó mi teléfono. En el hall del hotel, dos ejecutivos esperaban nuestra presencia.
-Buenos días chicos – dijeron saludándonos.
-Buenos días – contestemos al unísono.
-Bueno, vamos al grano…os preguntareis porque la insistencia, y el porque de venir aquí, todo tiene fácil respuesta – comenzaron una vez estuvimos sentados en el restaurante.
-Y cual es? – pregunte.
-Desde hace unos meses venimos observándoos, son muchos los rumores así que es inevitable, además sois las estrellas de todo esto, sin vosotros seguir ya no tendría ningún sentido – continuaron – por eso mismo hemos venido, porque hemos detectado que entre vosotros, bueno existe algo más.
-Y? – pregunto Kristen bordemente.
-Pues que no nos interesa, ahora mismo vendéis mas por separado que juntos, por lo menos él – dijo señalándome.
-Vaya gracias, sabía que era un producto, pero que te lo suelten así en la cara, no se…un poco frío.
-Robert no te hagas…
-Bueno si de acuerdo a donde queréis ir a parar? – pregunto Kristen a la defensiva.
-Tranquila Kristen, nosotros no os vamos a pedir nada que no queráis, solo venimos a haceros entender.
-Entender que? – pregunte.
-Entender que esta noticia hubiera sido muy bonita rodando Amanecer, o si esta película no tuviera cuatro partes pero no es el caso, tiene tres más, y los protagonistas enrollados, si pasa algo ¿que?, todo se iría a la mierda.
-Algo como que? – pregunto Kristen.
-Si os peleáis por ejemplo.
-Ustedes creen que pueden venir hasta aquí y decirnos que por el bien de la saga dejemos esto, pues están equivocados, antes lo mando yo todo a la mierda – contesto ella.
-No te interesa Kristen.
-Que no?, vaya que no, quizás así no tendría toda la mierda que tengo encima.
-Quizás tendrías hasta más.
-Todo pasaría, en medio año pasaría, adiós a la saga, yo volvería a mis películas habituales y todos tan felices.
-Y los fans? – preguntaron dejándonos sin respuesta – ellos pagarían vuestra cabezonería, ¿creéis que es justo?
-No, no es justo, pero tampoco lo es que nos pidáis lo que estas haciendo – conteste.
-Aún no os hemos pedido nada Robert.
-Pero lo insinuáis.
-Es cierto que lo mejor sería que todo esto acabara, que cada uno andará por su lado, pero visto desde otra perfectiva, hasta nos favorece para las próximas entregas, pero no para esta.
-Que queréis decir?
-Que si queréis estar juntos, es vuestro problema, nosotros no podemos obligaros a no estarlo, pero si queremos distancias hasta el estreno de Luna Nueva, nada debe ser más importante que el film, nada debe empañarlo.
-Habéis venido a pedirnos que nos mantengamos separados y en silencio ¿verdad?
-Mas o menos.
-Y si no quisiéramos – les rete.
-Tendríamos un grave problema entonces, recordar que somos nosotros los que pagamos vuestro sueldo.
-Nos estáis amenazando? – pregunto Kristen.
-No, no queremos llegar a ese extremo, os estamos pidiendo distancias y silencio por un tiempo y por el bien de todos, empezando por el tuyo – dijo señalando a Kris.
-Que quieres decir?
-Ahora no es momento de hablar – contesto uno de ellos mirándome.
-Porque?
-Simplemente no lo es – en ese momento mi teléfono volvió a sonar era mi manager, el cual llevaba llamándome desde el principio de la conversación.
-Me disculpáis un momento – no quería dejar a Kristen sola y menos en este momento, pero ella me alentó de que lo hiciera, podría ser importante.
-Dime – dije contestando el teléfono.
-Estáis con los de Summit?
-Si – conteste mirando hacía la mesa, en la cual se les podía ver hablando a los tres.
-Que es lo que quieren?
-Discreción, eso quieren.
-Por vuestro bien dárselos.
-Tu también
-Robert escúchame, no os están pidiendo que lo dejéis, os piden que lo mantengáis oculto, que no lo hagáis más obvio de lo que ya es – contestó.
-Yo no voy a salir gritando a los cuatro vientos que estoy con ella.
-Pues eso es lo que quieren que hagáis, nada más, cuando termine el rodaje ya dios dirá.
-Tanta gente lo sabía? – pregunte.
-Digamos que alimentáis muy bien los rumores Robert.
-Vale
-Escúchame, tened paciencia, nadie va a obligaros a nada que no querías, si esto tiene que seguir adelante, seguirá – terminó diciéndome.
Cuando regrese a la mesa, los ejecutivos estaban levantados esperando a que llegara, Kristen permanecía dubitativa en la mesa, sin mirar a nadie.
-Bueno Robert ya nos vamos, por cierto hay un trabajo que nos gustaría ofrecerte.
-Una película?
-Si, ya nos ponemos en contacto y te comentamos vale….seguid así chicos, esperamos que nos comprendáis – dijeron yéndose y dejándonos nuevamente solos.
-Kris, ¿estas bien? – pregunte viendo que no me miraba.
-Eh, si, si lo estoy, solo pensaba – respondió.
-Que te han dicho?
-Nada – contestó rápidamente.
-Os he visto hablando, algo diríais ¿no?
-Nada, seguíamos con lo mismo.
-Am, y bueno tu que piensas de todo.
-Yo, no se Robert, oye me voy a ir vale, tengo unas ganas inmensas de ducharme y pensar fríamente en todo esto – dijo sorprendiéndome.
-Vale, ¿luego nos vemos?
-No, no se, luego te llamo vale – contestó antes de marcharse, dejándome todavía mas frío.
Estaba convencido de que algo le habían dicho, pero ella no me decía nada. No lo hizo cuando me llamo por la noche, tampoco cuando me llamo al día siguiente, ni al otro. Así pasaron cuatro días, ya estábamos a jueves y aún seguía sin verla, sabía que algo raro estaba pasando, no quería agobiarla pero no podía evitar estar preocupado. La incertidumbre crecía y crecía en mí, las cosas ya no eran como días atrás, ¿que le habrían dicho los de Summit?, o peor aún, ¿qué le habría dicho Nikki?….tenía la sensación de que todo lo conseguido con ella se estaba evaporando y no podía evitar sentir miedo.
Por la tarde recibí la llamada de los productores comentándome la nueva idea que tenían para mi, me dijeron que el guión estaba inacabado a la espera de que yo lo leyera y que estaría bien que me desplazara a LA un par de días, ahora que no tenía que rodar, para hacerlo, con un me lo pensaré zanje el tema. No tenía la cabeza ahora mismo para pensar en otra cosa que no fuera ella, ella era quién más me importaba y si por ello tenía que sacrificar mi carrera, me daba lo mismo.
Pasadas las siete de la tarde, el sonido de mi puerta al tocar me saco de mis pensamientos, era ella, por fin la veía después de tantos días.
-Peque – dije abrazándola – te he echado de menos.
-Yo también, siento todo lo de estos días pero, necesitaba pensar, necesitaba centrarme, han sido muchas cosas – dijo cuando nos separemos.
-Lo importante es que ya estés bien, ¿lo estas? – pregunté acariciando sus mejillas.
-Si….tengo que decirte algo – hablo temerosa.
-Dime.
-Esta semana he estado hablando con Michael – matemáticamente me aleje de ella.
-¿Qué? – fue nombrarlo y mi mundo vino abajo.
-Necesitaba hablar con él, no podía dejar las cosas así – dijo siguiéndome.
-Ah, vale – respondí nervioso, estaba poniéndome demasiado nervioso.
-Mañana va a venir a aquí.
-Como? – no podía haber oído bien.
-Necesitamos hablar.
-De que Kristen? – grité – ¿de que? – volví a preguntar algo más calmado.
-Robert han pasado muchas cosas y yo no quiero….
-Es por eso no?, aún quieres estar con él ¿verdad?
-Que? de donde sacas eso – gritó ella.
-De donde, de tu comportamiento, llevó cuatro días volviéndome loco, pensando en como estarías, que te habrían dicho y tu llegas y me sueltas esto, que el mono de circo va a venir.
-No lo llames así.
-Lo llamo como me de la gana, y ya me los has dejado todo claro defendiéndolo – conteste mientras intentaba enchufarme un cigarrillo.
-Robert por el amor de dios, solamente voy a hablar con él, nada más – siguió.
-Si ya Kristen si, ya me conozco el paño muy bien, y luego vendrás diciéndome que te has dado cuenta de que lo amas y que le vuelves a dar otra oportunidad, ¿y yo?, ¿dónde quedo yo dentro de todo esto?
-Estas sacando conclusiones equivocadas Robert, voy a hablar con él simplemente para aclarar las cosas.
-Kristen por dios – grite exasperado – va a venir hasta aquí, tu crees que lo haría si no fuera a pensar que tiene posibilidad de volver contigo.
-Él puede pensar lo que le de la gana, lo importante es lo que piense yo – grito.
-Si tu no sabes lo que piensas, tu no tienes nada claro, no sabes si me quieres, si me amas, me dices que te de tiempo, que quieres estar conmigo y ahora esto….tu no sabes nada.
-Te estas pasando.
-Yo me estoy pasando, ¿yo?, llevo más de un año detrás de ti, te he demostrado con hechos y palabras siempre lo que siento por ti, he estado ahí siempre como un puto perro kristen, y tu siempre has creído a otros antes que a mi, siempre otros decían la verdad mientras que yo mentía, y ahora esto – no podía creérmelo, no podía, no podía soportar caer más bajo – ya no puedo más Kristen, ya no se que hacer para hacerte feliz…quizás todos tengan razón y tu y yo jamás debamos estar juntos.
-Robert por dios escúchame un momento – pedía con lagrimas en los ojos, pero yo simplemente no podía más, ya no, tiraba la toalla.
-Lo siento Kris, he intentado hacerte feliz pero ya no puedo más, ahora eran mis lágrimas las que vagaban por mi cara – se feliz – dije marchándome de mi propia habitación sin querer escucharla, ya no podía seguir oyéndola, sabía que por mucho que me dijera acabaría volviendo con él, siempre era la misma historia y yo no podía seguir compartiéndola.
Si amar es desear la felicidad de la otra persona aún imponiéndose a la tuya propia, yo amaba a Kristen por encima que cualquier cosa.
Pasadas las tres de la mañana volví a mi habitación con la esperanza de que ella no estuviera allí, no quería verla, no podría soportarlo, volvería a caer y ante todo tenía que evitarlo, quizás lo hice de manera precipitada pero había tomada la decisión de acabar con todo…por mi bien y por el suyo, ella había elegido, aunque dijese que no, y eso me dejaba fuera.
Una vez termine de hacer la maleta, pues necesitaba alejarme de todo y sobre todo no estar aquí mientras él estuviera, me senté en el sofá, intentando pensar en otras cosas que no me hicieran recordar. Pensé en la nueva película, de echo era LA el destino escogido para pasar el fin de semana, así conseguía dos cosas, alejarme de aquí y tener la mente ocupada con el nuevo proyecto. Cerca ya de las siete de la mañana me marche al aeropuerto, dejando atrás todo, ya había perdido la batalla, ya llegaría lunes y tener que volver a verla.
Tan lento como llegué a LA, paso el fin de semana….no hice otra cosa que asistir a la reunión preparada por la productora y entrevistarme con el director de la nueva película, el cuál me dijo que era perfecto para el papel, papel que aún no estaba definido del todo…, simplemente su perfil. Un chico atormentado que vivía con la culpa de la destrucción de su familia, y en esas encuentra el amor, jejeje, que paradoja era todo, ahora mismo estaba inmerso en otro papel que vivía traumado en sus propios miedos y en lo personal el amor me había tocado y hundido de la forma más dramática que conocía. También estuve visitando a viejos amigos con los que salí a tomar algo, por nada del mundo quería estar solo, pues eso me sumergiría en mis pensamientos y estos giraban entorno a ella y a él….juntos.
Domingo llego y con el mi regreso a Vancouver, me hubiera quedado más tiempo en la ciudad de no ser porque lunes Cris requería de mi presencia en el set…ya íbamos a comenzar a rodar las escenas pactadas entre los dos, escenas en las que yo aparecería de forma espectral ante los ojos de Bella, esa sería a partir de ahora para mi, mi compañera, la protagonista del film y con el tiempo hasta quizás otra vez mi amiga…por ahora las cosas no se limitarían a nada que no fuera trabajar.
Después de varias horas dando vueltas por la ciudad sin saber donde ir, regrese a mi habitación, a mi casa por así decirlo, al hogar que tanto me recordaba a ella, aquel al cuál no había sido capaz de volver desde que me marche….se que solo habían sido tres días, pero para mí, estos se hicieron eternos.
Cuando entre a la habitación lo que encontré no me lo esperaba, si me lo hubieran dicho, en algún momento durante el fin de semana no lo hubiera creído. Sentada en el sofá esperándome estaba ella, la mujer que tanto amaba y odiaba a la vez.
Bueno se que muchas cosas no las entenderéis y tendréis quizás varias preguntas, otras seguramente odiareis a kristen, pero no precipitarse ok, todo esto será respondido en el siguiente capítulo, el cual intentare colgar lo antes posible, no os digo día porque parece que cada vez que lo digo, el universo se une contra mí imposibilitándomelo jejeje…solo os daré un pequeño anticipo…si en este a caído Nikki…en el próximo caerá la otra pieza…un beso a todas os quiero un montón y sin vuestros ánimos y comentarios esto no sería posible os lo repito y lo haré siempre…gracias de verdad…
JOHAAAAAA, cariño mío, tu cumple fue ayer, lo se ya te felicite, pero hoy lo vuelvo a repetir cariño, además que no se te olvide que tengo algo para ti que espero mandarte de hoy a mañana, un besazo cariño te quiero muchísimo y lo sabes…Coshi….
ACTUALIZACIONES DEL BLOG
Mensaje captado chicas…nunca más diré lo siento jejeje, ahora si de verdad, bueno darle las gracias a mi querido Internet por la tardanza de la actualización…aquí estoy en la universidad colgando el capítulo, espero por mi salud mental jejej que cuando regrese a casa tenga Internet….
Otra cosilla…a medida que vayáis leyendo os encontrareis un párrafo que termina con este signo (*), cuando lo veáis escuchar esta canción http://www.youtube.com/watch?v=UlXrzESL6ZY espero que os guste el capítulo…
CAPÍTULO XXX – Felicidades
Robert
Sentí como mi sangre hervía cuando me dijo que Michael estaba en su habitación…pero nada comparable a lo que sentí cuando los vi juntos, sentados uno al lado del otro, actuando como lo que eran una pareja, algo que yo no era, algo que quizás jamás sería, a mi no me quedaba otra que ser el otro, el amante, al que vienen a visitar cuando el verdadero, el que realmente se lo lleva todo….no esta. A mi simplemente me quedaban esos momentos, momentos en los que me entregaba su cuerpo, pero yo quería más, ya no me conformaba solo con eso…, quería su alma….su corazón…., lo quería todo de ella.
Finalmente no se de donde saque la fuerzas para no tirarle el plato a la cabeza, seguramente fueron las palabras de Kristen lo que me hicieron entrar en razón, no se, solo sabía que no podía seguir contemplando esa escena, no podía tenerlo un minuto más delante de mi y no podía seguir viéndola a su lado. Ya en la calle empecé a tranquilizarme, pero cuando la vi salir del restaurante, la rabia nuevamente se apodero de mi….Necesitaba saber donde quedaba yo ahora que él estaba aquí, necesitaba oír de sus labios que yo era él único que conseguía hacerla vibrar, él único que le daba lo que ella nunca había tenido, al único que quería junto a ella…Necesitaba saber tantas cosas, pero el callejón trasero del restaurante no era el lugar, y estando él aún aquí, tampoco era el momento…
Una noche más, como antiguamente, me desahogue con el alcohol. No podía parar de pensar en ellos dos juntos, y aunque ella me había jurado que entre ellos no había pasado nada, no podía evitar que las imágenes inundaran mi cabeza. Harto ya de tanto pensar decidí que lo mejor era largarme, total lo único provechoso que estaba haciendo era estar sentado sin parar de ingerir una cerveza tras otra, y eso podía hacerlo mejor en la habitación del hotel, allí por lo menos tendría la capacidad de descargar toda mi rabia contenida y la intimidad de llorar cuando me diera la gana.
Al día siguiente la cosa no fue mejor, a mi sufrimiento interno había que sumarle un fuerte dolor de cabeza, producto de la gran resaca que yo mismo ocasione. Encima mi habitación era un completo desastre y tenía que memorizar el guión para el martes, o de lo contrario a todos mis problemas tendría que añadir uno más.
Lunes no fue mucho mejor que los días previos, prácticamente me tire todo el día encerrado sentado en el sillón con el guión en las manos. Me era imposible concentrarme, cada vez que lo hacía la recordaba a ella, y recordarla a ella era acordarme de él…. - por lo menos tiene algo positivo todo esto – me dije a mi mismo frente al espejo – no podrías tener mejor cara de sufrimiento chaval - ….Entrada la tarde Sam vino a visitarme con la intención de que saliera con él y su novia a cenar algo, pero la verdad es que no estaba de ánimos para nada, algo que él noto al instante, y como el gran amigo que tenía que reconocer que era, decidió acompañarme, por lo menos hasta que llegara la noche.
La tarde estuvo bien, por lo menos me ayudo a pensar menos en ella, pero en seguida todo cambio, en parte, gracias a las preguntas de Sam.
-Oye Robert, se que a lo mejor no debería sacar el tema pero es que me preocupas tío, no se el sábado te vi demasiado tocado – dijo serio, con cara de preocupación.
-No te preocupes ya estoy mejor – conteste secamente.
-Si me preocupo, no eres el mismo que hace unos menos, incluso diría que hace unos días – continuo.
-Bueno, no siempre se puede estar bien, es lo que tiene esto – conteste desinteresadamente.
-Eso es cierto pero….déjalo – note como ocultaba algo.
-No sigue.
-Déjalo de verdad – contesto haciéndose el loco.
-No ahora ya sigue – dije intrigado, aún sabiendo muy bien a que se refería.
-Tío, pufff….te veo demasiado pillado.
-Eso era lo que no querías decirme – dije tras unos segundos callado viendo que no decía nada más.
-A ver Robert, tu sabías muy bien que tenía novio, no, no se, vamos que deberías haber sabido que todo esto iba a pasar.
-Eso no evita que me joda – conteste tajante.
-Ya vale, pero…viste el numerito del otro día, sobró, te comportaste como un mañaco por no decir como se te vio el plumero.
-No pude callarme.
-Por eso te lo digo, y luego en el bar, no estabas, físicamente sí pero espiritualmente…ni rastro de ti, y ahora mírate como estas, aquí encerrado sin querer salir y trastornándote seguro – dijo señalándome.
-Donde quieres ir a parar con todo lo que me estas diciendo – dije.
-Muy fácil tío, ya no eres él mismo, por el menos él mismo Robert que yo conocí, ese que se reía de todo, que vivía sin preocupaciones, solo disfrutando el día a día, ya no hay rastro de ese tío.
-Te repito que no siempre se puede estar bien – dije cabizbajo.
-Y yo solo te digo que estás así desde que se te metió en la cabeza esta chica.
-No puedo evitarlo – murmuré.
-Pues deberías, por lo menos intentarlo, hay millones de tías en el universo – si pero ninguna como ella.
-Kristen solo hay una, ¿que me dirías si yo te dijera lo mismo de tu novia? – pregunte encarándole.
-No es lo mismo Robert.
-A no?
-No, te entiendo a ti de verdad que sí, pero por la situación en que estoy también entiendo al pobre chaval, ponte en su lugar.
-Y quién se pone en el mío? – quién se va a poner, si yo no era más que el otro.
-Robert.
-Mira Sam, hay cosas que simplemente no se pueden controlar, yo no puedo evitar sentir lo que siento – solo faltaba que también me tuviera que disculpar por sentir, yo nunca planee nada, de haber sabido todo esto….no ella valía todo esto y más.
-Vale, no te juzgo por ello, al contrario – ahora si que no entiendo nada.
-Entonces que quieres decir?
-Pues que creo que va siendo hora de que pases página, por tu bien, lo has intentado, le has echado huevos al asunto, pero mira donde estas y mira donde esta él….así lo único que vas a conseguir es destrozarte más – ahí tenía que darle toda la razón.
-Si fuera tan fácil – pero no era nada fácil, ya lo había intentado otras veces, pero no podía.
-Tienes que intentarlo, no puede ser el otro y menos con la prensa encima.
-Bueno si gracias por el sermón ok, ahora si no te importa voy a mear – dije levantándome, no es que tuviera muchas ganas de ir al servicio pero….menos tenía de seguir con la conversación.
-Jejeje, vaya tío estas hecho – dijo riendo.
-Si ya – dije yendo al baño.
Si en algo tenía que darle la razón a Sam, era prácticamente en todo, desde que Kristen se cruzo en mi camino, cada día dejaba parte de lo era antes por el camino. Otra de las cosas en las que tenía razón era en que yo no era más que el otro, pero aún a sabiendas de eso…me era imposible alejarme de ella, no cuando ella me correspondía de la manera en la que lo hacía, no cuando yo era feliz a su lado, por muy poco tiempo que estuviera cerca de ella, por muy poco que tardara en amanecer, solo con oírla reír yo era feliz…y eso era algo que yo conseguía…
Cuando salí del baño, lo que vi era algo que no esperaba. La imagen de Sam había sido reemplazada por la de mi niña, mi angel…ese angel que tanta falta me hacía…
-Sam me ha dicho que te dijera que te llamara mañana – contesto temblorosa.
-Vale… - aún no me creía que esta ahí.
-Necesito saber algo Robert – dijo con miedo en sus ojos.
-Pregunta – yo estaba dispuesto a contestarle todo lo que ella quisiera.
-El sábado, ¿te acostaste con Nikki? – ya estaba la grandisima hija de puta haciendo de las suyas.
-No, llego al bar con Sam, pero yo a las tres de la mañana me volví, solo, y así dormí, así duermo cuando tu no estas – decía acercándome a ella, sin dejar de mirarla en ningún momento.
-No me mientas, por favor – susurro cuando la tuve en mis brazos, y entonces comprobé que jamás me podría alejar de ella.
-No te miento, aunque quiera no puedo, no puedo Kristen – dije lo más sincero que pude antes de buscar en sus labios la paz que tanta falta me hacía.
Esa noche volvimos a amarnos sin barreras, demostrando con hechos lo que verdaderamente importaba. Su aroma me seguía envolviendo como el primer día que la vi, como la primera vez que la bese de verdad, como la primera vez que la hice mía. Eran tan fuerte lo que estaba sintiendo por ella que hasta daba miedo, miedo a que amaneciera de nuevo, miedo a que volviera a irse, miedo a no poder sentirla otra vez.
Sin pensarlo dos veces me alce mirándola fijamente a los ojos, necesitaba decirle lo que sentía, quería que no tuviera dudas nunca más….
-Kristen…
-Shusss…. – callo mi boca con sus dedos a la vez que cerraba sus ojos – no lo digas….aún no….por favor…- entonces comprobé que yo no era el único que tenía miedo…
Sin dejar de acariciarnos, y ya con la mente en blanco pues de que servía pensar mientras la tenía entre mis brazos, finalmente nos dejemos arrastrar por el cansancio, el cual fue interrumpido con el insistente sonido de la alarma de mi móvil.
-O apagas ese chisme o te quedas sin el – dijo con voz adormecida sin abrir sus párpados.
-Jejeje, hoy no has despertado de buen humor – dije estirándome para silenciar el teléfono, lo que provoco que me separase de ella.
-No me gusta despertarme así, como tampoco me gusta que te separes de mí – dijo agarrándome por la cintura volviendo a ceñirse sobre mi.
-Y como te gusta despertar? – pregunte besando su frente.
-Mmmm, como lo estas haciendo ahora – ronroneo trayendo de nuevo el silencio. Aunque la tuviera entre mis brazos era inevitable pensar en donde estaría él - ¿que te pasa? – susurro en forma de pregunta.
-Nada….solo que no puedo evitar pensar cuando volverás a marcharte, cuando volveré a verte, cuando volveré a tenerte así…. – callé. Ella alzo su cabeza fijando su vista en mí.
-Verme?, me verás todos los días, y más ahora que volvemos a rodar juntos…¿marcharme? pues….ahora mismo si no quieres que nos sancionen por llegar tarde jejeje – rió para después ponerse totalmente seria - ¿tenerme así?....depende de muchos factores, pero ahora mismo te diría que hasta que nos hartemos, o hasta que no podamos más, o….
-O hasta que él te vuelva a llamar – le interrumpí.
-Eso no tiene porque pasar, de hecho espero que ese no sea uno de los motivos – dijo seria.
-Que quieres decir? – pregunte intrigado.
-Pues quiere decir lo que quiere decir, ayer lo deje con él – contestó tajante. Sabía que algo había pasado entre ellos, lo note, pero sinceramente no esperaba que fuera lo que más deseaba.
-Como fue? – era ridículo que yo me interesase por eso, pero si me interesaba por su estado de animo.
-Pues como son todas las rupturas, con la diferencia de que por mi parte no duele tanto como imagino que por la suya – contesto mientras acariciaba mi pecho con su mano.
-No entiendo – si entendía, pero quería oírlo de sus labios, quería oír que ya no sentía nada por él, o al menos nada como antes.
-Pues eso Robert, de que sirve seguir perdiendo el tiempo, si sabes que no sirve para nada, si lo que se siente no es suficiente – dijo volviendo a recostar su cabeza en mi pecho.
Ni ella siguió hablando, ni yo pregunte nada más, no hacia falta, no me hacía falta nada más….
El resto de los días, fueron inolvidables…todos esos momentos tortuosos habían sido borrados con su presencia. De día pasábamos las horas entre miradas furtivas y sonrisas cómplices, de noche volvíamos a ser Kristen y Robert, dos personas totalmente normales viviendo el momento, disfrutándonos mutuamente, solo los dos….en nuestro pequeño mundo particular.
-Me voy ya es tarde – dije dándole un leve beso en la comisura de sus labios. La mayoría de las veces era yo quién iba a su hotel, ya que por miedo a que nos descubrieran nunca pasábamos toda la noche juntos, y cuando la noche se cerraba en su más plena oscuridad me marchaba. Ella fue alguna que otra vez, pero no me gustaba que lo hiciera, no me gustaba que tuviera que coger un taxi a las tres o cuatro de la mañana….la verdad es que hasta lo pasaba mal cuando se iba, no solo porque me quedaba sin ella, sino porque tenía miedo de que algo le pasara…sentía la necesidad de protegerla.
-Mmmm, no te vayas esta noche…quédate – murmuró en mis labios cuando me atrapo para que no me levantara.
-No puedo Kristen….lo sabes, sabes que mañana habrán tres o cuatro fotógrafos en la puerta, además están las chicas… ¿que van a pensar cuando me vean aquí? – dije besando sus pequeñas manos.
-Me da exactamente igual lo que piensen, además todos cuchichean, no son tontos Robert – dijo mirándome dulcemente.
-Y los fotógrafos? ¿y tu hermano cuando mañana toque mi puerta para bajar a desayunar? Jejeje – hacía dos días que Taylor llegó a Vancouver para pasar un tiempo con su hermana, y de paso para estar con ella en su cumpleaños, aunque la verdad pasaba más tiempo conmigo que con ella.
-Si, mi hermano notara tu falta jejeje, te quiere más a ti que a mí – dijo riendo.
-No digas eso.
-A ver, si pasa más tiempo contigo que yo, al final voy a ponerme celosa que lo sepas – dijo cruzándose de brazos e intentado hacer un puchero.
-Tu celosa? pensaba que no lo eras – dije acariciando sus mejillas a la vez que rozaba sus labios con mi pulgar.
-Y yo, pero mira jejeje, ya me dirás como lo haces – contesto cogiendo mi mano y besándola.
-Como hago el que?
-Para hacer que todo el mundo quiera estar a tu lado – hablo mirándome.
-Soy como Edward jeje, deslumbro por donde paso jejeje.
-Si jejeje, no podría haber escogido a otro mejor.
-Me voy ya, el taxi debe estar esperando – dije rompiendo el silencio formado tras sus últimas palabras.
-No – dijo cogiendo mi brazo cuando me levante.
-Peque jejeje, ya casi estamos en fin de semana, además mañana espero que duermas conmigo – dije volviéndome a sentar a su lado.
-No se si te lo mereces – contesto volviendo a cruzarse de brazos.
-Entonces no quieres tu regalo – dije haciéndome el interesante.
-Ya tiene que ser bueno para compensarme – dijo sonriendo.
-Eres una tramposilla, oyes regalo y se te va el enfado jejeje.
-Sabes que no, ya te he dicho que no quiero que gastes dinero en mí.
-Quién ha dicho que voy a hacerlo? – dije sarcástico.
-Robert.
-Ya lo se, pero no solo esta lo material, ahora si me voy ok.
-Vale.
-Por cierto...Felicidades otra vez – dije antes de volver a besarla, ahora ya no tan escasamente, y me marche.
Lo tenía todo planeado para que este día fuera único para ella, aunque para eso tenía que esperar a que llegara la noche, ya que nos tocaba trabajar todo el día. Todos los días previos a su cumpleaños me repetía una y otra vez que no quería regalos, ni quería nada que hiciera especial ese día, ni ningún tipo de sorpresa, que simplemente nos limitaríamos a salir a celebrar con algunos compañeros….pero estaba equivocada si pensaba que le iba a hacer caso.
Durante la mañana y la tarde seguí con mi plan de no hacer nada que fuera diferente, quería que todo le pillara por sorpresa, ni siquiera me uní a la felicitación grupal que todo el equipo le hizo. Al caer la noche, y una vez acabemos de rodar, todos los que al día siguiente no teníamos que madrugar “mucho” o seguir en el set rodando nos dirigimos al restaurante Lounge Chill Winston, uno de los preferidos por ella. Allí estábamos Jackson, Nikki, para mi desgracia personal, ya que cada vez que la veía me acordaba más de que entre ella y yo habían unas cuantas cuentas pendientes, Sam, él cuál primero iba a venir con su novia, pero finalmente lo hizo solo y Taylor su hermano y por cierto ayudante…bueno todos lo eran, excepto cierta persona a la cuál no mire en ningún momento. A punto de acabar de cenar, los presentes comenzaron a darle sus regalos, momento en que aproveche para levantarme y pagar la cuenta, algo que sabía no le iba a hacer ninguna gracia, pero formaba parte de mi plan….
Jackson le hizo un regalo conjunto con todos los miembros del set, era un álbum que recogía todas las fotos hechas durante el rodaje de Crepúsculo y algunas pocas del de Luna Nueva. Cuando volví a la mesa lo estaba mirando con lágrimas en los ojos, para ella eso era mucho más importante que cualquier costoso regalo. Nikki le regalo una pulsera con las iniciales de ambas, ¿que simbolizaba ese gesto, alguna jerga de amigas para siempre o algo así?, si Kris supiera como era su “amiga” en realidad, posiblemente no aceptaría el regalo, es más, ni siquiera estaría aquí sentada….Sam le regalo una camiseta, algo que acepto a regañadientes, pues empezó con todo ese rollo de que no tenía porque haberse gastado dinero en ella y Taylor, jejeje, él directamente le dijo que con su amor le bastaba.
Como bien sabía yo Kristen se molesto cuando fue a pagar la cena y vio que ya no hacía falta, con un simple – luego hablaremos tú y yo – me fue suficiente para saberlo. Del restaurante fuimos directamente a mi hotel a continuar con la celebración. Aquí ya no nos acompaño Nikki, se excuso con que madrugaba, aunque sinceramente pienso que fui Kris quién le dijo que no viniera, ya que nuestra idea era dormir juntos toda la noche. Para disimular fuimos en dos taxis, en uno íbamos Sam y yo, y como bien sabíamos nada más llegar la puerta del hotel estaba inundada de fotógrafos ansiosos por la foto del momento, ya que nuevamente el rumor de una posible relación entre Kris y yo había vuelto, a diferencia de que en este caso era cierto, o por lo menos en cierta medida, ya que definido no teníamos nada.
Una vez en la habitación, me tire prácticamente todo el tiempo intentando evitar que Kris entrara al dormitorio, bueno yo y mis cómplices, ya que ellos bien sabían que había dentro. Después de un par de horas de risas y bromas decidí darle el segundo de mis regalos….bueno más bien cantárselo… (*)
Esta canción la tenía escrita hacía algún tiempo pero cada vez que la tocaba me recordaba a ella, por eso pensé en dedicársela, ya que gracias a ella ya no me sentía así….ya no me sentía roto por dentro….por muy complicado que fuera todo entre nosotros, ella vino a traer la paz que me faltaba….
Me hubiera gustado más haberlo hecho en la intimidad, pero….me deje llevar, ya que me daba lo mismo que todo el mundo supiera lo que sentía por ella. Cuando acabe de cantar, una lágrima corría por su mejilla, quería abrazarla y decirle que no era mi intención hacerla llorar, pero no podía no estábamos solos….aunque por suerte, esa lágrima fue vista por todos los demás, los cuales sintieron que sobraban y se marcharon entre risas…
-Te dije que no quería nada – dijo levantándose cuando la puerta se cerro.
-Esto no es nada – dije risueño, no quería que estuviera triste.
-¿No es nada? ¿Tú has oído lo que me has dicho? – preguntaba mientras se acercaba a mi.
-Tonterías para lo de ahora – conteste besándola.
-Ahora! – gritó rompiendo el beso.
-Ansiosa eh? Jejeje.
-Que escondes hay dentro? – pregunto señalando la habitación.
-Quieres saberlo?
-No se que contestar jejeje.
-Vamos – dije dándole la mano – no espera….así mejor – continué tapándole los ojos con mis manos.
-Robert! – chilló intentado quitarlas.
-No seas impaciente, ya vas a verlo – dije caminando detrás de ella – …Tachan….
-Ahh…e-eres…. – ahora sus ojos si brillaban, se notaba realmente emocionada observando todo.
Ante sus ojos apreciaba una habitación distinta a días anteriores, con toques de rosas, velas y distintos tipos de aromas…Bajo la tenue luz se apreciaba un reguero de pétalos de rosas, rojas y blancas, esparcidas por el suelo, formando el camino hasta el centro, donde se encontraba la cama. Junto a estos, velas de distintos aromas, alumbraban y ambientaban el lugar…vainilla, lavanda y romero eran los perfumes mezclados entre sí…y sobre la colcha de la cama más pétalos formaban la palabra felicidades acompañados de la última rosa que reserve para ella…esta rosa mantenía el último de mis regalos…, un pergamino atado a ella contenía las palabras mas sinceras que me fue posible escribir…palabras que aún no era el momento de leer…aún faltaba otro regalo…
-No llores – susurre limpiando sus lágrimas con mis besos.
-Es que…nunca nadie había hecho esto por mí – murmuro sin dejar de mirar todo.
-Bueno…yo nunca había hecho esto antes así que jejeje….
-Pues para no haberlo hecho nunca… - decía mientras la tenía entre mis brazos, pude notar como temblaba.
-Bueno….si soy sincero el meritó no es todo mío – para nada….yo quería hacer algo especial pero no sabía ni por donde empezar y gracias a Aslhey encontré la forma….
-Pero cuando has hecho todo esto? – preguntaba. Aquí entraba el segundo de mis ayudantes…Taylor se tiro toda la tarde arrancando pétalos a las cuatro docenas de rosas que encargue, y con su ayuda y la de Jackson pude colocarlo todo como estaba.
-Eso no importa…toma esto es para ti – dije dándole la rosa, no sin antes besarla – pero aún no quiero que lo abras – dije señalando el pergamino – mas tarde si – termine diciendo mientras le ayudaba a sentarse en la cama. Una vez sentada aproveche para coger las dos copas que se encontraban en la mesita auxiliar y llenarlas de champán.
-Porque brindamos? – pregunto tímidamente a la vez que cogia la copa que le ofrecí.
-Tu eliges, hoy la jefa en todo eres tu – dije sonriéndola.
-Por mis 19 años, los cuales has conseguido que nunca se me olviden – dijo alzando la copa.
-Esto no es nada todavía…. – dije de forma pícara levantándome para acercar la mesa en la que además del champán también habían fresas y un bol con chocolate.
-Que eso? – preguntaba nerviosa mientras me veía coger una fresa y hundirla en el dulce.
-Esto? – dije alzando la fruta – tu postre – continué acercándosela hasta su boca. De manera sensual, la mejor que había visto en mi vida, mordió el manjar para después saborear sus labios con sabor a cacao mientras yo terminaba de comerme lo que ella había empezado.
-Sabes que la mezcla de todo es afrodisíaco – dijo insinuante.
-Tu de por sí ya lo eres – conteste acercándole otra fresa, pero ahora el chocolate no fue directo a sus labios, sino a su mejilla, la cual limpie con mi lengua. Después repetí la misma operación pero ahora con su cuello, mientras ella comenzaba a arquearse por las sensaciones que sentía.
Tras varias fresas más la situación había cambiado. Ahora Kristen se hallaba acostada en el centro de la cama, desnuda de cintura para arriba, mientras mi mano recorría las curvas de su cuerpo.
-Dime donde quieres que ponga chocolate – dije tras coger el bol.
-Donde? – dijo nerviosa, podía notarse en su pecho como su respiración aumentaba.
-En que parte de tu cuerpo – conteste besando su ombligo.
-A-a…pues…donde quieras…si – intentaba decir.
-Tu eliges, hoy yo solo cumplo ordenes – continué antes de acariciar la extensión de su cintura con mi lengua.
-Pues…pues ahí…ahí esta bien.
-Aquí? – pregunte acariciando con mi dedo bañado en chocolate su estómago, el cual limpie con mi lengua…
-Mmmm…si…hay esta bien – contestó mientras limpiaba con sus labios los restos de dulce de mi dedo.
-Donde mas…aquí… ¿aquí esta bien? – dije ahora manchando el centro de sus senos.
-Si…esta muy bien – contestó exaltada.
-Y aquí? – dije ahora en sus senos.
-Ahh…hay mejor…mucho mejor… - contestaba mientras mi lengua limpiaba en círculos sus pezones manchados.
-Están muy sucios… - dije entreteniéndome en ellos, saboreándolos, mordiéndolos…
-Entonces….ah…ahh sigue no… - decía agitada… mientras yo seguía entretenido en ellos. Me excitaba sobre manera ver como estos se erguían con cada una de mis caricias, como por momentos se endurecían más obligando a mi miembro a acompañarlos…
-Y por aquí… ¿te gusta por aquí? – dije marcando el camino de abajo arriba desde sus senos a su bajo vientre, camino que fui limpiando lentamente con mi lengua en dirección descendente, hasta llegar al botón de su pantalón.
-Ahh…si, si que esta bien…. – jadeaba aprisionando sus labios…
-Y por aquí… ¿crees que estaría mejor? – pregunte insinuante mientras me deshacía de su pantalón y comprobaba por encima de su braga la excitación….
-Ah…pues, pues…se puede…se puede probar no… - contestó excitada.
-Se puede probar – dije quitando su última prenda, la cual tapaba la entrada de nuestra unión.
-Ahh…si prueba – gimió mientras mis dedos manchados acariciaban de arriba abajo su intimidad, bañándola completamente, convirtiéndola así en un magnifico mangar, mangar que mis labios estaban ansiosos por saborear.
-¿Quieres? – pregunte alzando mis dedos, pues mi primera misión ya estaba terminada y mi boca ardía en deseos de probar mi obra.
-Ajam – contesto lamiendo mis dedos, los cuales mordió cuando sintió mi lengua en su punto más sensible.
-Te gusta? – pregunte ascendiendo y descendiendo lentamente mi lengua por toda su cavidad.
-Ohh…dios santo…si me gusta dice….no te haces….no te haces una idea….Joder! – gritó excitada arqueándose cuando sintió mis dientes en su fina piel – no pares por dios….no pares – gemía, haciendo que aumentara la velocidad de mis lengüetazos.
-No pretendo hacerlo – ni en la peor de mis pesadillas quería dejar de sentir lo que estaba sintiendo. El sabor del chocolate mezclado con el sabor de su excitación era algo indescriptible para mí. Notar como su cuerpo temblaba bajo mis caricias era el mejor regalo que podían darme, y no era yo quién merecía dicho regalo, por eso intente llevarla al límite del deseo, hacerla sentir como nunca antes había sentido. Sus gemidos acrecentaban mientras paseaba en círculos mi lengua por su clítoris a la vez que lo estimulaba con ayuda de mis dedos, mientras succionaba su entrada con mi lengua, mientras mordía sus labios y limpiaba con mi lengua la evidencia de su orgasmo.
Relamía mis labios mientras contemplaba su cara roja y sudorosa, debido al placer que sus gemidos me habían confirmado que había sentido. Si antes era ella la que me pedía no parar, ahora era mi miembro el que me pedía salir de la prisión de mis pantalones, algo que ella noto y abalanzándose sobre mi, cual animal hace cuando divisa a su presa, intentó corresponder a su llamada.
-Shhhhhhhh….te he dicho que hoy mandas – dije agarrando sus brazos.
-Pues por eso mismo te ordeno que te quites los pantalones ya – contesto intentando soltarse.
-Vale pues yo obedezco pero tu no haces nada – dije recostándola.
-Entonces que se supone que tengo que hacer?
-Pedir por esa boquita – conteste quitándome la camiseta.
-Vale pues termina de desnudarte – ordenó mordiendo su labio mientras veía como yo me desprendía de las molestas prendas, prendas que cada vez tenían más prisa por salir.
-Y ahora que quiere la jefa? – pregunte una vez estuve totalmente desnudo ante ella.
-Jejeje, la jefa te ordena que entres en mi ya – ordeno mordiendo su dedo índice.
-Vale, pues tu esclavo te pide que abras las piernas – dije colocándome en ella – y disfrutes-s-s… - dije nuevamente antes de penetrarla con fuerza.
-Ahhhhh…..hazlo….haz-me...ahh…disfrutar-r – intentaba decir mientras mi miembro penetraba en su más que apacible y caliente sexo.
-Eso quieres….no-o – decía profundizando más en mis estocadas, estocadas que llegaban hasta lo más profundo de su ser, haciendo que gimiera más alto a la vez que clavaba con más fuerza sus uñas en mi espalda.
-Ahhh….sigue…no-o…no te pares…no pares por favor-r-r – suplicaba entre gemidos haciendo que me apretara más ella, sintiéndola más si cabía.
-Así….te gusta…..te gusta asíii – balbuceaba mientras entraba y salía de ella cada vez con más rudeza.
-Si…ahhh…si….más…ahhh…más – decía moviendo sus caderas al compás de las mías indicándome que aumentara el ritmo.
-Es esto lo que quieres….dime – pedía mientras acrecentaba el movimiento, movimiento que provocaba el choque de nuestras caderas, lo que lo hacía todo aún más excitante.
Para alargar el momento tan sumamente placentero, alternaba las penetraciones con movimientos que subían y bajaban en intensidad…quería que el orgasmo nos venciera lo más tarde posible…aunque eso me costase, pero estaba decidido en hacerla disfrutar, en convertir cada instante de esta noche en inolvidable para ella…
-No pares….ahhh…sigue….no te pares otra vez…por favor…. – me encantaba oír como suplicaba entre jadeos que no parase, como me pedía más y más….
-Repíteme lo del otro día... – dije aumentado nuevamente el ritmo.
-Ahhhhh….el que….el que… - jadeaba sin parar.
-Dime que nadie te da….todo lo que yo te doy – necesitaba oírlo otra vez, necesitaba saber que se sentía cuando me decía eso justo cuando la estaba penetrando, haciéndola mía, solo mía…
-Nadie-e-e…ahhh, nadie – gemía mientras mordía con fuerza mi hombro, lo que me indicaba que estaba cerca. En un intento de hacerla vibrar más todavía y también de llegar con ella, aumente aún más mis movimientos, haciendo que jadeará más de placer….haciendo que jadeara mi nombre…me encantaba oír como de su boca salía….como suplicaba con él….
Finalmente ambos acabemos a la vez. Pude notar como explotaba justo a la misma vez que yo inundaba su interior…
Mi cabeza descansaba en su pecho mientras intentábamos recuperar el ritmo habitual de nuestras respiraciones…otro de mis regalos había sido entregado, aunque este tenía comodín, ya que podía disfrutarlo cuantas veces quisiera….Pero aún faltaba uno, el más importante, el más sentimental…el que verdaderamente esperaba, fuera inolvidable para ella….
No era nada material, a excepción de las rosas, las velas, las fresas y el champan, nada fue material…este era algo nacido de mi alma….algo que quería que supiera….algo que necesitaba que viera. Una vez más tranquilo me erguí sobre ella y dándole un dulce beso en los labios deposite la rosa entre sus manos…
-Este es tu último regalo, aunque del anterior puedes disfrutar cuantas veces quieras – reí haciéndola reír a ella también – quiero que lo abras y lo leas….yo no voy a estar delante…quiero que lo hagas tu sola – continué hablando mientras hacia un gesto con las manos para que no me interrumpiera – quiero que te tomes el tiempo que haga falta en hacerlo, vale….
-Me estas asustando – dijo seria.
-No peque – dije acariciando su mejilla – no es malo, bueno espero jejeje….
-Vale, eso espero yo también – contestó sonriéndome dulcemente.
-Vale pues espero fuera, cuando quieras que entre me pegas un grito vale jejeje, sino dormiré en el sofá – dije volviéndola a besar para después levantarme.
-Ahora me has vuelto a asustar – dijo mientras caminaba hacia la puerta.
-Te espero…por cierto….no quiero que me contestes a nada…solo quiero que lo leas y lo guardes vale – entonces salí dejando en sus manos mi corazón.
Miles son las cosas que he pensado…miles las que quisiera decirte…pero yo no soy poeta ni escritor, se me da mejor demostrar, o al menos lo intento, por eso copio esto para ti…
Napoleón
Mi ángel, mi todo, mi ser mismo…Por qué este dolor tan profundo cuando se impone la necesidad, acaso nuestro amor puede perdurar como no sea a través del sacrificio, de modo que cada uno no lo exija del otro; acaso puedes modificar el hecho de que no eres totalmente mía, y yo no soy totalmente tuyo…Si nuestros corazones estuviesen siempre unidos, no concebiría tales pensamientos. Mi corazón desborda con tantas cosas que necesito decirte…Tu amor me convierte en el más feliz al mismo tiempo el más desgraciado de los hoy – A mi edad necesito una vida serena y tranquila. ¿Puede aspirarse a eso en nuestra relación?... Ten calma, ámame, hoy, ayer, qué doloroso anhelo de ti, de ti, mi vida, mi todo. Adiós. ¡Oh, continúa amándome, nunca juzgues mal el más fiel corazón de tu amado.
Siempre tuyo
siempre mía
siempre nuestro
Beethoven
Adieu, no hay nada que no afronte por tu bien; mereces mucho más que eso.
¡Adieu, mi corazón querido!
Voltaire
“Tan pronto como la luna sea visible; saldré del hotel de incógnito… no hay nada que no afronte por tu bien; mereces mucho más que eso”
"No pido amor ni fidelidad eternos, únicamente... la verdad, una franqueza ilimitada”
“Solo recuerda…pase lo que pase…que siempre seré tuyo, siempre serás mía…siempre quedará un lo nuestro”
Te amo….
Robert….
Bueno no se que tal os habrá parecido, a mi personalmente es el que más me ha costado escribir….básicamente porque no tengo ni la más mínima idea de que le regalo, y si lo hizo claro esta…aunque seguramente alguna letra le escribió, pero mi imaginación no da para tanto jejejeje…si alguien lo sabe…pues yo no jejeje… además aquí e innovado varias cosas y no se si habrá quedado bien o no…pero bueno ya me decís jejeje…
Pues como siempre quiero daros las gracias a todas por vuestros ánimos y comentarios…de verdad que me alegráis un montón…por cierto tengo que agradecer especialmente a mis niñas Pau y Kris, por su ayuda con el regalo, a las pobrecillas las llevó locas varios días buscándome ideas…algunas de las que hay son de ellas…otras cosecha de la casa o las vías de inspiración jejeje….de verdad amores muchas gracias por aguantar mis torturas….
JBL cariño, te reconocería hasta en un cuarto apagado sin luz, solo con oírte decir tres cosas jejejeje, yo también te odio mucho, mucho, mucho….y no te tengo abandonada, solo que yo cuando entro tu ya no estas y nunca usas el msg…..tenemos que hablar eh…te echo de menos…Adry jejeje, ya me han dicho que ayer te intentaron engañar eh?...vamos a tener que sacarle el látigo a kris, por cizañera….ahora me contestara, o luego me escupirá jejejeje, cari no creas una de sus palabras…consejo que te doy jejejeje, Paz…me tienes que decir si te gusta o no lo que te pase….luego te paso el siguiente capítulo jejeje un besazo guapa y Feliz puente, te echaré de menos, más todavía de lo que lo estoy haciendo ya….Tati si se va si la cabrona…pero gracias a dios vuelve jejeje, un beso guapa…Dulce, felicidades que el otro día fue tu cumple, espero que todo te vaya muy bien y gracias por leerme aún sin estar acabado…un beso…
Por cierto para todas aquellas que no sabéis a que visita del moquillo me refería en el anterior capítulo aquí os paso el link ok http://www.famososvip.com/2009/03/31/kristen-stewart-michael-arangano-y-nikki-reed-en-vancouver/
Otra cosa más, el siguiente capítulo volverá a ser de Robert, ya que como es un poco….lo dejo ahí, no quería unirlo con este…intentare actualizar viernes ok…haber si ya me centro mejor…
Otra cosilla, la última ya…vosotras si sois las mejores….besos



