Durante las próximas semanas voy a centrar esta sección en dos sagas. Una, (de la que vengo a hablaros hoy con el primero de sus libros), que aún días después de haberla terminado me tiene completamente enamorada (¿o quizás sea el protagonista quien causa ese efecto? :p). Y la otra, es la recomendación pendiente desde que caí enferma, de Karla y Marianna sobre la saga “Cazadores de sombras”. El porque atraso un poco más esta última, se debe a que voy a empezar a leerla, y me gustaría plasmar mi opinión de igual forma a como lo voy a hacer hoy con el primer libro de la serie… “El gremio de los cazadores”. (No creáis que me he olvidado del resto de recomendaciones que habéis hecho, todas, junto con las futuras que hagáis, serán publicadas ;), y a poder ser, intentare leérmelos antes de hacerlas).

Título: El ángel caído
Serie: 1º- El gremio de los cazadores
Género: Romántico Paranormal
Autor: Nalini Singh
Sinopsis: La cazavampiros Elena Deveraux sabe que es la mejor en lo suyo. Lo que no sabe es si será suficientemente buena para llevar a cabo esta misión. La ha contratado el arcángel Rafael, un ser tan bello como peligroso, una criatura que aterraría a cualquier mortal. Elena también sabe que el fracaso no entra en sus esquemas, ni siquiera cuando la misión es imposible.
Porque esta vez no tiene que rastrear y capturar a un vampiro.
Esta vez tiene que atrapar a un arcángel rebelde.
Elena se verá inmersa en una matanza como ha visto pocas, que la pondrá al borde de la vida... y de la pasión. Incluso saliendo viva de esta, sucumbir a las caricias de Rafael puede significar la muerte.
Porque cuando los arcángeles juegan, los mortales sufren.
Mi opinión sobre el:
Antes de nada, debo confesar que no tenía ni idea de la existencia de esta saga (aunque si de la escritora, pues en mis pendientes esta otra de sus series). Confieso también, que cuando observe la portada en las manos de mi pobre amiga, la cual me lo traía a modo de distracción para mis horas de recuperación durante estas navidades, solté un bufido… “Ángeles/demonios/cazadores/humanos… Todos envueltos en un mismo mundo. ¡A ti te va a encantar!” dijo ella ante mi mirada exceptiva. “Lo dudo”, respondí yo. “¿Más seres sobrenaturales? ¿Es que ya no esta demasiado trillado el tema?”, pensé, (incluso para mis adentros me dije, seguro que también hay licántropos), pero… ¡que equivocada estaba madre mía!
Finalmente, no se si fue la sinopsis del libro, las palabras “novela adulta” de mi amiga antes de marcharse, o el aburrimiento al que estaba sumida, lo que hicieron que abriera las páginas y estas me llevaran a devorarlo, dejándome con ese saborcito de “quiero más”, en la garganta.
Puede que a partir de aquí haya algún que otro spoiler mínimo. De ser mayor, lo indicare como es debido ;).
Como idea principal diré; narración cuidada y descriptiva, junto a un argumento trepidante y personajes de personalidad tremendamente absorbente, da como resultado una historia altamente recomendable.
Contrario a lo que pueda parecer por la característica fantástica o paranormal de los protagonistas, el mundo relatado en esta historia es tal y como lo conocemos, salvo por el hecho de estos seres mezclados en sociedad, definidos por la posición jerárquica que hay entre las distintas razas que lo habitan (aunque se puede tomar como una metáfora de las jerarquías de poder de las que somos víctimas, pero eso es otra historia).
Imaginaros pues, una pirámide escalonada, donde en su cúspide encontramos a los Arcángeles como amos del poder supremo, vigilantes de que ninguna fuerza se corrompa y por ende, los dañe a si mismos o a las demás. Bajo estos los Ángeles, seres increíblemente bien descritos, que en nada tienen que ver con lo conocido hasta ahora, pues la autora os hará olvidar la imagen… “puritana” que podáis tener de ellos. Un escalón por debajo encontramos a los vampiros, incondicionales y fieles, por norma general, a sus creadores (los cuales me voy a reservar quien son), durante las décadas que dure el contrato por su conversión. Y por último, el gremio de los cazadores, (humanos nacidos para ello, pues el instinto natural, junto al desarrollo de sus sentidos, sobre todo el del olfato, les precede a ello), cuya misión, no es otra que la de dar caza a aquellos vampiros que infrinjan las normas, o rompan el contrato con sus creadores.
Como digo, todos ellos jerárquicamente posicionados, con la única misión de salvaguardarse así mismos y a los de su especie, sobre todo de la humanidad. Y por ello… ¿qué pasaría si uno de estos pilares, pudiera ser seriamente corrompido?
Dicha amenaza es la que lleva a Rafael, todo un dios griego de ojos azul cobalto, personificado en un arcángel con miles de años a sus espaldas, de ahí que no le tiemble el pulso con tal de que estos sigan yendo en aumento, a requerir de los servicios de Elena, cazadora nata, y la mejor del gremio. Aunque su mejor arma, es su fuerte personalidad, la cual, al contrario de lo que ella creé, no difiere mucho de la de Rafael, de ahí los choques y la constante tensión sexual, perceptible en cada uno de sus encuentros, los cuales sin duda te dejan con ganas de más… y más…
Esto es sin duda una de las cosas que más me ha gustado, pues la autora no intenta venderte a los personajes, no pretende que los idolatres, ni siquiera que los ames, ellos mismos se hacen de querer por esa naturaleza innata que poseen. No están envueltos de lazos, al contrario, desde el minuto uno se muestran tal y como son, con sus defectos y con sus virtudes, dejando claro de ante mano lo que pretenden. Personalidades que sin duda, van evolucionando a medida que los sentimientos por las circunstancias salen a flote.
De ahí también la rapidez de la historia, una historia con un ritmo trepidante en la cual te ves envuelta desde el minuto uno, pues gracias a la pluma de Nalini, las escenas descritas se recrean en tu mente al punto de cerrar los ojos y creerte estar viéndolas.
Ángeles con sed de poder, vampiros que emanan olores desagradables pero… también muy, muy agradables, plumas de colores, sangre a borbotones, pesadillas y recuerdos llenos de angustia y mucho polvo de ángel (polvo de polvo, y de sinónimo :p), todo envuelto en un argumento que parece complicarse por momentos, de ahí la negativa a soltar el libro, no al menos hasta llegar a la última página.
—No quiero perder mis recuerdos. —Ni siquiera los malos, porque sus recuerdos eran los que la habían convertido en quien era. En aquel momento, aquel día, era diferente a la Elena que no sabía lo que era ser besada por un arcángel—. No me hagas olvidar.
—¿Perderías la vida por salvar tus recuerdos? —Fue una pregunta en voz baja.
Elena reflexionó sobre el tema.
—Sí —dijo con suavidad—. Preferiría morir como Elena que vivir como un fantasma.
Lo dicho, si podéis, leerlo, os lo recomiendo altamente. Y a quien ya lo haya hecho, aquí tiene un sitio para comentarlo ;).














