ACTUALIZACIONES DEL BLOG

(UyT) - CAPÍTULO III


Hola chicas, ya es viernes y eso significa que toca nuevo capítulo, así que aquí lo dejo…no sin antes daros las gracias, parece que el fic gusta y eso anima a seguir con el…


Por cierto, ya veo que algunas ya vais atando cabos y pensáis que Edward es el Anthony de Bella….¿será?, ¿no será?....bueno ahora lo sabréis….




Edward – pov



-Dios mió hijo, cuantos años – gritaba mi efusiva madre en mi odio derecho.

-Madre, madre…todos los aquí presentes se han enterado de tu alegría…no hace falta que me chilles – contesté devolviéndole el abrazo.

-Dios hijo estas….estas…estas hecho un asco por dios ¿donde esta mi niño y que has hecho con él? – preguntaba mi madre mirándome de arriba abajo.

-Mama, tu niño hace años que dejo de serlo, ven aquí hermanito….dios cuanto te he echado de menos.

-Y yo Alice, y yo – decía mientras la llenaba de besos – dios que mayor estas hecha, te has convertido en toda una mujer.

-No lo sabes tu bien – dijo sarcástica volviéndome a abrazar.

-Alice! – grito mi madre.

-Mama, Edward no es tonto, seguro que él tampoco ha estado perdiendo el tiempo – calló de repente, pues aunque estábamos sin vernos casi nueve años, estaba muy bien informada de todo lo sucedido en mi vida - ….bueno jeje, ya estas aquí por fin – dijo rompiendo el hielo.

-Si, y veo que papa no ha venido.

-Hijo ya sabes que tu padre esta muy ocupado no…

-No hace falta mama, no tienes por que excusarle – mi padre y su adoración por el trabajo, toda la vida igual, aunque aquí la realidad era otra, y esta se basaba sencillamente en la gran decepción que sentía hacía mi.


Desde que nací me vio como su seguro sucesor en la empresa que tantos años y sacrificios le había costado levantar, y claro el hecho de decidir con dieciocho años mi propio futuro, uno el cual dejaba totalmente fuera sus planes, pues como que no le sentó muy bien, de hecho creo recordar que en nueve años habíamos hablado en tres ocasiones, y todas en los últimos dos años. Encima a toda esa gran decepción había que sumarle el hecho de que sus palabras, aquellas que me dedico el día que me fui…, se habían cumplido.


Estaba feliz de estar en casa, he de reconocer que había echado mucho de menos a mi familia, pero por miedo a no ser el que siempre dije que sería nunca me atrevía ni siquiera a visitarlos unos días y cuando ellos, bueno mi madre y mi hermana querían hacerlo, yo siempre inventaba cualquier excusa para que no lo hicieran, digamos que no estaba preparado para que vieran en la poca cosa que me estaba convirtiendo. Aún así, aún estando alejados, seguimos manteniendo el contacto, bueno en principio éramos mi madre y yo quién lo manteníamos, con mí hermana tuvieron que pasar tres años y conseguirse a una muy buena amiga para poder perdonar que me fuera.


No podía culparla, desde niña estaba acostumbrada a resguardarse bajo mi protección y eso que no nos llevamos mucho, apenas un año, pero desde que nació me dedique a protegerla de todo aquello que la hiciera vulnerable, sin darme cuenta de que era yo mismo quien la estaba haciendo así, dependiente a mi en todos los sentidos, de ahí que le costara tanto aceptar mi marcha.


Pero mira, ahora era yo quién dependería de ella, ¿que cosas eh?

-Solo van a ser unos días Alice, hasta que consiga reorganizar mi vida y encuentre algo donde centrar mi tiempo y ganar dinero – decía mientras acomodaba mis pocas maletas en la habitación disponible de su apartamento. En principio mi madre insistió en que volviera a casa, pero sabía de sobra que la situación con mi padre no era…muy buena por así decirlo, y de seguro acabaríamos echándonos mucha mierda encima, bueno él acabaría haciéndolo, yo no podía decir nada, todo lo que él dijera no era ninguna mentira.

-No te preocupes Edward, sabes que puedes quedarte el tiempo que quieras, no me molestas – contestó sonriente mi pequeña duende.

-Gracias de verdad, no sabes lo agradecido que estoy de que me abras las puertas de tu casa y encima me des tu apoyo.

-Siempre Edward, ya lo sabes, por cierto…., respecto a lo de centrar tu tiempo, ¿sabes que soy dueña de una de las mas importantes agencias de modelos no?

-Si, lo se, y sabes que estoy muy orgulloso de ti ¿verdad? – dije acariciando su mejilla.

-Bueno el merito no es solo mió, sino fuera por Bella, nada de eso seria posible.

-Te infravaloras Alice, no conozco a esa chica y no dudo de su capacidad, pero te conozco a ti y se lo persistente y creativa que eres, seguro tu has ayudado mucho en ese éxito – estaba convencido de las cualidades de mi hermana.

-Me gustaría que lo vieras Edward.

-Cuando quieras.

-No, no me entiendes, me gustaría que estuvieras allí.

-Alice….no – conteste separándome de ella en cuanto entendí su insinuación.

-Por favor Edward, porfi, además es perfecto porque no tenemos fotógrafo, mi querida socia lo despidió, pero bueno eso es otro tema, Edward es muy buen trabajo, además yo estoy allí – decía haciendo sus famosos torturadores pucheros.

-No Alice, no, conseguiste convencerme de que volviera pero no vas a conseguir convencerme de que trabaje en tu agencia.

-Edward por favor, tu eres brillante, solo que nunca has topado con nadie que sepa valorarlo.

-¿Y una agencia de modelos lo va a hacer?, no Alice, se que tipo de mundo es ese, y no, no voy a volver a lo mismo. – eso si lo tenia muy claro, no volvería a cometer los mismos errores del pasado, de hecho no volvería a tocar una cámara.

-¿Entonces que vas a hacer?, vas a dejar la fotografía, vas a demostrarle a todo el mundo que lo que te decían es verdad – gritaba exasperada.

-Alice, es que es verdad.

-No Edward Anthony Cullen, ¡no! – continuaba diciendo mientras me asía del brazo para que la mirara - he visto tus trabajos y se lo bueno que eres, se que mueres por trabajar de eso.

-Ya no Alice.

-¿Ya no?, entonces que vas a hacer, ¡dime!, ¿vas a seguir lamentándote toda la vida Edward?, ¿o vas a ir con el rabo entre las piernas a decirle a papa que te contrate? – la jodia sabia darme donde más dolía.

-Ni una cosa ni la otra, buscare un trabajo que me de de comer y punto – conteste soltándome de su agarre.

-No vas a volver a tocar una cámara ¿verdad? – asentí – Pues entonces dime que narices vas a hacer porque que yo sepa, otra cosa no sabes hacer y además no tienes ni estudios.

-Vale Alice, lo que menos necesito ahora es que me digan lo fracasado que soy.

-No Edward, no eres fracasado por eso – dijo colocándose nuevamente delante mió - lo eres por querer negarte ahora después de todos estos años a lo que eres, eres un fotógrafo Edward, vale has tenido mala suerte, pero eso no quita que…

-Ya Alice – la interrumpí - no quiero golpecitos de animo en la espalda vale, si quieres que trabaje contigo lo haré, lo haré durante un tiempo o por lo menos hasta que consiga otra cosa, pero no quiero ánimos ni quiero nada de nada ¿vale? – ya estaba cansado de falsas ilusiones, ilusiones que luego harían el golpe mucho más duro.

-Edward, no es ninguna mentira lo que te estoy diciendo, pero si quieres que me calle yo…

-De acuerdo Alice.

-Eso significa que lo vas a intentar? – pregunto con pena.

-Si Alice, cuando quieres que vaya.

-Ahhhhh – gritaba dando saltitos, era impresionante la capacidad que tenia mi hermana de pasar de ogro a hada infantil – Pues tengo que hablar con Bella, pero no creo que ponga ningún impedimento que te parecería ir mañana después de comer, así por la mañana yo hablo con ella y la voy tanteando.

-Si te va a causar algún problema….

-No! – grito – para nada solo que entre nosotras nos lo consultamos todo, solo eso.


Vaya con mi hermana, deducía que durante todos estos años hubiera cambiado, de hecho podía notarlo por lo que me contaba por teléfono, pero no hasta tal punto. Cuando me fui deje a una niña que lloraba desconsolada porque me marchaba y ahora…ahora era una mujer, con todas las letras y además ella sola había conseguido cumplir cada uno de sus sueños, al contrario que yo…, desde luego el merito no era mió, esa tal Bella de la que tanto hablaba estaba claro que tenia mucho que ver, así que habrá que conocerla haber que tal es ¿no?, quizás conseguía llenar mi autoestima, o al menos traerla de vuelta desde LA, ya que allí estaba la última vez que la vi.


El resto de la tarde la pasemos poniéndonos al corriente con nuestras vidas, bueno con la suya, la mía era exactamente igual de “estupenda” que desde la última vez que hablamos, pero la suya, dios la suya. Emocionada me contaba como había conocido a grandes diseñadores como Valentino, Roberto Cavalli u Oscar de la Renta, además de cómo estos comparaban su trabajo con el de Dior, eso si que era un gran salto para ella ya que este último era uno de los más aclamados por todas las firmas y ninguna agencia que se tercie menos preciaba algo de dicha casa de moda, eso era algo que había aprendido muy bien en mi anterior empleo y de mi querida ex.


También me contó, bueno más bien lo intentó pero yo apenas la deje, su larga e intensa vida sexual, ¿con que me comparo a los hombres?, ahhh sí…con un Kleenex, si, decía que los tíos éramos como los pañuelos de papel, usar y tirar, ese era su lema, ya que si repetía con ellos era como cuando guardas un pañuelo usado, que al final estos acaban segregando moho y podían ser contagiosos y lo que menos quería ella era contagiarse por algún virus ¿toxico, infeccioso? no se cual dijo de las dos, vamos en pocas palabras que para ella los hombres éramos como la peste a principios de siglo. La verdad que en un principio me hizo mucha gracia esa comparación, pero más tarde me fue inevitable no pensar a que se debía esa coraza implantada, no sabia si se debía a que no hubiera conocido el amor, o porque lo conoció y este le hizo mucho daño, y pensar en mi hermana sufriendo era algo que me hacia estremecer…


“Edward te espero en la agencia a las cuatro y media, la secretaria de la entrada te dirá la planta a la que tienes que subir. Me gustaría comer contigo pero ya sabes que los miércoles es día de chicas…y bueno tu mucho de chica no tienes…

Te quiero hermanito, lo sabes ¿verdad?, no me falles….

Tu duende”


¿Por qué Alice siempre conseguía todo lo que se proponía?....así porque era Alice, y a ella no le valía un no por respuesta, le daba igual la forma de conseguir las cosas, el hecho era conseguirlas…sin más.


Me jure y perjure a mi mismo no volver a tocar una cámara en mi vida después de todo lo sucedido, si era mi sueño ¿y?, lo acontecido en mi vida me había demostrado que a veces no solo basta con soñar mucho ser algo, sino que a veces hace falta más…por ejemplo valer para ello, y estaba claro que yo mucho no valía, pero mi hermana tenía razón en algo, ¿de que iba a vivir sino sabía hacer otra cosa?, además mi experiencia los últimos seis años y medio en una agencia de modelos me servían para conocer de sobra como era ese mundo y tampoco era tan malo y bueno por lo menos me daría la oportunidad de conseguir dinero y volver a independizarme, vale que con mi hermana no iba a vivir mal, al contrario, pero ¿que pasaría cuando se trajera a sus “pañuelos”?, no, estaba claro que necesitaba dinero y aceptar su oferta era el medio más rápido de conseguirlo.


-¿La agencia Next por favor?– pregunte a la recepcionista de la entrada como me había dicho Alice que hiciera.


El edificio, de unas veinticinco plantas, estaba ubicado en pleno centro de la ciudad y toda su arquitectura externa era de cristal dándole un aire juvenil y moderno, muy típico de la ciudad. La agencia estaba dividida en cinco plantas, de las cuales deduje que dos serian las ocupadas por mi hermana, bueno por ella y por sus diseños, el resto de plantas eran oficinas independientes a la agencia, pero así era Nueva York, grandes edificios con mil y unas oficinas distintas en ellos. Grandes espejos y colores vivos y alegres eran la composición de las paredes del lugar que harían que mis manos volvieran a tocar una cámara, algo muy diferente al aire serio que podía apreciarse en mi anterior trabajo, en lo que si coincidían ambas agencias era en la manía de colgar fotos de sus modelos, la verdad que yo no era muy entendido en ese tema pero de siempre me pareció una idea un tanto estupida.


-¿Te gusta alguna? – me sorprendió la voz alegre de mi hermana.

-¿Eh?, no, no que va, estaba comparando simplemente, no sois muy distintas a Elite.

-Jejeje, créeme lo somos, ya lo iras viendo – contesto dando uno de sus pequeños saltitos para posicionarse a mi lado – Me alegra que estés aquí, por un momento pensé que no vendrías.

-Te dije que si ¿no?, pues aquí estoy.

-También me dijiste que jamás te separarías de mí.

-Alice…- mi hermana no era una persona rencorosa, pero si algo le hacía daño le costaba olvidar.

-Ya, ya, tenías que hacerlo, ahora lo comprendo, perdona es que hoy llevamos un día…de locos.

-¿Va todo bien?

-Si, problemillas de última hora, por cierto, Bella esta encantada de que estés aquí y todo eso, pero hoy no tiene un día muy bueno, no la tomes a mal si te suelta alguna barbaridad – decía mientras que entrábamos al que supuse era el despacho de su socia.

-Vale pequeñaja – conteste agarrando su mano, como cuando éramos pequeños.


Nada más entrar en la sala, un olor muy peculiar, un olor el cual llevaba años sin sentir golpeo todos mis sentidos, haciéndome recordar tiempos pasados, bastante pasados diría yo. Ese olor tan familiar, a fresias y fresas solo se lo había olido a ella…a Marie, una de las muchas en mi larga lista. Aunque he de reconocer que desde un principio ella no fue como las demás, ella era distinta, diferente en todos los aspectos, de ahí que nunca le dijera el nombre por el que todos me conocían, ya que yo para ella era Anthony. En cierta forma me daba miedo que supiera mi otro nombre y con ello toda mi historia de líos y aventuras.


No se…ella, ella era especial, esa era la realidad, con ella era distinto, mejor persona incluso, lo malo fue que mi cabezonería por ese sueño imposible de cumplir, siempre fue más fuerte.


- Una panda de incompetentes, eso es lo que sois! – esa voz, esa voz que supuse era de la persona que estábamos esperando, no hizo más que recordarme la imagen de la joven de diecisiete años, dueña del mismo olor que estaba nublando todos mis sentidos, pero no, no podía ser ella, además esta se llamaba Bella ¿no?, definitivamente Edward la frustración de tu vida te esta volviendo melancólico.


- Hola Alice, perdona los gritos pero es que estos emple… - y tan melancólico, porque ante mi tenía a la supuesta socia de mi hermana, una chica con el nombre de Bella, pero no, no se si sería su nombre real o una broma del destino, solo sabía que esa persona era exactamente igual a la jovencita que conocí hacía nueve años.



A le, hasta el domingo que volverá Pau con el siguiente capítulo…muchos besos…..


Por cierto mañana actualizare My Angel, por si queréis saberlo….chao….


(UyT) - CAPÍTULO II

Bueno chicas, por fin es Miércoles y…¿qué significa eso? Que tenéis una nueva actualización de “Usar y Tirar”, pero eso no es lo mejor de todo, nooooo, lo mejor es que es mi PRIMER capítulo como escritora…bueno rectifico, mi primera bazofia, jajajaja…

Y otra cosa…chicas…bonitas…DEJAD UN COMENTARIO, porque bueno…esto no queríamos deciroslo para no alarmaros pero…no llegamos a los comentarios mínimos del día y…NOS QUIEREN CERRAR EL CHIRINGUITO! Si, habéis leído bien, nos quedamos sin el blog de Almu (Almu’s blog para las extranjeras), y os quedareis sin historias…a mi en verdad me la repanplinfa porque una historia la escribo yo y la otra me la seguirá mandando…así que…en vuestras manos queda!
No me sirven solo los comentarios de Ayyys, Kristian, MaryPattz y Paz, porque los comentarios de la familia no valen, jajajaja…

Por cierto AYYYS, ¿qué es el “4-aminodifenilio”? Es una pregunta de suma importancia, jajajaja…no sé lo que es, pero mi amigo el aminodifenilio y yo te mandamos un saludo!

Jajajajaja, podéis echarme del blog si queréis por votación popular pero creo que…os va a tocar aguantarme porque por alguna extraña razón…Almu me quiere! (H)

Así que ya sabéis, a comentar que nos lo quitan de las manos! Y bueno, por último darle las gracias a Almu por haberme machacado emocional y psicológicamente para escribir esto, sin ella no estaría tan loca como estoy, gracias cari! Os leeeeeo…o eso espero!

Un beso a todas, Pau.



Bella POV

¿Quién me iba a decir que tras soportar los continuados desplantes de los típicos padres ricos y engreídos iba a tener una gran carrera profesional por explotar junto a mi mejor amiga?

Bueno, aquí estoy, a estas alturas de mi vida, intentando describirme a mí misma. Me llamo Isabella Swan, aunque todos mis amigos me llaman Bella, por culpa de la poca afición que tengo a mi nombre completo (aunque debo incluir un Marie entre el Isabella y el Swan), tengo 26 años y estoy a la cabeza de una de las más importantes agencias de modelos de todos los Estados Unidos de América (USA, para los amigos), más en concreto en Nueva York (New Yooooork, New Yoooork(8)).

Pero no penséis que esto lo llevo hacia adelante yo sola, no, tengo como mi mano derecha a mi mejor amiga, Alice. Nos conocimos hace 5 años en la universidad y desde casi ese preciso momento somos inseparables.

Alice, al igual que yo, es una chica fuerte. Según ella tuvo que madurar cuando su querido hermano, que se desvivía por ella, haciendo de ella una niñita malcriada y mimada, se mudó a Los Ángeles en busca de trabajo porque pensaba que aquí no podría terminar de realizar su sueño, que era ser un fotógrafo de prestigio, dejando a mi amiga desprotegida en un mundo de adultos que empezó a comprender cuando entró en la facultad de diseño y se sentó a mi lado.

Y esto nos lleva de nuevo a mí. Me crié en el seno de una familia bastante acaudalada, sin hermanos y con unos padres que me daban todo lo que pedía solo para tenerme contenta y sin rechistar. Yo intentaba mostrar mi cariño hacia ellos pero lo único que recibía por su parte era, muchas veces, el desprecio.

Cuando tenía 17 años, conocí a un chico que pronto se convirtió en todo para mi. Junto a él me olvidaba de todos esos pequeños problemas que tenía en casa y esto hizo que me enamorara como una loca, recién encerrada en el psiquiátrico por haber terminado con todas las reservas de chocolate del país, de él. Pero no todo era tan bonito como parecía, cuando por fin me decidí y le regalé a Anthony mi virginidad, si, así se llamaba el mamarracho, me dejó, alegando que aquí no encontraría un buen trabajo, un trabajo que fuera acorde con él…que aquí en Nueva York no podría llegar a conseguir su sueño y ya no solo porque no tendría una buena oportunidad, sino porque ni su familia lo apoyaba en ello. Al principio no podía comprender como su familia no lo apoyaba en cuestión de cumplir su sueño pero cuando de verdad caí en la cuenta de que iba a desaparecer de mi lado, mi buena fe hacia él cambió. Entonces yo me pregunté: ¿Dónde quedó todo lo que me decía? ¿Su sueño ya no era estar conmigo? Y…¿cómo no iba a encontrar un trabajo acorde con su sueño en Nueva York? ¿Pero que se ha pensado? ¿Qué vivimos en la prehistoria? Pues, ¿sabes qué? Que nunca le había deseado a nadie la ruina, pero en estos momentos él se la merecía más que nadie, JÁ!

Un año después conseguí entrar en la facultad de diseño por mis buenas cualificaciones, ese era mi sueño, así algún día poder llevar mi propia empresa de modelaje y diseño de ropa y hoy por hoy lo he conseguido, gracias al esfuerzo de Alice y al mío, aunque los años de facultad fueron casi los mejores de mi vida. Fue una época de desmadre… Soy una chica guapa, con buen cuerpo y con el pelo más bonito de todos los Estados Unidos, con lo cual…me ligué a más de media universidad con tan solo pestañear dos veces! Ahora mismo podría estar perfectamente de modelo en mi propia agencia, porque estoy muchísimo mejor dotada que cualquiera de nuestras modelos pero, ¿sabéis qué? Que muchas de las modelos son unas calientbraguetas sin cerebro que van detrás de musculocas que solo se aprovechan de ellas por si algún día son famosas, y yo seré una calientabraguetas pero oye, con clase! Ahora selecciono a mis presas, las vigilo, las inspecciono y no me conformo con cualquier cosa como hacía en la facultad… Ahora, hay que ver que te puede ofrecer esa persona a la que vas a meter en tu cama, seré soberbia pero chicas…hay que ser realista y aquí los pantalones los llevo yo! Si hay algo que tengo que agradecerle al odioso deAnthony, porque ni si quiera sé su apellido, es que no caigo a la mínima con una palabra cariñosa, como hizo conmigo, así que…gracias Anthony por generar en mi ese odio tan especial que te tengo!

Y bueno, así llegamos a la actualidad, sentada en la mesa de mi despacho, revisando bocetos de vestidos de fiesta que ha dejado Alice en mi mesa y recordando la conversación que he tenido con ella hace unos minutos…

- Bella! Buenos días! ¿Puedo pasar? Llevo conmigo tu café favorito, recién traído del Starbucks…
- Claro Alice, te he dicho miles de veces que no eres igual que los ineptos de nuestros empleados, puedes entrar sin pedir permiso!
- Si, bueno, esto…quería comentarte una cosa…
- Dispara, pequeño saltamontes! – Le dije tras notar que estaba un poco tensa, cosa rara en Alice, ya que nuestra relación se basaba por ser siempre claras la una con la otra.
- Verás, mi hermano acaba de regresar de Los Ángeles, él es fotógrafo y ha estado allí muchos años trabajando para una pequeña agencia de modelos, pero las cosas últimamente no le iban demasiado bien y perdió su trabajo…y como nosotros necesitamos un fotógrafo para que haga las fotos a las nuevas candidatas, además de los reportajes de cada temporada, porque la semana pasada despediste a Dimitri por ir con la cámara colgando del cuello hasta para ir al baño pues…había pensado que podríamos contratarlo, al menos aunque sea un tiempo de prueba…te aseguro que es muy bueno! He visto algunos de sus trabajos y creo que deberíamos darle una oportunidad aquí, ¿qué me dices?
- ¿Que qué te digo Alice? Cari, tu eres tan dueña de esto como yo, no tienes que decirme cuán bueno es tu hermano como fotógrafo, si de verdad lo crees…adelante, contrátalo. Así me quito el dolor de cabeza de buscar a otro nuevo – de verdad que me había ahorrado un gran trabajo, tener que toparme con otros aspirantes a turistas chinos en mi empresa no me hacia ninguna gracia, y menos si eran chicos insulsos que para más INRI pensaban que podrían acostarse conmigo en un futuro, la llevan clara pues…
- Gracias Bella, seguro que no nos falla! Ahora mismo voy a llamarle!
- De acuerdo Alice, dile que venga cuanto antes y que traiga algunos de sus trabajos – así de verdad podría confirmar si su hermano, el gran desaparecido del pasado, eran tan bueno en la fotografía como decía mi pequeña amiga.
- Ah! Por cierto, no te olvides que hoy es Miércoles, nuestro día de comida basura…me paso por aquí a la hora de comer! – Si, una vez a la semana nos permitimos comer mal, llegamos a esa conclusión cuando vimos que durante la semana solíamos quemar más grasas de las que ingeríamos…y no precisamente en el gimnasio…ejem.

Y hablando de perder calorías, no habían pasado ni 3 minutos desde que Alice había salido de mi despacho cuando sonó mi móvil indicando que acababa de recibir un mensaje de texto, entonces es cuando me quedé ojiplática perdida…era un mensaje de mi último ligue, más en concreto, de Patrick, con el que pasé la noche pasada…en el cual me insinuaba de una manera un poco infantil si volveríamos a repetir lo de anoche. Llegados a este punto, llego a la conclusión de que nada de sutilezas, de ahora en adelante voy a ser más directa si cabe y dejar claro desde el principio que conmigo los chicos no repiten, no soy como las natillas, para mi son como los Kleenex: usar y tirar.
Que se busquen a otra que les caliente los bajos porque una servidora, como cada hombre es un mundo, tiene mucho turismo que hacer…así que cámara en mano y a la calle.

Esto me recuerda que mi gran amiga Alice, como muchas veces desde que trabajamos juntas, me ha quitado una de mis preocupaciones diarias: buscar un nuevo fotógrafo para la agencia. Solo esperaba que ese hermano tan talentoso de Alice no nos fallara y como tantos otros, no intentara colarse en mi cama por un mísero aumento de sueldo…porque entonces con lo único que se iba a encontrar, ya que por respeto a Alice, sería un poco más paciente con él y no lo despediría a la primera, sería que su mano derecha es más eficaz de lo que podría llegar a imaginar…


P.D.: Para todas aquellas no que os habéis dado cuenta, por cualquier cosa, Almu ayer actualizó MY ANGEL como regalo de cumpleaños para Paz, así que si no lo habéis leído en la parte derecha del blog, debajo de donde pone “Contribuyentes” hay un apartado que pone “ETIQUETAS”, le dais a My Angel y os salen todos los capítulo, ¿okey Mackey? Y que la siguiente actualización de “Usar y Tirar” será el Viernes, a cargo de Almu! Bueno, ya dejo de marearos!

CAPÍTULO XXXVII (parte 1ª)

Si, he venido a actualizar, pero antes quiero felicitar a alguién muy especial para mí....



PAZZZZZZZZZZ






Se que es un poquito tarde para felicitarte, el día esta apunto de acabar para nosotras las españolas, pero no he podido hacerlo antes porque hija, estoy con gripe, lo predije y se cumplio pacecita jejje, además quiera actualizar y hasta que no terminara el capítulo no podía hacerlo.....



Lo dicho guapetona muchas felicidades por tu cumple y por tu aniversario...que hoy estas de doble celebración....espero que te hayan llenado de amor y regalos, y si no, te los haces tu misma jejeje.....

Por cierto, aqui te dejo un regalito hecho por las niñas del chat....para que veas lo que se te quiere... que no es poco cielo.....







Por cierto, este capítulo esta dedicado a ti...es un poco, bueno ya lo verás pero no pude actualizar antes el capítulo anterior asi que hoy tocaba este... pero bueno algo es.... Asi que dedicado a ti, no solo por ser una de las tias mas robsten que conozco, sino por lo grande que eres cariño.....te quiero mucho


CAPÍTULO XXXVII – Antes de la Calma Siempre hay Tormenta (parte 1ª)

Kristen

-Tranquila Kristen, se que finalmente sabrás como hacerlo – decía consolándome Chris.

Aquel día me sentía muy frustrada debido a que no conseguía sacar todo el sufrimiento que pudiera llegar a sentir Bella con la marcha de Edward y eso era un verdadero problema, ya que jugaba con el tiempo en mi contra.

Llevaba varios días extraña, no sabía que me pasaba pero no conseguía centrar mi atención en nada, en nada que no fuera pensar que estaría haciendo Robert y eso era algo que no me podía permitir. En toda mi corta vida jamás había dejado que los problemas me influenciaran hasta el punto de perjudicar mi trabajo, ni siquiera la ruptura con Michael había afectado en lo más mínimo el papel de Bella…, no…estaba claro que me estaba implicando mucho en una relación que no era ni eso, por lo tanto tendría que hacer algo, no podía perjudicar mi profesión.

Pero una cosa es lo que queremos y otra bien distinta lo que conseguimos, pues aunque yo intentaba mostrarme fría con él por teléfono o luchaba conmigo misma para evitar llamarlo, la realidad…, es que lo echaba muchísimo de menos…, más incluso de lo que creí poder llegar a sentir. Pero eso no era lo peor, lo peor era que para una vez que sentía la fuerte necesidad de hablar con alguien, de desahogarme, de liberar toda la frustración que me estaba comiendo…no tenía a nadie, estaba totalmente sola ya que todos habían acabado de rodar, por lo que solo quedaba yo en Vancouver…, yo y mis pensamientos, pensamientos que no hacían mas que traerme recuerdos de cuando estaba a su lado.

Su sonrisa, el brillo de sus ojos, su voz, esa que siempre me susurraba algo antes de dormir, el tacto de sus manos en mi piel, las mil y una sensaciones que sus caricias conseguían provocarme, su olor, ese tan característico, una mezcla entre perfume, tabaco y su esencia natural, aunque alguna vez también había que añadir el olor a cerveza a su fragancia, pero…aún así, aún siendo una mezcla distinta a todo lo conocido, a todo lo que no podías oler en otros chicos…, era increíble, era diferente, como él, como todo él, diferente al resto…en todos los sentidos.

Me estaba volviendo loca intentando no pensar en él, si hacía apenas tres días que se había marchado ¿porque estaba así?, ¿por que lo echaba tanto en falta?, ¿por que cuando llegaba a nuestra habitación mi cuerpo inconscientemente lo buscaba? aún a sabiendas que no estaba..., pero esto no era lo peor, no…, lo peor era verme abrazada a sus camisas, esas que le pedí muy sutilmente que me regalara, esas que aún contenían su aroma. Era de locos verme dormir con alguna de ellas, o ir al set de rodaje vistiéndolas… ¿tan acostumbrada estaba a su presencia?, ¿tanto que necesitaba de algún aliciente que me la recordara? que me hiciera pensar que por muy lejos que él estuviera, seguía estando ahí….conmigo.

De repente el sonido de mi móvil me trajo de vuelta a la realidad….Buenos días peque…no se si estarás despierta, aún no controlo muy bien la diferencia horaria…solo quería saludarte y preguntarte que tal todo, a mi me espera una tarde-noche de locos…ahí tenia al dueño de todas mis preocupaciones preguntándome como me encontraba…Pues ahora mismo me estoy fumando un cigarro con el guión en las manos, esta última escena va a matarme ¿y tu?, ya te has metido a todo el mundo en el bolsillo….seguro que lo había hecho, él tenía un don para eso, un don para acabar ganándose a las personas.

Exasperada por mis preocupaciones tire el guión al suelo, tenía que concentrarme, estábamos a miércoles y tanto hoy como el jueves eran los últimos días de rodaje aquí, y aún me quedaba la dichosa escena, esa en la que tenía que plasmar todo el sufrimiento de Bella…ese vació que sentía… ¿pero como lo hacía si ni él mismo me dejaba pensar en otra cosa que no fuera él?

Nuevamente mi móvil volvió a sonar, pero esta vez no fue un mensaje lo que hizo captar mi atención…

-Hey, ¿que tal? – contesté sin pensar…necesitaba oír su voz, ver que todo seguía igual, ¿pero porque?

-Pues aquí estoy, engalanado y apunto de subirme a una barca.

-A una barca? – ¿que hacía subiéndose a una barca?

-Si jeje, del hotel al teatro hay un rió y digamos que para que todo sea más teatral pues nos piden acceder a el por el rió, en vez de en coche que la verdad también se tarda más, pero bueno así los fotógrafos tienen su foto al salir del embarcadero – ammm, ya todo tenía más lógica.

-Dios, me alegro de no estar allí te lo juro jeje.

-Bueno yo me alegro de no estar en tu piel, ¿como lo llevas?

-Pufff, ya no estoy tan frustrada como hace dos días, ahora solo lloró – eso era mentira, si que lloraba si, pero de frustración mas que nada, pero claro, eso no podía decírselo a él, no podía decirle porque me sentía así.

-Eso es bueno.

-Si….- conteste únicamente, no podía mostrarme débil ante él, decirle que lo necesitaba a mi lado, primero porque eso era algo imposible, él tenía que estar donde estaba y segundo porque yo jamás le había dicho eso a nadie, jamás había necesitado tanto la presencia de una persona, a excepción de mi familia, claro esta, y mucho menos sin saber bien las razones, sin saber a ciencia cierta porque me sentía así.

-Estas bien de verdad?

-Si, es el papel Robert, no es otra cosa, estoy bien de verdad – no, no podía mostrar debilidad, y menos sin saber a donde iba lo nuestro.

-Robert tenemos que irnos! – escuche de pronto la voz de su publicista de fondo.

-Corre, tienes que irte hablamos luego – no quería seguir molestándolo más, además yo también tenia que trabajar.

-De verdad estas bien? – volvió a preguntar preocupado.

-Que si tonto, pásalo bien vale, y comete la cámara – le anime.

-Lo intentare….te hecho de menos – joder…eso sonó muy sincero, demasiado…

-Y yo, hablamos luego – y colgué, colgué rápidamente por miedo, por miedo a decirle como me sentía, la muchísima falta que me hacía, lo mucho que echaba de menos su presencia.

En el fondo era normal que me sintiera así, habían sido unos meses muy intensos, meses en los que mi vida dio un giro radical, meses en los que él estuvo ahí en todo momento, apoyándome, comprendiéndome, aguantándome…., incluso se quedo en la ciudad aún sin tener que rodar, aún sin que yo le pidiera nada, solo por estar conmigo, por no alejarse de mi, incluso me acompañaba al set en muchas ocasiones cuando él no tenía nada que hacer allí…por tanto era normal que lo echara tanto de menos ¿no?

Finalmente y después de varias horas fui capaz de expresar todo ese sentimiento que requería el papel…en cierta forma recordar todos los cambios que había vivido me ayudo bastante con ese vació que debía sentir el personaje, lo malo fue que esto me llevo todo el día de miércoles, incluyendo la noche, lo que hizo que llegara al hotel sumamente reventada, sin ganas siquiera de mirarme en el espejo.

Oscuridad…., de nuevo me veía caminar sin sentido por una especie de túnel en línea recta, sin saber muy bien donde me dirigía….seguía caminando en silencio….al fondo un reflejo de luz atravesaba las rendijas de lo que parecía ser una puerta….con miedo pero a la vez decidida volvía a girar la manivela como muchas otras veces durante el mismo sueño…nuevamente la luz volvía a cegarme, pero…ese calor, ese contacto me hizo retroceder…

-Dios – grite en mitad de la habitación, otra vez el mismo sueño, otra vez la maldita pesadilla… -¿que coño te esta pasando Kristen? – pregunte mirando mi reflejo alterado en el espejo.

Sin pensarlo dos veces, saque mi móvil del cajón, el cuál llevaba desde ayer sin batería, lo enchufe y marque su número, sin importarme siquiera las nueves horas de diferencia…”el teléfono al que llama esta apagado o…”, mierda… ¿donde coño estas Robert?, me preguntaba a mi misma volviendo a marcar su número, el cual por cuarta vez consecutiva volvía a no darme señal…si hacía tres horas que me había llamado, ¿donde estaba ahora si allí no serían más de la una de la noche?...no quería saberlo, sinceramente no quería ni pensarlo, nunca había sido una persona insegura ni mucho menos celosa, ¡que hablas Kristen!, los celos son algo que se sienten cuando hay sentimientos muy fuertes y si, a mi Robert me gustaba, lo quería y me atraía muchísimo, pero nada más ¿o si había algo más?...

No quería seguir pensando nada más, estaba claro que estos últimos días algo muy extraño me estaba pasando y estaba harta de matarme a pensar que es lo que era, así que decidí hacer algo que distrajera mi atención, algo que me evitara pensar más de la cuenta, algo que tenía que haber hecho antes pero por falta de tiempo, básicamente por que la noche anterior la había pasado en el set, no había hecho…, mis maletas.

Cuatro horas tardé en recoger todas las cosas que habían en mi anterior habitación, aquella en la que dormía antes de mudarme a la de él, aquella a la cual había vuelto una vez él se marcho, ya que me era insoportable estar allí, llegar a ella y no poder tocarlo, no poder sentirlo, dormir en esa cama que tantos recuerdos me traía, abrazada a esas sabanas que seguían oliendo a él. Cuatro horas en las que ni me llamo, ni me mando un mensaje.

Ya estoy sentada en el avión, en varias horas nos vemos…descansa, creo que te hará falta…, le informe tal cual él me había pedido que hiciera cuando montara en el avión. El día siguiente lo pasamos mandándonos mensajes constantemente, en ellos me explicaba que la noche anterior había estado en una fiesta hasta tarde, de ahí que tuviera el móvil apagado y cuando llego, no lo hizo en condiciones de llamarme, además estaba muy cansado. Yo también le conté que estuve trabajando toda la noche de miércoles de ahí que mi móvil estuviera también apagado cuando él me llamo. Pero nada de la conversación me hizo presagiar la verdadera realidad, ni que saber sobre esta, haría que mis ganas de verlo aumentarán, pero no precisamente para comérmelo a besos.

-Ya nos vamos Kristen, que ganas de llegar – dijo una Aslhey emocionada sentándose a mi lado.

-Si.

-Todo va bien?

-Si, solo que tengo ganas de llegar ya.

-Quieres verlo verdad?

-Eh?, no, bueno si, jeje – reí apartando mi mirada de la suya.

-Es normal que sientas esa afinidad por él, durante todo el rodaje no has estado con nadie que no fuera él, en cierta forma es muy normal que lo eches de menos y quieras verlo – dijo Aslhey como si me hubiera leído la mente y hubiera visto mi ansiedad los últimos días.

-Supongo que tienes razón.

-Por cierto, ¿le gusto el regalo? – pregunto picara.

-Si jeje, la verdad es que…tuviste una buena idea – conteste recordando la cara de él al verme con la prenda.

-Vaya con Robert, y nosotros preocupados por él por si estaría cansado después de tantos días de aquí para allá como monito de feria y mira, parece que se lo ha pasado en grande el chaval – dijo Charlie de repente, interrumpiéndonos.

-De que hablas?

-No has visto las fotos?

-Que fotos?

-Las de una fiesta que tuvo anoche.

-No, ¿las tienes a mano? – sabía que había estado de fiesta, él mismo me lo había dicho, pero también me dijo que dicha fiesta había sido una mierda, que se había sentido incomodo y agobiado.

-Claro, las estaba viendo ahora mismo – contesto pasándome el portátil – por lo visto son de una gala benéfica donde se subastaban cosas personales – sí eso también lo sabía - según pone ahí él no tuvo ningún reparo en subastar sus besos, los cuales por cierto pagaron bastante bien – decía Charlie mientras yo iba pasando rápidamente las fotos que demostraban sus palabras.

-Bueno pero seguro que fue por una buena causa, además dudo mucho que fueran besos en la boca – dijo Alice mientras mi crispación aumentaba por momentos, pues desconocía lo de los besos, ¿por qué no me lo había dicho?

-Eso no lo se, aún no he leído los comentarios, pero no me refiero a eso, me refiero a las fotos posteriores al evento, fotos con una rubia que….- hijo de puta, pensé en cuanto llegue a las dichosas fotos a las que se refería, ante mis ojos tenia la imagen de un Robert completamente borracho, porque así es como iba, era ya mucho el tiempo que nos conocíamos y esa cara no era la primera vez que se la veía. Esas fotos no solo me mostraban su estupenda borrachera, sino también la afinidad de Robert con las mujeres, si afinidad porque otro nombre no tenía el hecho de ver como el brazo de este agarrara a la desconocida.

Utilizada, engañada, traicionada….son algunos de los pocos adjetivos que expresaban como me sentía… ¿por qué el cabrón no me había dicho nada?, ¿por qué no me había comentado que él también había participado en la subasta?, y lo que es peor, ¿por qué me había dicho que se lo había pasado mal en la fiesta?, cuando según pude comprobar, había sido al contrario… ¿qué cojones quería esconderme?

No pude reprimir mi cara de enfado cuando lo vi en la recepción del hotel esperándonos, durante el viaje me fue posible contenerme, básicamente porque mi rabia se iba encendiendo por momentos, pero cuando lo vi, ay cuando lo vi…y encima con esa sonrisa súper puesta…, eso aún hizo que toda esa rabia que se había ido acumulando, esa rabia que esperaba ansiosa al borde de mi garganta, quisiera salir con mayor ansias.

-Te lo has pasado bien verdad – le acuse una vez entremos en el ascensor, justo en el momento que sus manos estaban dispuestas a abrazarme.

-De que estas hablando? – pregunto haciéndose el idiota.

-A no se, de sus fiestecitas por tierras francesas.

-Sigo sin comprenderte.

-No te hagas el imbecil, he visto las putas fotos, te he visto con esa.

-Así… ¿y que has visto?, dime – dijo separándose de mi.

-No me quieras hacer parecer estupida – que se creía el imbecil, encima de hacerse el tonto hacia como si con él no fuera la cosa.

-Tu solita te lo dices todo.

-A entonces me vas a negar que lo que vi no es real ¿no?

-Es que no se que coño vistes – tonta, eso es lo él tío este cree que eres.

-Pues te vi muy cómodo la verdad, que estabas deseando conocer nuevos horizontes ¿no?

-No se que narices has visto pero te…

-No, no…no me hagas promesas porque esta claro que ninguna de ellas las cumples – le interrumpí, tanto Kristen jamás te olvidare, tanto amor que decía sentía por mi, y ya empezaba a ocultarme cosas, sin ser pareja ya lo hacía, ¿que pasaría si algún día lo éramos?, ¿qué me mentiría en todo?

-Kristen….mira déjalo – dijo saliendo del ascensor.

-Que ahora no quieres dar la cara.

-No se puede hablar contigo cuando te pones así, tranquilízate y entonces hablamos.

-Si claro, para poder pensarte mejor una excusa ¿verdad?

-Esta bien, si quieres lo hacemos ahora.

-Bien te escucho – dije parándome en mitad del pasillo y cruzándome de brazos.

-Aquí? – asentí – Bueno, no se bien a que te refieres pero si lo dices por…

-A las fotos tuyas, todo borracho por cierto, en compañía de una rubia – directa al grano, no quería tonterías de ningún tipo.

-Kristen estaba en medio de una fiesta, si bebí un poco no te lo niego, estaba sentado cuando

-Ya lo típico – dije caminando por el pasillo, dejándolo atrás.

-Ves como no me dejas hablar

-Para que?, ¿para que me sigas mintiendo?

-Joder Kristen, ella se sentó a mi lado, acerco la silla para la foto, después yo me levante, Stephanie estaba allí, pregúntale a ella, no se alejo de mí ni un solo momento – decía siguiéndome.

-¿Porque? por lo que pudieras hacer, ¿verdad? – insinué volviéndolo a encarar.

-Te estas pasando.

-Yo me estoy pasando ¿yo?, y tu que me mientes a la primera de cambio que, tu no te estas pasando verdad – dije volviendo a encaminar mi marcha.

-En que cojones te he mentido yo Kristen? – pregunto parado en mitad del pasillo, menos mal que ya nos habían informado que en esa planta no se alojaba nadie más, ya que nuestros gritos cada vez eran más elevados.

-Pero tu crees que yo soy imbecil, me dijiste que te estabas aburriendo, que te sentías incomodo, y mira por donde ibas regalando tus besos y no solo por una buena causa.

-Kristen la fiesta fue una mierda – decía entre dientes acercándose a mi.

-No si ya lo vi.

-Mira, lo sabrías si te hubieras dignado a cogerme el teléfono cuando te llame.

-Si claro, resulta que yo también te llame, y te recuerdo que tu móvil estaba apagado, claro así estabas más tranquilo – me estaba exasperando más y mas por momentos.

-Eso es lo que me conoces?

-No, resulta que no te conozco, resulta que me dices unas cosas y luego resulta que haces otras bien distintas – gritaba cada vez más fuerte.

-No confías en mi ¿verdad? – pregunto a la altura de mi rostro.

-¿Confiar?, se puede confiar en alguien que miente.

-A yo te miento, vale – contestó dándose la vuelta para marcharse.

-Dime sino que has hecho, sabes que me he tirado cinco días medio zombi pensando en ti, echando de menos cada uno de los minutos que pase contigo, pero tu, tu mientras te revolcabas con medio Francia.

-¿Que yo me revolcaba? – expreso dándose la vuelta nuevamente - me he tirado cinco días pensando en ti como un puto perro, como siempre desde que te conocí, y porque no te nombre por teléfono una mierda de fotos con una tía con la que estuve hablando diez minutos dudas de mi – gritaba mientras me aferraba a la pared.

-Me mentiste – dije notando la presión de su cuerpo.

-No, no te dije toda la verdad – contesto rozando con su aliento mi oído, haciendo estremecer cada uno de los poros de mi piel.

-Te he echado de menos – dije pegándolo más a mi.

-Y yo…y yo…- no podía pensar, me era imposible hacerlo cuando sus labios recorrían mi cuello de esa forma, cuando sus manos acarraban mis acariciaban mis senos por encima de la ropa, mi cintura…mis piernas.

No se si fue el notar su aliento, su aroma o su presencia, esa que era capaz de derrumbarme, esa que me hacía olvidar mi rabia y las supuestas mentiras….lo que hizo que me olvidara de todo, incluso de donde estaba…, solo quería sentirlo, tenerlo dentro de mi llenando mi mundo, calmando mi sed y mis celos. Desesperada, mis dedos comenzaron a abrir los botones de su camisa, mientras sus manos se introducían rápidamente dentro de la mía tocando toda la piel que había bajo ella. - Que echabas de menos esto – decía acariciando mis senos – o esto otro – dijo tomando mi boca de forma pasional.

Mi lengua jugaba con la suya de manera exasperada a la vez que nuestras manos seguían con las caricias. Sin ser muy consciente de la realidad note como sus manos se iban introduciendo en el interior de mis pantalones, pero no de forma suave, como me tenía acostumbrada, sino de forma ruda, como si tuviera prisa por tomarme. No dude ni tres segundos en imitar su acción, mis dedos rápidamente comenzaron a bajar por la extensión de su torso hasta llegar la cierre de sus pantalones, el cual quite bajo las caricias que sus dedos provocaban en mi interior.

Con la mano libre que le quedaba comenzó a bajar mis pantalones junto con mis bragas, las cuales estaban totalmente empapadas debido a sus caricias, y auxiliada por mis pies finalmente aleje ambas prendas de mi cuerpo. Ahora su mano ya no estaba dentro de mí haciendo jadear susurrando su nombre, ahora esta se encontraba agarrando mi trasero, el cual alzo junto con mi cuerpo, colocándome justo en la posición correcta para comenzar a penetrarme.

No fue delicado, tampoco fue sutil, apenas hubieron preliminares, no hacían falta, para nada hacían falta, su pene entro de forma brusca en mí, haciéndome gemir de placer pero también de dolor, un dolor placentero e de decir, pero extraño a la vez, pues él nunca se había comportado así. Sus embestidas cada vez eran más rápidas, haciendo que mi espalda golpeara levemente contra la pared, pero no dolía al contrario yo quería más y más.

Su boca, como tantas y tantas veces, hoy no buscaba la mía, como siempre hacía cuando mis gemidos eran más altos de lo normal, hoy en cambio sentía como su ser estaba dentro de mí, pero a la vez lo sentía distante, alejado, para nada preocupado por mi, sino más bien por su propio placer.

Finalmente el orgasmo llego, ese nudo de mi estómago acabo desatándose, haciéndome morder mis labios para no ser oída más de lo necesario, él no tardo mucho más en venirse dentro de mi, llenándome así por completo, pero solo físicamente, solo esa parte que gritaba a voces sus caricias, la parte psíquica, la emocional, se sentía vacía…

¿Qué me había pasado? ¿Por qué nos habíamos comportado así? ¿Cómo habíamos pasado de estar gritándonos en un momento y al segundo siguiente a hacerlo de esa forma tan brutal en mitad del pasillo? Y lo peor, ¿ahora que sentía?, ¿seguía sintiéndome enfadada, utilizada?, o estaba dudosa por sus palabras, ¿realmente estas fueron reales?, ¿realmente nunca me mintió, me decía la verdad?

En silencio nos vestimos lentamente, o al menos más despacio de lo que las ropas salieron de nuestro cuerpo. Mi mirada buscaba la suya, buscaba sus ojos, sus sonrisas, algún gesto de complicidad, pero no lo hubo, no me miro hasta que no estuvimos totalmente vestidos.

-Tu echabas de menos esto….mientras que yo echaba de menos esto – dijo aprisionando con su mano el hueco entre mis senos

Y me dejo ahí, haciéndome sentir la peor de las mierdas….

(UyT) - CAPÍTULO I



EDWARD – POV


¿Una persona puede cambiar de la noche a la mañana, sin motivo aparente, o son las circunstancias y los hechos las que nos hacen cambiar?, ¿Puede una persona que siempre se ha caracterizado por ser muy segura de si misma perder todo eso y comenzar a tener debilidades, hasta el punto de sentirse un don nadie, un fracasado, alguien que no sabe hacer nada?, la respuesta a mis preguntas es…sí, justo eso me ha pasado a mí y el resumen, al igual que mi vida hasta este punto…., es muy breve.

Mi nombre es Edward Anthony Cullen, Cullen para todos aquellos que me respetaban, Edward para el resto y Eddie…, Eddie para aquellas mujeres que llegaban a rastras a mis pies, aquellas a las que les hacía feliz con tan solo una de mis sonrisas o un guiño de ojos, aquellas que llenaban mi cama pero, nada más…ninguna lleno nada más…hasta…dios maldito el día, maldigo el día en el que me encapriche de una profesión que lo único que hizo desde el primer día fue amargarme, amargarme hasta hacer que me sintiera un completo y total inútil.

Pues bien como he dicho, y si no lo he hecho creo que queda bastante clarito, durante toda mi vida he vivido acostumbrado a ser una de las personas más populares que había estuviera donde estuviese. Esa “popularidad”, hizo que durante el paso de los años mi ego fuera creciendo y eso en cierta forma no era tan malo, ya que hizo de mi autoestima algo poderoso, algo imposible de derrumbar, lo que me dio la suficiente fuerza para tomar las riendas de mi futuro, una vez cumplí los dieciocho y acabe el instituto.

Recuerdo como mis padres y amigos insistían en que era una locura lo que quería hacer…
-Vas a destrozarte la vida hijo – decía mi padre mirándome totalmente decepcionado.
-¿Pero porque cariño? – preguntaba mi madre totalmente atónita.
-No, no Edward no, no voy a permitir que te marches y me abandones eso nunca – gritaba mi hermana, la única capaz, junto con mi madre, de hacer que perdiera la cabeza, incluso de matar si hiciera falta.

Pero ya estaba decidido, había tomado una decisión y no había vuelta atrás. Estaba cansado de que todo el mundo me dijera lo que tenía o no que hacer, - Edward debes estudiar medicina - o - No hijo aquí te espera un futuro brillante en la compañía de papa - , ¿por qué?, ¿por qué tenía que quedarme aquí?, si total lo único que me retenía en esta dichosa ciudad era mi familia, además yo había nacido para comerme el mundo, por tanto eso iba a hacer, si me marcharía de Nueva York, rompería con todo y empezaría mi vida, mi propia vida en LA

Desde ese día jure convertirme en uno de los mayores fotógrafos que pudiera haber en el mundo y así poder callar todas las bocas de aquellos que parecían no creer en mí y volver a recuperar la confianza de mis seres queridos, sobre todo de ella, de mí pequeña y risueña Alice.

Así fue como comencé a cometer mi larga lista de errores. El primero de ellos fue creer que en LA tendría mas oportunidades para desarrollar mi profesión, aquella con la que soñaba desde niño, justo desde el momento en el que mis padres me regalaron mi primera cámara de fotos al cumplir mi octavo cumpleaños. Aún recuerdo las tardes del parque fotografiando cualquier cosa que pasara por delante de mis ojos, ya fueran palomas, gatos o perros, daba lo mismo. Con los años deje de fotografiar animales y empecé a tomar afición por las vistas, pero no se porque jamás ninguna de las imágenes que plasmaba terminaban por convencerme, a todas les faltaba algo, afinidad, naturalidad, expresión, por ello deje los paisajes y me dedique a fotografiar a mi gran consuelo…, mis amantes. Tenía una larga lista, Jane, Lauren, Jessica, Rebeca, Ángela son solo algunas de las pocas de una lista sin fin.

Los primeros dos años en LA fueron…, fueron una mierda, para que vamos a engañarnos, me pasaba todos los días de lunes a lunes persiguiendo a famosos del tres al cuarto que se creían mejor que nadie, y encima con derecho a todo, incluso a partirme la cara, así por todo el morro, encima esto no era lo peor, lo peor era que cobraba a comisión, es decir, a tantas fotos tanto cobras, y que pasaba cuando no habían fotos, pues no había dinero y si no había dinero, pues….creo que no hace falta que lo diga. El caso es que me mataba a correr todo el día de una punta a otra de la ciudad lo que me dejaba nada de tiempo para buscar fotos propias, que era lo que verdaderamente tenía que hacer si quería conseguir un buen trabajo.

Un día, cansado hasta la mismísima de correr, decidí entrar a un bar a tomar algo, total no iba a conseguir ninguna foto así que tampoco quería perder mi garganta, y hay fue donde cometí mi segundo gran error, pues en la barra del bar estaba la diosa más sexy que jamás hubiera visto. Larga cabellera rubia con reflejos cobrizos, curvas de infarto y piernas infinitamente largas, acompañaban a una de las mayores delanteras que había deseado tocar y los ojos azules más bonitos que jamás me hubieran mirado.

Tanya, dios Tanya, era… era mi locura, desde el primer momento en el que nuestros ojos se cruzaron la tensión fue patente, hasta el punto de no haberme terminado la segunda cerveza cuando nos estamos dirigiendo rumbo a su casa. Ese día fue el mejor de mi vida, en lo que al ámbito sexual se refiere, dos, tres, cuatro, no se ni las veces que lo hicimos, no me cansaba de ella, no me cansaba de besar y acariciar cada una de sus curvas, ni me cansaba ni me cansaría, lo sabía, sabía que era la mujer de mi vida, por eso guiado por ese sentimiento cometí mi tercer gran error, dejar mi trabajo y aceptar el que su padre me ofrecía como fotógrafo oficial de la agencia de modelos que era dueño.

Al principio todo fue muy bien, el trabajo me encantaba, estar rodeado de modelos guapísimas era fantástico para que me voy a engañar, además disfrutaba de ciertos privilegios que no todos podían tener solo por el mero hecho de ser el novio de la hija del dueño, y de la futura promesa de la agencia, ya que a eso se dedicaba a ella, ella era modelo, no podía ser otra cosa, su belleza y elegancia no le permitían estar en otro lugar que no fuera ese.

Con el tiempo dimos el paso de irnos a vivir juntos, ya que era constante que ella viajara a otras ciudades como Nueva York o Milán para desfilar o hacerse mil y una fotografías, y aquí fue cuando la cosa se empezó a complicar. El hecho de ver que ella había conseguido su sueño mientras que yo seguía estancado como el súbdito de ella y su padre me estaba empezando a hacer sentir un fracasado, ya que yo no quería eso, si al principio estaba bien, estaba más que bien pero…nada más, mi sueño no era que mi nombre apareciera en las revistas de moda bajo la fotografía de alguna chica, mi sueño no era ese, yo no soñaba con fotografiar a chicas, yo soñaba con plasmar imágenes, ilusiones, arte…no moda, para mi la moda no era un arte, los serian los trajes, los peinados pero no la fotografía, no, no porque el merito de la foto era de la luz y el fotoshop, no la naturalidad, que era lo que siempre perseguía, ¿y donde estaba la naturalidad en una chica con capas y capas de maquillaje sobre puesta en un fondo de cartón?....en ninguna parte.

Todas estas nuevas inseguridades que me fueron surgiendo con el paso de los años, resintieron mi relación con Tanya….pero jamás llegue a imaginar que hasta tal punto, pues para mi, fuera de todas esas peleas y gritos seguía estando ese amor que sentía por ella, pero mi nuevo fallo fue creer que en ella también seguía estando “ese amor”, que juraba, sentía por mí.

Pero resulto que no, y la forma en la que me di cuenta de ello es la peor forma que existe. Me la encontré en la cama con Aro Volturi, el nuevo fichaje de la agencia, un nuevo diseñador que apuntaba maneras de convertirse en alguien muy poderoso en la industria de la moda, solo le faltaba el golpe de gracia ¿y que mejor golpe que agenciarse a la hija del jefe?....

Sentí que algo se rompió en mi interior cuando abrí la puerta de la habitación y los vi, sabía que las cosas con Tanya no iban…tan bien como al principio, sabía que ella había cambiado mucho, ya no era la joven ambiciosa y un poco risueña que conocí hacía años, esta había sido sustituida por una mujer llena de soberbia y prepotencia, pero jamás creí que fuera a hacerme eso ni tampoco a escupirme las verdades que me dijo…me dijo que era un don nadie, que alguien como ella no podía permitirse perder un minuto más de su tiempo con…con alguien tan poca cosa como yo, que mis ambiciones y mis sueños no eran más que las de un fracasado, un pobre iluso que pensaba que la vida era un cuento de hadas…que yo no tenía la clase suficiente para estar con ella, que ella merecía lo mejor…incluso llegó a admitirme que alguna vez me amo, me amo porque tenía la esperanza de convertirse en mi musa, de hacer algo grande de mi, pero que yo era tan ignorante que ni eso valoraba….Dios…ella supo muy bien desde el principio cuales eran mis verdaderas metas…pero estaba claro que no las escucho y si lo hizo, no les dio importancia…

Poco más hay que contar después de aquello, como es lógico deje de ir a mi trabajo, y tampoco ellos me buscaron, estaba claro ante todo el mundo que yo ya no formaba parte de esa empresa ni de la vida de la súper estrella….y de ahí a menos y a menos. Me costaba levantarme por las mañanas, deje de buscar trabajo, ya que me era imposible hacer nada decente, y además de eso, mi popularidad, que era más bien nula, estaba reducida a cenizas gracias a mi ex, que no contenta con destrozarme el alma, también destrozo la poca reputación que me quedaba.

Y así se resumen mis veintisiete años de vida. Ahora me encontraba en el asiento del avión rumbo a Nueva York, si al final me tocaba regresar, no tenía un centavo ni tampoco muchas oportunidades de trabajar en LA así que ¿que hacía sino?, ¿trabajar de camarero?, bueno quizás en ese mundo tendría mas futuro, porque lo que estaba claro que con la fotografía no iba a ninguna parte.
Así que volvía a casa, con una mano delante y otra detrás, con todos mis sueños rotos, con todo mi ego hecho añicos….volvía justo como predijo mi padre…con la vida destrozada.





Bueno aquí os dejo el primer capítulo de esta nueva historia, estos primeros capítulos van a ser cortitos porque son una especie de iniciación a los personajes, vale y bueno como habéis visto nuestro Edward a pasado de ser un dios, a ser…..bueno a ir creyéndose a menos…las circunstancias de la vida, las malas mujeres….todo….

Espero que os guste mucho la historia, la verdad que yo tengo mucha ilusión con ella, no solo porque sea la segunda y eso en parte se debe a vuestros ánimos, de lo contrario no la haría, sino también porque es un proyecto conjunto con mi niña Pau….y eso pues aún me hace más ilusión.

Otra cosilla que quería comentar, la historia es para mayores de 18 porque contendrá lenguaje soez además de hot, esto no quiere decir que las menores no lo podáis leer, se que lo haréis igual jeje, pero bueno con esto como que queda claro que es bajo vuestra responsabilidad…

Bueno de ante mano ya doy las gracias, repito por todos vuestros ánimos…de verdad que no me hubiera atrevido a hacer nada más sino hubiera sido por ello, y ahora me despido no sin antes deciros que la próxima actualización será el miércoles y será la primera de Pau….ok….pero eso no significa que hasta el viernes no me vayáis a leer, mañana sino pasa nada me leeréis también jejejej….