ACTUALIZACIONES DEL BLOG

CAPÍTULO XL

Lamento el retraso pero os aseguro que si hubiera podido actualizar antes…lo habría hecho. Otra cosilla, he tomado una decisión, no, no os asustéis, es buena, o al menos eso creo, como estoy de exámenes y no os quiero dejar colgadas mucho tiempo, al menos hasta la semana que los tengo, he decidido que lo mejor para actualizar más a menudo y demás es acortar los capítulos, es decir, seguiré actualizando, quizás así más frecuentemente, pero estos serán mas cortos, seguramente de cuatro paginas no de ocho a doce, como estaban siendo últimamente. Espero que lo entendáis y que no os enfadéis, pues creo que con el cambio ganamos todos.


Otra cosa, este capitulo me a costado, no por nada, sino porque no sabía como cogerlo, no tenía ni idea de cómo desarrollarlo y no cagarla, así que he hecho lo que he podido, espero que os guste…, en un principio iba a ser Pov Kristen pero, viendo que esta tiene más y que por lo que me comentáis los de Robert os gustan más, al final me he decantado por él, pero no os preocupéis porque el siguiente también recogerá las impresiones de ella.



CAPÍTULO XL – No te Beso


Robert



De vuelta a los Ángeles, aunque…por poco tiempo. Apenas cuarenta y ocho horas me separaban de la gran ciudad, por tanto, solo me quedaban esas horas…para decir adiós.


Pero eso no iba a ensombrecer nada el poco tiempo que nos quedaba, seguiría haciendo justo lo mismo que durante toda la semana en Italia, justo aquello que le prometí después de aquella charla en la que acordemos que la separación sería algo bueno…, esa charla en la que prometimos no volver a mencionar el tema, ni siquiera pensarlo.


En parte, gracias a ese acuerdo, la semana en Italia fue fantástica, que digo fantástica, ese adjetivo se queda corto, muy corto…Me divertí en el trabajo y fuera de él, la acogida de los fans fue alucinante, el personal del hotel se comporto de manera esplendida, vamos…que mirara por donde mirara no tenía queja alguna, era como estar de vacaciones, si teníamos que trabajar, hubo un día que incluso estuvimos en el set más de doce horas pero…salvo ciertas presiones todo fluyo de maravilla, con naturalidad, como si no nos pagaran por ello, como si formara parte de nosotros, de ahí que me diera tanta pena que acabara.


No podía creérmelo cuando Chris grito corten por ultima vez para mí…, ya esta, ya había acabado, se acabo el rodaje, se acabo el guión, las horas intensas de maquillaje, las bromas del personal…todo…En ese momento sentí el mismo vacío que cuando acabo la primera película, aunque este fue peor, pues en aquel entonces el futuro era bastante incierto, ya que no sabíamos nada sobre el éxito que vino después, ni mucho menos si volveríamos a meternos en el personaje. Ahora todo era diferente, conocíamos de sobra la expectación que causábamos y además, ya teníamos fecha para la tercera película, pero aún así…no pude evitar ponerme un poco triste cuando dijo esas palabras, ya que esta película…me lo estaba dando todo.


Fuera de lo estrictamente profesional estaba ella, a la cual me dedique en cuerpo y alma a complacer todas y cada una de sus necesidades, o al menos a intentarlo, pues quería que guardara un buen recuerdo de aquellos días, que llegara incluso a echarlos de menos, que…que se acordara de mi, puede que parezca egoísta pero cada quién utiliza sus métodos para ganarse a las personas y yo estaba dispuesto a todo para acabar ganándomela, para conseguir que los días en Italia fueran su mejor recuerdo una vez volviéramos a la realidad, a esa que tanto pesaba.


Nada más poner un pie en Los Ángeles la marabunta de periodistas fue a mi encuentro como las hienas lo hacen con la carroza. Gracias a dios Kristen no tuvo que soportar esto, pues acordemos antes de aterrizar que yo saldría por la puerta principal del aeropuerto, llamando así la atención de todos los allí presente, mientras ella podría marcharse mas tranquila por la puerta trasera. Esto no lo hacía por un gesto de caballerosidad, ni porque a mi me gustara la prensa más que a ella, yo la odiaba,…, no, lo hacia porque…porque no me gustaba verla mal, y si con eso podía evitar que pasara malos momentos…mejor. Además a estas alturas ya eran pocos los tabloides que no mencionaban lo nuestro como la historia de amor del momento, historia en la que ni siquiera yo tenía la exclusiva, pues…que yo supiera no había nada oficial entre nosotros…, pero bueno, una cosa es lo que había y otra bien distinta lo que vende así que, el acoso por parte de estos estaba asegurado.


Pase lo que quedo de sábado rodeado de mi manager y mi publicista, ambos estaban coordinando los últimos detalles de mi inminente viaje a Nueva York, que si el hotel, que si la zona, el horario, los días…no se, perdí la cuenta tras dos horas de intentar seguirles, pues aunque mi mente intentara centrarse en el trabajo, no podía dejar de pensar en ella, en lo que estaría haciendo, en si me estaba echando de menos como yo hacía…, se que le había dicho que era mejor que esa noche la pasara con su familia, era lo justo después de haber estado tanto tiempo separados, pero….ahora me arrepentía, me arrepentía muchísimo, pues echaba de menos todos y cada uno de los centímetros de su piel y si esto era ahora…, dios, no quería imaginarme que sería cuando me marchara.


Esa noche apenas pegue ojo, aunque no quería me era imposible evitar el pensar que sería de nosotros a partir de ahora, que quedaría de aquellos momentos y de todo lo dicho… ¿servirían para algo?, ¿seguirían estando allí cuando volviera?...¿nuestra historia seguiría escribiéndose?...No se en que momento deje de pensar para dar paso al descanso, quizás en ningún momento deje de hacerlo, quizás fuera el cansancio el que acabara venciendo a mis pensamientos, solo recuerdo despertarme sobresaltado con los primeros rayos de sol filtrándose por la ventana, pero estos no fueron quienes me despertaron, sino la idea que acaba de cruzar mi mente…una idea en la que esperaba que Stephanie pudiera ayudarme.


-Ya lo tienes? – pregunte a mi publicista mientras me llevaba un trozo de carne a la boca.

-Hotel Charlie, en West Hollywood – dijo entregándome las llaves – me debes una, no sabes lo que me ha costado conseguirlo, estas fechas es cuando más clientes tienen y las reservas se hacen antes…días antes…no horas antes.

-Gracias de verdad – conteste sincero, no sabía el gran favor que había hecho.

-Estáis registrados con nombre falso, nadie sabe a la hora que llegareis, ni el tiempo que estaréis.

-Pero les has dicho…

-Si, les he dado las instrucciones de todo lo que quieres – dijo interrumpiéndome – te lo podías haber ahorrado, en mi sueldo no entra imaginarme ciertas cosas.

-Te lo imaginas porque quieres jeje.

-Robert…es inevitable, cuando lees ciertas cosas…es inevitable no pensar.

-Gracias otra vez.

-De nada, para eso me pagas ¿no? – pues la verdad, si.

-Otra cosa – dije llamando su atención – no quiero que Kristen sospeche nada.

-Si tú quieres que sea una sorpresa lo será – contesto mientras caminaba hacía la puerta para abrirla, pues acababan de llamar – Hablando de la reina, y mira por donde aparece, ¿como estas cielo?

-Bien, hablabais de mí – contesto Kristen entrando a la habitación, en ese momento me di cuenta de algo que no había percibido antes…, estaba cojeando, sabía que se había hecho daño durante los últimos días de rodaje, pero creía que ya estaba mejor, o al menos eso pensé que había conseguido mi masaje.

-Te sigue doliendo el tobillo?

-Bastante, mi queridísima madre intento darme calor para bajar la inflamación, algo que funciono, pero…cuando se ha enfriado, se ha puesto peor – contesto mientras se sentaba a mi lado y elevaba la pierna para que viera de que hablaba.

-Lo tienes hinchado – afirme mirando la contusión.

-Si, y eso significa que nada de tacones esta noche…voy a quedar estupenda con el vestido y las converse – ironizó.

-Anda, para que quieres tacones si todo el mundo sabe ya lo bajita que eres.

-Muy gracioso, a ver a mí me gusta ponerme tacones de vez en cuando, igual que me gustan mis vaqueros y mis camisetas anchas, también me gusta vestirme con vestido y tacones alguna que otra vez, no lo hago por la altura ni por nada – eso ya lo sabía, pero me gustaba hacerla rabiar – Bueno de todas formas me van a criticar igual me ponga lo que me ponga así que, de esta forma se lo pongo a todos más fácil.

-Chicos – nos llamo Stephanie – sabéis que no podéis llegar juntos a la gala si no queréis jaleo.

-Yo no tengo pensamiento de pasar por la alfombra roja – conteste tajante, ya bastante había tenido el día anterior cuando llegue al aeropuerto.

-…Como quieras, no voy a insistirte – mejor - ¿tu pasaras Kris?

-En principio si, aunque con este calzado, me lo estoy pensando.

-Hablaran más sino lo haces, créeme, sobre todo cuando no vean a…

-Cuando no vean a Michael allí ¿no? – Michael, quien cojones le había invitado a esta conversación, a sí, ambas mujeres que ahora tenían la vista perdida en algún punto de la estancia, a saber que estaban pensando.

-Stephanie – hable en un intento de romper el hielo creado por ese nombre – podrías escribir en un papel mis agradecimientos…por si gano el premio, es que con los nervios…quizás no lo recuerde después – en mi mente no estaba el ganar esa noche, ni siquiera lo estaban los premios, pero prefería cambiar el rumbo que estaba tomando la conversación antes de ponerme a pensar yo también.



-¿Por qué puerta? – pregunte una vez llegamos al recinto.

-Por esa que tienes allí en frente –Ya estamos aquí, pensé nada más entrar por ella. He de reconocer que apenas había pensado en la gala de esta noche, apenas es mucho, no había pensado nada en ellos, mayo había sido un mes complicado, y entre los viajes, los actos y el termino del rodaje de Luna Nueva, para lo que menos tenía cabeza era para pensar en esto. Pero ahora que estaba aquí, me daba cuenta de lo paradójico que era todo.


Hacía un año desfilaba por la alfombra de este mismo lugar intentando llamar la atención de los miles de fans que se agolpaban tras las vayas esperando ver a sus ídolos, ídolos que no éramos ninguno de nosotros, pues para ellos no éramos más que unos desconocidos y ahora…, ahora aquí estaba entrando al interior del teatro por la puerta trasera evadiendo así los gritos y las preguntas innecesarias, preguntas que hacía un año no se hacían, gritos que en ese tiempo no eran para mi…Ahora hasta tenía varios sitios privilegiados a elegir para sentarme a ver la gala, ¡además estaba nominado a varios premios!...quien me lo iba a decir a mi…


Mejor película, Mejor actuación femenina, Mejor banda sonora, Mejor pelea, Mejor actor revelación y Mejor beso, esos eran los premios a los que optábamos esta noche, entre ellos concretamente tres, eran a los que optaba yo, empezando por el de mejor pelea, premio que si ganábamos recibiría junto a Cam.


-Cuanto tiempo chaval – me saludo este nada más sentarme a su lado.

-Bastante ¿y la niña?

-Guapísima, como el padre – modestia a parte - no haber que te voy a decir, para mi es única.

-Imagino, ahora has entrado en ese mundo en el que lo tuyo es lo más bonito, lo recuerdo de mis padres.

-Tu eras lo más bonito de tus papis?, que tierno jeje – que cabrón – haber….es normal, es una sensación inexplicable, tienes que vivirlo para saber lo que es, ya te llegara a ti la hora.

-A mi?, calla, soy muy joven todavía – hijos ni hablar, sino tenía tiempo de pensar en unos simples premios, menos en hijos.

-La paternidad no es cuestión de edad.

-A ¿no?

-Ya me entiendes Robert, no es una cuestión de tener diecinueve o treinta años, es más la culminación de la pareja, algo que sella ese amor entre dos personas que se aman, algo de ellos, nacido de ellos, algo que jamás nadie podrá arrebatarte – visto desde ese punto de vista no estaba tan mal, algo tuyo…nacido de ese amor con la otra persona, hecho por ambos…donde se plasmarían los gestos, quizás la sonrisa de esa persona que amas…que estas pensando Robert por dios…deja de pensar en malas ideas…o quizás no era tan mala.


Deje de pensar en el tema de los niños en el mismo instante en el que dieron nuestros nombres como ganadores a ese premio…, dios ¿que me había pasado?, por un instante sin querer me imagine algo que jamás hubiera creído que me pasara, y menos en un momento como este…hijos…yo siendo padre…no, sinceramente toda la expectación de la gala me estaba empezando a crear serios trastornos.


Una vez recogido el premio, fui a sentarme a otro de los sitios “privilegiados”, en este caso junto a mi publicista que esta noche hacía las funciones de acompañante, bueno realmente hacía las funciones de tapadera entre Kristen y yo.


-Felicidades, ya llevamos uno, aunque este, no tenga mucho merito la verdad – dijo Kristen la cuál estaba sentada a la izquierda de Stephanie.

-Como que no?, y los moratones que me salieron tras las escenas de lucha ¿que? – hombre, eso tenía que tener un reconocimiento.

-Esos moratones se debían a lo torpe que eres…que yo recuerde te pusieron un doble – ya tuvo que hablar.

-No hablemos de torpezas he, señorita converse.

-Ya chicos que estoy en medio, toma tus agradecimientos – dijo Stephanie pasándome estos.

-Tienes un bolí? – pregunte cuando los leí, en ellos faltaba el nombre más importante.

-Un bolígrafo? – asentí – toma – dijo pasándome el de su bolso.

-Gracias – conteste.

-Que escribes? – pregunto de pronto Kristen.

-El nombre de una persona que no quiero que se me olvide.

-Robert…

-¿Por qué crees que eres tu? – dije sorprendido al ver su cara.

-Por favor…


Me conocía, me conocía igual de bien que yo a ella, de ahí que imaginase que el nombre de esa persona era el de ella…de ahí que no lo dijera cuando subí a recoger mi premio. Si de mi hubiera dependido hubiese gritado a los cuatro vientos lo agradecido que estaba de haberla conocido, lo agradecido que estaba a todas esas horas de comprensión que me dedicaba, a todos esos momentos en los que me ayudo cuando no tenía ni idea de cómo seguir con el guión…lo agradecido que estaba por la oportunidad que había dado de amarla…de sentirla, lo agradecido que estaba por todas las sonrisas que me había dedicado durante los últimos dos meses…, sonrisas igual a la de ahora, igual a la que ahora se dibujaba en su rostro mientras me miraba…mientras yo la miraba con el premio en la mano, sin ni siquiera importarme donde estaba, ni las miles de personas que habían delante…Si de mi hubiera dependido hubiese gritado lo mucho que la amaba…pero de mi no dependía…no solo de mi dependía…ella también estaba por medio, sus sentimientos lo estaban y aunque a mi me diera igual gritarlo todo…sabía que a ella no…


La gala continúo con las extrenticidades propias de dicho espectáculo, artistas bajando por los techos sin apenas ropas, cantantes intentado proclamar cosas que ni ellos mismos seguían, entregas de premios y más premios, vamos todo un festival dispuesto a provocar las risas de todos los allí presentes.


Crepúsculo ganaba la quiniela dos a uno, dos eran los ganados, mejor pelea y actor revelación y uno perdíamos, el de mejor banda sonora, algo que no comprendía muy bien, pues este era uno de los pocos premios que consideraba ganado de ante mano, no como el que había recibido yo, eso si que no lo entendía, pero teniendo en cuenta que era el público quién votaba, todo era posible, hasta que me dieran un premio que, en mi opinión, no merecía.


-Por fin me siento contigo sin nadie por medio – comente cuando me sentaba al lado de la mujer dueña de la mayor parte de mis pensamientos los últimos días…que digo los últimos días…los últimos meses más bien.

-Tú sabías que si ganamos es tradición besarse – contesto sin hacer el menor caso a lo que dije. Estaba nerviosa, se acercaba el momento en el que podríamos recibir un premio conjunto, y no un premio cualquiera no, el de mejor beso para ser exactos y sabía que eso era algo que se salía de su manera de actuar en público, que no era otra que el hecho de querer tenerlo todo controlado.

-Yo hablándote de lo mucho que te echaba de menos y tú… - exprese haciéndome el ofendido - y tú con bobadas jeje

-No es ninguna bobada, hay que subir coger el premio y besarse, esa es la tradición.

-Bueno, no sabemos si vamos a ganar.

-Robert…, me da que es un hecho eso – si, la verdad que viendo como iban las cosas era más que un hecho el ganar.

-Pues…nos besamos – no tenía ningún problema en ello, es más, lo estaba deseando.

-Si…y que me pase como en Italia, ¿tu estas loco?

-Pues nada, subimos lo recogemos y nos largamos – intente tranquilizarla

-Robert…, eso sería quedar mal.

-Pues bésame jejejeje.

-Deberás quieres que te bese delante de todo el mundo? que volvamos a ser la comidilla de todos…

-Vamos a serlo igualmente – eso estaba claro.

-Ya pero.

-Bueno…entonces que sugieres? – pregunte cuando vi claramente que en su cabeza no estaba la idea de besarme dijera lo que dijera.

-No se…

-Pues piensa, Sandra ya esta abriendo el sobre.

-Pufff, joder, eh, haz lo mismo que yo hacía en la película, quédate muy quieto vale.

-Como que me quede quieto?

-Si tú cierra los ojos y quédate quieto ok, improvisa.

-Vale – conteste antes de que gritaran nuestros nombres...


-Ves, te lo dije – si, habíamos ganado.

-¿Entonces vas a besarme o no? – pregunte curioso antes de levantarme.

-Ahora lo sabrás – a saber que tenía en mente.


Como ella me había pedido, nada más recoger el premio me metí en el personaje, incluso me saque el chicle que tenía en la boca para darle más emoción a la situación, quería improvisación, pues la iba a tener. Ahí estaba yo, parado frente a ella con los ojos cerrados, como bien hizo ella en la escena por la que ahora nos estaban premiando. Estaba totalmente desconcertado, no tenía ni la menor idea de que se proponía, no sabía si iba a besarme, si no, si acabaría dándome un guantazo…no tenía la menor idea de nada, y eso me estaba desesperando por momentos, momentos que se estaban haciendo eternos para mí.


De repente los gritos aumentaron, justo instantes antes de sentir su aliento en mi rostro, justo antes de sentir su frente apoyada en la mía, su respiración cerca de mí. Por impulso abrí mis labios en busca de los suyos, en busca de perderme con ellos, de olvidarme de todo y centrarme solo en ellos, en la textura de estos, en el sabor que dejaba su boca enredada con la mía…pero del mismo modo que sentí su presencia cada vez más cerca de la mía…deje de sentirla…no me beso…finalmente no lo hizo…ahí me dejo, boquiabierto intentando asimilar que había sido lo que acababa de ocurrir.


Los aplausos tras sus agradecimientos al público me trajeron de vuelta a la realidad, a aquella de la que ella misma me había hablado instantes antes de subir…, públicamente no iba a hacerlo y menos si eso era lo que esperaba todo el mundo, así que, no me quedo otra que seguir con la farsa que ella misma había planeado sin yo conocer y marcharme del escenario con aptitud derrotada fingida.


-Cabrona…me has dejado con las ganas – dije nada más entrar al backstage del teatro.

-Dije que no iba a besarte jejeje.

-Si…ya veo que cumples lo que dices.

-Ya te recompensare…no te preocupes – insinuó acercándose levemente a mí.

-Ejem, chicos prepararse que os toca presentar el clip, por cierto Kris, no lo has besado pero un poco más y todo el mundo se entera de todo lo que le has dicho – hablo de repente su manager.

-¿Qué me has dicho?

-Eh…, nada….déjalo – contesto nerviosa.


Después de presentar el primer trailer de Luna Nueva, el cual he de decir me dejo boquiabierto, pues…no había visto nada sobre ella, y de alguna que otra caricia furtiva entre nosotros, volví a sentarme junto a Stephanie, pero ahora ya sin Kristen, pues ella ahora ocupaba otro de los asientos libres que teníamos esparcidos por el escenario. La razón…era el turno de entregar el premio a mejor actuación femenina, premio que no tenía la menor duda de que sería para ella, pues lo merecía, y estaba seguro de que los fans se lo otorgarían, y aunque de ellos no dependiera, seguro que también se lo daban.


-Va a ganarlo – murmure para mi antes de que dieran el nombre.

-Que seguro estas.

-Lo estoy…..ves – conteste entre aplausos una vez gritaron su nombre.

-Haber si tu profesión es adivinar el futuro.

-No, solo es algo que sabía…nada más – conteste sin dejar de mirarla mientras subía al escenario.

-Esta nerviosa.

-Si… - siempre lo estaba, y más cuando subía sola a un escenario - haber que dice – quería escucharla, quería ver su reacción, ver como actuaba ella sola delante de todo el mundo.


….Gracias…esto es increíble...ammm, creo que Stephanie debería quedarse con todos nuestros premios…ammm…. porque Stephanie Meyer es la mente maestra detrás de todo esto…ella es maravillosa y le agradecemos a ella por supuesto y a todos los aficionados, que son la fuerza que nos motiva y al elenco que hace que todo esto sea mas fácil. - Me asombraba, a cada instante lo hacía, igual era una tía que le daba exactamente lo mismo todo lo que pudieran llegar a pensar de ella, una tía que hacía frente a todo, capaz de comerse el mundo, que a dejar que los nervios la comieran a ella, a asustarse por que unas simples miles de personas la estuvieran mirando - Es raro encontrar algo como esto y es increíble, y gracias a todos…. – No puede ser jejejejejeje.


-Pobrecilla – dijo Stephanie bajo mis continuas risas cuando se le callo el premio de las manos…sabía, sabía que algo le pasaría…lo sabía…sus nervios siempre acababan jugándole una mala pasada.


…Y gracias por trabajar conmigo fue increíble – dijo muerta de vergüenza, justo aquello a lo que más miedo tenía ella, justo aquello que siempre diría que le acabaría pasando le sucedió… - Esto fue tan incomodo como pensé que iba a ser…


Y lo fue, conociéndola seguro que ahora mismo estaba pensando en no volver a salir del backstage, ni del backstage ni de ningún sitio…Me hubiera gustado correr a abrazarla, decirle que lo que acaba de pasar era la mayor tontería del mundo, que eso le puede pasar a cualquiera, pero…entre sus nervios y el tener que guardar la compostura delante de todo el mundo…finalmente no fui, además ella tenía que volver a salir, aún quedaba un premio por entregar, así que intentaría hablar con ella en cuanto saliera…y sino lo hacía…pues iría a estar con ella, aunque ella misma no quisiera lo haría…pues sin ella para mi…todo esto no tenía ningún sentido.


-No te rías, vale – me amenazó cuando volvió a sentarse junto a nosotros.

-No pensaba hacerlo…ya me he reído bastante.

-Dios…he hecho el ridículo delante de todo el mundo.

-No lo has hecho, ha sido solo un momento gracioso, nada más.

-Claro tu que vas a decir, para ti todo lo que hago esta bien – contesto seria.

-No…para mi todo lo que haces no esta bien, solo intento decirte que el hecho de que se te caiga un premio no significa nada, no es nada, solo es algo que le puede pasar a cualquiera, no se trata de hacerlo bien o mal – conteste molesto, me sentó mal lo que dijo, yo intentando decirle que lo que había ocurrido no era nada y ella acusándome de no ser objetivo.

-…Lo siento, estoy muy nerviosa, se que eso no justifica que te hable así pero…, estoy nerviosa.

-Ves…hay si te digo que los nervios no son una razón para hablarme mal.

-Lo se…

-Va deja el tema, ya falta poco para irnos.

-Chicos…no quiero meterme pero…ya que estoy en medio lo estoy oyendo y…no puedo creer que os estéis enfadando por una tontería – dijo Stephanie de repente, ni cuenta me había dado de que estaba allí.

-Ves, hasta ella piensa que es una tontería así que dejémoslo – conteste riéndome.


No voy a negar que esa tontería no me sentara mal, pero solo era eso…una tontería, así que no habría porque seguir pensando en ella.


Tras recoger el premio a mejor película y colocarnos como los firmes ganadores de la noche con cinco premios, la gala dio a su fin, algo que estaba deseando, y no porque esta se me hubiera hecho larga y pesada, al revés, sino porque lo único que quería era estar con ella, poder tocarla y besarla, poder grabar todos los centímetros de su piel en mi memoria para así recordarlos cuando no la viera.


El hecho de tenerla tan cerca y no poder tocarla me mataba, toda la noche tuve que limitarme a mirarla y sonreírla bajo la atenta mirada de todos. Para calmar mi ansiedad pensaba en la sorpresa que le tenía preparada, pensaba en el abrazo que le daría cuando todo acabara, pero…lo que no pensé, es que proclamarse como ganadores también implica posar ante las cámaras, algo que no hizo más que aumentar mi ansiedad por ella.


Su perfume impregnaba mis fosas nasales, su pelo rozaba mis ropas al igual que su cuerpo lo hacía con el mió mientras seguíamos fingiendo la farsa que nos habíamos propuesto esa noche. Ahí estábamos, posando ante las cámaras algo que desde hacía mucho ya no éramos, “solo compañeros de trabajo”. En las últimas semanas habíamos pasado a ser más que eso, lo nuestro no tenía una definición clara de lo que era pero si de aquello que ya no era, aquello que pretendíamos hacer creer a todo el mundo, aquello que quizá nunca fuimos, pues como bien tenía claro, yo jamás la vi solo como una compañera más.


Los flashes se seguían disparando mientras mis manos ya no solo se conformaban con esperar su turno dentro del bolsillo del pantalón, estas querían avanzar más, querían recorrer la extensión de su cuerpo, estremecerlo con tan solo este roce. Hartas del calor de mis ropas, salieron presurosas en busca de otro tipo de calor, aquel que desprendía su cuerpo…su esencia, y como si de la cosa más natural se tratara se asentaron en su cintura, esa cintura que ahora más que nunca estaba calmando levemente mis deseos.


-Gracias chicos – gritaban los periodistas cuando saciemos sus necesidades, ahora tocaba el turno de marcharnos y saciar las nuestras.

-Esperarse un momento – interrumpió la marcha mi publicista – no podéis irse todavía, tenéis que hacer una entrevista antes – mierda – solo serán cinco minutos y ya.

A regañadientes seguimos a Stephanie donde parte del elenco nos esperaba para hacer la dichosa entrevista.


-Chicos ya habéis llegado, esto va a ser muy rápido, lo prometo – comento el periodista antes de dar órdenes al cámara que iba con él mientras nos felicitábamos entre nosotros – bien empezamos de acuerdo – asentimos todos – El no beso más sensual que he visto en mi vida, ¿saben lo bueno que fue? – bueno para ti, para mi fue un horror.

-Ahora podéis terminarlo chicos – bromeo Peter, eso intentaba, terminarlo, de ahí que me quisiera marchar.

-Fue idea de Kristen, mis ideas fueron tan terribles que fueron rechazadas – conteste a la pregunta, bueno, terribles, terribles no eran, ¿o si?

-Pues estuviste genial – contesto el reportero acercando el micrófono a Kris.

-Si…yo solo dije, no te voy a besar, esa fue mi gran idea, no voy a besarte – y tan grande.

-Yo creo que todos estaban como Ahhhhh…ohhhh…- dijo haciendo referencia a ese momento - ¿Cómo fue ganar esta noche? – continuo.

-Fue asombroso, no lo vi venir…fue genial – contesto Taylor.

-Y quién se va a llevar el premio a casa? – pregunto el interesado.

-Lo compartiremos – contesto tajante Peter - cada uno puede llevárselo cada semana, ¿nos los intercambiaremos verdad? – si lo quieres - ¿no es así como funciona?, ¿me puedo llevar el de mejor beso una semana? – no, ese me lo quedaba yo, bastante que el mal rato lo había vivido yo y no ellos.

-Podemos destrozarlos por partes – conteste entre bromas.

-¿Pero para dividirlos? – claro hombre…- mira ella tiene su parte justo aquí – continuo el reportero señalando el trozo de premio que Kristen había partido – ¿ya has roto tu premio tan pronto?.

-Si rompí mi premio, fue algo muy vergonzoso – contesto ella agachando la mirada, así que sin pensarlo dos veces acaricie su espalda, ganándome una sonrisa como aprobación, sonrisa que no hizo más que volver a desesperarme.


Cuando el periodista termino con sus preguntas, Kristen y yo nos marchemos rápidamente del lugar haciendo caso omiso a nuestros compañeros que ansiosos nos pedían que nos quedáramos con ellos para celebrar el triunfo, pero no…esa noche no, tanto ella como yo sabíamos que esa noche era para nosotros…era nuestra despedida ya que mañana a estas horas no estaría…por tanto las celebraciones tendrían que esperar.


Después de cenar en el restaurante Cecconi´s en compañía de nuestros managers y mi publicista, aunque si soy sincero, de la presencia de ellos apenas me percate, pues solo tenía ojos para ella, los dos, y esta vez solos, partimos rumbo a hacía la sorpresa que le tenía preparada.


-¿Por nos dirigimos hacia el oeste de la ciudad? – pregunto curiosa, tras varios minutos de conducción.

-Por que nos dirigimos allí – conteste sin apartar mis ojos de la carretera a la vez que cogía su mano para besarla.

-Ammm… ¿y que hay allí?

-Ahora lo verás…muy pronto lo verás – dije parando ante el último de los semáforos, ya habíamos llegado – por cierto, ¿podrías cerrar los ojos y prometerme que no los abrirás?

-Que…

-Por favor.

-No me gustan las sorpresas.

-Esta te gustara…lo prometo.

-…Bueno, puedo intentarlo, pero no te prometo nada, soy muy curiosa y si se me abren, yo no tengo culpa.

-Inténtalo vale – rogué justo antes de volver a poner el coche en marcha rumbo a lo que esperaba, fuera la mejor noche de nuestras vidas…




Podéis quejaros de que el capitulo haya sido un poco caca, pero no de su extensión ¿eh? Jejej…Por cierto el orden en el que se entregaron los premios lo desconozco, puesto que no pude ver la gala, más o menos lo he apañado como he podido…


Mi masoquista querida, claro que te contesto, haber Robert es como si se sintiera en la obligación, bueno más bien es como si sintiera la necesidad de complacerla en todo, para él tenerla entre sus brazos es aquello que jamás pensó acabar teniendo, de ahí que se comporte de esa forma, que quiera complacerla a cada instante, digamos que es una forma más de ganársela y cuando ella intenta complacerlo a él, el es como si se sintiera mal, como que dice, joer no hace falta que lo hagas, ya me tienes aquí…de todas formas cariño en el siguiente capítulo esa pregunta se la hará ella a él y hay se contestará mejor…recordar que yo todo lo que escribo lo hago por que algo hay detrás, yo os las voy dejando caer, vosotras os vais dando cuenta y después…después todo se acaba sabiendo ejejej...por cierto la que quiera preguntar ya sabe, yo encantada de contestaros...

Lalo….que alegría saber algo de ti…espero que este muy bien cielo…yo hijo pues muy liada, al blog hace que no entro más de un mes fíjate L pero bueno…me alegra que estés bien de verdad…

Bueno en general muchísimas gracias por los ánimos de verdad que sois las mejores….


Otra cosilla que quería comentaros, haber yo tengo facebook y twiter, pero no los uso, es decir, me los hice para tener acceso a las fotos y demás que la gente va posteando sobre esta pareja, pero como he visto que muchas personas me están solicitando muy a menudo, y supongo que algun@s seréis lectores pues quiero aclarar que sino acepto a nadie no es por nada en general, sino porque no lo uso para nada, simplemente me lo hice para eso, ya que habían muchas fotos que no podía ver si no tenia cuenta allí…y bueno de esto otra cosilla que hemos pensado, como ya os comento ella ayer…Paula y yo nos hemos creado una cuenta conjunta en Hotmail para responder a tod@s los que tengáis algo que decirnos, lo que sea, ya sea preguntarnos, criticarnos, sugerirnos, vuelvo a repetir lo que sea, vale, en principio esa cuenta no es para agregar a nadie simplemente para contestar ok, bueno pues aquí os la dejo y ya sabéis, para lo que queráis……


arrodilladas.pero.con.poder@hotmail.com


Por cierto ya he visto que a muchas os ha gustado el nombre he? Y también que sois unas mal pensadas todas jejeje……

(UyT) - CAPÍTULO X

Bueno chicas…HE REGRESADO!

Primero que nada quiero hacer un par de aclaraciones. A ver, los capítulos son cortos porque nuestra idea era actualizar bastante rápido, Almu os tiene muy mal acostumbrada con las actualizaciones largas de “My Angel”, pero hay que decir que cuando empezó a publicar ya tenía muchos capítulos escritos y estábamos en verano, con lo cual tenía mucho tiempo para escribir. Esta historia la empezamos sin tener idea de qué íbamos a hacer, la montamos en una tarde y escribimos los dos primeros capítulos…a los 2 días teníais el primer capítulo sin saber cómo la íbamos a seguir, hoy en día seguimos así, sinceramente, vamos al día, no tenemos idea de cómo va a seguir ni terminar, es algo espontáneo… Y bueno, ahora vienen exámenes así que igual las actualizaciones escasean un poco, pero haremos todo lo posible para teneros contentas, ¿okey Mackey?

Por otro lado, ¿queréis acercamiento y pelea? Pedís más que el gobierno y dais menos que hacienda! Jajajajaja…una cosa u otra, aclárate Ayyys!

Y bueno, ya para terminar, deciros que Almu y yo hemos creado una cuenta de correo electrónico para que mandéis todos lo que queráis: quejas, críticas, ideas, felicitaciones, videos, imágenes…LO QUE SEA! A partir de ahora, esperamos que sea ahí y no a nuestros correos habituales, ¿vale? La dirección es: arrodilladas.pero.con.poder@hotmail.com

Si, habéis leído bien, así que nada…es todo por hoy! Un beso a todas!


Bella – Pov


¡Esto es horrible! El mundo se está quedando sin genios: Einstein murió, Beethoven se quedo sordo, y a mi me duele la cabeza…dolor de cabeza provocado por los continuos rifi-rafes con Edward, ese chico estaba terminando con mi ya escasa paciencia.

Pero esto no es todo, el colmo del asunto es que tenía a Alice en mi despacho babeando, literalmente, por…¡un chico! ¡No me lo podía creer!

- Bells, es taaaaaaan mono - ¿de primate? Vaya, si que le había dado fuerte…
- Allie, cariño, ¿desde cuándo nosotras nos colgamos por un chico? Y lo que es peor, ¿desde cuándo nos colgamos por un tío con el que ni siquiera nos hemos acostado? Me parece una idea ridícula… - le dije a mi amiga, intentando que entrara en razón.
- Pero es que Jasper es…no sé, parece especial – y ahí estaba de nuevo, el nombre del chico en cuestión saliendo de su boca acompañado de unos ojos de cordero degollado que solo ponía cuando algo le interesaba de verdad…

Jasper Hale, situémonos chicas… ¿Qué decir de él? Era el hermano de Rosalie Hale, nuestra principal modelo en la agencia, gemelo para ser más exactos, estudiante de Psicología, lo que al parecer es su gran pasión, y que por el momento se ha intentado ganar la vida de modelo, así que es nuestro nuevo fichaje…y menudo fichaje. Era uno de los muchísimos chicos que te puedes encontrar en la costa oeste de Estados Unidos, un chico made in California pero de los que escaseaban por la zona de Nueva York. Alto, rubio, con ojos azules, cuerpo atlético pero sin pasarse, con un culo bastante perfecto, eso no lo voy a negar, y con unas facciones que le daban un aire aniñado pero a la vez resultaban atractivas. Era un hombre y un niño a la vez, con lo que hace de él ser un chico adorable para toda la población femenina en la cual, perfectamente, encajaba mi mejor amiga.

- Y bueno Alice, ¿pretendes conquistar a Jasper o solo va a ser una muesca más en tu cama? – le decía mientras sorbía mi café caliente.
- Esto…eh…no lo sé Bella… - ¿Alice nerviosa? Eso si que era nuevo… - es que nunca había experimentado esto por un chico con el que no me he acostado…bueno, a decir verdad, nunca me ha pasado esto con nadie… - y lo que hizo después de lo confirmó: se le cayó el café al suelo… - Oh Bella, ¡lo siento! No quería dejarte esto perdido…
- Tranquila cielo, del suelo no pasa… Ahora será mejor que continuemos trabajando, y una cosa cariño, no tomes más café hoy, creo que tus niveles de nerviosismo de hoy ya están completamente saturados… - le dije al mismo tiempo que me acerqué a ella y le daba un abrazo.
- Si, tienes razón, luego nos vemos, voy a centrarme en algo importante… - y salió de mi despacho cerrando la puerta detrás de ella.

Había visto que a Alice le gustaba bastante Jasper, pero a decir verdad, esa vulnerabilidad solo la mostraba ante mi, ya que la había visto hablando con él unas horas antes y no parecía, si quiera, que le había mirado bien. Delante de él era otra persona, era la Alice de siempre, la simpática, dulce y usa pañuelos de Alice.

Cuando llevaba un rato inmersa en mis papeles, historias y comederos de cabeza, para no intentar pensar en por qué Edward me ponía tan nerviosa…llamaron a mi puerta y…no podía ser otra persona, hablando del rey de Roma…por la puerta asoma!

- ¿Se puede? – preguntó con lo que parecía un tono amable después de llamar a mi puerta…
- Claro, adelante – le contesté con voz tranquila y educada, dándole paso a mi terreno personal.
- Vengo a entregarte las fotos de ayer con Rosalie – dijo mientras se acercaba a mi mesa - mañana te traeré las que hemos hecho hoy – seguió hablando sin obtener nada de mi mirada, yo seguía mirando los papeles que tenía frente a mi, pero espera…¿ha dicho mañana?
- Pensaba que hoy me las ibas a entregar todas – ya me veía una nueva pelea…
- ¿Las de hoy también? - ¿Su estupidez es enfermedad o costumbre? ¿Qué parte del “las quiero todas mañana” no entendía?
- Si, quiero que las termines por favor, te di de margen hasta hoy por la tarde – contesté aún con mi mirada fija en los documentos que tenía delante, no querñia levantar la vista y volverme frágil ante él.
- Pero si hace media hora que las he hecho – me gritó - ¿qué quieres que haga? ¿Qué me tire toda la tarde y parte de la noche revelándola? ¿No te puedes esperar a mañana? – seguía hablando bastante enfadado.
- Si, ese es tu trabajo y, si hace falta, debes quedarte aquí toda la noche – dije levantando mi mirada hacia la suya - no me importa que las hayas hecho hace media hora...si vas mal de tiempo no es mi problema, empieza a saber administrártelo y deja para otro momento las cosas innecesarias, como por ejemplo, flirtear con las modelos – ese tema seguía molestándome, y no entendía el por qué…
- Yo no – calló - ¿a ti que mas te da con quien flirteo yo?
- Si mal no recuerdo...en tu contrato viene una cláusula bien clarita en donde se te prohíbe ese tipo de cosas – el contrato no se lo podía saltar a la ligera…
- No he tonteado con ella, eso lo primero, simplemente ayer hice las fotos con los trajes de noche y hoy las casuales, yo no tengo culpa… - calló unos segundos, pensando algo apropiado para escupirme – …que tengas prisa.
- Pues uno de los principales inconvenientes de trabajar en una agencia de modelos son las prisas, creo que deberías saberlo por experiencia propia, pero si no te gusta, ya sabes donde está la puerta – y eso era cierto, en las agencias siempre trabajábamos contra reloj, siempre teníamos que estar a punto para los pases, revistas de moda o eventos, pero parece que él aún no lo había entendido.
- Te encantaría ver como me voy, ¿verdad? – no sabes cuánto...
- Solo si es por decisión propia, no pienso cargar con la culpa cuando tu hermana vea que ya no trabajas aquí – contesté intentando no mostrar que su acercamiento me estaba empezando a afectar.
- ¿Y si no te doy ese gusto? ¿Y si terminas echándome tu? – dijo llegando a mi lado y girando mi silla para que lo encarara.
- No soy tan egoísta como para pensar en mí antes que en Alice, solo por ella de mi boca no saldrá un "estás despedido" a no ser que el motivo sea bastante grave – contesté lo más altiva que pude...
- Y mientras, ¿seguirás tocándome los huevos no es así? Hasta que consigas lo que buscas… - me preguntó acercando su cara a la mía.
- Y según tú... ¿qué es lo que busco? – le dije sonriendo, aunque creo que él no pensaba en lo mismo que yo… ¡No! ¿En qué estás pensando Bella? ¡No puedes querer meterlo en tu cama! ¡No!
- Lo evidente, ver como me voy por esa puerta como un fracasado – cada vez estaba más cerca de mi, pero eso no significaba que estuviera pensando lo mismo que yo.
- Pues si tan evidente te parece...creo que estás tardando demasiado en complacerme... – dije al mismo tiempo que giraba mi silla hacia el frente – ahora vete a terminar mis fotos que las necesito... ¡Ya! – grité mostrando mi enfado.
- ¿Sabes lo que deberías hacer? – dijo mientras intentaba concentrarme otra vez en mi trabajo – dejarte de tanto papelito y buscarte un buen entretenimiento, algo que te alegre esta vida tan amargada – continuó hablando, pero no se quedó parado frente a mi, caminó hacia la puerta...
- Gracias por el consejo, ahora voy a darte yo otro – se giró para prestarme atención – ahórrate los consejitos para quiénes le hagan falta y aplícate tu el de trabajar, algo que parece, te cuesta demasiado – y sin más se fue.

¡No! ¡No! ¡No! ¡Y no! ¿Pero por qué no podíamos llevarnos bien? ¿Por qué tenía que aguantar todo esto? ¿Por qué tenía que ser hermano de Alice? ¿Por qué tenía que regresar de Los Ángeles? ¿Por qué tuve que conocerlo hace años? Y lo peor de todo… ¿Por qué mi cuerpo sigue anhelándolo como hacía tantos años? Parece que por muchos pañuelos de papel que utilizara…nada sería igual que un buen pañuelo de tela…

Había decidido enfrascarme en mi trabajo para no pensar, para no derrumbarme, para no ir frente a él y gritarle las cuatro cosas que nadie le había gritado a la cara…lo había decidido por Alice, la cual vino a mi despacho a decirme que la tarde anterior había estado de compras y que se había llevado a casa la colección completa en DVD de “Sex in the City” y que esta noche podríamos cenar juntas y hartarnos a “Cosmopolitans” mientras recordábamos las noches en el campus universitario viendo las aventuras de esas cuatro que tanto nos habían enseñado sobre la vida…sexual… Y a este plan decidimos apuntar a Rosalie, ya que era una chica genial con la que congeniábamos a las mil maravillas y con la que habíamos salido varias veces. Aquella noche sería en plan relax pero lo pasaríamos bien, así que invité a las chicas a mi casa.

Después de duras horas de trabajo, una ducha relajante y preparar la casa para la noche televisiva con las chicas, llamaron a mi puerta y ahí casi me caigo al suelo: ¡Iban arregladas como si fuéramos al club más selecto de la ciudad! ¡Y yo! ¡Yo estaba vistiendo la ropa que llevo en el gimnasio! En fin, no pasaba nada, no pretendía salir de mi casa, así que no había problema…
- ¡Bella! – gritaron las dos a la vez, demasiado entusiasmadas – hemos pensado, que después de unos cuantos capítulos podríamos salir, ¿qué te parece? - ¿que qué me parece? ¡Una idea espantosa! No tenía ganas de salir, para nada…
- Esto, Alice…no lo sé chicas, no tenía pensado salir, solo relajarme con vosotras mientras veo a Samantha follar como una loca con un “Cosmopolitan” en mi mano…creo que no es buena idea para mi, pero salid vosotras, a mi no me importa.
- Bueno, veremos que dices luego cuando vayas borracha… - sonrió de manera cómplice hacia Rosalie…

Tres horas más tarde, 6 capítulos de la que fue mi serie favorita en mis tiempos de universitaria y 5 “Cosmopolitans” del tamaño de una taza después…la percepción de las cosas ya no me era del todo clara…
- ¿Sabéis? Creo que Carrie nunca debería haber conocido a Mr. Big, le arruinó la vida…por eso pretendo ser como Samantha, ella tiene el poder de todos los penes de Manhattan! ¡Es mi ídola! – grité de manera escandalosa – los tios son todos una mierda, no sirven para nada…ni para hacer fotos… - ups, se me había escapado…
- Tienes toda la razón Bella, ¿para qué sirven los hombres si la mayoría no saben ni hacerse un café en condiciones? – replicaba Rosalie, creo que a ella tampoco le van las relaciones largas…menos mal que Alice no se había dado cuenta de que lo de las fotos iba por su hermano…
- Si, yo sin un buen café no soy persona – decía mi mejor amiga mientras Rosalie y yo nos echábamos a reír – y ah, a lo mejor no servirá para hacer fotos pero bien que miras a mi hermano… - ¡mierda! Si se había dado cuenta y encima me había pillado mirándolo…
- ¿Eh? – me hice la tonta…
- ¡Vamos Bella! ¿Por qué no lo reconoces? - ¿reconocer? ¿El qué? ¿Que hace años su hermano me partió el corazón en mil trozos, los cuáles no pude volver a pegar?
- ¡No digas tonterías Alice! Además…tu babeas por Jasper – ale, ya lo había soltado.
- ¿Queeee? ¿Te gusta mi hermano? – Rosalie no podía más con la risa…
- No, bueno, es guapísimo, salta a la vista, y es agradable conmigo, nada más – Alice estaba roja como un tomate, algo impropio de ella… - Pero vamos, que tu tampoco te quedas atrás, ya hemos visto como miras a Emmett, no lo puedes evitar… - otra que había dado en el clavo y ahora era a Rosalie a la que no le hacía ni puñetera gracia el comentario.
- ¿Eeeeeh? No, para nada, Emmett y yo solo somos amigos, es lo que hemos sido, somos y seremos durante años, nada más… - y agachó la cabeza, un tanto avergonzada.

Esto no podía seguir de esta manera, intentando sacar “los trapos sucios” de cada una, en una noche de borrachera, porque dicen que los borrachos y los niños siempre dicen la verdad…así que era mejor salir de casa, no quería terminar arrepintiéndome de lo que podría haber dicho a causa de uno…dos…tres…o bueno vale, muchos “Cosmopolitans”.

- Chicas, ¡vamos a salir! – me miraron extrañas – Vosotras habéis venido arregladas y a mi me cuesta nada, así que en breve salimos a la calle a desfasar… ¡Tenemos que aprovechar el efecto de lo que hemos tomado! ¿Qué me decís?
- Que siiiiii! – las dos se miraron y se pusieron a reírse, creo que hoy iba a ser una noche prometedora en todos los sentidos…

Casi una hora después ya estábamos listas para salir de mi casa, y digo listas porque estas dos mendas que se habían adueñado de mi sofá durante las anteriores tres horas tenían que retocar su precioso y escaso maquillaje, la bebida y las risas con lágrimas incluidas no eran buenas para ello.

Salimos de mi casa rumbo a la 10ª avenida, hoy teníamos un claro destino: el Club Marquee. Era uno de los más selectos de la ciudad, me gustaba tanto como Touch, pero la pesca que hicimos el otro día allí nos acabó por decidir que hoy tocaba arrasar en Marquee. Llegamos sobre las 2 de la madrugada, el ambiente era una gozada, o al menos eso me parecía a mi por mi estado de embriaguez, o mejor dicho, nuestro. Estaba bastante lleno, con mucho chico guapo en donde elegir y poco sitio en el que sentarse pero…habíamos venido de marcha, ¿no? Si no nos sentábamos tampoco pasaba nada, hoy era día de bailar como locas sin tener límite.

Solo me hizo falta dar dos pasos para comprender que dentro de poco me iba a quedar sola, sentados y mirándonos sin parar estaban Jasper y Emmett, y tan solo un paso más me sirvió para arrepentirme de hacer decidido ir a aquél lugar. Al lado de Emmett y mirándome fijamente estaba un radiante Edward… ¿Radiante? ¿Pero qué digo? Bueno, ¿qué más da? Solo son mis pensamientos… Edward iba vestido de manera sencilla con unos vaqueros oscuros y una camiseta bastante ceñida. Era algo que me estaba sobrepasando, porque la camiseta dejaba ver sus fornidos brazos pero eso no era lo peor, no, lo peor era que se le marcaban unos esculturales pectorales que yo hacía inexistentes además de un abdomen firme que solo poseían los chicos que salían en mis sueños. Esto no podía estar pasando, yo no podía soñar con lavar mi ropa sobre la tableta de abdominales de Edward, ¡no!

¡Bella gira la cara! ¡Gírala! ¡No puede darse cuenta que podrías cometer un error de nuevo!

- Ey chicas, mirad quien está aquí… - dijo una entusiasmada Alice y con tono sensual, esto no me gustaba, solo esperaba que no se le cruzara por la cabeza alguna de sus ideas locas.
- Chicas, sentarse aquí – gritó Emmett llamando nuestra atención y vi como Edward le susurraba algo, ¿acaso no quería que nos uniéramos a ellos? ¿O no quería que me uniera yo? A todo esto… ¿A mí que más me daba?
- Hola chicos, que sorpresa encontraros por aquí – exclamó Alice saludando a los presentes y terminar abrazando a Edward.
- Pues si la verdad…es una sorpresa – contesto Emmett sin apartar su mirada de Rose, mientras ella se sentaba a su lado, mira que lo sabía…
- Bella, ¿no te sientas? – me pregunté Alice mientras me miraba, pero yo ni me di cuenta de ella ya que mis ojos estaban clavados en los de Edward… Esto era un infierno… Si la montaña viene hacia ti, ¡correeeeeeeeee! ¡Es algo que se está derrumbando!
- Eh?...si, vaya, es una suerte que estuvierais aquí, de lo contrario nos tocaría estar de pie – contesté nerviosa y sentándome al lado de Edward, parece que no tenía otro remedio, e intenté no mirarlo, juro que lo intenté, pero fracasé demasiado rápido…y para colmo en ese mismo momento él se giró a mirarme.
- Veo que me has hecho caso – dijo sin apartar sus ojos de los míos.
- Ya has visto que no solo he nacido para tocarte los huevos…

Esto último lo dije con una sonrisa, ya que lo último que quería en este momento era discutir y encima discutir con Edward en un lugar público, delante de su hermana y de nuestros amigos.

No tenía un espejo delante, no podía mirar mi cara de idiota, pero sabía perfectamente que esa sonrisa no me había salido para nada forzada y que mis ojos estarían brillando y eso no me gustaba nada, pero era algo que no podía evitar y ahora ya no podía volver atrás. Solo espero que esto no sirviera para confirmarle a mi mejor amiga que su hermano me gustaba… ¿M gustaba?


RECORDAD: arrodilladas.pero.con.poder@hotmail.com

(UyT) - CAPÍTULO IX

Siento no haber podido actualizar antes, pero bueno más vale tarde que nunca, voy con prisa que tengo que irme ya a la universidad un besico a todas....


Bueno, y ahora si, aquí os dejo el capítulo...ya va siendo hora de presentaciones...jejeje, besos

Edward


-Vale Rose, esto ya esta – Rosalie Hale, la nueva adquisición de la agencia, modelo desde los quince años gracias a poseer una de las bellezas más exquisitas pocas veces vista. Piel blanca y suave como la seda, cara de porcelana sin ningún tipo de imperfección, mirada felina azul cristalina junto a unos labios carnosos que le daban el toque justo de sensualidad. A esto había que sumarle su larga melena rubia natural, la cual caía en cascada hasta su cintura de manera ondulada. Sus formas…lejos estaban de ser las medidas estándar, lo que la hacían aún más única y apetecible. Poseedora de una gran escote que incitaba a perderse entre el manjar de sus pechos, cintura de avispa y anchas caderas a las cuales les seguían unas largas y estilizadas piernas, de ahí que todo lo que se pusiera le sentara bien, desde unos simples vaqueros, hasta el más minúsculo de los biquinis.

-Ya?, entonces voy a cambiarme – dijo acariciando mi hombro con sus finos y largos dedos cuando paso por mi lado. Lo mejor de ella…que no se cortaba un pelo. Ella sabía lo buena que era, conocía a la perfección lo que provocaba tanto en hombres como en mujeres con tan solo mirarlos y explotaba esa excitación al máximo delante de la cámara, de ahí que fuera de las modelos más cotizadas y solicitadas por todas las agencias y revistas…, al igual que…arg. Aún recuerdo la mirada de asco de Tanya cuando hablaba de ella, decía que era una oportunista, que si estaba donde estaba no era por sus dotes sino por saltar de cama en cama…justo lo mismo que ella hacía, a diferencia de que sus inicios no fueran muy complicados, ya que su papaíto era el dueño de una de las mejores agencias…La muy ilusa…, creía que todo el mundo era igual que ella…Apenas conocía a Rosalie, ya que ella llego cinco días después que yo es decir hacía casi dos semanas, pero ese tiempo me basto para conocerla lo suficiente y saber que no era más que envidia lo que corroía en la mente de Tanya.

Rosalie no era mala chica, quizás un poco prepotente… ¿pero quién no lo sería con ese físico?...quién no lo era en esta profesión. Ella simplemente sabía de su valía y no se dejaba derrumbar por nadie, bastante sufrimiento le habrá costado ser quién es hoy día.

-Edward, ¿habéis acabado? – Emmet Smith, un niño encerrado en el cuerpo de un hombre, y vaya hombre, por su físico bien podría pasar por guardaespaldas sin necesitar prueba de acceso. Pero no, él era representante de profesión, aunque yo tenía ciertas teorías acerca de porque eligió ese trabajo, pues...aunque él intentaba ocultarlo, se notaba a leguas lo loquito que estaba por Rosalie.

Según me habían contado ambos, se conocían desde los trece años, justo cuando a Rose la mandaron al mismo colegio donde Emmet estudiaba y desde ese momento se convirtieron en uña y carne, o más bien, él se convirtió en su fiel protector, de ahí que cuando la carrera de ésta empezó a despuntar, una vez él hubo acabado la preparatoria, se dedicara en cuerpo y alma de sus…”intereses”.

Solo había que ver la forma en la que irrumpió en el estudio, buscando con la mirada a la mujer dueña de sus sentimientos. No solo me guiaba por eso, sino también por como miraba a cualquiera que se acercara demasiado a ella, incluyéndome a mí por supuesto.

-Si, por hoy es suficiente – conteste a su pregunta, viendo como sus ojos se llenaban de tranquilidad.
-Genial, dentro de dos días tiene otra sesión con Vogue y necesito que este descansada – ya, seguro, a mi me iba a engañar. Por lo menos de momento podría respirar tranquilo, ya que no tendría que volver a la agencia hasta la semana que viene y en su agenda solo tenía ese proyecto con la revista, la cuál, por lo que tenía entendido, trabajaba últimamente con una fotógrafa, así que, durante esos días, Emmet no tenía de que preocuparse.
-Lo estará – conteste palmeando su hombro, era buen chaval, lo conocía poco, pero por su limpia mirada sabía que lo era, simplemente no era sincero con ella, ni con él mismo.
-Por cierto Edward, luego he quedado con el hermano de Rose en ir a tomar algo, ¿te apuntas? - ¿noche de copas?, porque no, además si esta era como las dos veces anteriores, mejor. Si, apenas dos días me habían bastado para entablar una buena relación con él, relación que ya nos había llevado a irnos un par de veces de juerga, y aunque estas acababan en una borrachera descomunal, me hacían olvidar bastante lo frustrante que era mi vida.
-Por supuesto – conteste sin pensar, además conocería al famoso Jasper, otra nueva adquisición de la agencia y hermano gemelo de Rose, al cuál no había tenido el gusto de ver todavía.
-Em… ¿que haces aquí? – pregunto Rose saliendo del cambiador con una amplia sonrisa.
-Ver que tal todo y bueno con esa excusa aprovecho e invito a mi jefa a comer ¿te parece? – como niños, se comportaban como niños, pues se notaba a leguas que a ella también le atraía él, pero como este no hablaba pues ella…aprovechaba la situación para encelarlo.
-Por supuesto, ¿Edward te quieres venir? – dijo volviendo a tocar mi hombro, lo dicho.
-No…tengo trabajo, ir vosotros – no iba a caer en el juego de dar celos a Emmet.
-Como quieras, entonces hasta la semana que viene…guapo – se despidió dándome un beso en la mejilla, bajo la mirada rabiosa de Emmet, la cual pude percibir por el rabillo del ojo.
-A la misma hora y donde siempre…guapo – me dijo sarcástico Emmet antes de salir por la puerta bajo las miradas de reproche de Rosalie…, vaya dos…y vaya curvas tenía la jodia.

Estaba tremenda…pero no, no podía liarme con ella por tres razones, la primera, sabía lo coladito que estaban uno del otro, y aunque también daba por hecho que aún así, Rose siendo mujer no se privaría de pasar buenos momentos con cualquier hombre que estuviera a su altura, estaba Emmet…el tipo me caía bien no se ese chico tenía algo…y sabía que podríamos ser grandes amigos y por supuesto no iba a estropearlo por unas horas de placer…La segunda razón, por mi mismo, la ruptura con Tanya me había hecho ser más fuerte con las mujeres, pero también darme cuenta de que el sexo ya no me llenaba tanto, pues con las dos tías que había compartido cama después de lo sucedido, al acabar me había sentido más vacío, así que si me acostaba con ella en busca de algún tipo de satisfacción…al final no la tendría y perdería al que podría ser un buen amigo.

Y la tercera razón, se debía al contrato estupido que la dama de hielo me había hecho firmar…no podía liarme con ninguna modelo, según ella se debía que a que no quería problemas de ese tipo en su empresa, que ya estaba bastante escaldada con ese tipo de asuntos, según yo, quería joderme, la tía iba detrás de mí con el fin de echarme a la calle, pero claro, por mi hermana no era capaz de darme la patada, así que lo hacía de la forma mas sutil que existe, tocándome los huevos a cada instante para que acabara renunciando al empleo.

Arg, recordarla a ella me recordaba que tenía que volver a verla, pues debía entregarle las fotos del día anterior….así estaban las cosas, ella daba ordenes y a mi no me tocaba otra que acatarlas, había puesto mis márgenes si, pero aún así…estos habían sido reducidos.

-Se puede? – pregunte amable después de tocar su puerta, como bien me había hecho saber que debía hacer hace dos días, tras nuestra última pelea.
-Claro, adelante – contesto con voz tranquila dándome el paso.
-Vengo a entregarte las fotos de ayer con Rosalie – dije mientras me acercaba a su mesa - mañana te traeré las que hemos hecho hoy – seguí hablando sin obtener su mirada, la cual estaba fija en los papeles que tenía frente a ella.
-Pensaba que hoy me las ibas a entregar todas.
-Las de hoy también?
-Si, quiero que las termines por favor, te di de margen hasta hoy por la tarde – contesto con su mirada aún fija en los malditos papeles.
-Pero si hace media hora que las he hecho – grite encabronado - que quieres que haga que me tire toda la tarde y parte de la noche revelándolas, no te puedes esperar a mañana – seguí hablando en tono hostil.
-Si, ese es tu trabajo y, si hace falta, debes quedarte aquí toda la noche – dijo levantando su mirada hacía la mía - no me importa que las hayas hecho hace media hora...si vas mal de tiempo no es mi problema, empieza a saber administrártelo y deja para otro momento las cosas innecesarias, como por ejemplo, flirtear con las modelos.
-Yo no – callé - ....a ti que mas te da con quien flirteo yo – no tenía porque darle ninguna explicación.
-Si mal no recuerdo...en tu contrato viene una cláusula bien clarita en donde se te prohíbe ese tipo de cosas – si, el famoso contrato que me hiciste firmar…
-No he tonteado con ella, eso lo primero, - ¿porque le estaba dando explicaciones? - simplemente ayer hice las fotos con los trajes de noche y hoy las casuales, yo no tengo culpa…- mordí mi lengua para no decir una cosa peor –…que tengas prisa.
-Pues uno de los principales inconvenientes de trabajar en una agencia de modelos son las prisas, creo que deberías saberlo por experiencia propia, pero si no te gusta, ya sabes donde está la puerta – contesto volviendo a llevar su vista a los estupidos papeles, me estaba encabronando de una manera impresionante, aunque su voz fuera pausada y gentil, podía notar la hostilidad tras ella.
-Te encantaría ver como me voy verdad? - dije retándola mientras me acercandome a ella, bordeando el escritorio.
-Solo si es por decisión propia, no pienso cargar con la culpa cuando tu hermana vea que ya no trabajas aquí – contesto sin inmutarse de mi acercamiento.
-Y si no te doy ese gusto?, ¿Y si terminas echándome tu? – dije llegando a su altura y girando su silla para que me mirara.
-No soy tan egoísta como para pensar en mí antes que en Alice, solo por ella de mí boca no saldrá un "estás despedido" a no ser que el motivo sea bastante grave – contesto mirándome altiva.
-Y mientras, ¿seguirás tocándome los huevos no es así?, hasta que consigas lo que buscas… - pregunte acercando mi cara a la suya.
-Y según tú... ¿que es lo que busco? – expreso sonriendo.
-Lo evidente, ver como me voy por esa puerta como un fracasado – hable teniendo su cara cada vez más cerca de la mía…
-Pues si tan evidente te parece...creo que estás tardando demasiado en complacerme... – dijo antes de girar su silla nuevamente hacia el frente – ahora vete a terminar mis fotos que las necesito!...Ya! – grito lo último volviéndome a mirar enfadada.
-Sabes lo que deberías hacer – dije sin que me hiciera el mínimo caso – dejarte de tanto papelito y buscarte un buen entretenimiento, algo que te alegre esta vida tan amargada – continué hablando mientras me dirigía hacia la puerta, no quería seguir respirando ni un segundo más el mismo aire que ella.
-Gracias por el consejo, ahora voy a darte yo otro – hablo llamando mi atención – ahórrate los consejitos para quiénes le hagan falta y aplícate tu el de trabajar, algo que parece, te cuesta demasiado – no la contestes, no merece la pena…sal de su despacho y cierra la puerta…dios, como la odiaba.


Once de la noche, llevando en mi cuerpo un simple donut y cuatro cafés, llegaba al local donde, por mensaje, me había citado Emmet con su colega. El club Marquee, situado en la 10ª avenida, uno de los sitios más concurridos por gente del mismo medio en la ciudad.

Una vez estuve dentro, pues tuve suerte de que Emmet diera mi nombre en la lista reservada, pude apreciar lo espectacular que era el local.




Un amplio recibidor seguido de unos cuantos escalones daban acceso a tres amplias salas, separadas por más escaleras y unas grandes cortinas. La sala principal, donde pude divisar a Emmet y compañía, estaba compuesta por varios sofás y algunas mesas, rodeando así todo el salón, al fondo, una gran barra mostraba la variedad de bebidas y justo enfrente, al otro extremo de la sala, una mesa de pinchar, daba a entender un disfrute musical, el cual podía variar desde el tecno, pasando por la salsa, y acabando con el hip-hop.

-Hey tío, por fin llegas, pensaba que ya no vendrías – habló levantándose Emmet una vez llegue a donde estaba - mira te presento a Jasper Hale, hermano de mi jefa.
-Oye…que yo también soy tu jefe, aunque te doy menos trabajo que ella – dijo este golpeando su hombro – encantado.
-Igualmente, yo soy Edward, el tipo que fotografía a tu hermana – conteste risueño provocando las risas de ambos.
-Y bueno Edward – pregunto Emmet una vez me hube sentado con ellos, tras pedir mi copa - ¿a que se debe el retraso?, ¿algún ligue inesperado?
-Ojala, pero no, llevo todo el día trabajando con las fotos de esta mañana, ni siquiera he tenido tiempo de comer, solo de ir a casa a pegarme una ducha rápida – dije bebiéndome media copa de un solo trago intentado así calmar mi enfado.
-Joder, si mañana es jueves ¿es que ya no vas a trabajar?
-Me encantaría decirte que si por librarme de ver a ciertas personas, pero no, yo al igual que tu tengo una jefa y la mía…no es tan agradable como la tuya.
-¿Es tu hermana no? – pregunto Jasper, el cual estuvo callado hasta el momento.
-No, mi hermana es vuestra jefa – respondí acentuando las últimas palabras - no la mía, la mía es otra castaña con muy mala leche – dije hostil.
-Bella? – pregunto asombrado este – si es un cielo, he tenido el placer de entablar varias charlas con ella y es…encantadora – decía sorprendido.
-Cielo?, ¿encantadora?...creo que no estamos hablando de la misma persona.
-Anda exagerado – dijo Emmet.
-Exagerado?..., ya quisiera yo, pero no, esa tía solo sabe tocarme los cojones, es el mismísimo demonio, solo que este al menos arde, ella, ella solo escupe hielo cuando habla.
-No es por dudar de ti, pero…, me cuesta creerlo.
-Que le habrás hecho – dijo codeándome Emmet.
-Que no le he hecho, de verdad os digo que me tiene….
-Loquito…
-Y una mierda, así me tiene – ja, ya quisiera ella que yo besara el suelo por donde pisa – además no vamos a hablar de quién esta aquí loquito por alguien, no quiero mencionar a cierta rubia.
-Mi hermana jeje.
-¿Qué?...Jasper son alucinaciones de este tío, tu que hablas, se ve que tu jefa te tiene bien comido la cabeza – ya quisiera esa comerme algo a mi.
-No tienes que excusarte Emmet, igual que Edward ha sido capaz de verlo, ¿en cuanto?, ¿diez días?, yo te conozco desde hace más de diez años, así que no intentes engañarme.
-Que no tío de verdad.
-Ya – dije antes de comenzar a beber mi segunda copa.
-Callarse los dos, entre Rose y yo solo hay una relación amistosa a parte de la unión comercial, nada más.
-Sigue engañándote Emmet – dijo Jasper.
-Oye tu cállate chaval, no me hagas hablar.
-No Emmet, no es lo mismo y lo sabes.
-Seguro.
-Chicos, no se si será por la rapidez con la que estoy bebiendo seguido a que no he comido o por la rapidez de vuestras palabras pero no os sigo.
-Nada, aquí el maromo…
-Calla Emmet, nada Edward, simplemente le mencione a este tipejo que tu hermana era una chica muy guapa y simpática, nada más – termino de hablar mirando a Emmet de forma amenazante.
-Nada más Jasper?
-Si, nada más.
-Te gusta mi hermana? – pregunte tajante.
-No de verdad Edward, la veo una chica majísima, no voy a negarte que es preciosa y que tiene un físico muy bonito, pero…nada más.
-Uy, pues para no gustarte bien que te has fijado en su físico.
-Emmet por favor.
-Si te gusta adelante, jeje solo te digo que por lo que tengo entendido mi hermana no es de relaciones – mi hermana ya era lo suficientemente mayorcita para saber lo que hacía o no, yo no tenía porque seguir con la careta de bulldog, además el chaval era bastante majo.
-No Edward de verdad, además, no voy a estar mucho tiempo aquí, tengo pensado marcharme a un sitio más tranquilo cuando acabe mis estudios, algo que será muy pronto.
-Estudias?
-Si, psicología, este trabajo es solo algo…esporádico que me ayuda económicamente, pero no es el sueño de mi vida.
-Lleva cuidado con los sueños, no siempre se cumplen – dije terminándome la segunda copa.
-Lo dices por experiencia personal?
-Jasper…no tío, no empieces con tus psicoanálisis – protesto Emmet cuando llego con nuevas copas a la mesa.
-Joder Emmet, solo intento conocerlo, además, si lo incomodo no tiene porque contestarme.
-No, la verdad…es un tema que ya me da lo mismo…pufff, hace años me largue de la ciudad con el propósito de convertirme en uno de los mejores fotógrafos del país…y acabe trabajando para Elite y acostándome con la hija del dueño, la cual por cierto termino conmigo después de…ni recuerdo ya los años, ya que el diseñador de dicha agencia le gustaba más, por tanto regrese a casa. Ahora mi padre no me habla, soy el protegido de mi hermana y detesto a mi jefa…y por ende a mi empleo.
-Que jodido estas Eddy…
-A que si – conteste a Emmet, brindando mi copa con la suya.
-Jodido?...yo no lo veo así, por lo que cuentas deduzco que es más una falta de inspiración que otra cosa.
-Buena esa es tu opinión, la mía es bien distinta.
-Que más inspiración quiere que estar rodeado de mujeres a todas horas, ay Jasper.
-Emmet, todo es cuestión de fines o inspiración, tu por ejemplo, ¿por qué eres representante?, pues porque te motivo mi hermana…, yo creo que a Edward lo que le falta es una musa, algo que le motive de verdad.
-Si tú lo dices – conteste impasible.

Tres copas más y bromas a parte me habían llevado a tener el punto justo ideal a la concurrencia del local. En apenas hora y media, este estaba repleto de gente, algo que en principio me sorprendió, pues era miércoles y estaban por dar las dos de la mañana, pero teniendo en cuenta la ciudad donde me encontraba…todo era posible.

La verdad…me estaba empezando a gustar la ciudad, algo que nunca me había pasado siendo nativo de aquí, pero eso quizás fuera porque nunca la había visto desde este punto de vista. Si…definitivamente esto me gustaba, me gustaba la gente que estaba conociendo, me gustaba el ambiente, y en el fondo…mi trabajo empezaba a llenarme de nuevo.

-Hey mirar, si son nuestras jefas – grito de repente Emmet sacándome de mis pensamientos de borracho. Sin querer mi mirada se fijo en ella, en la mujer que perturbaba todo mi pequeño bienestar.

Intente apartar mis ojos de ella, fijarlos en sus acompañantes pero…me fue imposible, estaba tan ¿sexy?. Vestida con un ajustado vestido negro, que marcaba todas y cada una de sus curvas, provocaba la atención de todos aquellos presentes que, como si de un angel se tratara, se giraban para observarla con detenimiento. Sus largas piernas, las cuales eran perfectamente visibles desde el termino de su escasa falda, caminaban contoneando sus caderas de la manera más sensual que jamás había visto. Su pelo, cayendo en cascada por su generoso escote en forma de ondas, le daba el toque justo de picardía a esa cara angelical y sus labios, bañados de un carmín rojo intenso, incitaban a probarlos hasta quedarte sin aliento.

-Chicas, sentarse aquí – volvió a gritar Emmet llamando su atención y la mía, la cual esta fija en su cuerpo, ¡Edward, por dios…reacciona!
-Eh?, no Emmet, bastante me basta con verla en el trabajo para que le digas ahora que se siente aquí – esa era la verdad, aunque detrás de ella se escondía la admiración que acaba de sufrir por sus curvas, admiración que sumadas al alcohol podían llevarme a cometer cualquier locura.
-Déjalo Edward, si mi hermana esta por medio nada le hará entrar en razón, además…quizás este sea el ambiente para comenzar a trataros mejor Bella y tu…, verás como tu opinión sobre ella cambia.
-Ya…seguro – conteste acabando mi copa a la vez que cerraba mis ojos mientras su perfume a fresas mezclado con fresias comenzaba a embargar todos mis sentidos…igual que años atrás.
-Hola chicos, que sorpresa encontraros por aquí – exclamó Alice saludando al resto para acabar abrazándome.
-Pues si la verdad…es una sorpresa – contesto Emmet sin apartar su mirada de Rose, mientras esta se sentaba a su lado.
-Bella no te sientas? – pregunto mi hermana mirándola, algo de lo que esta ni se percato, pues sus ojos estaban clavados en los míos mientras yo rogaba a mi interior que no lo hiciera, pues si sentaba a mi lado, no sabría hasta que punto podría controlarme.
-Eh?...si, vaya, es una suerte que estuvierais aquí, de lo contrario nos tocaría estar de pie – contesto nerviosa, tomando asiento a mi lado. ¡No la mires Edward por dios no lo hagas!, es Bella, tu jefa, la tía que no sabe hacer otra cosa que tocarte los huevos…

Pero a veces la razón no atiende a maneras y sin querer me gire a observarla, mientras ella hacía lo propio conmigo.
-Veo que me has hecho caso – dije sin apartar mis ojos en los suyos, los cuales detonaban un brillo especial, un brillo único, al igual que su mirada.

CAPÍTULO XXXIX

Siento no haber actualizado antes, pero no conte con las repetidas visitas que hemos recibido este fin de semana, así que mis animós volvieron a decaer un poco, pero ya, ya voy estando mucho mejor, en parte gracias a vosotras, de verdad que no se como pagaros todos los animos y fuerzas que me habeís enviado...muchas gracias de verdad...espero que este año haya empezado genial para todas, pues os lo mereceís....bueno de momento empezó con noticias robsten ¿no? jejejejje...gracias de verdad, por vuestras palabras, por vuestra compresión y por tener este fic como un metodo de olvidar todo lo malo...me llena mucho que mis locuras os ayuden a olvidar momentaneamente ciertas circunstancias que...aunque son ley de vida...pues joden muchisimo...



CAPÍTULO XXXIX – Nuestra historia



Kristen


-Corten!!!!!

-Joder!!! – grite exasperada llevando mis manos al centro de mi pecho para sentir los agitados latidos de mi corazón debido a la intensidad de la carrera.


Llevábamos toda la mañana con lo mismo, ¿tanto tiempo requería una simple toma?, si dijéramos que teníamos que hablar o algo por el estilo…bueno… pero es que esta simplemente se limitaba a correr los escasos metros que me separaban de sus brazos, ¿Por qué narices costaba tanto?. Cuando no era por la luz, era porque algún extra no estaba en la posición correcta o sino porque no corría lo suficiente o porque corría más de lo exigido, o porque alguien se reía, por no hablar de lo mucho que me estaba afectado estar en la piel del personaje tanto tiempo, ya que su torpeza me había contagiado, prueba de ello mi tobillo, el cuál me había retorcido dos veces haciendo la maltita escena.


-En que piensas?

-En que por cosas como esta – exprese elevando mis brazos señalando así todo el decorado – me da que no nos vamos a ir nunca de Italia.

-Bueno…eso no sería tan malo no – contesto Robert con su ya más que picara sonrisa en los labios a la vez que comenzaba a acercarse a mi peligrosamente.

-Te aconsejo…que no des un paso más sino quieres cargar con las consecuencias de todo mi enfado – dije molesta, no con él, él no tenía la culpa de nada, bastante que era el único que estaba haciendo las cosas bien, pero no podía evitar pagar con todo el mundo mi frustración.

-Chicos vamos a seguir, ya se esta haciendo muy tarde – dijo de repente uno de los cámaras para que volviéramos a nuestras posiciones.

-Si no pusierais pegas por todo, ya nos hubiéramos ido – masculle por lo bajo, mi enfado cada vez esta creciendo más y más.

-Cálmate y concéntrate, cuanto antes terminemos antes nos iremos – susurro el amo de toda mi falta de concentración rozando con sus dedos mi brazo haciendo así que mi piel se estremeciera por completo de solo imaginármelo….marcharnos, los dos solos, en la habitación, una ducha caliente…él….dios Kristen…concéntrate y ordena a tus hormonas que se relajen…


-Vale Kris, lo mismo que las últimas cincuenta veces…corre hasta él….Acción!!! – grito Chris desde su ubicación, si cincuenta veces…cien diría yo y prueba de ello mi humor…Va Kris, concéntrate en correr vas muy bien, ves…no hay fallos…ya esta…ya estamos llegando, ya no falta nada…ahora lánzate a sus brazos…un poco más…ya…ya hemos terminado…ya…

-Mierda…- grite bajo sus risas.

-Corten!!!….

-Eres…eres….arg… - para una vez que las cosas estaban saliendo bien y el señorito justo en el momento en el que tenía que abrazarme va….y pierde el equilibrio, cosa que estuvo a punto de llevarnos a ambos al suelo.

-Oye jeje…que yo jeje, no tengo la culpa jejeje… - intentaba decir entre risas sin soltarme de su agarre.

-Se supone que una frágil humana no puede mover ni un centímetro de tu marmolina piel y a faltado esto para estamparnos contra el suelo – dije gesticulando con mis dedos bajo las molestas risas de los miembros del equipo.

-Si no me agotarás tanto – susurro cuando me solté de su agarre.

-Ahhh….

-Veo que alguien por aquí esta un poco ansiosa – comento un miembro del equipo causando mayores risas en los demás.

-Arg…me voy – conteste fastidiada caminando nuevamente a mi posición a la vez que sentía el fuerte ardor en mi cara. Estaba muerta de vergüenza, el equipo, los extras, todos…no había nadie que no se riera, todo el mundo estaba pendiente de nuestros movimientos, era como si supieran que algo ocurría entre nosotros dos y buscaran los detalles que lo confirmaran.

-Venga Kristen otra vez…, pero ahora sin tanto entusiasmo – ja, ja, ja, que graciosos todos, así llevaban todo el día, más que rodar una película parecía como si fueran los espectadores de una actuación del circo, en el que por supuesto la payasa era yo…, va Kris…deja de pensar tonterías y céntrate, cuanto antes acabes antes te irás…irme, dios mío no deseaba otra cosa.

-Acción!!! – vale…esto lo tienes hecho…solo corre hasta él…y ahora…salta…


-…Ves como no es tan difícil – musito en mi oído su sensual voz.

-¿Salio?

-Si…jeje, esta vez no me has tirado.

-Tú fuiste el que no aguanto mi peso.

-Viniste hecha una furia…yo no soy de piedra, recuerdas – susurró con picardía.

-Si…no eres más que un frágil humano…no se como pudieron elegirte para este papel – continué diciendo, siguiendo así su juego.

-Mmmm, creo que tú tuviste algo que ver en eso.

-En que te eligieran o en que te provoco – insinué sin dejar de mirarlo a los ojos.

-Hace un rato dije corten, ya podéis soltaros…si queréis claro - ¿Corten?..., ¿Soltarnos?...joder!!!, me había olvidado de que estábamos en mitad del decorado rodando, lleno de una multitud de gente por cierto, aferrada a su cuerpo…con mis manos en sus hombros y las suyas en mis caderas, caderas que estaban pegadas a las suyas…dios!!!

-Mejor dejamos los juegos para más tarde – dijo Robert alejando su cuerpo escasos centímetros del mió, solo los justos para que nadie pensara lo que no era…dios Kristen, si cada vez es más evidente.

-Continuamos o lo dejamos para después? – pregunto risueño uno de los miembros del equipo a Chris sin dejar de mirarnos a Robert y a mi.

-Chicos, creéis que podemos seguir? – nos pregunto Chris sin dejar de reírse, mientras ambos asentíamos, ahora si que ardían mis mejillas – Bien, vamos a rodar el beso vale, os ponéis tal cual estabais y os besáis…pero como dice el guión ¿vale? – gracias por la apreciación Chris…ambos asentimos colocándonos en nuestros lugares.

-Va a ser toma real o de prueba? – pregunto el asistente.

-Crees que les hace falta ensayar? – el susodicho negó con la cabeza, haciendo que mis mejillas volvieran a arder, si seguía mucho tiempo así el rubor acabaría siendo permanente.

-Vaya día – susurro Robert mientras sus manos se acoplaban nuevamente en mi cintura.

-Quiero irme al hotel – dije haciendo un falso puchero a la vez que alzaba mi rostro a escasos centímetros del suyo.

-Ya queda menos peque – sonrió erizando todos los poros de mi piel.

-Vale chicos….Acción!!! – grito Chris dando la señal para mi que sus labios comenzaran a rozar gentilmente los míos. En principio el beso era con desesperación y deseo, ese deseo que se siente por la persona amada, y más si piensas que ésta esta muerta, pero teniendo en cuenta que ambos no eran una pareja común, esa desesperación no podía clasificarse como muy pasional.


Los segundos pasaban y nuestras bocas seguían unidas, sus labios carnosos marcaban el paso, paso que seguía fácilmente, mientras sus manos aferraban fuertemente mi cintura y las mías se introducían por sus cabellos desde la nuca. Poco a poco la necesidad fue creciendo en mi interior, necesidad que aumentaba por instantes sintiendo como su lengua bordeaba mis labios pidiendo permiso, permiso que le concedí gustosa, pues mi lengua al igual que mi cuerpo clamaba por sentirlo. Nuestras lenguas se entrelazaban ansiosas a la vez que con una de mis manos atraía su cara, si cabía, más a mi, mi otra mano comenzó a descender por su cuello, llegando a su clavícula hasta llegar a su hombro, al cual me aferre con fuerza sintiendo como con sus manos me apretaban más a él…a su cuerpo…a su miembro, el cual sentía palpitar sobre mi bajo vientre.


A lo lejos se oían murmullos, gente hablando y gritando…, pero a mi no me importaba…, ni siquiera me importaba donde estaba, lo único importante era sentir su lengua danzando con la mía, su cuerpo pegado al mío imposibilitando la entrada de aire a través de estos, las sensaciones de mi estomago combinadas con el suave sopor que sentía mi cuerpo al notar sus dedos avanzar por el interior de mi camisa desde mi cintura…solo eso importaba, él, yo y lo que sentíamos…nada más.


Pero todo lo que empieza tiene que acabar y aunque mi boca no quería la necesidad de respirar urgía más que cualquier otra sensación. Nuestras bocas se separaron pero no nuestros cuerpos, los cuales seguían pegados como si fueran uno solo mientras su frente descansaba en la mía y nuestras miradas se perdían en la profundidad del otro.

-Ejem, ejem…ya hemos terminado chicos…he dado ordenes de ir a comer, después seguiremos – mierda!, otra vez…

-Eh…, ¿no se repite? – pregunto Robert, como si con él no fuera la cosa mientras yo me escondía en su hombro, estaba muerta de vergüenza, muerta es poco para como estaba.

-Repetir? – pregunto el asistente – si tenemos material de sobra incluso para la cuarta película – ahora si que estaba avergonzada, ni antes, ni después, ahora…



-Por fin – grite tirándome contra la cama cuando lleguemos a la habitación. Por fin había acabado el día, por fin habíamos llegados, por fin podría relajarme.


El día no podía haber sido más movido, después de las mil y una repeticiones de la misma escena y de morirme de vergüenza una y otra vez por dejarme llevar por las sensaciones, tuve que soportar los cientos de miradas y comentarios cómplices que todos los miembros del equipo hacían a nuestra costa, situación bastante incomoda si no te gusta ser el centro de atención. Gracias a dios la tarde fue más relajada, ya que debido al bullicio y a la expectación que causábamos a Chris se le ocurrió que sería mejor rodar la siguiente escena en el interior de la torre del reloj, algo que agradecí bastante, ya que si la volvía a fastidiar o volvía a liberar mis emociones no habrían tantos espectadores.


-Veo que estas contenta de llegar – decía Robert liberándose de su camisa, dejando a mi vista su torneado abdomen.

-Ven – dije acomodándome en el centro de la cama a la vez que mordía mi labio inferior viendo como se iba acercando a mi.

-No querías relajarte? – pregunto pícaro besando levemente mis labios.

-Eso intento – conteste profundizando el beso y amarrando su cuello con mis brazos.

-Conozco una forma mejor de relajarnos.

-A mi me gusta esta – dije volviendo atraer su rostro al mió e intentando hacer fuerza para que se tumbara sobre mi, pero cuando creí que lo había conseguido, pues sus brazos se desplazaron a mis piernas como siempre hacía cuando se recostaba sobre mi, sentí como una fuerza me separaba de la calidez de las sabanas y me elevaba sobre el aire – Que haces – grite cuando comenzó a andar con mi cuerpo sobre su regazo.

-Relajarnos – dijo entrando en el baño y depositándome sobre el suelo.

-Yo pensaba en otras formas de relajación y creía…mmmm, creía que me entendías…- intentaba decir cuando sus labios comenzaron a marcar un camino de besos desde mis hombros hasta mi cuello a la vez que sus manos iban desprendiéndome de la camiseta.

-Ya verás como esta te gusta más – susurro en mi oído acariciando mi vientre y bajando hasta mis pantalones, de los cuales se deshizo sin que opusiera ninguna resistencia.

-Seguro – murmure sintiendo sus besos en el hueco de mi clavícula.


Una vez se hubo desecho de todas nuestras ropas, pues yo estaba perdida en la intensidad de sus caricias, se introdujo en la ducha invitándome a que lo acompañara, algo que no dude ni tres segundos, pues su cuerpo, cada vez mejor definido, esperaba para darme un buen recibimiento. Rápidamente sentí la presión del agua caliente caer sobre mis pesados músculos, los cuales sentí como iban relajándose a medida que caía el agua sobre ellos. El paso del agua por mi cuerpo iba acompañado por el roce de la esponja por todas y cada una de mis articulaciones, articulaciones que se rendían con cada una de las caricias, que esmerado, estaba regalándome.


De espaldas a él y apoyando mi cabeza en su hombro, sus caricias iban deleitándome en la más profunda de las torturas. Ya no sentía la esponja rozando mi cuerpo, esta había sido sustituida por sus manos, las cuales cubiertas de jabón, iban acariciando desde mis hombros hasta mis caderas, pasando por mis senos, en los cuales dejo un mano jugando con mis mas que excitados pezones, mientras la otra se perdía por mi vientre hasta más abajo.


Su aliento rozaba mi cuello a la vez que suaves gemidos empezaron a emerger desde mi garganta debido a las sensaciones que provocaban el contacto de sus manos en mi piel. Sensaciones nacientes desde cada uno de mis poros y que acababan asentándose en mi estomago para terminar bajo este humedeciéndome por completo.


-Te gusta…la técnica de relajación – sentí que decía con voz ronca en mí oído a la vez que introducía un dedo en mí ser.

-Ajam…aunque me gustaría más…si se pudiera sentir…mejor – conteste sin levantar mi cabeza de su hombro y sin abrir mis ojos, quería seguir perdiéndome en las mil y una sensaciones que me estaba haciendo sentir con tan solo ese gesto.

-Así…así te gusta más – decía a la vez que introducía otro dedo en mi interior, provocando que mis gemidos comenzaran a ser mas continuados.

-Si…mejor…ah – dije como pude, mi agitada respiración en conjunto a los pequeños calambres que comenzaron a bombardear mi sexo poca cosa me dejaban hacer ya.

-Y así… ¿mejor? – pregunto con voz aún más ronca introduciendo un tercer dedo en mi clítoris. Yo ya solo podía asentir a la vez que mordía mi labio inferior, estaba perdida junto con la espiral de mi estomago, la cuál estaba por explotar de un momento a otro.


Los pequeños calambres fueron sustituidos por un calor abrasador, el cuál necesitaba salir con urgencia. En respuesta a sus preguntas, las cuales me costaba comprender, comencé a mover mis caderas pidiendo más de él. Mis glúteos rozaban con cada uno de mis movimientos su excitación, la cuál estaba más que dispuesta a mí, lo que me hizo desear más de él…Sentía mis piernas temblar bajo sus brazos, mis jadeos sobrepasaban al sonido del agua al chocar contra el mármol del suelo, mi respiración desacompasada me anunciaban lo cerca que estaba....


A la vez, él continuaba sin darme tregua alguna, mientras sus dedos salían y entraban cada vez a un mayor ritmo, con el dedo pulgar acariciaba mis labios inferiores y con su otra mano pellizcaba mis pezones haciendo que cada vez me costase más mantenerme en pie, por lo que con uno de mis brazos me amarre a su cuello acercando su respiración jadeante más a mi clavícula y con el otro me agarre como pude al cristal de la mampara, el cual estaba empapado de vapor, no se bien si por el vaho del agua o por el nivel de temperatura de mi cuerpo…, mientras…yo seguía gimiendo y gimiendo perdida en las placenteras sensaciones que me estaba dando, perdida en los espasmos que estaba comenzando a sentir, en las convulsiones de mis articulaciones, propias del calor abrasante que me estaba comiendo.


Necesitaba…, necesitaba desesperada que siguiera tocándome como hasta ahora, que no cesara en ninguno de sus movimientos, necesita explotar todo lo que sus caricias me habían provocado…pero el muy gracioso paro…paro dejándome a medias cuando el orgasmo ya era un hecho en mí.

-No!, por dios sigue….

-Shusss, calla – dijo tomándome nuevamente en peso bajo mis gemidos de frustración, ya no quemaba…ardía, ardía por dentro y la sensación era algo que me estaba matando.


No se el tiempo que tardo ni lo que hizo conmigo mientras, pues mi mente era incapaz de pensar en nada coherente, solo sentí las sabanas en mi espalda y su aliento soplando sobre mi…, desesperándome. Comenzó a descender con su lengua por mi cuerpo haciendo que los espasmos volvieran a aparecer, pero estos no se debían a las sensaciones, más bien parecían los síntomas que se tienen cuando el mono por la falta de una droga comienza a ansiarte.


Pasó su lengua por mi ingle….soplo en la entrada de mi clítoris aumentando mi desesperación a límites insospechados…

-Robert…por favor – suplique a penas sin voz cuando note su calido aliento en mi entrada.

-Shusss – replico antes de sentir su húmeda lengua en mi interior, succionando, lamiendo, besando, mordiendo…haciendo que volviera a perderme…haciendo que todo explotara en mi interior…dejándome exhausta y sin voz, jadeando en busca de aire mientras su lengua limpiaba todos los signos de mi orgasmo…provocando que el suave sopor volviera a encajarse en mi estomago.


Siguió bordeando mi clítoris con su lengua sin dejarme tiempo a recuperarme de lo vivido segundos atrás, pues nuevas sensaciones volvían a acomodarse en mi sexo, pero no quería más juegos, ya estaban de más los preliminares, solo lo quería a él…a él dentro de mi llenándome.


Entre los nuevos gemidos lleve mis manos hasta sus cabellos y estirando suavemente de ellos le hice mirarme indicándole donde tenía que estar su boca, que no era otro sitio que en la mía, mezclando mi sabor con el suyo, a la vez que comenzaba a penetrarme lenta y profundamente, volviendo a dejarme sin aire, traspasando todas las barreras que nos separaban, fusionándonos en uno.


-Más…por favor…más – pedía entre jadeos clavando mis uñas en su espalda y ciñendo mis piernas en su cintura para sentirlo completamente. Él marcaba el ritmo, pues yo solo podía seguir los movimientos de sus caderas las cuales se intercalaban con movimientos rápidos para descender el ritmo y profundizar más en mi ser. Mi cuerpo chocaba contra sus caderas en cada una de las embestidas, embestidas que poco a poco volvieron a llevarme a saborear la gloría.

-Robert…. – grite mordiendo su hombro y apresándolo mas contra mi, mientras mi cuerpo se retorcía de placer con él aún dentro.

-Dos a cero – susurro mirándome con lujuria. No lo pensé…, pillándolo desprevenido lo recosté en la cama, quedando ahora encima de él, si pensaba que iba a dejarlo sin sentir lo mismo que yo, no me conocía suficiente.


Todavía no me había repuesto de mi nueva ola de placer, cuando comencé a restregarme por su sexo. Mi cuerpo descendía por el suyo como si de una serpiente me tratara, así fui descendiendo hasta llegar a la altura de su excitación, la cual estaba erguida e hinchada. Lleve mis manos hasta su pene, húmedo debido a mis fluidos, con mis dedos fui limpiando la zona a la vez que mi lengua delimitaba su glande para seguir bajando por toda su extensión. Sus ojos me miraban dilatados de deseo, mientras yo seguía recorriendo su pene con mis dedos ayudada por mi lengua.


-Kristen…por favor – suplico, podía verse la desesperación reflejada en su rostro.

-Por favor ¿que? – pregunte picara antes de introducir su miembro en mi boca el cual comencé a succionar a la vez que seguía acariciándolo con mi mano bajo sus repetitivos jadeos – no te gusta que jueguen contigo ¿verdad? – dije antes de pasar mi lengua por la punta de su sexo, el cual cada vez estaba más hinchado.

-No…no me gusta – contesto abalanzándose sobre mí, quedando ahora nuevamente encima mío – no me gusta nada – seguía diciendo con su cara rota de placer mientras colocaba mis piernas sobre sus hombros – pero como a ti si…. – continúo hablando alzando mis caderas en el punto justo – jugaremos….ahhh – dijo penetrándome rudamente y haciéndome gritar como no había hecho en toda la noche.


Mis manos fueron directas a las sabanas, las cuales amarraba con fuerza cada vez que me penetraba. Sentía que el aire me faltaba, las continuas embestidas provocaban que cada vez gritara con más fuerza, gritos salidos de mi garganta debidos al placer que me hacía sentirlo tan a dentro, tan profundo. Arqueaba mi cuello en busca de oxigeno mientras la rudeza de las embestidas aumentaba. Amarrado fuertemente a mis caderas, su miembro entraba y salía de mí, para nuevamente entrar con más fuerza.


Grité su nombre, grite lo que sentía, grite lo mucho que lo amaba…porque lo amaba, amaba a Robert, como hombre y como persona…lo amaba más que a nada…y solo él y lo que me hacía sentir me importaba, si alguien me escuchaba ya poco me importaba, poco importaba ya la sensatez, esta había sido sustituida por la locura…, locura que no quería dejar de sentir.


-Joder – jadeaba con mis manos en mi pecho sintiendo como mi respiración poco a poco se regularizaba.

-Jejeje – reía el cabrón tumbado en el otro extremo de la cama, lugar al que fue a parar una vez hubo explotado dentro de mí.

-Creo que acabamos de perder dos kilos.

-Joder Kris…teníamos una cena con el equipo.

-Cuando? – pregunte levantándome de golpe quedando sentada sobre la cama.

-Hace como casi una hora – contesto mirando el despertador de la mesita, el cual marcaba las nueve y media.

-¿Por qué no lo dijiste antes?

-Porque estabas ocupada en…otras labores.

-Ya veo – conteste mordiendo mi labio inferior – bueno…podemos inventarnos algo cuando pregunten mañana ¿no? – continué hablando gateando sobre la cama hasta llegar a su altura para colocarme de lado y así mirarlo.

-Mmmm, fíjate, se me ocurre una buena historia para contarles – contesto imitando mi postura.

-Y como es la historia?

-Pues es la historia de un muchacho que se quedo prendado con tan solo la mirada de una muchacha – contesto acariciando mi mejilla.

-Solo la mirada?

-Su mirada fue el principio de su larga tortura…cuando la joven sonrió, el chico sintió como su mundo se paraba…a partir de ese día, este comenzó a girar en torno a ella.

-La muchacha estaría alagada por ello.

-No mucho…ella tardo bastante en darse cuenta.

-Quizás fuera porque el chico nunca se lo dejo totalmente claro…quizás ella no supiera sus verdaderas intenciones…

-Quizás, pero él tenía muchos obstáculos en su contra…

-Tantos?

-Bastantes…para empezar la chica tenía novio, cosa que tiraba para atrás al chico, pues pensaba que él le hacia feliz, pero egoístamente este volvía una y otra vez ha acercarse a ella…en contra de la negación de esta.

-Mucho no se negaría si él insistía una y otra vez…

-Si ella se resistía, a él poco le importaba, como te digo el joven fue un egoísta…la persiguió, le robaba besos que no le pertenecían, caricias que no eran para él…todo por satisfacer momentáneamente sus emociones, esto hizo que la chica se introdujeran en una espiral llena de confusión.

-Yo creo que la confusión no se la creo él, sino ella misma guiada por malas influencias…

-¿Crees que la chica sabía lo que sentía desde el principio?

-Quizás no desde el principio, pero si poco después…es más creo que si las cosas no sucedieron antes fue por la negación de esta a admitir que estaba loca por él.

-Puede ser – susurro antes de besar tiernamente mis labios.

-Y como sigue? – pregunte sacando nuevamente su sonrisa.

-Pues…al final la insistencia del chico, hizo que se ganara el corazón de la chica – respondió acariciando mi cuello sin apartar su mirada de la mía.

-Lo paso mal el chico? – pregunte cuando atisbe la tristeza en sus ojos.

-…Supongo que no peor que la chica…ella tuvo que elegir – contesto acariciando mi rostro.

-Entonces supongo que ambos lo pasarían mal.

-Si…pero por verla sonreír el chico era capaz de cualquier cosa, por sentir sus besos, sus caricias, su aliento rozando su cuello, el brillo de sus ojos…, lo demás, ya forma parte del pasado.

-Por lo que cuentas mereció la pena.

-No sabes cuanto – término diciendo antes de volver a tomar mi boca con sus labios.


Estaba claro, la muchacha era yo y el muchacho él y esa historia la nuestra. Ya no habían dudas, ni motivos para remover el pasado, ahora solamente estábamos él y yo…y lo que el destino quisiera depararnos…



El miércoles actualizare usar y tirar ok...., que recibaís muchos regalos de los reyes magos... por mi parte un besazo muy fuerte....

FELIZ AÑO 2010

Almu asoma la cabeza y me encantaria que fuera para deciros que vengo a actualizar, pero no me ha dado tiempo a terminar el capítulo...así que lo siento...siento la espera que os estoy haciendo pasar, pero moralmente no me encuentro bien...o mejor dicho no me he encontrado, el motivo, para aquellas que no lo conozcaís se debe a que la semana pasada fallecio un familiar muy importante para mi...esta persona se fue y con ella se llevo mis animos navideños y de cualquier cosa...pero...como hay que seguir, esta mañana me he levantado y me he puesto a escribir...pero no me ha dado tiempo a terminar y ahora mismo mis amigos estan a la espera mientras escribo esto, porque me secuestran, dicen que el día de noche vieja no debo pasarlo en casa...no tengo ganas de nada pero...es lo que hay... así que, nada deciros que mañana todo lo mas sabado por todo el día actualizare, desearos un FELIZ AÑO 2010 para tod@s y vuestros seres queridos y espero profundamente que se os cumplan todos vuestros deseos...Muchisimos besos y nos vemos mañana.....