ACTUALIZACIONES DEL BLOG

CAPÍTULO LI

Bueno, hoy voy a hacer una mención especial a todas aquellas que me habéis comentado…

" BELITAA, Mary, *_*May Pineda*_*, Ayyys, Quiqui, Kristian, Mariel, Grisel, clau, Dana, fragilelittlecloud, Anónimo (1), Gocha, Esme, Luna, romina, Anónimo (2), ~ pAû! *.*, -Adry-, Anónimo (3), aunque sea para aludir, Anónimo (4), Jorgi, Lunis, Anónimo (5), Flor!, SU, Paz, criscullen, Anónimo (6), Nuri, al, KOKOIKA, Tati, Nyny, Sara, Anónimo (7), Anónimo (8), Ale, camila, Alyz, karem, Anónimo (9), Andii Cullen Pttz, Klaudia, Sara, Luna, Anónimo (10), rosario, Agus, Anónimo (11), Elii, obessed, MAMITAKAREN, Anónimo (12), Semjase, k-chi, Ashley, Mayka, Rose e Ingrid…" Algunas sois nuevas, otras habéis estado alguna que otra vez por aquí y el resto siempre estáis, vosotras sabéis quienes sois, no tengo porque hacer distinción, a todas muchas gracias, y espero que os animéis más a menudo, a mi, os aseguro que lo ha hecho muchísimo….Y para las dos guapetonas que tengo ahora mismo leyéndose el fic….m&m, tu tranquila cielo, cuando puedas te lo vas leyendo, lo más importante es que no nos dejes tu sin capítulos, que aquí la triple A podemos dar miedo, somos tres A contra dos M así que, sales perdiendo, además yo se de una A…otra M y otra….A por cierto, que podrían agregarse, aunque ahora estén entretenidas con tu otro fic…, Anushka eres una crack, te lo juro, creo que seré yo la que te haga el altar a ti, que sepas que estoy esperando ansiosa ese comentario ;p

Vale ahora al lió. Muchas decís que porque Rob no se fija en el detalle de que Kristen fue a NY, que porque es tan masoquista y se complica tanto la vida, etc.…, haber, cuando una persona va detrás de otra tanto tiempo, lo da prácticamente todo y a la que pide algo, no lo tiene….se siente menos y a todo esto, se suma el agobio que tiene encima, agobio que os he ido explicando durante varios capítulos, aquellos de transición que os decía tal, pero…importantes…, además, esta pareja a tenido mas altibajos que buenos momentos, ojo, como siempre os digo, esto no es más que un fic, eso no significa que les pasara a ellos realmente, pero aquí si, aquí he querido plasmar que sucede cuando una persona o una situación de una pareja, llega a su límite…, en otras palabras, que lo de vivir el momento esta muy bien, pero cuando se ama de verdad, somos egoístas y lo queremos todo…, y encima estos niños tienen mucho por hablar….


Que sepáis que me habéis ablandado con lo de la huelga, aunque de todas formas, el capítulo de hoy, ya estaba pensado desde hace mucho…


Y bueno antes de leerlo, os traigo una sorpresita, de la mano de Ayyys….




Ayyys lo ha dicho todo ya, así que ya sabeís...A animarse!!!


CAPÍTULO LI – La Única


Kristen


-Eres una estupida! – me grite a mi misma. No solo el capullo me hacía sentir mal, sino que, cuando me cruzo medio país para verlo, después de horas de desesperación, el muy….no esta, pero es que además…me encuentro con esto…


Estupida, estupida, estupida, estupida….


Dos veces estuve apunto de coger la mochila y largarme, dos veces en las que la rabia se apodero de mi fuertemente. “Dile que para lo que sea aquí me tiene”. Descarada ¿cómo podía ofrecerse de esa forma?, solo le faltaba decir, “y con las piernas abiertas”, dios…


Estaba celosa, para que negar lo evidente. Antes de la llamada mi único pensamiento era saber como se encontraba Robert, pero tras ella, tras ella la rabia no hacía otra cosa que atormentarme con preguntas del tipo ¿quién es esta?, ¿qué quiso decir con lo de “justo el otro día”?, ¿qué pasaría ese día?, ¿habrían habido más días?, y él… ¿dónde estaría ahora?, ¿sería con…ella?...


Según su representante, en la mañana se había marchado con su amigo Tom, pero…el hecho de que pasaran las horas y él no apareciera…no ayudaba en nada a mis dudas, dudas que comenzaron a convertirse en la mas absoluta de las desesperaciones, cuando la luz del nuevo día comenzó a filtrarse débilmente por las ventanas.


Intente tranquilizarme de mil y una maneras cuando el reloj marco las siete de la mañana, pero todo quedo en eso, intentos, intentos de nada, intentos para nada, pues mi paciencia ya hacía bastante que no me acompañaba…. - ¿Donde cojones estas? Joder – grite antes de enchufarme el cuarto cigarro consecutivo…, eso era lo que quería saber, lo único que necesitaba saber.


El zumbido repentino de mi móvil, impidió que me encendiera el quinto cigarrillo…Para variar no era él quien llamaba…


-Dime mama – seguro que estaba preocupada, hacía dos horas había hablado con ella por última vez y quede en darle un toque cuando Robert apareciera, pero claro…eso aún no había pasado así que…

-¿Como va todo cariño?

-Mal – respondí con la voz rota, de nuevo volvieron las ganas inmensas de llorar.

-¿Qué a pasado?

-Aún no ha vuelto y yo…yo ya no se que hacer ni que pensar…nada me relaja… - conteste a la vez que limpiaba mis parpados.

-¿Aún no a aparecido?..., ¿y nadie sabe donde esta?

-No lo se…no se donde esta…

-Bueno tranquila cariño ¿vale?, verás como pronto llega y habláis. Piensa en positivo, sino no esta en el hotel es que el accidente no fue tan grave, así que…no pienses mal.

-Si lo se… - pero era inevitable el hacerlo, era inevitable.

-Tu tranquila, pásatelo bien, todo va a salir bien cariño, y ya sabes que el domingo tienes que estar aquí…

-El domingo estaré… - calle…, la imagen de Robert apoyado en el marco de la puerta, me hizo hacerlo.


Ahí estaba él, mirándome fijamente a los ojos. Su rostro, totalmente inexpresivo, dejaba mucho de ser aquel que mi mente guardaba, aquel que siempre tenía una sonrisa en sus labios. Sus ojos, apenas irreconocibles, resaltaban por la sombra negruzca que había bajo estos…


-¿Kris?.... ¿Cielo estas bien?.... ¿Kristen pasa algo? – gritaba mi madre a través del teléfono

-Ahora te llamo – susurre sin dejar de mirarlo.

-¿A llegado ya?

-Si, si..., luego te llamo – tenía que cortar ya la conversación.

-Cariño, dale un beso de mi parte, y estate tranquila por favor.

-Vale.


Y entonces el silencio…volvió a llenar la sala, silencio acompañado únicamente por nuestras miradas.


Toda la noche estuve pensando en maneras distintas de reaccionar cuando lo viera, ¿que le diría?, o… ¿cómo actuaría ante él?..., pero todas estas fueron olvidadas, pues…cuando lo que más deseas por fin lo tienes…lo único que quieres...es dejarte llevar…dejar de pensar…Y justo eso hice yo…dejarme llevar, dejarme llevar como nunca había hecho.


Sentí su fuerte agarre alrededor de mi cuerpo mientras mis brazos hacían lo propio con el suyo, apretando con mas fuerza a medida que iba siendo más consciente de que por fin estaba con él, de que por fin lo veía, por fin volvía a tocarlo. Aspire su aroma, ese perfume propio mezclado con tabaco que tanto anhelaba, ese que hoy también estaba acompañado por el característico olor malteado de la cerveza, lo que me daba una ligera idea de lo que había estado haciendo, pero…me daba igual…


Me daba igual, esa era la única verdad, la única que me importaba era estar con él y ahora estaba siendo consciente de algo que todos, incluidos Michael, siempre vieron antes que yo. Esa verdad no era otra que lo necesitaba, lo necesitaba conmigo, que no solo mi cuerpo lo extrañaba, que no solo eran sus besos los que echaba en falta, ni sus abrazos, ni sus manos paseando por mis formas…, era todo…todo, su risa, su voz, su olor…


Lo demás…, lo demás ya no importaba.


-Estas bien…estas bien – susurraba sin separarme de un milímetro de él…estaba bien, por fin podía decirlo tranquila.

-Porque no iba a estarlo si tu estas aquí – susurro apretándome más a él, cosa que no llego a importarme pues no quería separarme de él.

-El accidente…no, no sabes como…

-Espera…. – me interrumpió, cosa que al principio agradecí, ya que apenas me era posible hablar al recordarlo, pero…su ausencia al alejarme de su cuerpo…eso…, eso no me gusto tanto…

-Robert… - lo llame al verlo alejarse de mí.

-¿A que has venido? – note su extrema frialdad, una frialdad desconocida hasta entonces.

-¿Como que a que he venido? a ver como estabas, no, no sabía nada de ti, tu móvil estaba apagado… - no sabía que decirle, no sabía como actuar, no entendía el porque hace medio minuto me abrazaba y ahora…, ahora se comportaba de esta manera.

-Con una llamada hubiera bastado – dijo con voz de hielo.

-Te lo acabo de decir, tu móvil estaba apagado…

-Haber esperado – grito, terminando con ello de helarme la sangre - o haber llamado a alguien cercano a mi, te hubieras ahorrado el viaje – ni siquiera me miraba mientras me hablaba. ¿Es que no se daba cuenta que yo, con quien quiera hablar era con él?

-Quería oír tu voz – susurre, no sabía que decirle, ni entendía el porque de esto.

-¿Si mi móvil, hubiera estado encendido?, ¿si tu y yo…hubiéramos hablado?..., ¿habrías venido? – pregunto dejándome totalmente callada, ¿a que venían estas preguntas – Contéstame – insistió al ver que no era capaz de contestar.

-No se que pretendes con…

-Te lo pongo más fácil – me interrumpió - Sino hubiera tenido el accidente ¿habrías venido? – joder… ¿a que venía esto ahora? – ¡Contéstame! – grito poniéndome más nerviosa.

-No – conteste sin pensar, esa era la verdad, aunque no toda ella… – pero…

-No hace falta que digas nada mas – volvió a callarme sin dejarme acabar, sin dejarme expresar lo que sentía.


(música para ambientar, de la mano de Adry)

¿Ya esta?... ¿Nada más?... ¿Es que no le valía con que estuviera aquí?, el echo de que estuviera aquí, que lo hubiera dejado todo por venir ¿no le demostraba nada?, ¿no le decía nada eso?...


-¿Y ya esta?...así lo arreglas todo – afirme al contemplar su indiferencia.

-No hay nada que arreglar.


No hay nada que arreglar… nada que arreglar…Sus palabras se repetían una y otra vez en mi mente, palabras hirientes, palabras dichas con el mayor de los desprecios, palabras que no entendía porque eran dichas…


-¿El hecho de que este aquí…no te dice nada? – pregunte aún sin saber bien que estaba pasando, sin saber porque este cambio…

-¿Que hayas venido por pensar que me habría pasado algo? ¿Y que no lo hicieras cuando yo te lo pedí?...no – dolió, su egoísmo dolió…

-Ósea según tú…tengo que dejarlo todo para que así seas más feliz ¿no? – pregunte rota por dentro.

-No me vengas ahora con victimismos, no te pegan nada – eso dolió más.

-Victimismos… - repetí débilmente - ¿Tu a mi me hablas de victimismos? – estaba alucinada con sus acusaciones - Tu que tienes a todo dios a tus pies… tu tienes las narices de reclamarme algo a mi cuando llevo aquí horas mientras tu…tu a saber donde coño has estado – explote, explote al igual que mis lágrimas.

-Para tu información, he estado con la gente que verdaderamente se preocupa por mí – pero sin duda…eso fue lo que más dolió.

-Ah…claro, y la tal Camila esa es una de ellas ¿no? – afirme tragándome mis lágrimas.

-¿Que estas hablando? – espeto con total indeferencia, como si no fuera con él asunto.

-¿Que estoy hablando? – encima ahora pretendía hacerse el tonto – Nada…no digo nada, solo que mientras tu has estado a saber con quien, bebiendo y pasándote lo en grande, ¡yo he estado aquí! – grite a la vez que gesticulaba con mi mano - hora tras hora, preguntándome donde estabas, imaginándome cosas, aguantando ser la recepcionista de tus chicas – a cada paso que daba acercandome a él, sin querer elevaba más el tono de mi voz, pero es que no estaba dispuesta a ser la mala de esto, no después de todo.

-Mira…ahora mismo no estoy para que me sigas echando mierda encima…ni me apetece seguir escuchando tonterías que ni entiendo…solo te diré algo. Lo que tú hayas pasado hoy, es lo que yo llevo meses tragándome… - grito, haciendo con ello que me sintiera más pequeña todavía…


¿Lo que lleva meses tragando?... Pero… ¿por qué volvía al pasado?, ¿por qué volvíamos al mismo punto de siempre?... ¿Es que realmente esto no merecía la pena?... ¿Nada de lo hecho hasta ahora lo merecía?....


-¿Y crees que yo no he tragado?…¿Qué para mi todo a sido fácil?- estaba equivocado si pensaba así - Tu no sabes lo que yo he tenido que aguantar…- para nada lo sabía - Tu no sabes lo que es estar en mi piel…no sabes lo que es estar con una persona a la que crees querer y tener a otra delante de ti, otra que cada vez que miras derrumba tu mundo, ese mundo que creías tener controlado…No sabes lo que es tener que romper con todo y apostar por algo a lo que tienes miedo…algo que no puedes controlar – él no tenía ni idea de nada.

-Se lo que es ver diariamente a la persona que deseas en brazos de otro, se lo que es sufrir la indeferencia de esta con cada uno de mis acercamientos…. – respondió acortando la pequeña distancia que nos separaba - Se lo que es darlo todo por esa persona y no recibir nada a cambio, se lo que es pedir algo y no tenerlo…

-¡Me tienes a mi! – grite acallándolo – a mi, es que no lo ves…es que no ves que estoy aquí – dije cogiendo su rostro con mis manos para que me mirara.

-¿Hasta cuando?...hasta que te de otra rabieta, hasta que él vuelva a llamarte, hasta que te des cuenta de que me vuelves a tener seguro, arrodillado ante ti.

-¿Él?...que tiene que ver ahora…

-Él…todo…es todo….

-No confías en mí, ¿es eso?

-Como hacerlo si dices que me amas y no lo siento así…

-No es suficiente todo lo que he hecho, ¿no te dice nada el que este aquí? – dije sin soltar mi agarre ni un instante.

-Tú misma lo has dicho…estas aquí porque te enteraste del accidente, sino no habrías venido. No lo hubieras hecho.

-Pero eso no significa que no te ame – por dios…lo amaba más que a todo.

-Pues tienes unas formas de amar muy raras, hoy si, mañana no, pasado quizás y yo mientras a esperar, a esperar a que te decidas

-Ya estoy decidida, desde hace mucho lo estoy – decía sin dejar de mirarle.

-¿Entonces porque no me lo demuestras?...

-¿Que quieres?...Dime que quieres que haga…- pedí acercando mi boca a la suya – dímelo – murmure rozando así sus labios con los míos.


Lo que quisiera, lo que quisiera le daría, me daba igual ya todo, mis miedos, mis estupidas tonterías, todo…, todo poco ya me importaba si él no estaba.


Quizás fuera una egoísta, una idiota que se daba cuenta tarde de las cosas, pero ahora si lo sabía…, ahora si tenía claro que era a él a quien quería, que solo con uno de sus besos era capaz de olvidarlo todo, de hacer frente con todo. Ahora sabía lo que tantas veces me negué a creer…., lo amaba si pero…, me faltaba el impulso…, me faltaba perder el miedo…, y ahora sabía que con él no tenia que tener miedo…, que con él podía tenerlo todo…, que con él era capaz de todo…


Lentamente, su boca se separo de la mía. Abrí mis ojos para encontrarme con los suyos, los cuales reflejaban todo aquello que yo ya sabía que sentía…todo aquello que siempre me demostraba. Y durante segundos no hubieron palabras, no hacían falta decirlas, otra parte de nosotros ya hablaba por si sola….


-Porque apagaste el teléfono estos días – susurro apoyando su frente en la mía, sin perder por un segundo mi mirada de la suya.

-Nikky estuvo en mi casa el lunes. Si Nikky – volví a repetir tras su gesto de incredulidad – en resumen intento hacerme ver algunas cosas, y me pidió otras – continué mientras mis manos se perdían acariciando su pelo.

-¿Otras?

-Que no la viera como la culpable de todo, que volviéramos a ser amigas, yo que se…no se…, solo se que fui incapaz de llamarte esa noche y por ello…mira esto… - todo lo que se había organizado por no haberlo llamado…era tal la tontería…pero ahora daba igual…ya daba igual…

-No estoy bien Kristen, no he pasado por unos buenos días…y el no hablar contigo…no me ayudo en nada, y luego el taxi, el agobio… - decía aferrando una mano más a mi cintura mientras la otra se centraba en acariciar mi cabello.

-No sabes…no sabes todo lo que he sentido cuando me lo han dicho…

-Dímelo – murmuro antes de besar ligeramente mis labios.

-Miedo… - conteste sin dejar que estos se alejaran - mucho miedo de no volver a verte, miedo a no volver a estar así, a no decir lo que sentía…

-Dime que sientes.

-Siento…siento que te necesito, siento que eres mi otra mitad, la persona que me llena en todos los sentidos… - Y siento que veces como esta te has cansas de mi, que buscas en otras lo que yo no he podido darte hasta ahora…

-No vuelvas a sentir nunca que me cansado de ti, eso nunca… - decía mientras limpiaba mis lágrimas – y no me vuelvas a decir nunca que hay otras…

-¿Quien es Camila?… - pregunte temerosa, solo eso me separaba de dar el siguiente paso…

-Una amiga, la ex de Tom. El otro día estuvimos hablando…me desahogue con ella…y ayer estaba con él y mi hermana…dormí con ellos, por eso no estuve aquí…no sabía que estabas aquí…


Ahí estaba la respuesta…, la respuesta que necesitaba para hacer lo que antes tanto temía, lo que ahora tan claro tenia….


-No quiero que salgas más de fiesta a emborracharte…bueno si puedes hacerlo pero no como hombre soltero, no como un dios accesible a cualquier mujer…

-No entiendo que dices...

-Digo…. – dios…jeje, no se que digo - digo que quiero estar contigo, que quiero tener sueños y metas contigo, formar un hogar el día de mañana, tener algo nuestro…, algo de los dos…, quiero estar contigo, quiero que estés conmigo joder…, no, no quiero que llegue el día que te vea con otra…, seré egoísta pero te quiero solo para mí…

-Ambos somos egoístas entonces…

-Pues seamos egoístas…, pero solos tu y yo…

-¿Quieres decir que…?

-Quiero decir que a partir de ahora me puedes llamar novia, mujer o como quieras, pero que quiero ser a la única que llames así…

-¿La única? – Si…solo la única…

-Si… solo quiero ser yo la que llene ese hueco, en quién pienses cuando te acuestes y cuando te levantes, a quién llames para desahogarte, contarle tus penas, o gritarle…, eso da igual…Solo yo…solo tu….


Esa era la única verdad….



Adry....muchisimas gracias por participar en el concurso....Que esta canción forme parte del capítulo, es gracias a ti...besos....

(UyT) - CAPÍTULO XV

Para que mañana no me encuentre con otra huelga por haber actualizado UyT antes de My Angel :p, os diré que ya le tocaba a este fic…lo tenía un poco abandonado pero es que tenía el capítulo en la mente pero al escribirlo, nunca me gustaba como quedaba, así que…después de muchas vueltas, aquí esta. Siento el retraso de verdad…

Bueno…yo creo que el capítulo de hoy os va a gustar, no solo porque sea un pelín más largo de lo normal debido a todo lo que habéis tenido que esperar, además, a partir de ahora, os vais a ir enterando de cosillas….



Edward


“....los condones desplegados por la habitación y la hinchazón de mi pene…, lo confirmaban, aunque no tuviera ni la menor idea de lo que sucedió en esa habitación, ni de cómo fui a parar a ella.

Y si no tenia bastante con esa preocupación, a esta se sumaba el hecho de tener que encarar a la señorita hoy me apetece reírme de ti, mañana en el trabajo…”



-Joan, ¿has visto a Alice?
-¿No esta en su taller? – negué con la cabeza – Pues…no se.
-La acabo de ver entrando al Starbucks de abajo.
-Gracias Samantha…

Dicen que a quien madruga dios le ayuda, pero esta claro que dios no me incluía entre sus personas a ayudar.

No solo tenia un sueño espantoso, gracias a que la noche anterior había decidido madrugar con la intención de evitar encontrarme con Bella, aún a sabiendas de que eso sería imposible, ya que teníamos pendientes laborales que debía haber resulto el día anterior, día en el que por cierto, no había ido a trabajar, sino que además, cuando me topo con ella, lo hago de la peor manera posible. ¿El porque?, tiene nombre propio, Irina.

Una de dos, o me expreso bastante mal, o el dejar claro que lo sucedido entre nosotros no volvería a repetirse, parecía ser…que únicamente lo había entendido yo, de otra forma no me explico el porque una mujer que en apariencia podría tener al hombre que quisiera, intentaba volver a seducirme…

El caso era que las manos de Irina intentaban colarse por el interior de mi camiseta cuando Bella irrumpió en el estudio, deseando con ello que la tierra se abriera y me tragara.

Lo que sucedió entre nosotros una vez Irina desapareció, era algo intuible, no solo por la cara de Bella al presenciar tal estampa, sino también, por mis pocas ganas de colaborar. Para que negarlo, estaba jodido, muy jodido. Lo último que esperaba dos noches atrás, es que la noche terminara como lo hizo, algo que dejaba bien claro al tipo de juego que quiera jugar conmigo, un juego en el que yo no estaba dispuesto a ser la víctima.

El caso es que lo que empezó como meros reproches por no haber ido a trabajar el día anterior, acabo llevándonos de vuelta al pasado, un pasado que ambos no recordábamos igual, un pasado que yo creía cerrado, pero por lo visto…para ella no estaba tan cerrado…

Finalmente, y motivado por la rabia, acabe diciendo cosas que no sentía, cosas que no fueron reales, pues…si bien es cierto que nuestra pasada relación no podía considerarse como una relación con todas sus letras, ella para mi no fue ningún pasatiempo, todo lo contrario. Pero, para cuando quise retractarme de lo dicho, me di cuenta de un pequeño detalle, no estábamos solos…Alice lo había escuchado todo y, por su cara, o más bien sus palabras, supe que era conocedora de esa historia, bueno, conocedora de la versión de Bella.

Así que ahora no me quedaba otra que buscarla e intentar arreglar lo que le había contado la loca que tenía por jefa… ¿Se podía empezar mejor el día?, no…desde luego que no.

Entre a la cafetería con el pulso totalmente acelerado y mi visión centrada en su busca. Allí estaba, alejada totalmente del bullicio con la mirada perdida en la nada, algo bastante raro en ella. Cogí aire antes de acercarme, sabía…que iba a ser difícil pues…adoraba a Bella, además, alguna que otra vez me había mencionado al supuesto cabrón que le había destrozado la vida a esta, lo que yo no sabía, era que ese cabrón, era yo.

-Peque…, llevo rato buscándote – susurre colocando una silla a su lado mientras que pasaba uno de mis brazos por sus hombros y la atraía a mi. Se la veía afectada…demasiado para no ir con ella el tema.
-Sabes… - murmuro débilmente sin mirarme - siempre pensé que los tíos eran unos cabrones, que no se merecían nada de ninguna mujer. Con los años comprendí que son un complemento del ser humano, y que acabaría necesitándolo, pero me prometí…me prometí a mi misma, que si algún día tenia que enamorarme, lo haría de alguien como tu, ya ni siquiera de alguien como papa, sino de alguien como tu.
-Alice…
-Déjame acabar – pidió, silenciándome con ello - Luego te fuiste y….me dejaste sola…te odie, te odie por ello, pero…acabe excusándote, mi mente acabo haciéndolo. Lucha por su sueño Alice, me repetía una y otra vez, no te ha abandonado, él es incapaz, él es incapaz de abandonar a nadie – lo último lo dijo clavando sus ojos en los míos, esos preciosos ojos que ahora estaban humedecidos.
-Cariño escúchame – pedí pasando mis pulgares por sus parpados para limpiar su humedad.
-¿Pero sabes quien fue la persona que más me ayudo?
-Ali…
-No tienes ni idea de cómo estaba Bella cuando la conocí. No la tienes y no mereces saberlo – susurro mientras se alejaba totalmente de mi.
-Estas juzgándome, y no sabes nada – sentencie débilmente, me dolía las palabras de mi hermana, me dolía que hiciera conmigo lo que siempre le dije que no debía hacer.
-Que no se?, te fuiste, te largaste sin apenas dar explicaciones, y nueve años después me entero que no solo me lo hiciste a mi, sino también a una de las personas que más quiero, a la única que estuvo ahí apoyándome además de mama, nos destrozaste a las tres.
-Y crees que yo no lo pase mal? – reproche conteniendo mis ganas de gritar, no me apetecía que nadie más se enterara - ¿crees que no me dolió irme así, dejando todo lo quejaba aquí? Tú sabes muy bien como estaban las cosas con papa, no podía quedarme mucho tiempo aquí, tú…tú no sabes nada – para ella todo fue muy fácil, ella simplemente veía como su hermano se marchaba, pero era yo el que se tuvo que ir con el rabo entre las piernas, era yo el que no había conseguido nada de lo que un día jure conseguir…
-Se lo más importante y es que fuiste un egoísta, no solo con tu familia sino con la gente que te dio su cariño.
-Tú también me vas a hacer pagar toda mi vida el error de haberme dejado influenciar por una estupida locura – no solo tenía que soportar la negación de mi padre además de la mía propia, sino que ahora también la de mi hermana.
-Ves?...., sigues sin darte cuenta de nada. No se trata de eso Edward, se trata de las formas.
-¿Formas? – grite -¿dime como debía haberlo echo? – pregunte intentando bajar un poco el tono, no me estaba gustando nada a donde nos estaba llevando la conversación.
-Con Bella por ejemplo, ¿para que la enamoras si tan claro tenías lo que querías, si tan claro sabías que este no era tu lugar?
-Para empezar, cuando conocí a tu amiga, no se hacía llamar Bella, eso lo primero, y para terminar, yo no enamore a nadie – yo no sufría la amnesia que parecía sufrir ella - La conocí un día por casualidad, seguimos viéndonos y acabemos liados, punto. Yo jamás le jure amor eterno, jamás le di esperanzas de nada.
-Eres…eres.
-Que soy, dilo, no te lo calles – ya daba igual.
-Eres un puto cobarde Edward Anthony Cullen. Me avergüenzo, me avergüenzo de que seas mi hermano – dijo antes de levantarse y dejarme ahí sin más, solo, sin ni siquiera poder excusarme.

Dolían, sus palabras dolían, pero no porque fuera mi hermana la persona que me las decía, sino porque tenía toda la razón. Fui un cobarde, no por la forma en la que me encapriche de una locura sino, por la forma en la que lo hice todo, por no apreciar lo que tenía aquí, por levantarme una mañana sintiéndome vacío y creer que yéndome, conseguiría arreglarlo…, por no valorar lo que perdía haciendo lo que hice.

Pero así era yo, un estupido engreído que pensaba que con tan solo chasquear los dedos sería capaz de conseguirlo todo en esta vida, sin tener si quiera que ganarme las cosas…, y ahora, no estaba haciendo otra cosa que pagar las consecuencias de mis actos…

Salí de la cafetería destruido moralmente, aunque con una idea clara, enmendar todos o casi todos mis errores, o por lo menos intentarlo. Tenía que quitar de la mente de mi hermana y mi padre el concepto que tenían de mi, ese que yo mismo me había ganado por meritos propios, y siguiendo por la línea en la que estaba, no iba a conseguirlo. Para ello tenía que empezar desde el principio, y por mucho que ahora mismo me repateara esa idea, ese principio, estaba escondido tras las puertas principales de las oficinas…

-¿Se puede?... – pregunte tras tocar su puerta - Me gustaría hablar contigo sobre lo ocurrido antes – continué hablando antes de que ella lo hiciera, quería que supiera que venia en son de paz, o…al menos a intentarlo.
- Si, adelante, pero que sea rápido por favor, tengo mucho trabajo – contestó seria, sin ni siquiera pararse a mirarme, era tan diferente a la persona que conocí años atrás…

-Oppps, lo siento, no…no iba mirando por donde andaba
-Es evidente…es una suerte que te toparas conmigo y no con una de las estanterías, hubieras armado un gran revuelo aquí
-Eh? Jeje, si, una suerte…, gracias por hacer de para golpe…y lo siento
-No, no pasa nada

-Solo serán unos minutos... – aspire aire antes de empezar a hablar - Venia a disculparme por mi actitud de hace un rato, estas en todo tu derecho de preguntarme porque no vine a trabajar. Debía haber avisado y no ponerme como me puse – hable con la cabeza agachada, aunque no hacía falta hacerlo, Bella siquiera se había limitado a darse la vuelta, seguía apoyada sobre su escritorio con la vista perdida en la inmensidad de papeles que adornaban su mesa.
-Si, estoy en todo mi derecho y ahora me vas a dar una razón por la que no deba despedirte – contesto sin relajar ni un ápice el tono de su voz.
-La razón..., no hay razón, esa es la verdad – para que complicarme con mentiras - Me desperté en un sitio donde no debía estar y con una persona con quien tampoco debía estar – hable atropelladamente - No me pidas más detalles, no tengo porque dártelos. El caso es que desperté tarde, me fui a casa y....al final no viene – dije finalmente avergonzado, ahora entendía que mi comportamiento no era el correcto, pues me había tomado un derecho que no me pertenecía.
-Tampoco quiero que me des más detalles, con lo que vi antes ya tengo más que suficiente – murmuro débilmente - pero... ¿esta es toda tu disculpa? – volvió a recuperar su habitual tono de voz, ese que por lo visto tenía pensado usar siempre conmigo.
-¿Que mas quieres que haga?, ¿que te haga un juramento de que no volverá a pasar? – si quería me bajaba los pantalones ahí mismo, total, ya estaba perdiendo la poca dignidad que me quedaba - No, no pretendo que vuelva a suceder. Necesito...bueno, quiero estar aquí, quiero trabajar aquí, no me gustaría irme de aquí, y menos por una estupidez como esa – a le, ya estaba dicho, adiós a mis huevos.
-No necesito ningún juramento por escrito Edward, solo necesito que me demuestres que de verdad puedo confiar en ti, en el poco tiempo que llevas aquí me has entregado trabajos con retraso y has faltado a trabajar, por no mencionar las innumerables discusiones que hemos tenido – por primera vez, parecía que estamos dispuestos a hablar.
-Te doy toda la razón. Voy a hacer el esfuerzo por morderme la lengua más a menudo, e intentare cumplir con los días y no retrasarme, aunque también estaría bien que tu cedieras un poco mas, que me dieras un poco mas de vía libre, creo que te he demostrado que lo que hago no es tan malo – dije ya más relajado, por primera vez estaba sintiéndome cómodo con ella.
-Me lo has demostrado a la perfección, pero de momento necesito que me cumplas con los días, después ya veremos…
-Me das muy poco margen, pero bueno, si es lo que quieres...lo haré – conteste acercandome a ella, no se porque, pero mi cuerpo comenzó a hacerlo.
-Gracias, es todo lo que quie...necesito – rectifico mientras yo seguía aproximándome a ella sintiendo de lleno su perfume, ese que llenaba toda la sala, ese que años atrás tanto me enloquecía, ese que lo había vuelto a hacer hacía solo dos noches.
-¿Necesitas algo mas? – no se porque estaba preguntando eso, pero, sentí la necesidad de hacerlo, la necesidad de complacerla en todo lo que me pidiera.
-Necesito...necesito que nos llevemos bien, … por Alice ... – hablo de manera entrecortada, quizás se debía a que estaba sintiendo mi presencia más cercana de lo que debiera estar, tan cerca como para observar el ligero temblor de sus manos, las cuales seguían sosteniendo unos papeles, tan cerca como para ver un pequeño detalle del cuál jamás me había percatado, detalle que me hacía darme cuenta de la realidad de las palabras de mi hermana, esas que me decían cuanto adoraba a Bella.

“Pase lo que pase siempre serás mi reina”…, esa era la dedicatoria escrita por mi hermana en la foto que descansaba de ambas en el escritorio…dedicatoria que volvía a trasladarme a años atrás…

-¿Cumbres borrascosas?
-Trabajo de literatura, necesario para aprobar el semestre y acabar el instituto
-En el mió no mandan esas cosas
-¿Os mandan sobre técnica fotográfica?
-¿Eh?, no, no, esto…esto es un hobbie que tengo, una tontería
-Bonito hobbie, los míos solo se basan en leer

-Vengo de hablar con ella – respondí volviendo a la actualidad - ...me dijo cosas que no sabía...junto con alguna que otra verdad – susurre cerca de su oído, sin saber el porque, solo dejándome llevar por mis impulsos, dejándome embriagar por ese olor a fresas…
-¿Alguna que otra verdad?
-Si, como que era un cobarde – seguí susurrando en respuesta, pero ahora mi dedo índice vagaba desde su oído, marcando un recorrido hasta su cuello, sintiendo con la yema de este la respuesta de su cuerpo al contacto.
-¿Un cobarde? ¿Por qué? – pregunto mirándome de reojo, como si quisiera asegurarse de que realmente estaba a su lado.
-Por irme como me fui, por huir de esa manera... – me estaba perdiendo en las sensaciones que me provocaban tocar su piel - …sin siquiera detenerme a pensar que dejaba aquí – continué diciendo mientras los dedos de mi mano bajaban lentamente por su delicada espalda, sintiendo como los músculos de esta se tensaban a mi paso.
-No te voy a discutir si eres o no cobarde, admito que tu marcha me dolió pero...tendrías tus motivos... – susurraba sin negarse a mi contacto, echo que me invitaba a continuar.
-Digamos que la ambición me cegó – me cegó de igual forma que ahora mismo estaba haciendo ella.
-Pues tu ambición hizo que perdieras grandes oportunidades, te lo aseguro... – respondió a la vez que mi mano, ya situada en su delgada cintura, comenzó a recorrerla a la vez que mi vista se perdía por la extensión de su pierna, esa que descansaba sobre la mesa.
-Si...de eso me estoy dando cuenta ahora...he perdido muchas cosas, y ganado ninguna – confirme mientras me aferraba a su cintura para ayudarme a aproximar mi cuerpo más al suyo.
-Lo peor de todo es que, creo que, con tu marcha...los dos perdimos – respondió haciéndome sentir su aliento en mi garganta, estaba tan próxima a mi, si tan solo me mirase, si tan solo su cuerpo reaccionase de igual forma que estaba haciendo el mió con las caricias.
-Yo también lo creo – confirme haciendo que con ello sus ojos se clavaran en los míos por primera vez desde que estaba en su despacho.

Era indescriptible la fuerza que estaba sintiendo, esa fuerza que me hacía no apartar ni un segundo mi mirada de la suya, esa mirada tan profunda que me hacía ver tan poco de ella pero a la vez desear saber tanto. Continuemos mirándonos mientras mis dedos reposaban en su cadera y la palma de mi mano rozaba levemente con la tela de su falda.

Pedí internamente ser capaz de apartar mis ojos de los suyos, esos que tanto me estaban embrujando, pero sabía…sabía que sería peor. Hacerlo significaría centrarme en otro punto de su cuerpo, quizás en sus finos pero a la vez tan sensuales labios, esos que no lo decían pero que tanto me gustaría que suplicaran por mis besos. O quizás mi visión se centrara en la largura de su pierna, esa pierna que reposaba sobre la mesa incitando ser acariciada, incitando a que mi mano se colara por la abertura de su falda y así llegar a su…No…Edward no…

-Bueno, creo que debería irme, tengo trabajo por hacer y al paso que voy, me veo mañana aquí – hable obligándome así a dejar de pensar. Era lo mejor, y más cuando lo más importante para mí era recuperar el control de mi vida, ese control que no conseguiría haciéndola mía encima del escritorio... Pero era tan difícil dejar de pensar cuando su mirada chocolate seguía clavada en mí, observándome con esa incertidumbre…, era tan difícil dejar de pensar cuando su mano, la cual hasta hacía un instante parecía no existir, se paseaba por mi cadera…
-Si, yo también lo creo, además tengo mucho trabajo por hacer – contesto ella, pero solo quedo en eso, en palabras, pues ni su cuerpo ni el mió parecían hacer caso a nuestras palabras, solo escasos milímetros los separaban.
-Eso parece.... – va Edward muévete, es tu jefa, esa que hacia unas horas estaba riéndose a tu consta - ejem, bueno, pues...ya nos vemos ¿no? – no quería separarme de ella, no sabía porque pero no quería...
-Si, ya nos veremos Edward... – finalmente ella fue quién tuvo más fuerza de los dos…, ahora tenía que salir de ahí como fuera antes de que cometería una locura, otra más a añadir a mi larga lista.

-Creo que ya va siendo hora de que vuelva a casa, antes de que a mi madre le de algo y acabe llamando a todos los federales del país
-Se preocupan por ti, eso es bueno
-Bueno, siempre y cuando no supere la paranoia esta bien, pero…, supongo que contigo será algo parecido
-No…a mis padres no les va la paranoia, ellos pagan para que otros se preocupen….Bueno, no te entretengo más, deberías irte ya
-Puedo acompañarte si quieres…
-No hace falta, vivo aquí al lado, no te preocupes…encantada mmmm
-Dios, llevamos dos horas hablando y no te dije mi nombre, lo siento…
-Yo tampoco lo pregunte y tampoco dije el mió
-Anthony
-Marie


¿Qué coño me estaba pasando?, ¿por qué me sentía tan jodidamente bien cuando estaba cerca de ella?, ¿por qué, aún detestándola como lo hacía, no podía resistirme a rozarla?

Y ella, ¿por qué no me alejaba?, ¿por qué parecía no resistirse a mi?...porque esta jugando Edward, porque te quiere comiendo de su mano, y porque tu como un idiota vuelves a caer…, vuelves a jugar en su juego, ese que te demostró hacía dos noches…

No, esta vez no, esta vez no sería ella la que jugara conmigo, si quería juego…yo se lo daría…vaya si se lo daría…



Edward…Edward esta un poco atontando, para que negarlo, pero se esta metiendo en un juego que puede ser su perdición, ¿Qué creéis vosotras?, ¿jugara? Y vosotras….¿Jugáis con nosotras chicas?...besos, se os quiere….nos vemos pronto…

Zapeeeee, que lo pases muy bien en el viaje, la niña se nos va a Túnez…, espero que la que vuelvas sea tu y no alguna copia barata…TKM….

En HUELGA!

Bueno, primero que nada, quiero dejar claro que esto ha sido una petición por parte de MaryPattz y May, yo solo soy una simple mandada… Almuuuuu, de mi si te puedes fiaaaar que si te quiero!


Hola chic@s,
en respuesta a los acontecimientos ocurridos en My Angel y como acto de protesta hemos creado una plataforma denominada:

A.D.A.A.A.Q.E.C.D.Q.L.H.S.C.E.F.M.A.Y.Q.I.Q.R.T.U.M.D.F.Y.R.I.





Si eres lectora habitual y quieres animar a Almu a que reconcilie a los tortolitos, únete a esta Huelga de Caritas Tristes…
Pásate por la última actualización de My Angel, deja tu comentario sobre la actualización y firma cada comentario con:
“Yo tb apoyo a A.D.A.A.A.Q.E.C.D.Q.L.H.S.C.E.F.M.A.Y.Q.I.Q.R.T.U.M.D.F.Y.R.I. Huelga de caritas tristes :(”

¡Anímate!

CAPÍTULO L

Hola chic@s, después de una semana de pequeño bajón vuelvo, espero que me echarais de menos, yo lo hice, os lo aseguro….


Bueno, antes de del capítulo os dejo el resultado de ambas encuestas:



Con el 40% de los votos, o lo que es lo mismo, 64 personas de las 161 que habeís votado, habeís escogido la opción de Tom....¿sera?, ¿no sera?.....



El 62% de los votos, es decir, 93 de las 149 personas que votasteís en esta, habeís escogido que Kristen se queda....¿os gusta el lío eh?...a ver que pasa...

Antes de nada, no iba a hacer ninguna mención sobre esto, para que, pero...es que es tan fuerte que voteís 161 personas y la media de comentarios sean de 25..., no se como explicaros la forma en que me siento, así que para todas las que siempre estaís ahí, para vosotras va este y los siguientes capítulos...gracias de verdad...y a mis chungas gracias por haberme aguantado esta semana, pero sobre todo a ti Cris...me has ayudado mucho esta semana, gracias de verdad...

Vale ahora si, capítulo reflexivo, de los que os gustan :p


CAPÍTULO L - Rendición


Robert


Ya estaba harto, ya estaba harto de todo, harto de que nadie pensara en mi…ni siquiera yo mismo, pero eso iba a cambiar. Nick quería que me centrara ¿no?...pues eso haría, y sabía muy bien como empezar a hacerlo…


-Hey Tom – hable sin dejar que mi amigo contestara - ¿que tienes pensado hacer hoy?



-Deberías irte a descansar, mañana trabajas y hoy has tenido un día bastante movido.

-Pero porque echas a mi amigo?, ¡y encima de mi casa!, no, no, definitivamente Robert se queda aquí a dormir.

-Tom…cállate anda, y deja de beber… ¿Robert?

-Lizz, no me apetece volver al hotel – ¿volver a la soledad de mi habitación?, para que, ¿para que los recuerdos de aquello que creía que tenia, volvieran a atormentarme?, no.


Llevaba horas encerrado en la casa de mi amigo, no es que este fuera el plan más apetecible cuando te dan el día libre, pero…, dadas las razones por las que me dieron el descanso, era lo mejor. Al menos por unas horas había dejado de pensar, y lo mejor, había conseguido desahogarme, algo que me sirvió para darme cuenta de que todo no era tan malo, y de que tampoco era tan desgraciado como creía.


Si, así me sentía, un pobre iluso que en apariencia lo tiene todo, todo menos lo que quiere, una vida normal en compañía de la persona a la que amas, algo que mucha gente tiene, algo tan sencillo, que muchos ni valoran. Yo en cambio tenía la fama y el dinero, poco más tenía, o eso pensaba.


El haberme aferrado a Kristen de esa forma, como si nada más existiera durante todos estos meses, me había echo olvidar todo lo que tenía a mi alrededor. Me había echo olvidar que tenía una vida fuera de ella, unos amigos los cuales esperaban a que contara con ellos sin importar el tiempo que estuviera sin llamarlos, sin importar siquiera el motivo, solo por el echo de ser mis amigos siempre estarían ahí…, las razones…eran lo de menos.


Pero todo eso lo veía ahora, ahora cuando había vuelto a darme otra vez contra la cruda realidad, esa que desde el principio se encargo de avisarme que estaba viviendo de meras ilusiones, ilusiones que me hicieron sentir lleno cuando la creía mía…mía en todos los sentidos. Pero la realidad era bien distinta, yo estaba solo, recordándola y rogándole que estuviera conmigo, mientras ella…, mientras ella estaba en su mundo, en ese en lo que lo más importante, era ella misma.


-Ves Lizzy?, Robert a hablado y a dicho que se quedara conmigo, así que no intentes malmeter entre nosotros – contesto de forma teatral mi amigo Tom a las insistencias de mi hermana.

-Tom, espero que no hagas esos comentarios en publico, quien los oiga pensara que somos pareja – respondí riéndome, si eso era lo que buscaban desde hace horas, lo estaban consiguiendo.

-Bueno, te lían hasta con los gatos, que hay de malo en que lo hagan conmigo, yo que soy tu hermano.

-Dios me libre de que tú formes parte de mi familia – espeto mi hermana con cara de asco mientras yo era incapaz de apartar a mi amigo de mi lado, pues la risa se había apoderado de mi, de manera brutal.

-Soy el hijo no querido de esta familia, desde el principio lo he sabido, no hace falta que me lo recuerdes más – le contesto este, haciéndose el ofendido.

-Eres….arg…


Así eran ellos, necesitabas desahogarte, te escuchaban sin interrupciones, necesitabas consejo, te lo daban sin el mayor de los reparos, y si por el contrario, lo que necesitabas era evadir las preocupaciones, ellos se encargaban de hacerlo a la perfección.


-Vale Robert, vamos a ponernos serios, tu hermana creo que tiene razón, deberías volver, además tus agentes deben estar con el grito en el cielo por no saber donde andas – ahí estaba el serio de Tom.

-Saben que estoy con vosotros – conteste sin mirarlos, tenía decidido no volver.

-Si, pero necesitas descansar – dijo mi hermana.

-Dejar de preocuparos por mi, no me apetece estar en mi habitación, por un día quiero dejar de pensar en todo, así que no me voy a ir todavía.


Estaba totalmente decidido a no volver por esta noche, total, nadie me esperaba, solo la soledad y la tentación de encender el teléfono y llamarla, cosa que seguro conseguiría ponerme peor, eso sin contar la cantidad de periodistas que seguro estaban esperándome en los alrededores del hotel. No, esta noche no volvería, nada ganaba haciéndolo.



El reloj marcaba las siete de la mañana cuando desperté sobresaltado. No recordaba donde me encontraba, la última imagen que venía a mi mente, era estar sentado en el mismo sofá donde ahora estaba recostado, escuchando de fondo las risas de mi hermana y mi amigo mientras mis ojos iban cerrándose debido al cansancio.


Me levante del sofá dirección al baño, ya estaba totalmente vestido a excepción de mi chaqueta, así que solo tenía que lavarme la cara antes de marcharme, ya que ahora si me tenía que ir, ya tocaba afrontar las cosas.


Me asome a la habitación de mi amigo para encontrarme con la imagen de mi hermana durmiendo en su cama, por suerte para mi vista sin él, desde siempre se llevaron bastante bien, pero nunca habían cruzado ese limite. Silenciosamente me acerque a ella y bese su frente, si yo lo había pasado mal, ella sin duda alguna también, así que estaba decidido, mi familia no seguiría sufriendo por mi, no lo merecían…


-A mi no me das un besito de despedida – dijo de repente mi amigo cuando estaba abriendo la puerta de la calle. Estaba recostado en el otro sofá, con varias latas de cerveza a los pies de este, vaya noche.

-Cuantos quieres? – pregunte risueño acercandome a él.

-Tres – contesto por lo que decidí seguirle el juego y me agache para dárselos – ¡quitaaa! – grito al sentirme cercano a él.

-No pensaba dártelos que lo sepas.

-Abusáis de mí, me siento desprotegido – respondió colocando sus brazos en cruz sobre su cuerpo a la vez que pasaba las manos por sus brazos.

-Jejej…Me voy, dile a mi hermana que luego la llamo vale…, y a ti también – continué diciendo al ver su cara de pena.

-Gracias…., aunque me conformo con verte con la misma cara de ayer tarde – dijo sentándose.

-La verás – afirme.

-No espero menos de ti…, y con Kristen…ya veras como todo vuelve a su ser, no…

-No quiero que vuelva a su ser – le interrumpí - es mejor dejar las cosas así.

-¿Vas a rendirte ahora?

-¿Me queda otra elección?


La respuesta…era no. Durante el año y medio que la conocía había hecho hasta lo imposible por estar a su lado, primero como compañero de trabajo, después como amigo, y cuando tuve claros mis sentimientos como algo más. Durante este año y medio lo único que había conseguido por su parte era su amistad, sus reproches cuando intentaba acercarme a ella y los últimos meses hacerla mía, pero…sentirla como tal, eso era otra historia.


Daba igual lo mucho que me entregara, daba lo mismo las veces que estuviera ahí, ella seguía sin verlo, me había dicho que me amaba si pero…, para que decirlo si realmente no lo demostraba, si realmente yo no sentía sus palabras. Es cierto que hubo unos días que lo sentí, días en los que me sentí amado por ella pero…, estaba claro que ella no deseaba dar un paso mas conmigo, ahora ella estaba haciendo su vida mientras yo…, mientras yo seguía viviendo de un recuerdo, mientras yo no hacía otra cosa que compadecerme de mi mismo, y ya no podía seguir así…., por la gente que me quería…, por mi mismo ya no podía.


Tenía que pasar página, tenia que centrar mi vida en lo que realmente importaba, en lo que realmente estaba ahí, dejarme de fantasmas e ilusiones. Mi agente había sido claro conmigo, mis amigos también, por no mencionar a mis familiares…., así que lo haría, cerraría con el pasado y volvería a ser él de siempre, por mucho que me costara lo haría, tenía mes y medio por delante, mes y medio antes de volverla a ver, antes de que volviera a entrar en mi mundo como el torbellino que amenaza con arrasarlo todo…, pero esta vez, no la dejaría entrar, ya no volvería a caer en lo de siempre, ya no.


Lo jodido, es que no tenía ni idea de cómo hacerlo. ¿Cómo hacía para olvidarme de todo?...como lo hacía, si cada vez que intentaba pensar en su indeferencia hacía mi, el recuerdo de su risa venía a mi cabeza…, si cada vez que recordaba su frialdad, esta era sustituida por el calor de su cuerpo, por sus suaves besos, esos que me hacían olvidarme de todo y todos, esos que me trasladaban a un mundo paralelo a la verdadera realidad, a esa que estaba viviendo ahora.


¿Cómo lo haría?....no tenía ni idea. Yo no era como ella, yo no podía mostrarme indiferente cuando lo que más quería era estar a su lado, cuando con solo una llamada me hubiera bastado para dejarlo todo, para centrarme en ella y hacerla feliz…No podía mostrarme indiferente, cuando eso era lo que más dolía.


Por suerte estaba rodeado de gente que me quería, gente que tenía claro que estaría ahí cada vez que me cayera, cada vez que su recuerdo pudiera más que todo lo malo…, cada vez que toda mi lucha fuera en vano, e intentara correr a sus brazos, a esos que cada vez tenía más claro que jamás me habían pertenecido.



El pasillo de que daba a mi habitación estaba totalmente oscuro, solo el reflejo de la luz de la mañana, comenzaba a filtrarse por las ventanas que daban a este. Pensé en buscar a Nick, decirle que estaba bien pues…, desde que me marche en la mañana, no había vuelto a hablar con él, pero para que, el quería que le demostrara con hechos que estaba bien, así que lo mejor era darme una ducha, coger el guión y marcharme al set. Empezar por el trabajo, ese sería mi primer paso.


Abrí la puerta de mi habitación, para encontrarme con esta totalmente iluminada, yo no la había dejado así cuando me fui. Cerré la puerta mientras mi vista miraba a ambos lados de la habitación buscando el porque de su iluminación. Solo dos pasos me bastaron para ver una chaqueta, una chaqueta que no me pertenecía, una chaqueta que conocía bastante bien, sobre uno de los sillones que adornaban la sala principal.


Comencé a andar por el pasillo que daba al dormitorio, su olor estaba presente por el. No podía ser que fuera ella, no ahora, no ahora que había decidido acabar con todo…


-No lo se…no se donde esta…


Su voz me confirmo su presencia antes de que entrara en la sala. Ahí estaba ella, dándome la espalda mientras parecía estar hablando por teléfono.


-Si lo se…el domingo estaré…


Entonces se dio la vuelta…y mi mundo se paro…


Sus ojos se clavaron en los míos, mis ojos en los suyos, y mi pulso ahora desbocado, comenzó a hacer presión en mi pecho. Ella estaba aquí, había venido, no era un espejismo, era real…era ella, era su cuerpo, sus curvas…, sus ojos, incluso su pelo, el cual no recordaba haber visto así la última vez. El papel de Joan, recordé sin dejar de mirarla, ahora sus ojos resaltaban mas gracias al color negro de su cabello, esos ojos que no dejaban de mirarme, como si con ello intentaran leer mi mente, esos ojos que tanto necesite ver días atrás.


-Ahora te llamo…si, si..., luego te llamo…vale


Decía a la persona con la que hablaba sin dejar de mirarme. No me di cuenta que había terminado la conversación hasta que no vi su móvil en las manos, el cual agarraba fuertemente, como si de un punto de apoyo se tratara. Ninguno de los dos dijo nada…, por mi parte no sabía que decirle, no ahora cuando se suponía que estaba dispuesto a olvidarla, no ahora cuando la tenía delante mió, no cuando mis defensas aún estaban bajas, cuando mi cuerpo….clamaba por el suyo.


Entonces mi mundo volvió a girar en torno a ella cuando se abalanzo sobre mí y la tome entre mis brazos abrazándola fuertemente, pidiendo con ello que jamás volviera a irse, que jamás volviera a alejarse. Bese su pelo, su frente, sus humedecidas mejillas producto de las lágrimas que brotaban por sus ojos, esos que jamás me cansaría de mirar, esos que ahora podía mirar.


Y me olvide de todo, de todo lo pensado durante el día anterior…de todo lo pensado durante la mañana, solo ella importaba, solo ella me importaba…


-Estas bien…estas bien – susurraba sin soltarme…

-Porque no iba a estarlo si tu estas aquí – susurre apretándola más a mi, como si quisiera fusionarnos en uno solo.

-El accidente…no, no sabes como…


-Espera…. – la interrumpí. Así que era eso ¿no?, por eso había venido…por el puto accidente…, no porque yo se lo pidiera…

-Robert… - me llamo al separarla de mi, no podía creer lo estupido que había sido por un momento, otra vez volvía a ser el mismo idiota de siempre…, ese que se eclipsaba con tan solo mirarla…, y ella…ella volvía a lo mismo de siempre…, a buscarme cuando me creía perdido.


-¿A que has venido? – pregunte fríamente.

-¿Como que a que he venido? a ver como estabas, no, no sabía nada de ti, tu móvil estaba apagado…

-Con una llamada hubiera bastado – dije mientras caminaba por la habitación.

-Te lo acabo de decir, tu móvil estaba apagado…

-Haber esperado, o haber llamado a alguien cercano a mi, te hubieras ahorrado el viaje – conteste mirando por la ventana donde ahora estaba apoyado.

-Quería oír tu voz – susurro, pero eso ya no me valía, no cuando ya estaba harto de lo mismo de siempre.

-¿Si mi móvil, hubiera estado encendido?, ¿si tu y yo…hubiéramos hablado?..., ¿habrías venido? – pregunte mirándola…, quería saberlo, necesitaba saberlo para saber que hacer – Contéstame – insistí al ver su silencio.

-No se que pretendes con…

-Te lo pongo más fácil. Sino hubiera tenido el accidente ¿habrías venido? – su silencio ya me lo estaba dejando claro – ¡Contéstame! – pero quería oírlo de sus labios.

-No – contesto agachando la cabeza – pero…

-No hace falta que digas nada mas – ya todo estaba claro…, ya no hacían falta más palabras…ahora si que todo sería más fácil.



Jejejeje, nos leemos muy pronto.....se os quiere...

Hoy estoy yo despejada jejje, la visita a mi zape me ha animado mucho jejje. Haber, habro este post, para que todas aquellas que esten teniendo problemas con las alertas, lo comuniquen aquí, y Ayyys, intentara resolverlo..., de todas formas os agradeceriamos mucho que si al igual que comentaís que no os funcionan, también comentaraís si os van o no, más que nada por ir haciendonos una idea de si el problema es de todo, o solo en algunos casos donde no se haya verificado la confirmación...

Os recuerdo...una vez ingresaís el correo en lo de las alertas, se os mandara un email de confirmación al correo, sino lo aceptaís, dificilmente os podrá llegar nada ok, lo digo para todas aquellas que aún no lo sepan.

Bueno ahora si, buen finde...

Encuesta

Hola chicas, aquí os traigo la sorpresita que os comente ayer, para que os vayaís haciendo una idea de cuales pueden ser las posibles respuestas del próximo capítulo....Muchas gracias Ayyys, no solo por hacerlas sino por estar tan pendiente de todo, gracias de verdad...y sin más chicas...os dejo con las preguntas...que paséis buen finde y para aquellas que tengan puente, buen puente, se os quiere....



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Y otra más de regalo, para que vayaís dandole al coco...besos...



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CAPÍTULO XLIX

Estoy enfadada, se me ha roto una uña ¬¬ Bueno, a lo que voy, prometí actu al medio día y aquí esta. Gris, Mary, Ayyys, queríais lió ¿no?...pues al lío…os leo al final que hoy hay sorpresa…

CAPÍTULO XLIX – Papel Tintado en Lágrimas (2ª parte)

Kristen .

Una hora, solo una hora faltaba para que mi madre me llevara hasta el aeropuerto de Riverside, donde media hora más tarde cogería el vuelo que salía a Nueva York, y una vez allí, el manager de Robert me llevaría hasta su hotel.


Estaba mucho más tranquila, no solo porque en unas horas estaría con él, sino, porque gracias a John, el cual se había puesto en contacto con Nick, sabía que Rob esta bien, un simple golpe en la pierna habían sido las consecuencias de lo sucedido, pero aún así, aún sabiendo que estaba bien, no me quedaría tranquila hasta verlo, hasta escuchar de su boca que todo estaba bien…


Aún faltaba una maldita hora para irnos. Estaba desesperada, quería largarme ya, quería hablar con él de una maldita vez, cosa que aún no había conseguido hacer, pues su móvil seguía apagado, y en su habitación, nadie contestaba el teléfono. Suponía que se debía a que no quería que nadie lo agobiara, ya bastante tenía con lo ocurrido.


Tenía que centrar mi atención en algo, así la hora pasaría más rápido, si, eso haría, aunque tuviera que volver a revisar mi maleta, daba igual, el caso era dejar de pensar…


Y entonces volví a verla…


Apoyada en la mesilla de noche desde hacía dos noches ahí seguía estando la carta, esa maldita carta que horas antes había decidido no leer, pero que ahora, quizás…me ayudara en mi desesperación, pues…no podía estar más atormentada de lo que ya lo estaba.

Volví a sentarme en los pies de la cama sosteniendo el sobre entre mis manos. Un simple Kristen escrito en el, pero lo suficientemente claro para conocer el mandatario de esta, aunque, no me hacía falta ver la letra para saber quien la escribía, bastante claro lo tenía, de ahí mi temor a leerla…


Respire hondo mientras mis dedos se deslizaban por el interior del sobre y sacaban su contenido. Dos folios, ¿serían suficientes para pasar el resto de hora?...ojala…

“Kristen, ¿qué tal?...Se de sobra que no quieres saber nada de mi, el hecho de que no contestes a mis llamadas ni a mis mensajes lo confirma. Tampoco esperaba otra cosa la verdad, sabía que si algún día te enterabas…acabarías haciendo lo que hiciste, no te culpo, no fui sincero contigo, bueno…, la verdad es que ninguno lo fuimos, pero aún así, aún sabiendo que quizás nunca llegues a leer esto…lo hago, y lo hago porque necesito que sepas por que me comporte de esa forma, porque hice lo que hice, ya que tu pensarás mil y una razones y seguramente todas serán ciertas, pero…necesito que lo sepas,….creo que es lo único que te debo.

Te conozco Kristen, ¿cuanto hace que nos conocemos?, ¿cuatro, cinco años?...Te conozco, aunque tú no lo creas, conozco tus miradas, tus gestos...todo…Sabía desde el primer momento lo que estaba pasando, pero me engañe. Me engañe a mi mismo diciéndome que era imposible y me aferre a ti, creyendo que así te retenía, que así conseguiría que estuvieras conmigo, pero de lo que no me di cuenta es que hay cosas que simplemente son imposibles de forzar y una de ellas son los sentimientos.

Quizás tú tardaste más que yo en ver la realidad, pero esa realidad existe desde el primer día que él, se cruzo en tu camino. Recuerdo el día que llegaste a mi casa después de haber tenido la audición, apenas querías hablar del tema y cuando tú no quieres hablar de algo es porque ese algo te da miedo. Cuando conseguí sacarte que por fin habíais encontrado al protagonista, tu cara cambio, tus ojos se iluminaron, dirás que son celos, dirás mil cosas porque tu no te diste cuenta pero….yo si, yo si lo vi. Aún así, aún sabiendo a lo que me arriesgaba, aún sabiendo todo lo que perdía me hice el ciego pues,…de siempre he sabido que tu y él estuvisteis muy unidos durante todo el rodaje, no se si llego a pasar algo entre vosotros, creo que sí aunque…aunque mi cabeza prefiera pensar que no, en cierta forma así me hago menos daño.

Luego llegaron los días después del rodaje, esos en los que ya no lo veías, recuerdo sorprenderte mil y una vez mirando tu móvil, dirás lo que quieras pero se, se que lo mirabas para ver si él te había llamado, tu cara de decepción cuando no lo hacia lo demuestra, al igual que tu cara de alegría cuando lo hacía. Durante todo ese tiempo me dije a mi mismo, no Michael no, ellos son amigos, son solo eso, dos personas muy iguales que han congeniado a la perfección, nada más, pero el día a día me demostraba lo contrario, lo que como te he dicho antes, supe desde el primer día.

Kristen, no fue fácil para mi ver como él te miraba, pero menos todavía ver que tú lo mirabas igual, como lo buscabas con la mirada, como ambos lo hacíais. Quizás, si yo no me hubiera portado como el típico novio celoso, no hubieras huido a sus brazos y hoy la cosa sería bien distinta, o quizás si tú hubieras sido más sincera contigo misma desde un principio, lo hubieras sido con los demás, eso… ya no podrá saberse.


Lo peor de todo…que me regocije de tenerte…siempre te trate como un trofeo frente a él, me sentía lleno haciéndolo, era como decir – La ves…jamás la tocarás – y que equivocado estuve siempre.

No culpes a Nikki, aquí nadie se libra de culpa, empezando por nosotros dos, y terminando por ellos, digamos que aquí todos intentamos hacer lo único que vimos posible, mirándolo ahora fríamente…no abría acudido en su ayuda, ni hubiera tenido esa aptitud obsesiva contigo, pero en aquel momento, ¿que hacía, si cada día te estaba perdiendo más?. Esto no es una excusa a mi comportamiento, tampoco un reclamo hacía el tuyo, no lo veas como tal, ambos nos equivocamos, en el fondo…todos hemos salido perdiendo con esto, aunque…esta claro que yo el que más…pero…como te he dicho antes, eso ya no tiene cura.


Por el amor que te he tenido y te tengo, jamás saldrá una palabra de mi boca, puedes estar tranquila con eso, me conoces, sabes como soy. Igualmente te pido que tu tampoco lo hagas, son muchos los rumores que pesan sobre mi cabeza, muchos de ellos seguramente ciertos así que…no le demos mas leña al asunto.


No tengo derecho a pedirte nada, lo perdí el mismo día que jugué sucio contigo, y aunque ahora mismo mi mayor deseo es que él sufra lo mismo que yo sufrí, para que negarlo si ya todo esta perdido, por encima de todo…deseo que seas feliz, y puede que esa felicidad este con él, así que…Kristen, sélo, se muy feliz.

Espero que puedas recordarme como el Michael del principio, ese que no reclamaba, ese que era feliz viéndote serlo a ti.

PD: Perdona si no menciono su nombre, simplemente no me sale hacerlo.”


Michael tenía razón en algo, nunca fui sincera conmigo misma y ya era hora de serlo...


-Kristen…él es Robert, Robert…ella es Kristen, o nuestra Bella…
-Encantado…
-Igualmente…

-Ya, y que fue lo que hizo para que cambiaras de opinión pequeño galán.

-Tirarme un cubata encima... ¡de verdad no te rías!, que recuerdo más...., bueno el caso es que la tía se largo.

-JAJAJAJA.... ¿Que hizo? ¡esto!

-Ella ya me ha demostrado que sabe bailar, ahora quiero que me lo demuestres tú.

-Yo no tengo que demostrarte nada Pattinson.

-A no?, entonces porque lo haces?


-Robert estos meses lo he pasado genial, conocerte a sido una de las mejores cosas que me han pasado.
-Kris nos volveremos a ver pronto, y sino para que esta el teléfono.

-Si pero ahora te iras con tus amigos y te olvidaras de mi y yo me quedare aquí y....

-Shusss, nunca podría olvidarme de ti, kristen stewart.


-Ya te explique, además si tu me lo pides no volveré a irme nunca.
-Jejejeje, que hablas robert?!.
-Lo que has oído, si tu lo deseas me quedaré, y si deseas que te llevé conmigo te llevaré también, a donde fuese.


-Y eso te da derecho a que las demás no respeten a sus novios!
-Eso a que viene!

-Viene a que mi novio esta hay dentro y….

-Y que?

-Que sentirías tú si fuese al revés, si tu fueras el que estuvieses hay dentro y él aquí fuera conmigo.
-Lo mismo que siento todos los días impotencia!

-A mí?, que te gustaría a ti que pasara kristen?
-No lo se. -Te voy a decir lo que me gustaría a mí. Me gustaría que confiaras en mí, que me creyeras cuando te digo que estoy sintiendo algo por ti, que me dejaras demostrártelo.

-Y como te gustaría amar?
-No se…me gustaría tener un poco de todo.
-Y no es lo que tienes? -No…. faltan muchas cosas.
-Y esto?, ¿Cómo describirías esto?....
-Jejeje….Absurdo.

-Jejeje ¿Y esto?
-…Seductor.
-Seductor? mumm ¿y esto?
-…Erótico…
-¿Y...esto?..¿Como llamarías a esto?

-Porque lo hiciste?

-El que?

-Acostarte con Nikki….ahh, no, no contestes no tengo ningún derecho de preguntarte.
-No lo se Kris, lo hice y no se porque.

-Y tu que coño sabes que quiero.

-Eso no lo sabe nadie, eso solo lo sabes tú.
-Mira….tú no sabes nada.

-Todos tenemos miedo Kristen, pero si te sigues negando, te seguirá pasando lo mismo, tus dudas nunca se irán.

“Tan pronto como la luna sea visible; saldré del hotel de incógnito… no hay nada que no afronte por tu bien; mereces mucho más que eso” "No pido amor ni fidelidad eternos, únicamente... la verdad, una franqueza ilimitada” “Solo recuerda…pase lo que pase…que siempre seré tuyo, siempre serás mía…siempre quedará un lo nuestro”
Te amo….

-Pero no hay quién pase por aquí Kris.

-Ya has pasado...

-No como me gustaría…
-Robert….te amo.


-Hey…que tal el vuelo – preguntó Nick, una vez salí del avión y lo encontré.

-Bien, o eso creo…Desesperada también, ¿como esta?

-No te preocupes, no ha sido nada en comparación a lo que podría ser, así que estate tranquila – respire más tranquila tras su afirmación.

-Lo he estado llamando a la habitación y…nadie…
-Quizás haya salido a dar una vuelta o directamente haya pasado del teléfono, no se, yo es que hice lo que me pediste, no le avise de que venias, así que.
-Vale…Gracias.


Eran las diez de la noche cuando llegue a su habitación, la cual, estaba totalmente vacía, solo una chaqueta que aun guardaba su aroma y algunas medicinas estaban sobre la cama, lugar donde me senté a esperar. Quizás Nick tenía razón y había ido a dar una vuelta…
Una hora más tarde seguía estando ahí, sentada esperando que llegara, pero…nada, y su móvil seguía sin dar señal, y mis nervios, mis nervios cada vez era mayores. Durante el trayecto al hotel había pensado en mil y una formas de saludarle, en que hacer cuando lo tuviera delante…Un abrazo…un perdóname por ser tan idiota…o un simple estas bien seguido de lanzarme a sus brazos, eran algunas de las opciones…

¿Dónde estaría?... ¿Vendría?...tiene que venir, mañana trabaja, además… ¿con quien va a estar?....


De repente, el sonido del teléfono de la habitación, me saco de mis pensamientos… ¿Qué hago?, ¿lo cojo?...¿no?...Seguía mirando el teléfono, mientras pensaba en que hacer, cuando la llamada se corto… - si es importante volverán a llamar – me dije a mi misma…, y entonces…volvió a sonar.

Dudosa, me levante de la cama, quizás fuera importante, quizás fuera su familia que al igual que yo, no conseguían contactar con él…


-Si? – conteste temblorosa.
-Eh...Robert? – pregunto al otro lado de la línea, la voz de una mujer.
-No, ¿quien pregunta por él?

-Soy Camila, una amiga de él – fue inevitable que todo mi cuerpo se tensara, ¿Camila?....
-No, eh, ahora mismo no puede ponerse – mentí, quería saber que quería, que hacía esta tal Camila llamándolo.

-Podrías decirme como esta, llevo llamándolo todo el día y…no, no contesta – respondió acongojada.

-Bien, él esta bien.

-Gracias…dios mió, sabía que una cosa así iba a pasar, justo el otro día se lo dije
.
-El otro día? – pregunte, quería detalles de “el otro día”.
-Si, estuvimos ahí, en su habitación, estaba súper agobiado, jamás lo vi tan mal – y ella me los estaba dando bastante bien.
-Aja.

-Le dije que algo tenían que hacer, que la cosa no podía continuar como estaba.

-Ya – que preocupada la chica.
-Perdona por ser tan grosera, ni siquiera te pregunte quien eras, di por hecho que serías su hermana.

-Si, la misma – respondía sin pensar.
-Podrías decirle que me llamara cuando este desocupado – encima la tía era tonta, o no conocía la voz de su hermana, una de dos, aunque si sabía que tenía una.
-Claro – si, en cuanto llegue se lo digo.
-Y, una cosa más. Dile que para lo que sea, que aquí me tiene, él sabe donde encontrarme, y si no, pues le dices que esta noche saldré donde siempre, que espero verlo allí.
-Algo más – ya que estaba, podía hasta decirme con que ropa lo iba a esperar.
-No, gra… - colgué sin dejarla terminar.

-Eres una estupida! – me grite a mi misma. No solo el capullo me hacía sentir mal, sino que, cuando me cruzo medio país para verlo, después de horas de desesperación, el muy….no esta, pero es que además…me encuentro con esto…

Estupida, estupida, estupida, estupida….


Muchas gracias por vuestras palabras...no sabéis lo que animan...Tengo mucha prisa, un tren me esta espandome así que, no puedo deciros mucho, pero si una cosa, darse una vuelta por aquí el fin de semana, tengo un regalito para vosotras jeje, por cierto Ayyys, a sido fallo mio por no haber podido mirar antes mi correo, pero, lo que me mandaste ayer, mandamelo en w3, no puedo descifrar el codigo jejeje.